viernes, 5 de enero de 2018

Cataluña 21D: las elecciones en las que todos nos conocimos

Las últimas elecciones regionales en Cataluña del pasado 21 de diciembre de 2017 pueden haber sido las menos interesantes desde que existe esa comunidad autónoma por dos motivos: el primero porque el eje golpismo-democracia tiene muy poca movilidad y realmente no ha pasado nada destacable como para alterar la correlación de fuerzas precedente. El segundo motivo está en la propia naturaleza de esas elecciones que han sido convocadas por el gobierno central ante la dejación de funciones del anterior gobierno regional. Es decir, que ganara quien ganara al final todo el mundo tiene claro quién manda. Esto le quita emoción e interés a la cosa.

Sea como fuere, en Cataluña ya se ha acostumbrado el personal a tener elecciones prácticamente una vez al año, como ocurre en las repúblicas bananeras caracterizadas por el dominio del populismo y la debilidad institucional. Cabe preguntarnos si estas elecciones han contribuido a resolver estos dos graves problemas de esta región mediterránea. Me temo que la respuesta es no.

El País | Resultados elecciones catalanas de 2017
Las candidaturas golpistas pese a disminuir en escaños mantienen la mayoría absoluta que les da la llave de gobierno en caso de poder ponerse de acuerdo. El predominio del populismo está por tanto garantizado y con él la debilidad institucional. La reedición de un gobierno golpista cuya prioridad es hacer un juego de rol en vivo parece la opción más probable. Esta lampedusiana opción supone regresar a las subvenciones masivas a medios de comuncación incapaces de competir por sí solos en el mercado a cambio de ejercer de voceros del poder. Supone también el regreso de la movilización perpetua en la calle para ocultar con gran fanfarria y boato la carencia de ideas y de políticas encaminadas a resolver problemas prosaicos y reales de los ciudadanos como los que tienen que ver con el transporte, los medicamentos y la educación.

Algo que recordamos poco es el fin último no confesable del golpismo: no se trata de la separación de Cataluña del resto de España sino de situarse en un punto intermedio justo ya que si de verdad quisieran la separación no harían todo lo que hicieron (saltándose la ley la separación será siempre imposible, yo creo que los propagandistas del golpismo son perfectamente conscientes de ello). Una reedición de un gobierno traidor y golpista nos abocará nuevamente a este juego de tira y afloja... pero ahora con menos emoción pues como mencioné antes todos tenemos claro quién manda.

La famosa intervención de la autonomía catalana se limitó a la laparoscópica convocatoria de elecciones regionales con la reticencia del gobierno central hasta para cumplir mandatos judiciales que ese gobierno autonómico tenía pendientes. Aún así, estos dos meses de gobierno regional funcionando en automático nos han dejado alguna pista para el optimismo. Algo que deberían tener presente todos aquellos que piensan que "el problema no tiene solución". Claro que tiene solución, pero hay que querer y nuestro gobierno central (y con él el Senado, que no vale para nada excepto para esto) no quiere. Por cobardía o por cálculo electoral, eso ya no lo sé.

Sin embargo hay algunos que parece que sí que quieren y es la nota positiva de estas elecciones. Una nota bastante alucinante: Ciudadanos ganó estas elecciones en Cataluña.

Dirigentes de Ciudadanos celebran la victoria al conocer los resultados.
Con más de un millón de votos el partido que preside Albert Rivera se sitúa como la primera opción de los catalanes. Aumentó más de un 50% el número de votos desde las anteriores elecciones de 2015 y es la primera fuerza en escaños en el parlamento regional. La extrapolación a la política nacional es muy complicada pero no sería descabellado sospechar que el partido naranja ya es tercera fuerza en toda España. A esto ayuda el descalabro de las opciones tercermundistas que pasan de 21 a 12 escaños y de 700.000 a 500.000 votos.

Me parece interesante analizar plutarquianamente a Ciudadanos con el tercermundismo y no con el PP, el PSOE o con el separatismo mafioso estándar porque son estas opciones las llamadas a enfrentarse en España en los próximos lustros viendo la intención de voto por edad. Un enfrentamiento que rebasa lo político para situarse en lo estético (incluso en lo higiénico). Pues bien, en estas elecciones catalanas vimos una diferencia absimal entre el tercermundismo chavista y Ciudadanos.

Los chavistas se caracterizaron por hacer un extraño funambulismo entre rechazar la defensa de la ley y rechazar su ataque por parte del separatismo. Por su parte, Ciudadanos no es que se situara solamente a favor de la Constitución como ha hecho el PP, por ejemplo, sino que no se ha movido de su raison de vivre fundacional: el rechazo hostíl al nacionalismo. Es decir, no es que no están de acuerdo con los nacionalistas sino que están en contra. Su política es antagónica al nacionalismo que ha llevado a Cataluña a su peor momento político y a los catalanes a su peor momento de fractura social. Y con esta convicción han convencido a casi medio millón de catalanes más para que les apoyen.


Esto me parece muy destacable y creo que es la lección fundamental de estas elecciones. Unas elecciones que nada cambiaron entre los actores principales ni en la correlación de fuerzas pero sí en cada bloque de forma interna. Sabiendo que el separatismo golpista sólo podrá seguir haciendo lo que ya ha estado haciendo, es de esperar que esto les suponga a los del partido naranja todavía más apoyos en el futuro dentro de Cataluña y probablemente fuera de ella.


6 comentarios:

Gesualdo dijo...

El gran problema de Ciudadanos fuera de Cataluña es precisamente la falta de ciudadanos que los apoyen; tal como ocurre aquí en Galicia, dónde fue una vergüenza la candidatura y la propia candidata a presidente.

Fernando García Orza dijo...

Estimado Gesualdo: Los «Ciudadanos» en Galicia no tenían candidato, así que recurrieron a una persona muy digna y con pedigrí democratico. Esta señora (Cristina Losada) fue antifranquista, y no se si pasó por la carcel. Conoce la política europea a izda y dcha y escribe con sentido. No se gana la vida en lo publico.

Y fue reclutada porque no tienen cuadros, claro, pero aunque no llegase a conseguir escaño, es una persona digna de leer, ah y no es familia mia, pero a cada uno lo suyo.

P.D: Por ahora Ciudadanos es un fenómeno Mediterráneo y «mesetario», veremos si cala en el Cantábrico...

Gesualdo dijo...

Estimado Fernando,
No dudo del buen hacer como periodista de Cristina Losada, cuyos artículos gusto de leer, ni de su pedigrí antifranquista. Así como supongo que será amiga de sus amigos y una abnegada esposa y madre ejemplar, caso tenga familia -detalle que desconozco-. Como candidata -que es lo que me interesó en su momento- fue una paracaidista, por desconocer la realidad gallega y un total desastre, que no hizo ninguna propuesta de interés en su campaña ni en el debate televisado.
En el Cantábrico, Ciudadanos no ha sabido conservar la herencia de UPyD y en Galicia, quitando a la única concejal en Ferrol -a quien sigo con interés- desconozco de qué otros valores dispone.

Fernando García Orza dijo...

Gracias por la respuesta, y por la ironía, asumo lo que dices como bastante certero, se ve que sigues la politica local de la zona, he de admitir que yo no, sin embargo fijémonos en al menos 2 cosas que se me vienen a la cabeza:

1 Si bien es encomiable votar por propuestas en el programa electoral, el voto en general no se orienta por el programa, para desgracia (o quizá no) de la calidad del debate público. Particularmente yo voto no tanto a favor sino en contra, o al menos malo. Pero este es el argumento flojo.

2 Visto el nivel de políticos en muchos sitios, pienso que Cristina Losada podría hacer un papel mucho mejor en el Parlamento gallego que muchos otros, soy posibilista y no veo que haya mucho donde elegir, aunque Losada pueda meter la pata, y estar desorientada, una persona así debería no tardar en encontrar su sitio y programa, digo yo, pero no como Presidenta de la Xunta, claro.

En cuanto a la circunstancia de su paracaidismo en la lista electoral, tenía entendido que había accedido a ello como un favor casi personal que le hizo a los naranjas, pero no sé hasta qué punto es así. Supongo que no es muy de manual la manera en que se la nombró pero puso la cara y eso lo vi valiente y con simpatía. Aunque fue desastroso para ellos, pero es que Feijoo comunica muy bien y otras cosas imagino.

Sí, el acceso al Cantábrico y Galicia de Ciudadanos pinta difícil, a ver en las municipales.

Un saludo.

Gesualdo dijo...

La cuestión es que el sitio en el parlamento y sobre todo el programa, hay que "hacérselo" antes de las elecciones e incluso antes de la campaña electoral, porque en caso contrario se encuentra uno con que no tiene nada que decirle a la gente y la gente, claro está, no le vota a uno; que es exactamente lo que le pasó a Cristina Losada.

Otro problema que tuvo esta candidata es que, como ya dije, desconoce la realidad gallega y no tenía propuestas que hacer. Se fue a estudiar a la Universidad Complutense a los 18 años y no quiso saber nada más de Galicia hasta que cometió el error de que la parachutaran aquí cuarenta años después. En cierto modo es el caso contrario a Inés Arrimadas -andaluza de nacimiento e infancia, pero de juventud y actividad profesional en Cataluña-.

Si fue verdad eso que se dijo de que Fue una propuesta de la directiva de ciudadanos esa cabeza de lista y que ella aceptó como favor personal. es evidente que todos cometieron un error.

redhead dijo...

"en Cataluña ya se ha acostumbrado el personal a tener elecciones prácticamente una vez al año, como ocurre en las repúblicas bananeras"
Al contrario la genial estrategia del gobierno central es volver locos a los calatanes: ahora una huelga, ahora, una manifestación, ahora, elecciones, ahora, el 155 de manera laparoscópica. La técnica de la esquizofrenia funcionó en el país vasco.