viernes, 19 de octubre de 2018

Un paseo por la extrema derecha

Si la etiqueta "extrema derecha" en el contexto europeo del que España es pieza clave y esencial se caracteriza en nuestros días por el rechazo a la inmigración, el rechazo al multilateralismo (en concreto la integración europea pero también a acuerdos de libre tránsito y libre comercio con otros países), el nacionalismo y la estética nacionalista entre otros no llama la atención que no exista en España un movimiento relevante de extrema derecha salvo cuando concretamos en algunas regiones que sí cuentan con movimientos políticos organizados sostenidos en el tiempo y con amplio apoyo popular.

Extrema derecha.
Que la extrema derecha exista a nivel regional pero no a nivel nacional tiene una explicación muy sencilla: si el núcleo de un movimiento de extrema derecha es al fin y al cabo la totalización, sistematización y homogeneización ("holización" creo que dirían en la Escuela de Filosofía de Oviedo) del "pueblo elegido" (un subconjunto arbitrario de la población al que se le atribuyen características aleatorias que por tradición inventada se conciben como mágicas en una suerte de "fetichismo con personas") en España no se puede dar pero en una región española sí por varios motivos:
  • Casi cuarenta años de dictadura franquista que sustrae los símbolos de la identidad nacional construida desde siglos antes (bandera e himno son del siglo XVIII, la Guardia Civil es de mediados del XIX, la tauromaquia aparece con la civilización minoica, etc). Quien está en contra de la dictadura debe rechazar estos símbolos (recordemos el célebre caso del político que quería destruir un escudo de los Reyes Católicos por ser "franquista"). Tras la Transición Democrática el empleo de símbolos nacionales se relaciona con la "ideología franquista", esto no sucede con símbolos regionales ya tengan estos su origen en época anterior a la dictadura de Franco o en la hiperbórea y ancestral época de la década de 1980 que es cuando se redactan los Estatutos de Autonomía. Estatutos de Autonomía que se presentan como "constituciones nacionales" y no como leyes orgánicas que aprueba el Congreso de los Diputados (esto lo digo porque todo suma).
  • Esta debilidad de los símbolos nacionales se compensa con el fortalecimiento de los símbolos regionales. La única forma que tenemos en la Edad Contemporánea de que una persona pague servicios que recibe otra es convenciendo a las dos de que están en el mismo equipo y esto a nivel de impuestos y servicios públicos se hace con la idea de "país". A falta de la idea nacional se emplea por tanto la idea regional a la que se sublima a la categoría de "nacional".
  • La propia configuración político-administrativa del estado hace que sean las regiones las proveedoras de los servicios cotidianos a los que accede el público (escuelas, consultorios, marquesinas de bus). Por tanto en la vida diaria no existe una presencia del estado sino una presencia de la región, de la región sublimada ya en nación. A este problema político se le suma la nula intercomunicación entre regiones: el ciudadano regional sabe que hay un estado que le cobra impuestos y gasta en tanques pero no que hay otras personas que tienen exactamente sus mismas inquietudes en otra región y que la provisión de servicios es posible porque todas forman parte de un todo (curiosamente esto fue algo esencial en la construcción nacional decimonónica: cosas como el servicio militar eran los únicos instrumentos para que el campesino ampliara su reducida idea del mundo).
Indirectamente, más allá de los motivos de que la extrema derecha prospere a nivel regional pero no a nivel nacional, está el asunto de la oferta política. Las ideas políticas y los temas de debate no son nubes de colores flotando en un éter metafísico esperando a que partidos o asociaciones los capten y usen para sus fines. Suele ser al revés: gente con ideas similares se organizan para promover su debate. Pues bien, en España la oferta de extrema derecha (a nivel nacional, insisto) es escasa o nula. Es decir, no hay gente suficiente en aptitud ni actitud capaz de organizar de forma práctica a la extrema derecha; lo que queda son residuos nostálgicos del franquismo, clubs monotemáticos de jubilados, grupos de adolescentes que igual están en la extrema derecha como podían estar jugando a Dragones y Mazmorras, etc. La incapacidad de orden práctico, la interiorización de una pose antisistema, las ideas sectarias o conspiracionistas ("nos censuran", "el sistema es corrupto", "las elecciones están amañadas", "en realidad nos gobiernan los bancos/illuminati/Soros/el butanero"), todo ello impide que cualquier secta de extrema derecha rebase una capacidad numérica más allá de la cantidad de personas que el líder o los líderes pueden controlar personalmente.

Del Real Instituto Elcano.
Todo esto es conocido pero hay una cosa que no suelo encontrar en los estudios políticos que tratan este tema o bien es algo en lo que no hacen suficiente hincapié: la extrema derecha suele ser tonta. Ojo, no lo digo por las ideas que defienden sino por su actitud general, su forma de expresarse, su descripción de la realidad y las continuas excusas y quejas que forman el 99% de su corpus doctrinal (vamos, que no es un corpus doctrinal).

El otro día me di un paseo por la extrema derecha, algo que se parece mucho a darse un paseo por los foros de gente que se disfraza de peluches. En tertulias infinitas dedicaban muchos minutos a quejarse de un presentador de televisión que había empleado unas palabras soeces para hablar de la Hispanidad (la extrema izquierda tampoco es muy lista pero no es el tema de hoy). Luego estaban los asuntos veleta: asuntos en los que al carecer de doctrina no saben muy bien qué opinar. Es el caso de Israel: por un lado bien porque se cargan a terroristas moros pero por el otro son judíos y "ya se sabe".

Luego están las cosas que consideran muy serias e importantes y que a mí me dan igual y que porque ellos piensan que a mí no me importan ya me califican de antiespañol (trasládese esto exactamente al separatismo y entra como un calcetín).

—Este baile de mierda que nos acabamos de inventar tiene mil años, es celta y lo vas a pagar tú.
—Oiga, déjeme en paz.

De aquí se deriva su incalificable amor a España. Dicen defender a España pero suelen caer en aspectos negrolegendarios o en cantinelas clásicas del tipo "es que este país ya se sabe", "esto no pasa en ningún otro país del mundo", "es el país con más gilipollas del mundo". Igual es cosa mía pero llenársete la boca de patriotismo y luego insultar a tus compatriotas es un poco raro a no ser que tu patriotismo sea un fetiche sexual o una excusa para aliviar la tensión.

En parte de la extrema derecha hay una insistencia enfermiza en el franquismo. Bien me parece hablar de historia y debatir pero la nostalgia constante no crea futuro. Y es que no usan la historia para aprender sino para regodearse. No puedes ver la Guerra del 36 como una gran victoria de la cristiandad frente al bolchevismo internacional sin tener presente el coste en vidas humanas (en su mayoría españoles). Si luego a esto añades que hay que ocupar militarmente una zona de España yo inmediatamente pienso que el antiespañol eres tú.

Esto último es de un señor mayor al que otros señores mayores llaman "mi general". Y no me vais a tirar de la lengua porque no me toques las palmas que me conozco porque etcétera.

Otra parte de la extrema derecha está de acuerdo en todo con los nostálgicos pero no centra su atención en el pasado. Son más tech-savvy (un anglicismo que empleo sólo para molestar) y tienen una idea del mundo que por más actual desborda nuestras fronteras. Están con el rollito del identitarismo frente al globalismo que es un eufemismo para hablar del judaísmo internacional y son sin duda los más numerosos pero peor organizados. Hijos de su tiempo, actúan como células aisladas cuyos hilos se unen en algunos referentes online de los que repiten mensajes, en esto no están muy lejos de los aficionados a disfrazarse de peluches. Se identifican con una banal estética que consideran tradicional y como todo aficionado a los peluches si les hablas de peluches te vienen en tromba a hablarte durante horas de peluches.

El furzi es la sublimación de siglos de pensamiento político.
Si tengo que identificar la relación o contacto entre los dos grupos podría señalar:
  • El rechazo a las formas representativas de gobierno excepto cuando les beneficia.
  • Autoritarismo basado en la sospecha de la autoridad actual. Conspiracionismo.
  • Confusión entre fortaleza y autoridad (esto es algo muy ruso).
  • Idealización del pasado, pesimismo sobre el futuro. Tendencia al milenarismo.
  • No saber matemáticas: sobre todo cuando se trata de estadística sus conclusiones no son falsables pues elevan el número de conclusiones al número de observaciones. Nunca se equivocan.
  • Una idea débil del estado. Les preguntas sobre la limpieza de sentinas en zonas de costa protegidas y su respuesta varía según la fase lunar. En esto son iguales a sus homólogos de la extrema izquierda.
El roce entre la extrema derecha nacional y la regional

Un pequeño tema que surge a veces charlando con esta gente es su queja de que los equipare a sus primos separatistas. Me dicen que el objetivo separatista es crear otro país para meterlo en la UE y desde ahí hacer lo que le dicte el judaísmo internacional (el Ibex35, los mercados financieros, etc) y ellos no están de acuerdo con eso.

Aquí hay otro tema (y es otro debate diferente) sobre intención y resultado. Ellos dicen que el resultado que se busca es diferente pero desde mi punto de vista la intención es la misma. ¿Cómo clasificamos: por intención o por resultado? Ellos dicen que los separatistas están a favor de la inmigración y yo veo que los separatistas rechazan a quienes no comparten los rasgos mágicos del "pueblo elegido". Básicamente los separatistas quieren a un tipo de Pakistán pero no de Lérida que no comulgue con ellos.

Para la extrema derecha eso no contribuye a la formación del etnoestado pero desde mi punto de vista eso da igual ya que yo no manejo una clasificación humana más allá de la nacionalidad (otra forma de señalar el "universo de leyes"). Por lo tanto, desde mi punto de vista liberal, cualquier clasificación arbitraria de la gente más allá de quién emite su DNI o pasaporte ya es algo que rechazo y que pasa a formar parte de un bloque que no es el mío. A ese bloque, con las características descritas anteriormente, le llamo extrema derecha.

Adenda

Una diferencia esencial que anoto es la que tienen con la extrema izquierda: pesimismo del pasado, optimismo del futuro. En casi todo lo demás, excepto en la estética, las posiciones son intercambiables.

Ah, la estética. Me pregunto si algún griego de hace 25 siglos habló de ella.

lunes, 24 de septiembre de 2018

El lugar del periodista

Cuidadito con lo que escribes, cuidadito con lo que dices, cuidadito con lo que piensas. Simplicísimos periodistas de El Mundo divulgan su falta de comprensión lectora al denunciar en carta pública a Arcadi Espada (columnista del medio) por su lenguaje "homofóbico y grosero". Tal vez su intención no era dar a conocer al público su inoperancia a la hora de analizar un sencillo texto sino reivindicarse como constructores de altares morales. Quieren ser Jorge de Burgos pero para ser Jorge de Burgos antes hay que leer y entender lo que se lee y por ello se quedan a medio camino, más o menos a la altura de una mediocre institutriz puritana.

¡No os riais! ¡Reírse deforma la cara!
Así ataca hoy la que estrictamente podemos identificar como reacción: la construcción del altar moral implica recurrir al tabú, a la prohibición de palabras, al encorsetamiento del pensamiento. Arcadi Espada no nació ayer ni empezó a escribir ayer. Cualquiera que haya seguido su trayectoria sabe que Espada no es homófobo pero aunque lo fuera no es denunciado por su trayectoria sino por un texto muy concreto... cuyo tema no es ese.

A mí me parece importante tener en cuenta el tema del artículo que se denuncia: la columna denunciada por los gorriones y la Fe Militante trata de una comisión de investigación (creo que sobre la corrupción del PP. Interludio: asunto que merece consideración es que el tema de la comisión haya sido lo de menos tanto para los diputados como para los periodistas. El problema de nuestro país con la miopía es grave) y básicamente Arcadi Espada denuncia el paripé que supuso esa comisión por parte de ciertos diputados. Cuando le toca el turno de hablar del diputado Gabriel Rufián, Espada plantea entrecomillada la forma en que uno debe dirigirse a este señor diputado.
Ah, pero el periodista de sansoniana cabellera cometió el error de escribir palabras prohibidas: ⓜⓐⓡⓘⓒⓞⓝⓐⓩⓞ y ⓟⓞⓛⓛⓐ. Imagino que lo de homófobo viene por la primera palabra y lo de grosero por la segunda (no estoy seguro, Arcadi Espada también usa las palabras "implícita" y "fáctica", igual esas son las palabras prohibidas: siempre ha sido difícil seguirle el ritmo a los imbéciles).

Me mola que subrayen "the Bible".
Reconozco que me hizo gracia la respuesta de Espada. Tres días después en su misma columna el señor Espada publica íntegra la carta de los periodistas reaccionarios enemigos de los libros de lengua que estudian los niños en Educación Primaria (se me agotan las metáforas para llamarles analfabetos).
Es un recurso elegante que ya usó Espada alguna otra vez: dejar que el público juzgue. Claro, un análisis mínimo de ese texto deja a esos periodistas a la altura del betún pues no se sonrojan en presentar joyas como "respetamos la libertad de expresión PERO hay líneas rojas", "los trabajadores y trabajadoras", "no juzgamos opiniones PERO sí expresamos rechazo", "publicar columnas INTOLERABLES en DEMOCRACIA" (me gusta mucho esta frase pues implica que en una dictadura puede haber más tolerancia). También por el medio meten una cita del libro de estilo con un descontextualizado ejemplo intercalado entre guiones porque básicamente les sale de los huevos.

En fin.
Bah, por meter más patatas en el caldo: la carga de la denuncia por homofobia viene de asociaciones. Ya sabéis: cuarenta mil asociaciones que en total suman tres socios, dos de ellos hermanos. Añado que esta no es la primera vez que se intenta hacer una caza de brujas por motivos políticos. A nadie se le escapa que la significación política de Arcadi Espada está detrás de esto. Ningún ofendidito denuncia cuando las palabras prohibidas las usan quienes ideológicamente están en el lugar adecuado. Si en el fondo la homofobia, la grosería y lo que venga les da igual. A quien vive en la mentira sólo le queda la pose.


lunes, 10 de septiembre de 2018

Aniversario del golpe de estado pancista

El alzamiento violento contra los españoles y nuestra Constitución por parte del separatismo vivió hace un año su Rubicón. Tras la limpieza en el gobierno regional catalán de los que no apoyaban la unilateralidad (incluyendo a uno que sí la apoyaba pero que expresó "dudas" sobre su efectividad. Las purgas de estos tíos son de nivel horda mongola), el secuestro del parlamento regional por una turba alzada y con el necesario ruido de apoyo de organizaciones protofascistas ricamente subvencionadas para silenciar y amedrentar a los incómodos disidentes (dos líneas y todavía no tengo sujeto y predicado en esta frase), los separatistas (sujeto) decidieron darse a sí mismos poderes especiales sobre todas las leyes vigentes (predicado) al autoaprobar la ombliguista ley del referendum y la juanpalomista ley de trasitoriedad.

Típica Diada en Barcelona. Que las comunidades autónomas tengan días oficiales y banderas es algo que nadie se ha replanteado.
Y por esto es un golpe de estado. Un golpe de estado supone un cambio de régimen político de forma violenta (o con amenaza de violencia, que es en sí una forma de violencia). En el instante en que la minoría separatista (si fueran el 99,9% de la población daría exactamente lo mismo) se autoconcede poderes especiales, comienza el parque de atracciones de Mad Max.

Añádase a este un golpe paralelo que se analiza menos: el golpe a la inteligencia, a la estética, a la educación, etc. Toda la fanfarria, los disfraces, la gente que tiene serios problemas mentales, las mentiras de medios que viven de los impuestos de todos, los viperinos retorcimientos extremos de argumentos en filosofemas y silogismos imposibles, el absurdo gasto de neuronas (recordemos que el esfuerzo en desmontar una patraña es de un orden superior al esfuerzo en inventarla)... ese teatro diario también se debe analizar y detener.

Como vía paralela a todo esto tenemos los andamios del aparato que es la violencia y amenaza diaria y constante. Día sí y día también, las SA en chanclas recuerdan a sus vecinos que "no tienen derechos", que son "de fuera" o que son menos que ellos porque no siguen unas liturgias mágicas un tanto tontainas. Quien no comulgue con el separatismo es un traidor a una indescriptible idea metafísica de Cataluña. Y esta es una tragedia diaria: por mucho que nos intenten vender el cuento de que una región se enfrenta al resto de España, en realidad se trata de que unos paisanos no muy listos intentan separarse de otros paisanos dentro de pueblos, barrios y calles. No se trata de separación o ruptura sino de femto-guerra civil.

Tener claro esto último es fundamental y si eres de Madrid o Pucela lo puedes entender perfectamente (hasta el gorro estoy de "como no eres de aquí no lo entiendes") pero en mi caso al ser gallego añado la experiencia vital cotidiana: el desprecio del nacionalismo hacia los propios paisanos y vecinos, que trata de "iluminar" mediante la coerción, el retorcimiento de la palabra y el machacar constante de propaganda para lerdos sin recibir respuesta... porque a este lado la respuesta es la ley (tampoco ayuda que por parte de las autoridades siempre se mime al que patalea. Entiéndase "autoridades" como "PP y PSOE en Madrid").

El desprecio a la ley es un virus que se multiplica y lleva a la degradación del espacio público y de ahí a la degradación de la convivencia. Nadie evalúa la cantidad de consecuencias no previstas que encierra el desprecio a la ley.
La política del bipartidismo hacia el nacionalismo es importante tenerla en cuenta porque es munición gratuita para los malos: todas las imbecilidades de "hay que mimar a " o hay que "encajar a en España". Oigan, que en esa división administrativa o en ese topónimo también vivimos muchos otros, que estamos aquí, que existimos. Tenebrosa política de la sinécdoque.

Los leales en las provincias rebeldes somos incómodos para los traidores y para los acomodaticios que en Coruscant quieren deshacerse del problema y llegar a ententes (o usar el problema como combustible). Por lo tanto creo que a un año del golpe de estado la revelación de que hay una sociedad catalana que no va a dejarse pisotear es una excelente noticia. Como también es buena noticia que algunos instigadores del golpe estén en prisión. Pero en el haber de las buenas noticias no tenemos mucho más: con o sin intervención del gobierno autonómico la política autonómica catalana sigue secuestrada y paralizada, los medios de comunicación públicos siguen usándose como altavoces partidistas, del dontancredismo hemos pasado al bobaliconismo ("probemos a repetir lo que hemos hecho mil veces a ver si tenemos un resultado distinto") y seguimos encontrando metilfenidato en grandes dosis en la traída de agua pública de Cataluña.

¿Solución? Ninguna a la vista. ¿Pasos en la buena dirección? Condenas ejemplares a los cabecillas del golpe, apoyo a los leales y elecciones regionales y nacionales. El orden de los factores no altera el producto.

Más:
  • Andrea Mármol - Sin aceptación no hay rectificación. «Lo cierto es que se han autodenominado soberanistas pero lo que verdaderamente complica su plan antidemocrático -además de ilegal- es el propio demos catalán, cuya mitad no independentista, me atrevo a vaticinar, cada vez opondrá mayor resistencia a conceder nada, pues ya andan sin careta».
  • Miguel Giménez - Balance a un año vista del golpe de estado. «Porque si el orden público se ha deteriorado en Cataluña, si los medios del régimen han intensificado su propaganda al servicio del separatismo y si los políticos del gremio amarillo no han cejado ni un segundo en sus provocaciones, la sociedad civil, ese más del cincuenta por ciento de catalanes que no son separatistas, han sabido entender que había que salir de casa y plantar cara a aquellos que solo saben ejercer de matones, desfilar con antorchas e intimidar a sus vecinos».
  • Federico Jiménez Losantos - El sanchismo leninismo, con el golpismo catalán. «Doña Diáloga dijo como ante el de Artur Mas: que legalmente la votación no valía. ¡Como si jugara al parchís! Lo que no valía era lo que siguió haciendo el ruin gobierno de Rajoy, secundado por la abyecta oposición: hacer como que no había Golpe. Para no combatirlo».

jueves, 23 de agosto de 2018

Cotidiana Leyenda Negra

Tan adjetivado titular como patético contenido el de un artículo negrolegendario del diario británico The Independent que firma un periodista que se dedica a producir documentales de historia patriótica británica y calentamiento global (el chavo no pasa hambre).

Sirva este caso como ejemplo de la rabiosa actualidad que tiene la Leyenda Negra. Una Leyenda Negra que obvio calificar de antiespañola pues aunque muchos otros países tengan propaganda fantasiosa en su contra sólo en el caso de España esta se entremezcla y se reconoce como historia oficial incluso por las propias víctimas.

Carnicería de Jallianwala Bagh (1919), en la que 90 fusileros ingleses disparan contra 20.000 indios desarmados. Había un pozo al que algunos se lanzaron para evitar las balas. Se encontraron 120 cadáveres en ese pozo.
El contenido del artículo es lo de menos porque es una estupidez: unos investigadores anglos "desvelan" el origen del comercio trasatlántico de esclavos africanos y lo sitúan en un privilegio de Carlos I de 1518, un privilegio que ya era conocido (vamos, que no hay noticia). De aquí el autor del artículo inventa una historia fantástica que da a entender que prácticamente España inventó el comercio triangular atlántico (esclavos de África, materias primas de América, manufacturas de Europa). Es especialmente desternillante el video que acompaña al texto pues muestra el famoso diagrama del barco negrero Brookes, inglés y del siglo XVIII. Ups.

Más que la "noticia" en sí me interesa la forma del panfleto. Se hace hincapié que entre 1519 y 1521 se transportan 200 esclavos africanos y que Carlos I estaba muy interesado en el beneficio económico de esto y que prácticamente aparece de la nada esta nueva política de estado con el Habsburgo frotándose las manos aviesamente. Echo de menos que en esta historieta metan piratas-robots-zombis, la haría más interesante.

Lo que sabemos del asunto es que Carlos I concede un asiento a su mayordomo flamenco y este a su vez lo revende a unos comerciantes genoveses que tratan con portugueses. España ni tenía puertos en África ni dedicó barcos al comercio de esclavos (incluso en época posterior España no crea una compañía comercial real para el comercio de esclavos, como sí harán los ingleses, sino que usa los asientos o concesiones). Pero para el inglés esta era política de estado y asunto muy relevante para el rey-emperador. Esperad, que la cosa mejora porque en este momento de la historia ni siquiera Portugal tenía puertos en el África negra. Como mucho tenía un puesto comercial en la isla de Arguin, frente a la costa mauritana. Y los portugueses llevaban unas décadas transportando esclavos a Portugal. Estos esclavos provenían a su vez de las rutas de comercio esclavista musulmán (que siguió operando durante siglos desde el África negra hasta la costa berberisca y con los consabidos asaltos a las costas europeas, ya que los esclavos blancos (sobre todo esclavas jóvenes) se cotizaban mejor para los harenes árabes).

Hasta el año 2009 se desconocía que existieron órdenes explícitas del Foreign Office para ocultar las torturas y las ejecuciones sumarísimas a los Mau Mau en Kenya. Este asesinato británico en masa de keniatas se produjo en la década de 1950. O sea, ayer. Los de las leccioncitas. Podría seguir hablando de Adén o Irlanda pero creo que captáis la idea.
En el artículo que da a entender que España inventa la esclavitud nos hacen una recopilación del comercio de esclavos temprano desde Arguin, Santo Tomé y Cabo Verde. Ninguno de estos lugares era propiedad de los españoles. Pero es que incluso si nos vamos a la segunda mitad del XVI y primera del XVII (la unión con Portugal) estos lugares comerciaban con esclavos con los territorios portugueses en América (por cierto, pese a la unión de las coronas la política comercial interna seguía siendo dirigida por el Consejo de Portugal). España, que mediante asientos (privilegios, monopolios) sí podía subcontratar la importación de esclavos tampoco estaba particularmente interesada pues en esta primera época no se dedicaba al monocultivo de la caña, del tabaco o del café. La limitada importación de esclavos se dirige a Cuba, Puerto Rico y La Española pues eran islas que se estaban quedando sin población. En tierra firme, pese a la reducción demográfica de la población local debido a la enfermedad, seguía habiendo mano de obra para construir cosas como puentes y molinos.

El hilarante artículo negrolegendario remata haciendo un juicio moral general de lo mala que fue la esclavitud para África, una esclavitud que se debió a la creciente demanda de mano de obra de "los imperios europeos".

Ejem.

"Europeos". Gentilicio. Terráqueos. De la Vía Láctea.

En el siglo XVIII desde los tres principales puertos ingleses (Liverpool, Londres y Bristol) parten 11.000 barcos negreros. Del resto de todo el continente europeo (por tanto incluyendo a participantes muy activos del comercio de esclavos como Portugal, Francia y Holanda) parten 450. (Y esto es del Museo de la Esclavitud de Liverpool, imaginaos cómo deben ser las cantidades reales).

Si nos vamos a otros datos más globales nos podemos ir al destino de los esclavos negros. Según un estudio de la Universidad de Harvard (la primera universidad inglesa en América, fundada en 1636, cien años después de la primera española fundada en Santo Domingo. Los españoles en 1636 ya teníamos quince universidades en América) los destinos de los esclavos fueron Brasil (38,5%), las colonias inglesas (29%), los virreinatos españoles (17%), las colonias francesas (13%), colonias holandesas (2%) y las colonias danesas (0,3%). Porcentajes que dan más información si comparamos el territorio controlado por cada imperio.

Por esto decía que me interesaba mucho la forma del artículo, es decir, el continente y no tanto el contenido. El manido truco de los ingleses es decir lo que les interesa y callar lo que no les interesa. Así, amigos, se crea un relato. Y este relato que vemos vivito y coleando afecta a tantos aspectos de nuestra vida diaria que tenemos la obligación de corregirlo. Ya no por honestidad académica (razón que por sí sola ya exige una llamada a la acción) ni por dopaje moral sino porque afecta a la economía, a la disputa política, a la posición negociadora de nuestras empresas en el mundo y a un montón de factores.


martes, 31 de julio de 2018

El juguete de la inmigración

Estar a favor o en contra de la inmigración es como estar a favor o en contra de los fonemas o del color azul. Uno puede puede apoyar u oponerse a estas cosas pero no parece que tenga mucho sentido.

Cuando se habla de inmigración a mí me gustaría saber de qué se está hablando. De qué ley o reforma concreta trata el debate, si no tenemos algo sobre lo que trabajar es imposible llegar a ningún tipo de conclusión. No descarto que el fin del debate impostado sea precisamente el de aparentar tener un debate pero en realidad evitarlo y marear la perdiz.
Heraldo de Aragón
Si planteamos argumentos a favor y en contra de la inmigración al menos ofrezcamos algo sustancioso detrás de la palabra inmigración. Algo sobre lo que podamos emitir una opinión. Por ejemplo, por inmigración podemos entender varias cosas partiendo de la base que es la acción de llegar desde otro país a España para quedarse:
  • Desconocer fronteras.
  • Detener la inmigración completamente.
  • Un punto intermedio entre las dos anteriores:
    • Prohibir/permitir la inmigración solamente desde ciertos lugares de origen o a personas con ciertos perfiles.
    • Prohibir/permitir la inmigración en función de factores objetivos que se deban a acciones que realiza el inmigrante o que haya realizado en el pasado.
Deshaciendo la madeja podemos descartar el primer punto en el debate. Desconocer fronteras obligaría a reformular la definición de país y el límite del Derecho. Además no parece muy práctico discutir esto ya que simplemente no es algo que dependa de nosotros.

Existen varias razones por las que descartar el segundo punto para el debate: sobre todo razones de orden práctico y que tienen que ver con la tecnología disponible. La detención completa de la inmigración supondría en primer lugar convertirnos en un estado paria pero es que además no veo la forma de llevar esto a cabo: habría que controlar miles de kilómetros de costa con satélites que no tenemos y cientos de kilómetros de montaña con policías que se demandan en otros menesteres.Por último, nadie propone esto así que no tiene sentido debatirlo.

El quid de la cuestión creo encontrarlo en los dos últimos puntos: el criterio a seguir para aceptar a un inmigrante.

Pasaportes de la Soberana Orden militar y hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta.
En la cortísima historia de la inmigración (recordemos que antes del siglo XX era extremadamente difícil migrar de una aldea a otra, ya ni hablemos de un país a otro. El primer fenómeno de inmigración contemporánea sería el vivido en Estados Unidos en el XIX en una época en la que los países todavía no emitían pasaportes. Los pasaportes tal y como los conocemos son un invento de la Primera Guerra Mundial) se han seguido básicamente dos conjuntos de criterios que podemos clasificar en arbitrarios y objetivos.

Como criterio arbitrario tenemos las cuotas de países de procedencia: del país X se aceptan tantos, del país Y otros tantos, etc. Es por ejemplo lo que hacen los países árabes con los israelíes, aceptar cero israelíes. O, es una de las políticas del presidente Donaldo: imitando a lo que hace Arabia Saudí con Israel, coge a cinco países y no acepta ningún inmigrante procedente de allí. Muchos países siguen estos criterios arbitrarios en los que las personas son perjudicadas por motivos de los que no son responsables.

Luego están los criterios que llamo objetivos. Aquí una persona es o no admitida en el país según su perfil personal (cosas de las que es responsable). Las señoras que están en la lista de más buscadas de Interpol pues van a tener problemas para inmigrar. Un señor que quiere entrar con varios kilos de explosivo plástico atado al pecho es razonable que se le pida por favor que se marche a su casa.

En España creo que la ley actual está dentro del último grupo. La mayoría de países de nuestro entorno entran en esta categoría. Ciertamente en la Unión Europea hay grupos que abogan por empezar a aplicar criterios arbitrarios. Así que yo imagino que el debate es este.

:D
Bien, entonces tratemos de ver argumentos a favor y en contra de la aplicación de criterios arbitrarios para aceptar a inmigrantes.

Toda persona tiene capacidad y/o voluntad de obrar y de relacionarse con sus semejantes. Las personas normalmente son responsables de sus actos y de los efectos que estos provocan en lo que les rodea. Una condición externa a la persona no es la que determina su grado de responsabilidad en la relación con sus semejantes y el medio que la rodea.

Desciendo al fango para que los del fondo me entiendan: un moro, un aficionado del Betis o un sexador de pollos no tienen más o menos derechos o deberes por esas circunstancias que les rodean. Mejor dicho: nuestras leyes en principio no les aplican un Derecho diferente o un trato diferente a la hora de inmigrar a España. Defender esto es defender la base misma de nuestro sistema legal que puede que sea el pilar más importante de lo que nos define como sociedad política. Defender nuestra sociedad política me parece un argumento fuerte en contra del criterio arbitrario.

Ahora viene lo difícil, ¿qué argumentos puede haber a favor del criterio arbitrario? Vale, el primero sale directamente por oposición del argumento en contra: el criterio arbitrario es deseable si se persigue el fin de destruir nuestra sociedad política y nuestro sistema legal. Esto se ve muy bien con los independentistas: quieren crear diferentes categorías de ciudadanos porque su fin es la destrucción de la sociedad política.

Hay más argumentos. Por ejemplo, se puede decir que imponer criterios arbitrarios simplifica el sistema. Es mucho más sencillo controlar la inmigración de personas si a grupos grandes te los cargas de entrada, por ejemplo Testigos de Jehová o señores que midan más de un metro ochenta. En cinco segundos el guardia que está en la pecera en Barajas ya lo manda a la sala verde y de ahí al lugar del que procedía. Simple y dinámico.

Hay otro argumento que es bastante horrible que tiene que ver con el efecto tranquilizador. Un 10% de la población española es inmigrante y entre los delincuentes los inmigrantes constituyen el 30%, por tanto, cualquier niño pequeño que no sabe de estadística te dirá que los inmigrantes tienden a cometer más delitos. No importa que sea muy común que en los últimos años en que aumentó la población inmigrante el número total de delitos haya descendido (algo que se repite en varios países) o que delito e inmigrante sean sucesos independientes. Intuitivamente parece que el inmigrante tiende a cometer más delitos y por lo tanto se pueden crear perfiles de peligrosidad y bloquear la inmigración ajustándonos a esos parámetros. Por el camino pagarán justos por futuros pecadores pero los precognoscientes estarán tranquilos en su baño de fotones y la econogente/el campesinado se sentirá mejor al saber que no son los últimos monos aunque su situación sea exactamente la misma que antes. De esta forma se logra un pacto inmediato entre la base y la cúspide de la pirámide social sin que realmente cambie nada. Obtener beneficio sin riesgo o coste es algo a lo que mucha gente dedica su vida, como esos banqueros de Londres que lavan dinero del narcotráfico y de la venta de armas a países africanos de broma y duermen tranquilos por la noche que es cosa notabilísima.

Normalmente este último argumento es el más común: durante la Guerra de Secesión una de las revueltas de Nueva York se cobró la vida especialmente de negros e irlandeses a los que se les culpaba de forma arbitraria por la situación inmunda en que vivían los vecinos. Tenemos también la Noche de los Cristales Rotos, las guerras de los Balcanes o el genocidio ruandés. Crear una categoría de personas a la que culpar de cosas y hacer que pague los platos rotos es tan viejo como el mear. Lo hicieron también los japoneses con los cristianos, etc. Esto último lo añado para que se vea que es un fenómeno universal.

Yo puedo entender que en el momento de machacar a alguien te sientas bien, el problema es que a los cinco minutos no sólo no has solucionado nada sino que igual has creado un problema nuevo. Es decir, aparte de malvado aún por encima has sido idiota.

Ok, sé que no es así cómo queríais que planteara la cuestión. Sospecho que tenía que hablar de si los inmigrantes nos quitan o no el trabajo (¿qué trabajo?) o de si van a pagar las pensiones o no (¿qué pensiones?). El problema es que esto es secundario: no solamente nuestro saldo vegetativo es negativo sino que entre los países de origen de nuestros inmigrantes el saldo vegetativo también empieza a alejarse de la tasa de reposición. Este fenómeno inaudito en la historia es a lo que tendríamos que dedicarle cinco minutos por muy efectista que sea la imagen de un montón de fulanos saltando una valla para entrar ilegalmente en el país que cuenta con los mejores policías del mundo.


jueves, 26 de julio de 2018

Problemas del colapso social en la ciencia ficción

El principal problema que plantea el escenario post-apocalíptico en las historias de ciencia ficción es que los autores carecen de referencias reales en las que basarse. Es cierto que tenemos una idea a escala local del aspecto del colapso (Nueva Orleans durante el huracán Katrina, por ejemplo) e incluso podemos tener ciertas pistas de su aspecto a escala regional (RD Congo), sin embargo carecemos de información sobre un colapso a escala global y es en esta categoría donde entran las historias más populares de este género.

Tarde o temprano esto tenía que pasar.
Creo que el gran problema que sobrevuela este escenario es que la filosofía de la historia que maneja es excesivamente deudora del punto de vista anglosajón de la historia. Ese punto de vista que extrapola de lo concreto a lo general una idea de Alta Edad Media que llaman "dark ages" (edad oscura) y que apuntaría al colapso social vivido en Britania desde la retirada de la guarnición romana hasta la unificación normanda. Una idea, por cierto, que ni siquiera es original de la historiografía anglosajona pues pide prestado a lo escrito por autores renacentistas y pre-renacentistas (Petrarca echando de menos la antigüedad clásica).

La idea esencial es que tras las luces de una civilización esplendorosa (que puede encerrar en su seno o no la semilla de su decadencia: el famoso Untergang de Spengler) llega un colapso que borra toda influencia y prácticamente todo testimonio de esa civilización en muy poco tiempo.

Esto nos lleva al primer problema.

El concepto de pasado

En muchas ocasiones el colapso se produce de forma súbita de tal modo que gente que vivió antes del apocalipsis sigue viviendo en el post-apocalipsis. Muchos de estos puede que hayan sido niños antes (el protagonista, Cole, en 12 monos o el cartero en El Cartero, el libro de Mensajero del futuro). Curiosamente también puede haber gente que fue adulta antes del apocalipsis y que después son ancianos (también presentes en esas dos obras citadas).

Esta continuidad generacional es completamente pasada por alto e ignorada. Estos supervivientes se adaptan silenciosamente al dominio político de punkis y psicópatas sin plantear ninguna discusión. Es más, sobreviven al proceso de adaptación sin hacer ningún intento de reconstrucción.

Pese a tener memoria viva del mundo pasado, prefieren guardársela para ellos, cosa que me llama la atención porque estas sociedades de ficción suelen ser ágrafas y toda sociedad ágrafa se construye sobre la memoria viva de los ancianos o de los sabios, que ejercen de libros.

Los carroñeros

Vuestro nuevo ministro de Hacienda.
Este es el principal aporte al escenario de ficción post-apocalíptica que hicieron los australianos a partir de Mad Max y la diferencia esencial entre el viejo canon de este escenario (páramo radiactivo, insectos gigantes) y el canon actual (punkis).

Punkis y anarquistas tienen el dominio social y político del yermo. Es más, estos son los únicos que parecen prosperar y pasárselo bien en un mundo de escasez. Su organización se basa en normas sencillas, casi biológicas: ley del más fuerte, oportunismo, satisfacción inmediata, etc. Estas normas tan tontas, inútiles para la sociedad humana, parecen servirles mágicamente en este nuevo mundo. Puedo aceptar por suspensión de la incredulidad este componente mágico si la historia es entretenida, ahora bien, hay algo que nunca me cuadra y es la economía.

La economía

La economía en este mundo se basa en dos fuentes: la gente y la basura. La gente es un recurso porque trabaja para ti (o es comida, que al fin y al cabo es otra forma de trabajar para alguien) y la basura es un recurso en sí mismo: un palo es útil porque te sirve para matar a ese gatito tan mono que compite por tu comida.

Lo que no me explico es que los punkis sobrevivan tanto tiempo cuando su principal fuente de ingresos son otras personas y ellos son tan psicópatas. Es decir, si hay poca gente en el mundo y robas y matas a los pocos que producen de la tierra o de su ingenio, lo que logras es poco a poco colapsar tu economía (contraargumento: sí conocemos sociedades que trabajan activamente para colapsar: Los rapanui contra la propiedad privada, pero estos rapanui no tenían nada con qué compararse).

El problema de fondo es que el autor maneja un concepto erróneo (o como mínimo mejorable) de sociedades supuestamente carroñeras: tanto los reyes mezquinos de la Alta Edad Media como los jefes mongoles que vivían de tributos pensaban más a largo plazo y eran muchísimo menos violentos que estos punkis que tienen tiempo para tatuarse pero no para plantar una patata.

La referencia aquí debería de ser la de micro-sociedades carroñeras como la de los piratas somalíes (pescadores que piratean desde que les sale a cuenta haciendo un cálculo muy ramplón y que difícilmente serían útiles sin elementos externos a los que carroñear (momento en que volverían a la pesca)) o la gente que vive en los vertederos de Manila (opuestos a la anarquía y con horarios de trabajo dickensianos).

La generación perdida

Tras el ruido viene el silencio.
La idea de generación perdida que tomo prestada de Hemingway para mi tiene dos vertientes:
  • Los que ya no están: podemos entender por generación perdida al fenómeno que consiste en que el colapso se traga a las capas más productivas de la sociedad precedente y empleo "productivo" en un amplio sentido: hablo de los mejores soldados, artistas, intermediadores culturales, periodistas, sociólogos, ingenieros, etc. Los aristócratas del mundo post-industrial, la élite. Aquí me gustaría señalar el efecto de la Primera Guerra Mundial sobre los Junker alemanes o el genocidio comunista de los kulaks. La pérdida de la élite produce dramáticos cambios en los incentivos de las sociedades (una "democratización" para mal, una igualación por abajo: el triunfo del mediocre y del hombre pequeño. Secretamente en la serie "Colony" este es uno de los temas principales y se explica muy bien).
  • Los que sobreviven: quienes sobreviven al colapso son una generación perdida en el sentido de que carecen de rumbo. Es irremediable un periodo de transición hasta que surja una nueva sociedad que produzca sus propias élites que dirijan al cuerpo social y creen comunidad. ¿Dónde esta el problema? Que en este escenario en muy poco tiempo y de forma sorprendentemente sencilla pequeños dictadorzuelos parecen tener sus objetivos muy claros y su posición muy asegurada, sin casi competencia por el poder.
Altruismo

Es común en este escenario observar una competencia darwinista por los recursos en una especie de animalización del hombre pero por lo que sabemos de los colapsos locales esta es solo la mitad de la historia. Los actos de altruismo son comunes en las sociedades humanas y especialmente importantes en situaciones de desesperación y tragedia: es frecuente ver actos de orden espontáneo y ayuda mutua.

En muchas sociedades humanas los mecanismos de ayuda al desconocido son habituales: casi toda sociedad nómada tiene algún tipo de norma moral que exige la ayuda al desconocido. Las sociedades de pescadores, enfrentadas al impuesto vital del mar, suelen rescatar y acoger al desconocido. En general cuanto más en el filo de la navaja vive una comunidad humana más normas morales de altruismo espontáneo desarrolla pero esto por alguna razón no lo vemos en escenarios post-apocalípticos.

Estasis

La detención de todo tipo de progreso humano en normas, técnicas y costumbres crea sociedades en estasis que son sencillas de manejar para el autor pero no tienen mucho sentido. Es difícil encontrar ejemplos de estasis en la historia: como mucho tribus de cazadores-recolectores en África o algún grupo de esquimales, así como tribus prehistóricas en Nueva Guinea. Esto no es ni de lejos lo común y habiendo un pasado de tecnología y conocimiento acumulado es todavía más impensable que se produzca la estasis en el escenario que discutimos.

Y aquí retomo mi queja sobre la imitación bastarda de lo altomedieval: la Europa que va del año 500 al año 1000 es un mundo en constante cambio en el que hay pequeños reyes mezquinos pero también repúblicas urbanas, donde hay parlamentos estamentales, existe el inmenso contrapoder eclesiástico, se crean obras arquitectónicas y de ingeniería más avanzadas que las romanas y donde las amenazas son paulatinamente aminoradas por superioridad militar (repulsión de musulmanes en España e Italia) o por medios no militares (incorporación de norteños, sajones y eslavos orientales a la cristiandad).

Idea de progreso

Más fácil de construir de lo que la gente supone.
Si me quejo de la estasis es porque echo de menos que se muestre el progreso, la evolución, el cambio. Es muy raro que una obra post-apocalíptica enseñe la evolución a la que sus personajes se ven obligados. Por ejemplo: si mágicamente toda tecnología eléctrica no funciona, no entiendo cómo no se desarrolla tecnología basada en el vapor y en los principios de la mecánica.

Conozco un contraargumento fuerte a esta idea: las minas de carbón y metal más sencillas de explotar están agotadas y con medios del siglo XIX es realmente complicado explotar las minas actuales que trabajamos gracias a nuestra tecnología actual. Aún así hay cosas que pueden construirse en casi todas partes como molinos de agua y viento y no olvidemos que en este escenario existe menos población con lo que las necesidades energéticas son mucho menores que las actuales.

Los derechos de la mujer

Los cambios que no se ven son los más difíciles de enseñar. Durante toda la historia hubo mujeres en posiciones de poder: desde las reinas chinas de la piratería hasta las abadesas del Sacro Imperio pasando por emperatrices y regentes. El caso es que en general no hubo una igualdad de derechos hasta la Primera Guerra Mundial en la que la mujer se hizo fundamental en la retaguardia para mantener la economía industrial en funcionamiento mientras los chavales eran descuartizados en el frente.

En un nuevo mundo preindustrial no sería raro que la mujer no tuviera la misma consideración o derechos que en nuestra época precisamente debido al cambio tecnológico. Así, si bien cosas como el nacionalismo o el racismo no tendrían sentido, la misoginia podría tener alguno ya que el valor individual de cada persona podría basarse en la capacidad física y el aporte particular que se pueda ofrecer a la comunidad. Creo que este punto es debatible ya que no hablamos de una nueva edad media sino de un nuevo mundo donde hubo un pasado tecnológico. ¿Qué normas morales se podrían conservar y aportar utilidad en este nuevo mundo? Al menos mi sugerencia es que se explore la posibilidad de la misoginia con las salvedades expresadas antes (básicamente la negación de la estasis).



martes, 19 de junio de 2018

La era de los gobiernos WYSIWYG

Cuando en los dibujos animados todavía se podía maltratar animales a veces uno de esos monstruos antropoformes tragaba algo muy grande y la piel se le estiraba marcando la forma del objeto tragado. Retengan ustedes esa imagen en sus cabezas porque esa es la forma en la que el Partido Popular perdió el gobierno de España el primero de junio del corriente.


Fueron avisados por activa y por pasiva, una y otra vez, insistentemente, desde la legítima posición traidorzuela de sus adversarios políticos hasta desde las filas de sus correligionarios más independientes, por los que quieren agradar y por los que no. Todos les avisaron excepto los chupatintas, los paniaguados y los agradecidos, es decir, la gente menos confiable que o bien está en el partido o está en su órbita. Efecto caja de resonancia.

El PP tenía que pagar políticamente por la corrupción. No, las medidas normativas contra la corrupción no me valen porque fueron medidas dictadas desde Bruselas como parte de la respuesta a la crisis económica. Por mucho que aquí se hayan vendido como preocupación por la corrupción en realidad no fueron eso. En ese partido se ha repetido aquello de "tal o cual caso no definen a todo el partido", confundiendo alegremente responsabilidad penal y política. Oigan, es que han sido un caso aquí, otro allí, otro más allá y así docenas y docenas de casos de corrupción. ¿Cómo no iban a recibir una torta?

Lo trágico (para ellos, acaso tengan sangre en sus venas) es que pudieron haber asumido el coste político de la corrupción mucho antes, realizar una voladura controlada, controlar los tiempos, estimar las bajas y prever las consecuencias. Pero no. Henchidos siguieron adelante esquivando las balas, convencidos de que la soberana estupidez de sus adversarios políticos les hacía invulnerables. Puede que la estimación de la oposición fuera correcta pero entonces fallaron al estimar su propia fuerza. En el momento en que condenan a su ex-tesorero con una sentencia que da por probada una contabilidad paralela y las encuestas muestran un voto de sustitución con el partido Ciudadanos saltan las alarmas pero ya es tarde.

Antes se lo merecían y ahora se lo merecen doblemente por burros.


Así, desde las tinieblas de la irrelevancia aparece el PSOE que ha destacado en esta legislatura pasada por no existir y presenta una obligada moción de censura que gana por cuatro votos sumando a todos los que no pueden ni ver al PP, entre los que se encuentra lo peor del populismo xenófobo europeo y los que organizan homenajes a asesinos. Ah, pero resulta que esta no es una moción de censura instrumental sino una que, ya ganada, se anuncia como un cambio de gobierno con intención de agotar lo que queda de legislatura.

Con el gobierno más débil de nuestra historia democrática observaremos año y medio de campaña electoral para dar a conocer al candidato, comprar favores y plumillas y tomar medidas propagandísticas de consumo interno. De momento ya tenemos un ministro dimitido en menos de una semana, publirreportajes en la televisión pública, cambio editorial en Lo País y chotis con la momia de Franco. Esta será la tónica, presentar leyes ya es otro cantar que el PSOE dejará a los adultos cuando dentro de año y medio las aguas vuelvan a su cauce.

El caso es si nos podemos permitir este interludio cuando lo cierto es que para varios temas graves ya estamos en tiempo de descuento. Véase la despoblación y sus efectos en el sistema de pensiones, la inmigración ilegal y sus efectos en las tensiones políticas europeas, el decreciente aumento de la productividad en todo el primer mundo que ya no se puede ocultar y la debilidad frente al pensamiento mágico que ayuda a emponzoñar el resto de temas. Y ciñéndonos a nuestras fronteras los dos grandes asuntos que tienen que ver con el mercado laboral y la política territorial. Mucho me temo que con 84 diputados todo lo que le queda al gobierno es salir mucho en la tele y hacer como que gobierna. Aunque tratándose de un gobierno del PSOE tal vez hasta sea una bendición, ya que así no rompen nada.

Y también creo que Cartago debe ser destruida. Vale.


lunes, 28 de mayo de 2018

Nuestra seguridad y nuestra salud dependen de unos tíos que se mueven por sobornos

Lo que ha cambiado es que un tribunal ha puesto negro sobre blanco que el PP opera desde su nacimiento con una contabilidad paralela fraudulenta con la que se lucra. Por muchas piruetas que den y por mucho hierro que quiten es algo realmente grave. Igualmente es grave que no haya ni un solo movimiento en ese partido para tapar la alcantarilla por la que desborda plasma fecal. Mientras esperamos la resolución judicial de otras causas del caso Gürtel lo ideal sería ver una mínima voluntad de mostrar un poco de decencia por parte de ese partido. Pero no. Como quien oye llover.

Y los altos cargos del PP están muy tranquilos anotando en libretas amarillas de Barcelona'92 el último pago especial (guiño, guiño) de Villar Mir porque se saben políticamente invulnerables debido a que su situación no consideran que dependa de ellos sino de los demás: otros grupos políticos están bloqueados por los resultados de las elecciones de hace dos años y por tener intereses discordantes. En el PP respiran gracias a esto, añadiendo otra muesca a su falta de responsabilidad.

Oigan, ustedes no dependen de los demás para limpiar su porquería. Que no pueda haber un gobierno alternativo porque los racistas catalanes no pueden ser tenidos en cuenta y porque los aliados del narcoterrorismo que está matando de hambre a Venezuela están autoinhabilitados para ser tomados en serio no es motivo para dormir tranquilos.

Proclama ser el partido de la responsabilidad, la estabilidad y la credibilidad esta banda de mangones. ¿Dónde está la responsabilidad cuando tienes tu casa llena de porquería la que como nadie viene a limpiar tú no la limpias? ¿Qué estabilidad obtiene un país pendiente del próximo exministro del PP saliendo esposado por robar? ¿De qué credibilidad hablan cuando la conclusión a la que llega el público es que se trata de una organización que se mueve por sobornos?


Estabilidad, credibilidad, sentido común, seriedad. ¿Y si mañana el soborno en lugar de venir de Villar Mir viene del Kremlin? ¿Y si en lugar de cobrar comisiones por adjudicar parques eólicos se le ocurre a uno de estos chorizos empezar a cobrarlas de alguna farmacéutica china? Nuestra seguridad y nuestra salud dependen de unos tíos a los que les enseñas un billete y se abalanzan.

Y el presidente del Gobierno explicando en la tele la irresponsabilidad del PSOE por plantear una moción de censura que ha hecho subir la prima de riesgo.

Prima de riesgo, ya. Menuda banda.

Es que nadie dentro del propio PP se levanta. Y quien lo hace es visto como rara avis, casi como con un comportamiento traicionero.

Oh, sí, esto no puede acabar sin hablar del PSOE y su plan maestro de ganar en los despachos lo que no puede ganar en el campo. Como un equipo de segunda B. El caso es que a mí el PSOE me da igual. Es el PP el que está en entredicho y hablamos de la corrupción que afecta al PP y de su actual falta de sentido común, credibilidad y seriedad para gobernar el país.

Resulta lamentable cómo al tratar de este tema la conversación se extiende a cálculos partidistas, explicaciones del bloqueo político y especulaciones sobre los motivos de cada partido. Volvamos el foco a donde debe estar: la necesdad de crear un revulsivo en el PP y esto solamente se consigue con un castigo electoral ya que es el único lenguaje que entienden.

A elecciones y a sacarlos de ahí.

Que sí, que hay un montón de golpistas, racistas y comunistas dispuestos a robar de forma oficial y dispuestos a prenderle fuego a las cosas. Estoy de acuerdo pero cada día tiene su afán. Cada cosa a su momento. Sacar al PP va a tener costes, claro, como todo en esta vida. Calculemos también lo que nos cuesta no sacarlo.


martes, 15 de mayo de 2018

Nacionalismo ante el espejo

Gracias al nuevo presidente regional catalán creo que ya estamos en disposición de despegar la pegatina de la palabra "cultura" y dejar que airee la palabra "raza" que eufemísticamente ocultaba pues el origen de todo nacionalismo fragmentario de España es deudor de una época anterior a Auschwitz en la que el nacionalismo era una cuestión racial.

Caído el maquillaje cabe preguntarnos qué está fallando para que un señor que habla de "raza superior" ostente un cargo público de tanta importancia. No me refiero al dudoso voto del parlamento catalán (gente fugada de la justicia que vota a distancia) ni a los geológicos tiempos que maneja el inquilino de la Moncloa sino a algo más complicado que surge del fango mental que inunda a una porción nada despreciable de nuestra sociedad.

El problema del nacionalismo fragmentario desborda el ámbito de lo político como hemos visto en el golpe de estado de septiembre-octubre de 2017 y en los muertos que dejan sus bandas terroristas. Con esto quiero decir que no se trata de un problema exclusivamente político como el que puede darse con la descentralización de los impuestos o el nivel de integración europea. Estos son asuntos políticos que pueden suscitar encendidos debates entre posiciones opuestas (bueno, en lo de Europa en realidad no existe de momento posición opuesta al consenso). El nacionalismo racista nos presenta un asunto metapolítico pues no plantea un tema dentro del ámbito de lo posible sino que pretende volcar la mesa.

La incompatibilidad de las bases últimas de lo que conforma un estado en nuestra época y lugar con los objetivos del nacionalismo racista es total. El nacionalismo racista del que hace gala el presidente de la Generalidad catalana o la vieja presidenta del parlamento regional catalán (quien pidió a la líder de la oposición democrática que "volviera" a Cádiz, pidió disculpas y ahora nuevamente le ha pedido que se vaya) no tiene lugar en nuestro modo y costumbre política. Por decirlo suave pero nítidamente, esto no es asunto de ningún parlamento ni comisión sino de la Guardia Civil (ojo, no de la Policía Nacional pues aquí se trata de la defensa de la soberanía y de la integridad territorial).

Más allá del punto de vista del orden público (asunto sobre el que no tengo mucho que añadir igual que no comento los dispositivos antiterroristas o las operaciones antidroga) está lo que decía del fango mental.

Nos lo hemos buscado y lo seguimos buscando.

Pongo un ejemplo. Don Antonio Sánchez Moguel fue un arqueólogo e historiador asidonense que a su ingreso en la Real Academia de Historia (1888) dedicó su discurso a destruir la base teórica del regionalismo (el nacionalismo fragmentario de la época). Tiene varias obras publicadas y algunos descubrimientos de relativa importancia. Como curiosidad diré que dirigió la tesis de Unamuno. Bien, este señor cuenta en toda España con una calle en Medina-Sidonia (claro, asidonense como fue). Por otro lado es trabajo inútil contar las cincuentenas de calles, plazas, institutos, fundaciones, premios y certámenes que tienen los Castelao, Prat de la Riba, Arana, etc (por mencionar nombres conocidos, que perfectamente nos podemos ir a los Murguía, Cuevillas y Vilar Ponte que son personajes profundamente mediocres pero tratados como próceres y padres de la patria, etc).

Baila esto.
Esto que denuncio no es el resultado de ninguna conspiración hermética por parte de logias ocultas sino de la absoluta dejadez y haraganería de quienes se supone que nos tienen que defender. Se dejó hacer y por el camino aguantamos bromas. Cerrados círculos del mundo de la "defensa de la cultura" (es decir, de la defensa de la raza) pasaron a controlar todo lo que tiene que ver con la historia regional, la literatura de las lenguas cooficiales e incluso llegando a cambiar la toponimia y los políticos (¡incluso los que dicen estar en contra de esto!) diciendo amén porque claro, es costoso ser el aguafiestas que dice que los del terruño no están tocados por la mano de Dios.


Véase por ejemplo la historia canónica y oficial de Galicia que yo estudié y que siguen nuevos niños estudiando en el colegio. Casi 30 años de gobierno del PP aquí en Galicia y continúa el meme de la "doma y castración", a noite da Frouxeira, los siglos oscuros y ese nuevo amanecer de esperanza nacional que fue el Resurgimiento. ¡Ay del que se salga de estas líneas esbozadas por Murguía y popularizadas por Castelao!

Curiosa paradoja la que se produce con el PP y con el franquismo: dejan hacer. Es como si ignoraran el poder que otorga la conformación del sustrato político. Y menciono el franquismo pues tras los años del hambre, a comienzos de los cincuenta, los que estaban antes creando el espíritu de la raza retomaron la labor (ciertamente estuvo prohibida su actividad política pero no así la editorial ni académica). ¿Es esto consecuencia de la dejadez del conservadurismo hacia la academia, una dejadez que quizá tenga su origen en el desprecio a la Enciclopedia? No lo sé pero dejo esto apuntado como línea de investigación.

Pues bien, en esta historia canónica que sobre todo se da en clases de lengua gallega y que supongo ocurre lo mismo en otras regiones donde ya puedes llamar a tu hijo "Pureza racial" o "Adolf" hay un detalle ejemplar de esto que identifico con un problema prepolítico. Al hablar de los autores del Resurgimiento jamás se mencionan autores que se oponían políticamente a estos. Simplemente no existen. Claro, esta damnatio memoriae es necesaria porque si no el relato se cae. Tuvieron que pasar muchos años para que yo llegara por ejemplo a Leopoldo Pedreira que tiene obras donde pone a parir a sus contemporáneos (Pondal, etc. por cierto, todos se conocían entre ellos). Pero uno pasa por la enseñanza asumiendo un relato que piensa que es verdadero porque está en el colegio y años después ese relato conforma un sustrato. No me refiero a la fabricación de nacionalistas en el colegio, es algo más sutil. Es una convicción al margen de la política. Es algo sociológico. La convicción de que existen lugares mentales comunes.

Mapa etnográfico de Europa (1855).
Y tan lenta como inexorablemente aumenta el nivel de fango.

Los lugares mentales comunes crean lazos invisibles de lealtad. Hasta el tipo más antinacionalista, en caso de carecer de cierta defensa intelectual, asumirá como propios paisajes mentales* que responden al objetivo nacionalista (el objetivo final es la fragmentación de España y, si les dejamos, Auschwitz). Vuelvo a preguntar viendo quién es responsable político de la educación en Galicia: ¿desprecio antienciclopedista o acción enemiga? La respuesta no es sencilla pues las señales contradictorias que emite el PP gallego son numerosas.

*Un ejemplo de paisaje mental es cuando una periodista "no nacionalista" echa en cara a un candidato en unas elecciones generales que su partido no tenga propuestas "para Galicia" cuando ese partido llevaba en su programa propuestas sobre empleo, autónomos, pensiones, educación, etc. Claro, no mencionaba expresamente a Galicia y le tuvo que echar la bronca. El candidato, por cierto, espero que esté picando coltan en el Congo.

Podría aclarar que no se trata aquí de que un relato gane a otro pues los relatos no tienen que ganar sino enfrentarse (en general yo no soy amigo de censurar la imbecilidad ya que ésta puede tener una sana función antibiótica).

Nacionalismo Comparado

Regresando al asunto del racismo que encontramos en el origen de todos los nacionalismos fragmentarios de España y que, olvidado Auschwitz, parece que no pasa nada por que se vuelva a poner de moda (el presidente de una comunidad autónoma habla con insistencia de una "raza superior", esto hay que denunciarlo constantemente hasta lograr el ostracismo de ese personaje), hay algo que está poco estudiado y que llamaré Nacionalismo Comparado.

Para los racistas el enemigo siempre es España, el español y el traidor interno por "aliarse con España" (estos son siempre los primeros que matan cuando les dejan. Yo ya sé que lo llevo claro). Sin embargo nunca se les confronta con la óptica de otro nacionalismo separatista. Cuando en el nacionalismo gallego se sustituye el enemigo castellano por el español (años 1920), ahí el enemigo español de rasgos semitas, bereberes y africanos está incluyendo a los catalanes. El nacionalismo catalán por su parte, detecta rasgos semitas y africanos más allá del Ebro, es decir, incluye a Galicia.

Razas europea y africana según el nacionalismo gallego (por ejemplo, Murguía).

Razas africana y europea según el nacionalismo catalán (por ejemplo, Gener).

¿En qué quedamos?

Por cierto, en estas distinciones raciales (siempre la contraposición África-Europa, semita-ario o nórdico) llega a haber una que tampoco contarán en la escuela a los niños gallegos pero que me llama la atención porque da la medida de lo reventados de la cabeza que estaban los padres de la patria: la distinción que hace Vicente Risco de los pueblos según el desayuno que toman. Dice Risco en Leria que los pueblos que desayunan café con leche son decadentes y los que desayunan "cualquier cosa" tienen toda la vida por delante. Vicente Risco, al que le perdonan su germanofilia de los simpáticos años 30 y 40 porque al fin y al cabo fue un "fornecedor da cultura galega" y eso ya da bula para tomarte el té con el carnicero de Buchenwald.

Dentro del Nacionalismo Comparado hasta podemos confrontar a diferentes autores que juegan en el mismo equipo. Para Vilar Ponte por ejemplo, las gallegas son rubias pero para Alfredo Brañas son morenas (eso sí, para los dos son de raza celta-germana).

Sacar a la luz estas cosas tiene un contrargumento muy fácil que puedo adelantar: el presentismo de denunciar un racismo que antes de Auschwitz no estaba mal considerado. Sí, conozco ese argumento. El problema es que es falso. Ya en aquella época el etnicismo era denunciado. Por ejemplo, Sánchez Moguel se reía de la capacidad de Murguía de distinguir razas mirando a los ojos (Murguía defendía que dentro de Galicia existían dos razas de gallegos, la celta y la romana).

¿Por qué repasar los textos y autores clásicos del nacionalismo en todo su esplendor? 

En primer lugar por aquello de disponer de herramientas intelectuales para la autodefensa: "tú ídolo que crees de oro en realidad es de barro". En segundo lugar porque es la base del sustrato actual: hoy en los medios nacionalistas esa historia inventada de Galicia es la que se sigue reproduciendo. En tercer lugar porque el mundo de la verdad es mejor que el de la mentira: ocultar lo que no nos gusta o no se pliega a nuestro relato cuando paseamos por la historia es caminar con un ojo tapado. Y por último, relacionado con el anterior punto, porque solo con la verdad que produce la contraposición de argumentos e ideas podemos ser libres para elegir lo que nos conviene.


miércoles, 9 de mayo de 2018

El mito de la eutanasia

Se aproxima el debate en el Congreso sobre la eutanasia y la pereza que provoca es infinita. Ni siquiera sé por qué hay que hacer un debate cuando todo "está debatido". Ahorrémonos lo embarazoso de ver desfilar mito y superstición por la cámara. Es que solo de pensarlo ya me está dando vergüenza. "Muerte digna" pero para quién: para el que matan o para los que miran. Eutanasia es "buena muerte", ¿buena para quién? ¿buena en qué sentido? Asimismo la mera idea de muerte va a deambular como un monigote entre las bancadas de sus señorías. ¿Sabemos qué es la muerte? ¿Tenemos una conclusión final sobre el significado de esta idea? Me temo que no pero sus señorías actuarán como que sí.


Eu-tanasia. "Buena muerte" o "dulce muerte". Creo importante que averigüemos para quién es buena. La primera vez que aparece esta palabra es en la Vida de los doce césares de Suetonio Tranquilo. Suetonio nos comenta a través del océano del tiempo que a Octavio le preocupaba morir de forma rápida e indolora. El bereber nos dice en el libro que ese era el tipo de muerte que deseaba para sus amigos y que la palabra que usaba era una composición griega: eutanasia (los romanos eran mucho de tomar préstamos griegos igual que nosotros lo hacemos con los romanos, por eso nos sentimos tan identificados con ellos. Por eso y por los embotellamientos de tráfico que eran un problema cotidiano en el mundo romano). También sabemos que en el momento de morir a sus allegados les preguntó en griego si había representado bien la farsa de la vida y que si era así aplaudieran (como solía hacerse en el teatro si la obra gustaba. Costumbre griega, por cierto).

Ya aquí en esta primera aparición de la eutanasia se nos presentan numerosos problemas de interpretación. La eutanasia bien puede ser que te aplaudan en el momento de morir por haber tenido una buena vida. Incluso que te recuerden y te hagan funerales (ya no digamos estatuas y templos) sería el homenaje a la buena vida que estaría ligada a la buena muerte del término "eutanasia". Sin embargo el muerto ya no disfruta de esos homenajes. La eutanasia es para los demás.

Inmediatamente puedo ligar esto con el confuso concepto de "muerte digna". ¿Dignidad para quién? ¿Para el que muere? Ya seas cartesiano o cristiano (o animista) un cuerpo sin vida es un saco de patatas (porque no tiene alma). ¿Qué dignidad hay en un cadáver? Ninguna. La dignidad es siempre para los demás. Curiosamente en España tenemos una tradicional distinción de la dignidad en la muerte: el garrote noble y el garrote vil. En el momento de ser ejecutado no siempre se otorgaba la misma dignidad (trato) al reo.

Como con Octavio que pedía que le aplaudieran si la farsa había sido buena, con nuestros métodos tradicionales de ejecución ocurre algo parecido: se trata de una representación. La diferencia de "dignidad" dependía en origen de la cuna del reo: a los nobles se les llevaba al cadalso a caballo y morían por decapitación por espada. Los villanos (o plebeyos) no tenían caballo y se les mataba de un garrotazo (¡o de varios! Curiosidad: el nombre "garrote" se mantuvo posteriormente para designar otros métodos de ejecución: estrangulamiento, trepanación, etc). En cierto sentido podemos decir que el garrote noble era un caso de eutanasia: se representaba públicamente el espectáculo de la muerte. La representación podía ser buena para el público, dudo que alguna vez lo fuera para los que mueren.

—¿Qué tal la ejecución pública de hoy?
—Estuvo bien. Me gustó.
—Ah, entonces fue una eutanasia.

No hay mayor liberación que la negación de la predestinación. Abajo pues el paganismo y el luteranismo. :D
La otra pata del término "eutanasia" es la de "muerte". Parece que todos tenemos muy claro lo que es la muerte porque no pensamos mucho en ello pero en realidad se trata de un concpeto muy complicado, con muchas aristas. Como aquí se trata del ámbito político habría que hablar de la muerte civil: proceso por el que una persona deja legalmente de ser persona (ya sea porque desaparece o porque se transforma en otra cosa, por ejemplo un cadáver). El problema es que para determinar la muerte civil de una persona solemos acudir a la muerte biológica y la muerte biológica es mucho más elástica que la exigencia civil. Respecto a la ley solo caben dos opciones: vivo o muerto. Respecto a la medicina la muerte es un proceso múltiple, inexacto y con un margen temporal. Estamos intentando meter el triángulo en el agujero del cuadrado.

La vida de un ser humano sería imposible sin los millones de bacterias que aloja en sus tripas y con las que tiene una relación simbiótica. Ahora bien, se nos puede considerar muertos aunque esas bacterias sigan vivas. Se nos puede considerar muertos aunque millones de nuestras células sigan vivas. Se nos puede considerar muertos aunque respiremos (muerte cerebral). Es más, se nos considera que somos nosotros mismos aunque hayamos sido trasplantados o aunque estemos amputados (para que veamos que la definición de persona ya es un problema y no hay que ir tan lejos).

Pero la ley no entiende de estas cosas y exige una respuesta binaria: vivo o muerto. Y en nuestro contexto de la eutanasia se trata de determinar no solo la muerte de una persona sino su buena muerte (la bien representada, la que deja en buen lugar a la sociedad, la que colma el narcisismo, la que sacia el egoísmo de los vivos, la que hace honor a la castiza expresión "el muerto al hoyo y el vivo al bollo"). En puridad se trataría de hacer coincidir la muerte civil con la muerte biológica, cosa que actualmente creo que es imposible (o es posible en las actuales circunstancias pero tal como se plantea me parece una hechicería confusa y oscura: la persona que abandona el país y no vuelve estaría muerta a todos los efectos legales. No tiene mucho sentido este desarrollo pero lo digo para que conste lo absurdo de la cuestión).


Al margen de lo que suceda en la habitación de un hospital con la puerta cerrada, en España está despenalizada la eutanasia pasiva (lo que se llama "documento de instrucciones previas" o "de voluntades anticipadas" por los que gente sin conocimientos médicos le puede decir a los médicos cómo quieren ser tratados, una cosa que viene muy bien cuando hay que matar a ancianos y personas sin recursos intelectuales que suelen coincidir con los que tienen escasos recursos económicos), esto es, la práctica que mata per accidens (como las bombas en las guerras actuales: tu intención no es matar civiles sino ganar la guerra pero acabas matando civiles per accidens) y está perseguida la eutanasia activa (si alguien se entera, claro) y lo que se promueve hoy sería la despenalización de esta última. En realidad podemos pasarnos la vida haciéndonos trampas al solitario: la distinción entre estos dos tipos de eutanasia es funambulismo moral (y jurídico: a la hora de juzgar un tratamiento médico entra en consideración la intención del doctor cosa que en otras partes del CP no se tiene en cuenta porque lo que cuenta son las consecuencias de los actos pero aquí patatas).

El caso es que la despenalización de la eutanasia activa (cosa que ya existe para seres humanos en estado embrionario y seres humanos que cierran la puerta de la habitación) es el primer paso en un camino que nos lleva a un lugar muy oscuro. He comentado de pasada lo complicado que es definir la persona, la muerte y lo que es bueno. Esto solo nos traerá problemas porque estos conceptos se pueden ir modificando según las modas futuras. ¿Y si vamos a otras definiciones de persona? ¿Y si la tecnología avanza? ¿Y si los jueces acaban juzgando en función de la popularidad del caso como desean todos los idiotas del país tal como sucede con el célebre juicio de la violacion de los San Fermines? Yo no quiero que nadie tenga ese poder.

Un conocido argumento contra la pena de muerte (estoy en contra de la pena de muerte pero a mí particularmente no me atrae este blandengue argumento) es que cabe la posibilidad de matar a un inocente y la muerte es irreversible. Sin embargo no se emplea aquí este argumento con la eutanasia activa. Es decir, en el caso de la pena capital nos podemos equivocar pero en el de la eutanasia activa no. ¿Por qué? La respuesta que imagino es que en la eutanasia activa hay un deseo expresado por parte del moribundo. Ah, pues si esa persona no se equivoca esperad un momento antes de matarla y que me diga los números de la lotería.

Mejora la cosa con aquello de "que decidan los parientes más cercanos". Esos parientes no solo son igual de falibles que el moribundo sino que hay casos en los que existe el odio puro dentro de la familia pero la ley cae igualmente como una losa. Pues que decida un juez. Ok, volvemos a los argumentos contra la pena de muerte.

Aunque de todo lo que se escucha el argumento que más me gusta (#ironía) es aquel que dice que uno "es dueño de su propia vida". Esta parida es muy propia de nuestro tiempo. Confundiendo el modo de discurrir de la vida con la condición de ser un ser vivo. En otras palabras, haciendo la equivalencia entre hacerse un tatuaje y cortarse las venas como si fueran lo mismo. "Soy dueño de mi mismo" es el narcisismo químicamente puro. Qué queréis que os diga, yo defiendo el usufructo sobre la vida propia pero no su enajenación.

Seguiremos hablando del tema. Vale.


martes, 24 de abril de 2018

El regreso del autoritarismo

No es casualidad que con el retorno del autoritarismo vengan de la mano teorías que en la útima época de moda autoritaria estaban en boga (hasta 1945). Todo el "aparato intelectual" que hoy causa furor a grupos muy diferentes de personas (y por razones distintas. Estoy pensando en los reaccionarios relativistas hoy presentes en la extrema izquierda y en los reaccionarios de la tradición inventada presentes en la extrema derecha. Recuérdese que izquierda y derecha no los trato como categorías políticas sino estéticas o sociológicas) y que fue superado durante la segunda mitad del siglo XX vuelve en nuestra década y podemos tratar de explicar por qué.
Tenemos causas de caracter económico: la mejora de las condiciones de vida y de las perspectivas de futuro de toda la población mundial no se produce a la misma velocidad. Quien pasa de tener de diez a veinticinco patatas ve cómo su situación no mejora tanto como quien pasa de tener de cero a diez patatas. Que los pobres de los países ricos hayan mejorado su situación no les impide exponerse a discursos que les cuentan que otros han mejorado más y que por lo tanto eso significa que relativamente ellos han empeorado. Además de esto otra causa económica tiene que ver con la automatización: al final de esa elaborada mentira sobre los supuestos puestos de trabajo que "roban" los innmigrantes o la deslocalización empresarial se encontraban robots y algoritmos de eficiencia logística y energética. Los cambios provocados por la tecnología no esperaron a la más lenta capacidad de absorción de nuevos conocimientos por parte de la parte humana de la ecuación.

La famosa gráfica del elefante. Adivina quién está entre el percentil 75 y el 99. Exacto, tú y toda la gente que conoces (Fuente: The most important graph in the world).
Tenemos causas de caracter social. Principalmente identifico dos: la evolución tecnológica del cambio de siglo ha aumentado ostensiblemente la brecha generacional entre nativos digitales y gente mayor que va a remolque. Si en una reunión en la que participan personas de las dos generaciones exponemos una serie de datos, la interpretación de esos datos será muy diferente en cada grupo, la información será diferente (debo generalizar) y esto tiene consecuencias en los procesos de toma de decisiones. La otra causa de caracter social que os quería comentar tiene que ver con que la apertura económica no ha conllevado una apertura de "mentes y corazones". La apertura económica ha aumentado la migración sur-norte y supongo que alguien esperaba que esta migración se pareciera a la de hace un siglo (este-oeste): gente deslomándose a trabajar esperando a que su descendencia fuera asimilada. Hoy este acuerdo tácito está roto: no se rompió por los guetos o la discriminación (cosas que siempre han estado ahí) sino por la diferencia de expectativas. Muchas veces en el norte rico no queremos pensar que la exposición a información se ha abaratado tanto que las expectativas de los recién llegados no difieren mucho de las de los nativos y por lo tanto fenómenos relacionados con la frustración aparecen de forma inmediata sin esperar a una o dos generaciones como pasaba en otros tiempos. Hoy no hay reducción de la frustración por la atemperación de las expectativas que produce el paso del tiempo.

Tenemos causas psicológicas (a falta de un término mejor). Vivimos tiempos incomparablemente más seguros que en cualquier otro tiempo precedente. No solo seguros en cuanto a delincuencia (cosa que es fácil de escribir desde España, probablemente de los grandes países el más seguro de todos) sino también a conflictos bélicos y furia de la naturaleza. Sin embargo paradójicamente la percepción que tenemos de la inseguridad es notablemente mayor: nos informamos de cualquier catástrofe natural y de cualquier atentado terrorista en el momento en que sucede. El mundo es grande y siempre pasan cosas horribles. Sin tiempo para procesar la información nuestro cerebro toma atajos y saca conclusiones precipitadas (no tiene que ver con ser más o menos listo sino con mecanismos cerebrales que nos han funcionado durante miles de años). Pese a que ocurren menos cosas malas nos parece que ocurren más porque no recibimos información sólo de nuestra aldea sino de todo el planeta. Todos los días damos un respingo en el asiento. La continua exposición a lo malo produce dos efectos: alerta y acomodación a la alerta. Estos dos efectos provocarán a su vez situaciones de adaptación y equilibrio. A gente que no está completamente chiflada le parece normal que haya cámaras en la calle por nuestra seguridad. Es impresionante.


¿De qué aparato intelectual se trata? Para averiguarlo tenemos que separar el grano de la paja e identificar qué tienen en común los (aparentemente) distintos tipos de autoritarismo. En primer lugar si tratamos el autoritarismo en el contexto de las sociedades políticas organizadas en estados lo primero que encontramos es la postura antiliberal. ¿Qué caracteriza al antiliberalismo? La oposición al liberalismo o sea la oposición a la doctrina política que se basa en la libertad del individuo y la intervención limitada del estado en la vida social y económica de una sociedad política.

Por un lado tenemos que el autoritario rechaza que la libertad individual sea la base de la sociedad política y por otro lado tenemos que este rechazo debe basarse en el uso no limitado de la acción del estado. Podemos decir que se trata de usar al estado como un instrumento ilimitado corrector de los errores del libre albedrío. Siempre por nuestro propio bien se trata de que otras personas tomen decisiones sobre nuestra vida y hacienda. No desarrollo este punto pues es de sobra conocido. Sí podría alertar sobre que no existe vacuna contra esta idea. Que dar por sentadas nuestras libertades es el primer paso para perderlas, etc. No es un lugar común decir que todos los días hay que reclamar nuestra libertad (una libertad política, que está ligada, por tanto, a que formamos parte de una sociedad organizada por leyes, no por impulsos emocionales, modas o costumbres).

Vale, el autoritario es antiliberal (se define por oposición lo que ya nos aporta datos de lo blandengue que es ese pensamiento), no avanzamos mucho... Desde la invención del liberalismo siempre hubo antiliberales. El caso es que hoy parece que aspiran a tener tanto peso como en otros tiempos y esto es paradójico porque vivimos en una época en la que el liberalismo parece que ha triunfado: la apertura comercial internacional, la cantidad de países con sistemas representativos de gobierno, la pluralidad de las fuentes de información, la inclusión de minorías en el proceso legislativo, los diseños institucionales con equilibrios y contrapesos, etc.

¿Qué ideas acompañan en este momento al antiliberalismo? Todas las que intentan borrar al estado liberal, esto es, a la noción de que los miembros de la sociedad política somos ciudadanos. La erosión de la categoría política "ciudadano" se produce por varios medios según la forma de vestir, de hablar y del periódico que compre el autoritario (o sea, según sea de izquierdas o de derechas): tenemos principalmente la idea de equiparar la condición política de ciudadano a cualquier otra categoría no política: lugar de nacimiento, religión, color de la piel, gustos, sexo, formación, ingresos, etc. En otras palabras, el ataque a la condición política de ciudadano se produce usando el comodín de la identidad. Las consecuencias de esto las vemos en los grupos que pretenden igualar la condición de ciudadano a la religión que profesa el ciudadano o al lugar de nacimiento del ciudadano. Estas cosas nunca deben ser equiparables ya que entonces nos cargamos la nación (el conjunto de ciudadanos poseedor de la soberanía, la idea matricial del liberalismo).

Para justificar esta equiparación de categorías política y no políticas yo personalmente detecto muchas veces que se acude al determinismo. Hay muchas clases distintas de determinismos (muchos contradictorios entre sí) pero algunos nos sonarán como por ejemplo el determinismo de clase (que tiene un origen marxista), el determinismo genético (sobre el que se justifica el racismo), el determinismo geográfico (sobre el que se justificaba la esclavitud en el XIX y luego la colonización), etc. Muchos de estos determinismos aparecen en el XIX y se usaban contra el liberalismo de aquel siglo. Se trata de un aparato intelectual para el que las respuestas ya están escritas. Quizá por eso tengo la mosca detrás de la oreja: si todo esto ya pasó, una de dos: o bien se me escapa algo o bien alguien no está haciendo su trabajo. Ojalá sea lo primero porque si es lo segundo preguntaré por qué y dudo que me fuera a gustar la respuesta.

Más:
  • Anne Applebaum, There are many ways for democracy to fail. Washington Post. «If independent legal institutions are deprived of resources and understaffed, if journalists who report on crimes are ignored, if the public is indifferent — these, too, are sure paths toward democratic failure. And such things can happen slowly, quietly, almost imperceptibly — at least until a crisis, or a bomb explosion, reveals that its citizens are living in a country they no longer recognize».
  • Yuval Levin, The lure of outsiderism. National Review. «People with roles to play inside institutions see those institutions as platforms for them to perform on, and the performance they offer up is generally a morality play about their own marginalization. As a result, too often no one claims ownership of the institutions of our society, and so no one accepts responsibility for them».
  • Oliver Traldi, A Liberal Who Remembers. Areo Magazine. «The playful early stages of postmodernism fit the 1990s perfectly: the growth of the internet, the sense of freedom and invulnerability that followed the Cold War, the economic surplus... But the millennium brought a recession, then a terrorist attack; a series of wars, then a far more significant recession. Everything wasn’t so free and easy anymore».
  • Antonio Gª Maldonado, Fin de época. El Subjetivo. «Aún no sabemos cómo interpretar nuestra época y nos encontramos en ese claroscuro gramsciano en el que han proliferado los monstruos».
  • Pat Buchanan, Why the Authoritarian Right Is Rising. «Democracy lacks content. As a political system, it does not engage the heart. And if Europe’s peoples see their leaders as accommodating a transnational EU, while failing to secure national borders, they will use democracy to replace them with men of action».
  • Carol Hunt, Why is feminism so quiet about Muslim women who refuse to wear the hijab? The Irish times. «For some reason, when it comes to other cultures, we are more than ready to excuse mass discrimination on the basis that any country which has been abused or mistreated by western imperialism somehow has a “get out” clause when it comes to human rights for their own peoples. This then leads to mind-boggling alliances which make no rational sense».