viernes, 2 de junio de 2017

El clima que nos toca vivir

La cuestión del clima es un campo de minas. Los debates que se derivan de la cuestión entran en demasiadas ocasiones en el ámbito de lo religioso y siendo una cuestión fundamentalmente científica entran demasiadas veces a mi pesar también en el ámbito político. La línea que separa la ciencia de la magia se cruza demasiadas veces cosa que no ayuda a nadie.

The End is Nigh: How the Religious Language of Global Warming is Failing
Sol

El efecto invernadero es un proceso por el que la radiación térmica que emite la superficie del planeta es reflejada por algunos gases que componen nuestra atmósfera (principalmente el vapor de agua) en todas direcciones (siendo una de estas direcciones regresar a la superficie). Tenemos que preguntarnos de dónde sale el calor que emite la superficie del planeta. Sin comodín del público yo me la juego a que la principal fuente de calor del planeta es el Sol. El Sol es una bola de plasma que está en el espacio en la que se produce una reacción termonuclear que transforma hidrógeno en helio y energía. La energía que irradia cada segundo el Sol es casi un millón de veces la que emite toda nuestra inteligencia y ciencia en nuestro planeta. Creo que hay motivos para defender que el principal componente del clima en nuestro planeta es nuestra estrella (parece razonable y sin embargo en este punto ya hay gente muy enfadada).

Claro, es una "teoría". Amirite?
Relacionado con el efecto del Sol en nuestro clima tenemos las consecuencias de los movimientos orbitales. Se cree que de forma cíclica —y decir "se cree" en ciencias no tiene nada que ver con la fe— una combinación de movimientos orbitales afectan al clima por la mayor o menor insolación que recibe la Tierra, estos ciclos son conocidos como ciclos de Milankovitch. A su vez el Sol también tiene ciclos de actividad.

Volcán

Cabuco, Chile.
Como el Sol no tiene un termostato —asunto que dejamos a las civilizaciones de tipo 2 de Kardashev— el control del clima terrestre provocado por el Sol parece complicadillo. Otra cosa que afecta al clima terrestre tiene que ver con los volcanes. Hay estudios geológicos que encuentran entre las capas sedimentarias estratos con ceniza o residuos volcánicos que se datan según su profundidad y de estos estudios se extraen conclusiones. Tenemos constancia de importantes eventos eruptivos en el pasado y pistas de algunos que sucederán en el futuro.

En abril de 2010 entró en erupción el Eyjafjallajökull en Islandia. Todo el tráfico aéreo europeo tuvo que pararse durante un par de días. Curiosamente la paralización de los vuelos supuso evitar tres veces las emisiones de CO2 que emitió el volcán. En el Índice de Explosividad Volcánica (IEV) esta erupción puntúa en el 4 (el índice va de 0 a 8 pero es logarítmico así que poco intuitivo porque nuestros cerebros de simio creen que cuatro aquí es "la mitad" y no). Erupciones como ésta ocurren cada 18 meses.

En mayo de 1980 entró en erupción el Monte Santa Helena, al sur del estado de Washington (noroeste de Estados Unidos). En el IEV esta erupción que se encuentra en el 5 en la escala mencionada provocó casi sesenta muertos y pérdidas económicas de varios miles de millones. Estas erupciones ocurren aproximadamente cada diez años.

Avanzamos en la escala hasta el seis. Estas erupciones ocurren más o menos cada siglo.  Aquí tenemos como ejemplo la erupción del Krakatoa (en el estrecho de la Sonda que separa Java y Sumatra, en Indonesia) de 1883. Esta erupción es muy recordada por causar decenas de miles de muertos. Los tsunamis debidos a la eyección de material piroclástico provocaron la desaparición de pueblos en Sumatra y el naufragio de barcos tan lejos como Sudáfrica. Al año siguiente la temperatura del planeta descendió anómalamente algo más de un grado (no solo por la ceniza en suspensión que tapa la luz solar sino por el aumento de ácido sulfúrico en la atmósfera que aumentó el albedo y por lo tanto la relfexión de la luz solar). Un grado en un año, una vez cada siglo. Continuamos.

Escala siete en el Índice de Explosividad Volcánica. La erupción más reciente catalogada de VEI-7 tuvo lugar en el Monte Tambora en abril de 1815. Desde los tiempos de Cristo se calcula que ocurrieron dos o tres erupciones con esta explosividad. La columna de "humo" de esta erupción se calcula que llegó a la estratosfera. Las partículas más pesadas cayeron en cuestión de semanas pero las más livianas permanecieron en suspensión durante años. La erupción provocó decenas de miles de muertos en poco tiempo y otros tantos a medio plazo (sobre todo por hambre en las islas menores de la Sonda). Los gases emitidos a la atmósfera y la concentración de partículas causaron una bajada de medio grado de temperatura durante los dos siguientes años. Notablemente se le llama a 1816 el "año sin verano". La bajada de temperatura afectó a las cosechas lo suficiente como para estimar casi cien mil muertes por hambre en el hemisferio norte consecuencia de esta erupción.

Y a modo de referencia distópica comentaré un pelín lo que significa un ocho en el Índice de Explosividad Volcánica. Aquí tenemos la erupción de Toba. Hoy Toba es un lago de más de mil kilómetros cuadrados en la isla de Sumatra. Ese lago hace 75.000 años fue la caldera de un volcán. Su erupción se cree que provocó una caída planetaria de temperaturas durante varios años. El material expulsado a la atmósfera cubrió varios centímetros de suelo en todo el sudeste asiático, India y Arabia. Esto coincide en el tiempo con el inicio del más reciente periodo glacial. Esta erupción llevó al Homo sapiens al borde la extinción, pasando la población de unos pocos cientos de miles a unos pocos miles. De hecho es a partir de aquí que aparece el humano moderno —el que habla, pinta y pesca, cosas que no frecuentaban los anteriores sapiens— que tendrá que volver a salir de África para encontrarse con los poquitos parientes que le quedaban. Sin paños calientes se trata de un evento ligado a la extinción. Se cree que este tipo de erupciones tienen lugar cada 50.000 años.

Willy Wonka

Why Socialism Causes Pollution. Puestos a preocuparnos por el medioambiente no parece que la planificación socialista sea la mejor opción pero es la única opción que nos presentan los gobiernos. El mundo al revés.
Si habéis estado atentos todavía no he tocado nada que tenga que ver con malvadas chimeneas fabricadas por viles capitalistas que fabrican chocolate. Ni siquiera he hablado de los periodos glaciales (¡ni de meteoritos malvados!). Da igual. Esto es solo una muestra de cosas que influyen en el clima estemos nosotros o no. Al final se trata de esto.

Yo veo que el debate del tema se vicia porque se mezcla la interferencia humana en asuntos en los que el hombre no pinta nada (somos guays pero no tanto). Llegados a este punto es innegable que la actividad humana afecta al clima de la Tierra (la actividad de las hormigas también, y de las algas marinas ni os cuento). Si damos por buenas las descripciones más extremas del cambio climático antropogénico cualquier medida política que se tome es inútil. Podemos volver todos a las cuevas que la temperatura subirá porque la composición de la atmósfera no cambiará en muchos años. Es decir, adoptando la tesis más pesimista hemos llegado tarde.

Y esto es muy curioso porque asumiendo que "hemos llegado tarde" la política que se propone no está diseñada para vivir en un mundo en el que la temperatura subirá despiadadamente un grado durante el próximo siglo. La política que se propone pretende reducir el aumento de temperatura que se achaca al hombre. Es decir, y siguiendo la tesis, lo que se propone como solución no es una solución. Reducir el aumento de emisiones de CO2 no hará descender la temperatura. En todo caso habría que proponer reducir la cantidad de CO2 que ya hay en la atmósfera, no su emisión. Y quien dice CO2 dice dióxido de azufre, etc. Cambiar la composición de la atmósfera. Dudo que sea posible (incluso aunque los países que más mecanizan la agricultura y más transgénicos usen estén aumentando mucho su masa forestal).


Lo que yo veo es que se nos invita a vivir en la mentira. Cambiar las fuentes energéticas de combustibles fósiles a renovables no me provoca ningún juicio moral. Escuchar a un fulano decir que hay que hacerlo o si no Micronesia desaparece sí me lo provoca y con el añadido de la sospecha de que tiene que haber algo más. Si Micronesia va a desaparecer por el aumento del nivel del mar ¿por qué no hacen un muro en las playas? Esto es tontísimo pero sería la acción lógica para adaptarnos al nuevo mundo que nos pintan. Ah, pero la recomendación de adaptación no va por ahí sino por el mix energético, por la creación de un mercado de emisiones y por los incentivos monetarios para la transformación de la industria. Se estima en miles de billones el coste de la actual variación del clima. Y se estima que en conjunto el gasto de adaptación (pseudoadaptación) es mucho menor. Las acciones contra el malvado cambio climático antropogénico son por lo tanto económicamente rentables. No entro a discutir cosas, sólo tengo una pregunta: la mayor contribución de gases de efecto invernadero debida a la actividad humana proviene de la generación de energía, ¿por qué sigue siendo algo friki el reactor de fusión fría? ¿Por qué la gente se queja de lo que cuesta el programa espacial cuando se pueden hacer —teóricamente— granjas solares en órbita que disparen micorrondas a centrales en la superficie (con el plus de que esta forma de generar energía puede tener positivos efectos en la destrucción de nuestros enemigos)? ¿Por qué es pecado hablar de centrales nucleares?

Lo siento pero el debate me parece viciado porque hay demasiadas cosas de las que no se habla y creo que se deberían de hablar. Insisto: aceptando las premisas de los nuevos heraldos del apocalipsis: ¿cómo almacenamos y transportamos la energía? Hay muchas preguntas tontas que no veo sobre la mesa y me preocupa no ver cosas sobre la mesa. ¿Los acuerdos climáticos internacionales han sido firmados tras debates públicos informados en todos los países? Mi sentido gallego-arácnido me dice que no, que esto huele a carallada igual que cuando nos embucharon la Constitución Europea. Pues me parece una forma chapucera de hacer las cosas.


6 comentarios:

Asertus dijo...

Es curioso que haya que meter en Europa 2 millones de sirios porque Al Asad no quiere hacer un oleoducto para los saudíes pero no se pueden desplazar a 100mil micronesios si sube el nivel del mar.

¿cuánto cuesta cada cosa?

Teseo dijo...

Pero... Si los dos aviones esos que dejaron de volar por dos días producían más CO2 que el volcán islandés ese de nombre impronunciable y hay una erupción volcánica de esas cada 3 años, una erupción diez veces mayor cada siglo y una erupción cien veces más gorda cada 300 años... ¿Por qué la culpa del aumento de CO2 la lleva el Sol o los volcanes y no las compañías aereas?

Pablo Otero dijo...

¿Quién dijo que la culpa la lleve el Sol y no las compañías aéreas?

Teseo dijo...

https://www.youtube.com/watch?v=KLBcpo7WLV0

Pablo Higueras dijo...

Sobre centrales nucleares y cambio climático, este artículo es de lo mejor que he leído:
https://www.europhysicsnews.org/articles/epn/pdf/2001/02/epn01204.pdf

Si hay una fuga en una central nuclear, sin ninguna víctima mortal, está en las noticias durante dos semanas, probablemente más. Si una mina de carbón se derrumba y mueren una docena de mineros en Rusia, sale en una esquinita en la veinteava página del periódico.

Yo creo que si haces leer esas cuatro páginas en todas las escuelas, acabas con la tontería de "nucleares no" en dos días.

Hooke dijo...

Creo que se te ha colado una errata en la frase «reactor de fusión fría». Debiera ser «reactor de fusión termonuclear» o lo puedes dejar en «reactor de fusión» a secas.

Lo de la fusión fría fue una cagada monumental que se coló a la comunidad científica, producto de un error experimental. No tiene que ver con los reactores de fusión serios de confinamiento magnético o inercial, que no tienen nada de fríos.

Lo digo para que no te busque las cosquillas algún progre calentologo