sábado, 25 de mayo de 2013

La culpa de esto también es de los malvados mercados

Francisco Rodríguez es uno más entre las docenas de alcaldes y concejales interceptados por la justicia en las operaciones Pokemon, Campeón, Carioca, etc. Pero hay algo especialmente sórdido y cutre que hace que me fije en él: pasaba las cuentas de sus botellones al ayuntamiento. Cuando lo echan de esa cueva de Alí Babá que conocemos como "la Pesoe" y cuando no tiene más remedio que dejar la alcaldía ourensana, muchas señoras le aplaudían con fruición. Dejándose las manos. «¡Paco! ¡Ánimo Paco!» Como cuando las señoras aplauden en los programas de María Teresa Campos so pena de que la malagueña se les siente encima de la cara.


Esta historia comienza hace muchos años. Nuestro Paco lleva 30 años en política. Algo normal en España, pero que haría sonrojar a cualquier dictador africano. Pensad lo que son treinta años de actividad pública, pasando por distintos ayuntamientos, en distintos cargos. Pensad las redes clientelares que se tejen en tan largo espacio de tiempo. Pensad en que ya metido en política pudo haber ido al bautizo del hijo de un amigo y, en el mismo puesto, enchufarle al crío —que no me quiere estudiar— en alguna empresa municipal. Pensad en los proveedores de los ayuntamientos. En los lazos de confianza que expulsan a otros posibles proveedores. Pensad que la oposición responsable de fiscalizar las cuentas, está también en el ajo, metida hasta el cuello en infinidad de chanchullos. La situación del crimen perfecto: tu único testigo, si confiesa, te acompañará al trullo. Y además es un cobarde.

Nuestro Paco, en una reunión con la agrupación europea de la pesoe en las elecciones de 2007.
¿Qué diferencia hay entre un alcalde así y Al Capone? Durante la Gran Depresión, muchos de los jefes de la mafia montaron comedores sociales y reparto de carbón y mantas. ¿Qué diferencia hay con nuestros opacos alcaldes? Una fundamental: los mafiosos no escondían su condición.

Bueno, pues 30 años chanchullando y me lo detienen. Al pobre. Y encima con unas elecciones a la vista. Qué gran año fue el 2012 para los alcaldes gallegos. Qué gran choque con la realidad conocer que estos alcaldes-proveedores-chamanes eran unos rateros. Y unos viciosos.

El desvío de fondos públicos a las agrupaciones municipales en Ourense atestigua un manejo un tanto tercermundista de un dinero que pagó la gente a la que se le pidió apretarse el cinturón. Que si cien euritos para una cena, que si ir al Mercadona a por 100 Pipers, Negrita y Bombay. Que si latas de tónica. Tuvo cierta fama una página que decía "estoloarreglamosentretodos". Pues a mi no me invitaban a sus botellones. A los comerciantes ourensanos que tuvieron que bajar la persiana ese año, creo que tampoco.

La Fiesta Nacional es otra cosa.
Un continuo goteo de comiditas y copitas. En la sardiñada del San Juan de 2011 se gastaron 4.000 pavetes. ¿Esta gente que lleva 30 años en política sabe lo que cuesta ganar 4.000 pavos? ¿Esta gente tiene algún contacto con la realidad? «Ánimo Paco, estamos contigo», le decían. Que ojo, una comida de trabajo con representantes del comercio local o el gasto operativo de su grupo municipal, son cosas posiblemente razonables. Pero ¿a santo de qué un grupo municipal tiene que gastar nada en comidas fuera de Galicia? ¿A santo de qué los gintonics?

Y no voy a hablar de lo que hacen otros. Estoy harto de esa estupidez de "los otros también hacen caca". Ese mantra nos está matando. Aquí sólo hablo de Paco y sus compinches. Hurgando, dedicándose a organizar botellones, yéndose de juerga. Como si utilizan el dinero para comprarse enciclopedias, me da igual. Es esa impunidad con la que opera esta gente. Usar ayuntamientos como agencias de colocación de cuñados, tirar un dinero que le cuesta mucho ganar a la gente, reírse de sus vecinos, esconderse tras una opacidad absoluta y todo con la connivencia de personas que creen de buena fe en el buen hacer de sus próceres. Si esto os parece poco porque formáis parte del gobierno de algún señor de la guerra africano, aún por encima está la chulería. ¿Pedir perdón? ¿Nosotros que hemos sido tocados por los dioses? ¿Nosotros que invocamos al dios de la lluvia? ¿Nosotros, señores del junco y de la abeja? ¡Jamás!

Fuente
Y que nos demos cuenta de esto porque lo denuncia alguien de su propio partido en el fragor de luchas intestinas, indica muy bien por dónde van las prioridades para la oposición y la alegría con la que un desconocido Tribunal de Cuentas y una inexistente sociedad civil, se toman estas cosas. Unos 50 o 60.000 euros de indecencia no explican el enorme problema de gasto público que tiene este país arrasado y al que no dejan de arrasar. Pero al mismo tiempo sí lo explica. Es que son 50.000 aquí, 200.000 por allá, 100.000 para los mustélidos con púas, 30.000 que se anotan bajo el epígrafe de «gastos varios». Jijí y jajá.

Que un ayuntamiento en bancarrota se gaste en un año 25.000 euros en juergas para sus concejales, es de juzgado de guardia. ¿Estoy diciendo que debe privarse de una asignación a los grupos que operan en un ayuntamiento? No. Estoy diciendo que las cuentas deben ser públicas. Que haya una única cuenta de gastos y que cada vez que pasen la tarjeta de crédito en una marisquería, un cartel luminoso en la fachada del consistorio ponga en fosforito quién está pagando el qué. Y de ahí para arriba: diputaciones absurdas, gastos protocolarios de parlamentos riojanos, visitas institucionales de comisiones de senadores que no conocemos, yernos de borbones, etc. Es que estos gastos fueron de 2011. ¿Cuándo se darán cuenta de que el nivel de gastos de la burbuja no se puede mantener con un país que ha retrocedido diez años en su PIB?

Misma fuente que la anterior.
Claro, tras la polémica, ahora se comprometen a no pasar los gastos de los botellones. Pero no se puede quedar ahí la cosa: docenas de institutos de la juventud, cientos de observatorios del calamar moteado aragonés, trescientas ferias del solomillo de San Bonifacio, ochocientas corridas de toros, sesenta eurodiputados, certámenes internacionales de miguelitos y peditos de ángel. Unos se suben al coche oficial y a vivir. Mientras el país se va pareciendo más a Angola, se nos dice que los especuladores patatín y que la Merkel patatán. Coño, el problema sois vosotros, esforzados prohombres que nos prometen un mañana mejor. Aquí y ahora ¿qué tipo de fiscalización del gasto se está haciendo a las hiperendeudadas empresas públicas? ¿Por qué las diputaciones organizan conferencias intergalácticas de ornitología? El problema esta aquí. Gente que lleva 30 o 35 años viviendo de la política. ¿Somos Marruecos?

El BOE dice que no puede haber concejales no electos (¿no me digas?), pero da igual, se contratan en otro puesto y a vivir. Es como lo de los alcaldes inhabilitados que se colocan de "asesores" mientras dura su inhabilitación (Oleiros, Melón...). ¿Pero qué cachondeo es este? ¿La culpa de esto también es de Merkel?

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viernes, 24 de mayo de 2013

Simulación de la propuesta electoral del BNG

El BNG fue a las últimas elecciones con una propuesta de reforma electoral. Viendo el resultado de las elecciones, acaban de decidir cambiar su propuesta siguiendo el mismo espíritu que inspiró a la primera propuesta: que las matemáticas hagan el trabajo que los votantes no hacen.


Dicen buscar una mayor proporcionalidad y desde luego que con el método del resto mayor aparecen unos resultados más proporcionales. El cociente que emplea el BNG es el cociente de Hare y también quitan el límite electoral (antes de las elecciones se conformaban con bajarlo del actual 5% al 3%). Utilizando los votos de las últimas elecciones saldría un parlamento muy diferente del que estamos acostumbrados y que va en la línea opuesta a la reforma que quiere aprobar el príncipe de Salina. Aquí el más tonto llega a obispo.

Veamos cómo quedaría la cosa.


Sí, amigos, Mario Conde aparecería en el parlamento, poniéndose el micrófono como el Gayoso e imitando mal el acento gallego como hacen los cómicos andaluces. Pero incluso más gracioso sería ver el escaño vacío que Escanos en branco, con 8.700 votos, obtendría por la circunscripción coruñesa. Y qué decir de UPyD. Ante un empate técnico entre el independentismo y el PP. Los jacobinos creo que no sólo apoyarían al PP sino que tirarían de él más hacia Madrid todavía. Es lo que tienen las consecuencias imprevistas, que no se prevén.

Este escenario simulado, que acentúa la proporcionalidad, nos informa de que más allá del bloque independentista de la izquierda neosoviética, aparecen pequeñas opciones que no están dispuestas precisamente a bailarles el agua. Si la enseñanza de idiomas de Feijoo les parece una afrenta a sus dioses, espero con fruición su reacción ante una ley educativa redactada por Galicia Bilingüe, esa asociación blanco de las iras de la muchedumbre minoritaria de este país.

Veamos por circunscripciones cómo quedaría proporciolandia:

Coruña:

Partido 2012 Propuesta BNG
PP 13 15
PSOE 5 6
AGE 4 5
BNG 2 3
UPyD 1
EB 1

En Coruña aparecen partidos pequeños, y también la alegre coincidencia de que una operación avispa —al presentar varias listas— le saldría redonda al independentismo. El vigente sistema hace que se vean perjudicados al presentarse por separado.

Lugo:
Partido 2012 Propuesta BNG
PP 9 5
PSOE 4 2
AGE 1 1
BNG 1 1

Al repartirse los escaños de forma proporcional según la población de cada circunscripción, las provincias orientales pierden peso a favor del lejano oeste. El beneficio directo va hacia quienes cosechan mayor voto urbano y el perjuicio hacia quienes dominan el mundo rural desde tiempos de Isabel II.

Ourense:

Partido 2012 Propuesta BNG
PP 8 5
PSOE 4 2
AGE 1 1
BNG 1 1

Pontevedra:

Partido 2012 Propuesta BNG
PP 11 11
PSOE 5 6
AGE 3 4
BNG 3 3
SCD 1
UPyD 1


El origen del cambio fundamental no está tanto en la proporcionalidad de los resultados (que también), sino en el cálculo de los escaños por provincia. Coruña pasaría de 24 a 31, Pontevedra de 22 a 26, Ourense de 14 a 9 y Lugo de 15 a 9. Los sistemas electorales no son inocentes ni asépticos. Dada la evolución demográfica de Galicia, una reforma que aumente la proporcionalidad acabaría dando lugar a una situación bipolar: provincias más envejecidas y despobladas se verían perjudicadas frente a provincias más urbanas y pobladas. Esto podría "resolverse" con un distrito único, pero para que haya un distrito único en Galicia hace falta cambiar el estatuto de autonomía. Algo que, dada la actual polarización, es imposible que suceda en esta década.

Por último, tan solo recordar que ningún sistema electoral garantiza mejores representantes o mejores políticas. Es más, un sistema más proporcional aunque en principio sea más representativo, genera gobiernos más inestables, algo que dudo que guste en Galicia, útero político del conservadurismo español.

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