lunes, 2 de mayo de 2016

Explosión alt-right

El movimiento de la alt-right es la respuesta a la pregunta ¿puede existir una doctrina antiideológica que compatibilice los principios antienciclopédicos con el anticatolicismo? Pues parece ser que así es y esta gente tan moderna que hace bandera de la antimodernidad viene a demostrarlo.

¿Quiénes son estos fulanos y por que son un tema? Estos fulanos son gente que son calificados por cualquier europeo leído como fascistas o neofascistas pero una atención más pormenorizada hace que el epíteto sea incorrecto. Los fascistas tenían un componente identitario como la alt-right pero alababan sobre todo al estado y estos modernos antimodernos tienen opiniones diversas sobre el estado. Digamos que de momento más que un movimiento político son un movimiento estético (en la posmodernidad la distinción entre una cosa y la otra es sutil, también es verdad).

Lo del anime supongo que es influencia de 4chan/pol. Aunque existe desprecio hacia los asiáticos, muchos de estos racistas entienden que Japón es un caso especial. Yendo más allá, el nacionalismo blanco se supone que acepta que "cada raza" viva en "su zona del mundo", cosa que también decía Malcolm X, por cierto.
Los alt-right ("derecha alternativa" en la lengua de los piratas del norte) saltan a la palestra por la campaña de nominación republicana a las elecciones de 2016. Resulta que en esta campaña Donald Trump, el Pocero americano, está teniendo un gran éxito entre grupos muy concretos de la demografía por hacer un discurso que anatematiza al resto de la demografía. El descarado populismo simplón del señor Trump proporciona audiencia a las cadenas de noticias —a todo el mundo le gusta reírse del tonto del pueblo— y el magnate neoyorquino logra así miles de millones de dólares en publicidad gratuita para su campaña, cosa que lo ha puesto como favorito en delegados y en las encuestas.

En puridad Trump no representa a los alt-right (es más, Trump es visto por la derecha del establishment como un personaje con tendencias excesivamente izquierdistas, yo dudo que tenga algún tipo de idea política), pero los alt-right se sienten cómodos con Trump. Prohibir la entrada de musulmanes a los Estados Unidos y hacer un loco muro en la frontera mexicana son cosas que les gustan mucho a estos heterogéneos identitarios. De hecho, puede que el identitarianismo sea el único pegamento que los mantiene unidos para poder identificarlos. Este identitarianismo sobra decir que tiene que ver con un racismo que va más allá de la supuesta raza y alcanza opciones religiosas (un bosnio es tan blanco como un checo, pero es moro y entonces para esta gente ya es genéticamente inaceptable).

Sobre cómo la nueva interpretación racista del mundo que hace esta gente es especialmente loca puedo añadir que existe dentro de este grupo un racismo... antifinlandés.

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Sí amigos, hasta este punto están reventados de la cabeza. Tradicionalmente los racistas considerarían a los vecinos de Papá Noel como parte de la raza blanca, pues ahora ya no. Ahora los finlandeses forman parte de la "raza amarilla", por aquello de la línea de Hajnal. Y es que algo que diferencia a estos alt-right del resto de la derecha es el uso compulsivo de los métodos... progres.

La línea de Hajnal (Hajnal, 1965) se supone que separa a las sociedades según la edad del primer matrimonio y el grado de soltería. En algún sitio es superpuesta a cualquier otro mapa aleatorio, como el Índice de Democracia y la distinción individualismo-colectivismo. Dale un mapa a un tonto y compra palomitas.
De todos es sabido que para establecer el sentido común progre en las mentes y corazones de Occidente (eso que algunos llaman "consenso socialdemócrata", otros "corrección política" y los alt-right "cultural marxism") fue necesario dar rienda suelta a los progres en las facultades de Humanidades (o subestimar el poder de la universidad). Millones de artículos académicos tratando de explicar el mundo y diciéndonos cómo gobernarnos acabaron dando forma a la sopa pastosa que hoy vemos como "sentido común", una sopa que la derecha traga con disgusto, pero traga. Los alt-right, por contra, rescatan artículos académicos muy cogidos por pinzas y basan en ellos sus justificaciones racistas. Estudios con metodología seria basados en premisas mágicas que refuerzan conclusiones mágicas. Como hay términos científicos en esos papeles, la gente suele miopemente creérselos: asuntos como test de inteligencia raciales o conductas reproductivas. Uno de los últimos artículos académicos utilizados por los alt-right que leí (alguien tiene que mancharse las manos) hablaba de la doble selección darwiniana inversa en las poblaciones humanas: los mejores y más inteligentes tienen menos hijos y los peores y más burros tienen más hijos. Sobra decir que estamos hablando de blancos y amarillos frente a inmigrantes morenos de distinto grado. Lo que nos lleva inmediatamente a la justificación científica del racismo, por mucho que eso no sea ciencia, sino magia potagia.

La conexión rusa

La forma de verse que tiene esta gente aparte de los discursos de Trump es Internet. Su señalamiento a los medios de comunicación del establishment los empuja a informarse y compartir noticias de medios alternativos. Entre estos medios se cuentan estrellitas interneteras de la extravagancia política, conspiracionistas y gente a la que presta su altavoz el Kremlin.

Russia Today (RT) mezcla noticias más o menos sesgadas ("Última Hora: el presidente de Estados Unidos es una víbora") con purrela conspiracionista totalmente lóquer. Este canal da pie a gente que hace vídeos sobre gobiernos en la sombra y camarillas de judíos-illuminati-alienígenas que controlan el mundo que refuerzan las ideas preconcebidas de su audiencia y acaban calando como "la verdad que otros no te cuentan". Dentro de este conjunto encontramos además a Breitbart, InfoWars, Prison Planet, Drudge Report, el podcast New Alternative Right y American Renaissance. En Internet nada de esto es dificil de encontrar pero en los quioscos es imposible.

Sobre la relación Rusia-alt-right hay más. La actual política de esa oligarquía corporativista deslabazada que conocemos como "gobierno ruso" es vista con buenos ojos por los alt-right. Políticas que criminalizan a los homosexuales, discursos propagandísticos sobre poder militar y la imaginería de símbolos y liturgias propias de un régimen autoritario son endiabladamente atractivas para los alt-right. De la misma forma el gobierno nacionalista polaco o el húngaro son vistos con buenos ojos por su tendencia al identitarianismo y sus advocaciones a defender los valores occidentales frente a los bárbaros. Putin es tratado como ejemplo de líder autoritario (ser autoritario es positivo para ellos, ya que confunden autoritarismo con fortaleza) y al que "no le tiembla la mano para tomar decisiones", en oposición al parlamentarismo blandito de las democracias liberales (que históricamente suelen ser las que al final ganan las guerras).

Imágenes que decoran el blog Grey Enlightenment. Un popurrí.
Economía

Una de las caracteristicas más curiosas que identifico en los alt-right es la carencia de ideas económicas (o, mejor dicho, la carencia de un corpus doctrinal único en lo económico). Hoy que lamentablemente basamos la política —y la moral— en decisiones económicas esto llama mucho la atención. Sin embargo en esta gente esta ausencia tiene mucho sentido.

Uno de los orígenes de este movimiento es el desánimo causado por el cambio de rumbo de los conservadores americanos en 1964. Cuando la derecha deja atrás temas como la familia, la comunidad y la tradición y reduce su ideología a una triste y gris hoja de cálculo, a hipotecas y crecimiento del PIB, es como si se dejara lo importante olvidado atrás. No me equivoco mucho si afirmo que para los alt-right el cuidado de la naturaleza tiene más importancia que el precio del dinero. A esto contribuye la heterogeneidad de origen de sus integrantes: gente que va desde el individualismo americano ácrata hasta la derecha protestante pasando por paleoconservadores (Pat Buchanan está encantado con esta gente).

Ver a Juana de Arco con la bandera republicana es como ver a El Cid con la bandera de la ONU. Ok.
El populismo de Trump y el discurso del FN francés (cuya imaginería de Juana de Arco flipa a esta gente y que, no lo olvidemos, tienen excelentes relaciones con Rusia) sí tienen puntos en común en lo que a economía se refiere: se trata de poner medidas proteccionistas y albergar "campeones nacionales" à la De Gaulle (sectores de la economía en los que participe el estado mediante empresas públicas), pero a título individual no parecen tener las cosas claras y no insisten en el tema.

Los enemigos

Propaganda alt-right. Os ahorro comparaciones de negros y simios e imágenes de judíos como las que aparecen en El Jueves.
A pesar de denunciar el control de una élite político-económica en la sombra (normalmente con judíos ahí metidos, en esto no innovan) no critican el totalitarismo surgido en países de mayoría blanca. Así el totalitarismo islamista o comunista sí es denunciado pero no el del nazismo o del fascismo. Desde luego que los progres son el enemigo así como los pro-globalización, los que defienden cierta apertura de fronteras, el libre comercio, etc. De entre el grupo de enemigos destaco a los conservadores. Curiosamente alt-right es un movimiento que nace por oposición al conservadurismo y en general a la derecha. De ahí que pretendan ser "derecha alternativa".

A los conservadores del establishment les llaman cuckservatives que vendría a ser una mezcla de palabras entre conservador y cornudo. Es decir, aquellos que se dejan engañar o que contribuyen a un engaño y con ello perjudican el porvenir de la raza blanca (por cierto, ¿sabíais que los "amarillos" fueron considerados de raza blanca hasta que se decidió que no? Supongo que el cambio estaría por la época de las guerras del opio. Hay que ver qué cosas tienen los no católicos). Todo aquel que contribuya a la mezcla racial y que promueva la inmigración de razas diferentes es el principal enemigo. Si aceptamos que la globalización y las migraciones sur-norte de las últimas décadas son producto de esta globalización, entonces los gobiernos occidentales sin distinción política son el enemigo (curioso que sean los mismos enemigos que tiene Rusia, ejem).

Bizarrismo

Que esta gente viva en Internet tiene consecuencias bizarras. Existe por ejemplo una conexión muy extraña entre personajes de animación japonesa y la campaña de Donald Trump. (Ya os avisé que todo esto era muy loco).


Supongo que esto se debe al comentario despectivo que un estratega republicano hizo para la MSNBC llamando a los seguidores de Trump "solteros sin hijos que se masturban con el anime". Este señor no dijo esto gratuitamente (o no del todo gratuitamente) ya que parte de esta gente venía caliente (con perdón) por el asunto del Gamergate.

El Gamergate fue una polémica entre críticos de videojuegos y jugadores de videojuegos que comenzó allá por 2014. Los primeros empeñados en denunciar la poca sensibilidad de los videojuegos con temas sociales como el rol de la mujer, la violencia física, la falta de protagonistas morenos, etc. y los segundos empeñados en que les dejen jugar en paz. Bien, pues la polémica estuvo subida de tono con denuncias y amenazas cruzadas y fue una buena escandalera. Parte de la lectura del Gamergate se ha interpretado como la imposición de una agenda política en la creación artística de los videojuegos y la reacción en contra acabó organizando a grupos en Internet contra la llamada "corrección política". Parte de estos grupos han acabado apoyando a Trump por su discurso contrario a la "corrección política". ¿Véis cómo se va relacionando todo? Marhuenda jamás te explicará esto.

Aparte del Gamergate existe otro nexo de unión muy loco entre los dibujos japoneses y los alt-right. ¿Os acordáis de la fiscal general de Crimea, Natalia Poklonskaya? Bien, pues fue nombrada presidenta de la Sociedad de Amistad japonesa-rusa, tiene una comunidad de seguidores que le hacen fanart y le componen canciones con extractos de sus intervenciones públicas y felicitó el Año nuevo de 2015 a los rusos con un vídeo que la recogía a ella y a una foto del zar Nicolás II.

Si uno va a grupos de conversación de los alt-right, las imágenes de la familia imperial rusa son constantes. Existe una línea de continuidad entre la tradición rusa y el anime por medio de esta mujer.
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Y ya que hablamos de fotos de emperadores, las imágenes que evocan el pasado suelen ser un apoyo estético propagandístico habitual en estos grupos especializados en memetizar imágenes que son rápidamente viralizadas.


Imágenes del pasado e imágenes de la naturaleza —que me recuerdan a Knut Hamsun— que comparten algunas de estas personas se mezclan con imágenes de dibujos racistas (intencionadamente) cutres del Paint e imágenes manga. Y luego está el asunto de los lobos: imágenes de lobos en bosques brumosos, con su variación de animales solitarios. Cosa que entronca con la iconografía nazi.


De todos estos temas hay distintas variaciones: fotografías de catedrales. fotografías de artesanos trabajando con las manos y sobre todo imágenes que yo situaría entre 1871 y 1914. Esta apelación a una supuesta arcadia feliz es más habitual encontrarla entre europeos que entre americanos. Recordemos que este movimiento es global por definición.

Un tumblr de alguno de estos individuos. Montañas brumosas, cosas nazis y ama de casa.
Desde luego que existe una evocación romántica cuando vamos hacia el tema de la naturaleza. Todo irracional cree que explica más cosas sacando una foto a una seta que a un acelerador de partículas.

Acabo

Que la extrema derecha cambie de nombre y aprenda a utilizar Internet no es novedad. Lo que sí puede ser novedad es que movimientos particularistas de cada país encuentren un nicho de conexión internacional. En Internet no existen (aparentemente) fronteras entre países y, como siempre ocurre, parece que se están organizando. Mucho se lo deben a Donald Trump, un tonto útil que les ha abierto la puerta para colar el racismo como una enmienda total al "sistema". El velado apoyo indirecto de Rusia es otra novedad con la que antes no contaban. Veremos si de aquí a un año seguimos hablando de esto (por incomparecencia del contrario) o desaparece (por sus contradicciones internas).


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sábado, 30 de abril de 2016

Las nuevas elecciones serán diferentes

Decía al día siguiente de las pasadas elecciones que ojalá volviéramos a votar ya que la alternativa a no repetir las elecciones sería que se formase una gran coalición entre PP y PSOE y entre las razones a favor y las razones en contra me pesaban más las razones en contra.

Durante el Franquismo la edad mínima de voto estaba en los 21 años, en la Transición se bajó hasta los 18.
Bien, el caso es que lo que yo veía como única opción para evitar la repetición de las elecciones —la gran coalición— fue la única fórmula que no se exploró en este tiempo de interregno. Un tiempo de interregno en el que desfilaron por el escenario de las opciones de gobierno todos los monstruitos de circo imaginables. Un tiempo de interregno que se prolongó dos meses de más porque un señor que vende camisas en El Corte Inglés decidió probar suerte y hacernos perder el tiempo a todos con un plan que se sabía muerto desde el principio (al haber una votación de investidura se extiende el plazo para la convocatoria electoral).

José Stalin votando cosas.
Podría decirse que volvemos a la casilla de salida pero no estaríamos diciendo la verdad. No estamos exactamente en la casilla de salida ya que estos meses no han sido en vano. Sabemos los ciudadanos y los políticos quién está dispuesto a hacer qué para llegar a la Moncloa. Este es un dato que no conocíamos hace cuatro meses. También ha estallado un grave caso de blanqueo de dinero y financiación irregular en el PP valenciano así como la vuelta a las andadas de un viejo conocido del fundamentalismo identitario vasco.

Elecciones del 15 de junio de 1977.
También hemos tenido más meses para que los ayuntamientos chavistas aprueben presupuestos y empiecen a trabajar, meses en balde ya que la norma de estos ayuntamientos es hacer propaganda, colocar a parientes, rascarse la huevada y demostrar su incapacidad para llegar a acuerdos. A este cóctel de nueva información podemos añadir que las elecciones en País Vasco y Galicia se van acercando (en estas regiones contaremos uno o dos años en campaña electoral, con lo que ello conlleva: la politización permanente de todo). Además de todo esto está el hecho biológico: en estos meses han muerto ancianos lo que en la política española actual significa cosas.

Adolfo Hitler votando cosas.
Sobre todo la mayor información obtenida en el plano político en este interregno es la actitud mantenida por los principales partidos políticos de nuestro hermoso país (¿"hermoso país" pìca? porque yo he venido a picar). El PP estaba por la gran coalición con el PSOE y si acaso con Ciudadanos, Ciudadanos a veces también pero luego pactó un acuerdo con el PSOE, los reaccionarios jugaron al teto con el PSOE y el PSOE lo único que se les oyó decir fue que el PP es malo. De todos los partidos quien más me gustó fue Coalición Canaria, que no se opuso a la investidura del vendedor de camisas en plan "formen ustedes gobierno que necesitamos a alguien con quien hablar". Los residuos reaccionarios, identitarios, retardocomunistas y chisgarabíes que quedan no destacaron más allá de insistir en la importancia de estar rellenos de boina y de pensar que la riqueza es limitada, dos ideas superadas hace más de doscientos años por la gente que sabe leer y escribir.

Marine Le Pen votando cosas frente a una señora sin dignidad.
De aquí a junio todavía van a pasar más cosas: parece que el chavismo engullirá lo que quedaba de IU y veremos si todo el mundo en IU está por la labor (no puedo dejar de pensar que igual que el separatismo se cargó al nacionalismo, los populistas se van a cargar a la extrema izquierda. Saturno devorando a sus hijos, etc.). En el PSOE algún día alguien tendrá que plantear que el candidato y programa con el que obtuvieron el peor resultado de su historia igual tienen que cambiar, en el PP se deben plantear que proponerse como alternativa al caos ya no cuela, que un golpe de mar puede colocarlos en la oposición y hacer reventar el pus interno, momento en el que comprarems palomitas. En el chavismo lo están haciendo bien, pareciéndose cada vez más a sus homólogos europeos y por último en Ciudadanos supongo que seguirán comprando litio para corregir el desorden mental que provoca ser un partido cada vez más escorado a la izquierda con una base de votantes de derecha urbana.

No quiero finalizar sin dar un preceptivo tirón de orejas a ese discurso tan extendido sobre el coste de las elecciones (lo que gasta el estado un día normal en tres horas) y sobre el "cansancio" al que incluso Su Majestad el Rey aludió. Es que de tanto votar nos cansamos, parece indicar el Jefe del Estado (y otros muchos como él). A todos esos que critican la repetición de las elecciones les preguntaría por la alternativa que proponen. Ah, no, claro, o falar non ten cancelas.


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