sábado, 26 de noviembre de 2016

Fidel y el bobo

Murió, sí, pero en la cama. El sentimiento agridulce que provoca la muerte del tirano tropical por excelencia es fácilmente explicable para todos los que defendemos cierta idea de dignidad humana: por una parte el mundo se libra de un personaje abyecto, un tirano inspirador de tiranos, el creador de la prisión más grande del mundo, un militarote con ínfulas que instituyó el modelo de tiranía que le robó el siglo XX a todos nuestros compatriotas del otro lado del mar; este alivio no compensa la decepción que provoca pensar que no hubo un Nuremberg para Castro. El tirano homicida no se sentó ante un tribunal ni respondió ante sus innumerables crímenes. Se trata de una derrota para los buenos pero no perdamos la esperanza: todavía existe la oportunidad de sentar en el banquillo —y esperemos que llevar al patíbulo— a muchos de sus compinches, a la pestilente gerontocracia y a sus acólitos que todavía hoy, casi 60 años después del rapto de Cuba, siguen pisando esa tierra como si fuera de su propiedad.


Murió Castro y se comprende el lamento de su camarilla. Lo que no se comprende es el lamento del bobo —bourgeois bohème— del primer mundo. El bobo del mundo desarrollado que disfruta de una libertad ganada en los campos de batalla europeos se lamenta de la idea utópica, del referente histórico, de la excusa de mal pagador. Es dificil que una dictadura comunista dure tanto tiempo sin el apoyo de la opinión pública que la justifica a miles de kilómetros de distancia, en la seguridad de sus hogares democráticos y en la abundancia de sus economías capitalistas. Sudán, Yemén del Sur o Camboya no duraron demasiado porque el bobo no sabía ubicarlos en el mapa. Cuba, la China Roja o Rusia duran demasiado porque siempre hay quien está dispuesto a ser contemporizador con el dolor que no sufre en propia carne.

Fenómeno extraño que escapa a la comprensión incluso de los ideólogos más chiflados del comunismo: la mejor arma del comunismo no son los kalashnikov o la arbitrariedad de su proceder, sino el bobo de la adversativa. "Hicieron cosas malas, pero". En una de las películas del Planeta de los Simios decían que la palabra más poderosa era "no", quizás la palabra más poderosa sea "pero". Échale cualquier cosa encima a un pero y se lo tragará, lo destrozará entre sus fauces, los masticará  y te lo escupirá a la cara en forma de despojo sanguinolento para a continuación ladrarte y cubrirte de babas (vaya, lo que hace una adversativa se parece mucho a lo que hace el comunismo).


Hay un proceso mental en el bobo que me resulta especialmente repugnante: el de la atracción por lo exótico o por lo que ellos, en su microplaneta sin oxígeno, creen que es exótico. Sucede con la comida, con el turismo, con las dictaduras homicidas, con la música, $c. Es como si se tratara de una ética personal fundamentada en el relativismo. La contemporización, la tolerancia entendida como vasallaje, la fascinación por lo ajeno y la repulsión por lo propio. El mismo proceso mental que opera al ignorar las denuncias del lamentable estado insalubre de la sanidad cubana o del ínfimo nivel académico de lo que llaman sistema educativo opera en el bobo cuando prefiere ir a Puket de vacaciones antes que a Soria.

Hago un necesario paréntesis para las víctimas de la LOGSE, analfabetos funcionales, ofendiditos de guardia y demás gente que vive aterrorizada: no digo que no vayas a Puket o que no comas una porquería como el chukrut, lo que digo es que si puedes ir a Puket, seguro que puedes ir a Soria y si no lo haces por algún motivo mágico/ideológico/incognoscible no te me acerques. Ve, sal a correr desnudo por la jungla como un animal o quema alguna biblioteca, que es lo tuyo.


Continúo. La fascinación del bobo por la llamada revolución cubana es similar a la que ejerció la propaganda soviética entre los intelectuales europeos y americanos. Como sucede hoy con los reportajes que vemos de Corea del Norte, estas dictaduras son capaces de controlar todo el entorno al que se expone el visitante foráneo que dependiendo de su credulidad y juicio puede aceptar o no la versión que le cuentan unos tipos armados (toda la historia del comunismo siempre se reduce a unos tipos con pistola que se dedican, como decía Orwell, a aplastar con una bota militar un rostro humano durante toda la eternidad).

Es evidente que el diputado (¿o era senador?) socialista español de turno que va a Cuba a violar niños no está interesado en visitar el ala psiquiátrica de un hospital. Los testimonios de gente detenida arbitrariamente que nos hablan de insufribles sesiones de electroshocks y que debido al caracter arbitrario del sistema son incapaces de aportar pruebas documentales son tan espeluznantes e increíbles que mejor no atragantar a la gente que está cenando a la hora del noticiario.


Y qué me decís de esos individuos incapaces de destacar en nada que no sea hablar de sí mismos, conocidos por el efuemismo de estrellas mediáticas, que mientras disfrutan de lujos inimaginables para el cubano común prefieren no preguntar de dónde salen esas frutas tropicales del desayuno. Yo no quiero que se atragante ningún actor español "comprometido" o ningún reporter Tribulete que va a contarnos que el líder de una narcodictadura como Castro y el deportista de fama mundial por ser deportista y cocainómano son amiguitos. Casi prefiero que nadie les diga cómo sacan en plena noche a gente de sus casas, las suben en camiones y, si no mueren en accidente de tráfico por el camino, se pasan semanas en la cosecha. De los efectos del trabajo duro a pleno sol combinado con insalubridad generalizada y carencia de una dieta e hidratación básicas ni hablo.

La "ignorancia elegida" de los bobos que hemos visto durante décadas en Cuba —y que seguimos viendo a juzgar por los emotivos obituarios que le dedican quienes no sufren tortura o persecución— se entiende mejor desde el comienzo de este siglo (eso de "comprender" al terrorismo islamista). El fenómeno hasta tiene nombre: izquierda regresiva o reaccionaria. Llenarse la boca pontificando sobre derechos en el mullido y acogedor occidente civilizado y soltar grititos a lo Flanders cada vez que alguien les corta el rollo es lo que les identifica. Ahora bien, su exigencia de derechos acaba justo en el limes que nos protege. Se pueden denunciar los abusos contra lo que llaman derechos humanos siempre y cuando el criminal no esté protegido por ciertos arcanos mágicos. Da igual si en dos países de mierda dos tiranos hacen milimétricamente las mismas cosas, en función de las palabras que digan o de los símbolos que empleen, nuestros bobos o nuestra izquierda regresiva elevarán a uno a los altares y condenarán al otro.

¿Dictador portugués? Malo. ¿Dictador cubano? Bueno. ¿Dictadores griegos? Malos. ¿Dictador venezolano? Bueno. Que la mayoría haya hecho exactamente las mismas cosas es lo de menos para nuestros cabezas de chorlito. Sustituyeron la misa por otras cosas pero la liturgia y la oración siguen siendo importantes. Ser acólito de la Iglesia de la Izquierda Reaccionaria es el primer paso para entrar en ese paraíso que es tener reconocimiento público por parte de un público que desconoce qué es el reconocimiento y para salir en las portadas de las revistas de moda del momento, que es algo así como que el cura te nombre en misa.




10 comentarios:

Pablo Higueras 27 noviembre, 2016  

En mi opinión, lo que más ha ayudado al comunismo en Cuba es el bloqueo económico que EEUU le ha impuesto durante décadas. Con el comercio se intercambian al final más ideas que mercancías, y dudo que Cuba hubiera podido mantener el comunismo.

Miguel Fernández 27 noviembre, 2016  

''Da igual si en dos países de mierda dos tiranos hacen milimétricamente las mismas cosas, en función de las palabras que digan o de los símbolos que empleen, nuestros bobos o nuestra izquierda regresiva elevarán a uno a los altares y condenarán al otro.''

¿Algo así como cuando el autor de este blog dice ''el modelo de tiranía que le robó el siglo XX a todos nuestros compatriotas del otro lado del mar'' ignorando lo que se alentó desde nuestro mundo libre para protegernos del comunismo? Vale, se puede decir que maquiavélicamente estaba justificado lo de Grecia, Argentina o Chile (aunque no lo creo para nada), pero entonces lo coherente es escribir que estaba justificado ayudar a esos tiranos porque al menos los alentaba el mundo democrático y tal y tal... en lugar de guardar un confortable silencio (aunque intuyo que defender dictaduras reaccionarias para proteger la democracia suena muy parecido a la postura del comunista bohemio de salón, y por eso no).

De las burradas del bando contrario al comunismo no recuerdo nada, salvo quizás una alusión a cuando Estados Unidos presionó para que se controlara a la población japonesa de Colombia. Resulta deprimente ver que alguien que habla de ''ignorancia elegida'' dedica un artículo a las tonterías económicas de Allende pero no escribe nada sobre Pinochet. Igual de deprimente que leer las cosas que decía (o dice) Joaquín Sabina defendiendo al tirano de Cuba, que desgraciadamente no ha tenido un juicio, como se apunta.

Ni un artículo sobre Pinochet o la graciosidad que hay ahora en Filipinas, poco sobre Turquía, pero sobre Cuba o Venezuela hay aquí para elegir. Poner en el buscador interno de este blog la palabra Pinochet me ha dado una decepción como pocas vaya. Según parece los que defienden la libertad no tienen nada que decir sobre ese hombre.

A lo mejor habría que pensar en el concepto ''ver la paja en el ojo ajeno y no en el propio'' antes que pontificar sobre la ''ignorancia elegida'' de otros. Porque hay muchos dictadores que hacen o han hecho milimétricamente lo mismo pero cada cual en su web habla de unos cada dos por tres, de otros poco, y de otros nada. Lo mismo que hace décadas...

Rosa 27 noviembre, 2016  

Hay que ver lo que dio de sí el bloqueo norteamericano. Ese que duró altamente 13 días durante la crisis de los misiles. Desde entonces, no recuerdo que ningún barco de la US Navy haya impedido llegar a Cuba a ningún barco mercante o, por ejemplo, ningún crucero turístico. Pero supongo que alguna excusa tendrían que poner los inútiles gobernantes cubanos. Total, siempre habrá algún idiota que se lo crea.

Por otra parte, sí que hubo un embargo comercial norteamericano, consistente en prohibir determinados negocios en Cuba a empresas norteamericanas. Eso dejaba a Cuba el resto del mundo con elque comerciar, pero además, plantea otra reflexión: ¿los comunistas se quejan de que se les limita el comercio con EEUU? ¿Eso no es admitir que la libertad de comercio es fundamental? ¿Y que EEUU es un proveedor de productos y servicios más deseable, y por lo tanto, una economía mejor que, por ejemplo, otros referentes socialistas?

Gustavo Jornet 28 noviembre, 2016  

Señora ( o Señorita) Rosa: EXACTAMENTE.
"Qué malvados son los capitalistas norteamericanos QUE NO ME DEJAN COMERCIAR CON ELLOS".

Un saludo

Asertus 28 noviembre, 2016  

Muere Pinochet, dejando Chile camino de la prosperidad, y habiendo abandonado el poder tras perder unas elecciones, y es un dictador que muere sin responder de sus crímenes.

Muere el amigo Fidel, y ya vemos la opinión mayoritaria publicada, excepto Trump :D

Miguel Fernández 28 noviembre, 2016  

¿Quiere usted decir que el dejar un país camino de la prosperidad justifica la represión, ignorar los derechos humanos...?

Me resulta deprimente que alguien defienda la doctrina del cirujano de hierro, y más con el clásico argumento de que mejora la economía.

Probablemente dentro de poco el mundo estará lleno de gobiernos que harán cosas horribles para dar ''prosperidad y trabajo'', de izquierda o de derecha, con los símbolos que sean. Y gracias a la ignorancia elegida que acaba de mostrar.

(Y por cierto, por si no lo dejé bastante claro, no siento ningún aprecio por Castro y su negocio familiar.)

Sillon Bono 29 noviembre, 2016  

Miguel Fernández,

No es lo mismo matar a 2 que a 200, los crimenes de Pinochet son exonerables, nadie lo discute, pero mientras a Pinochet se le ha cuestionado siempre a Castro se le excusa por activa y por pasiva, y cuando salgan a la luz los desmanes de los hermanos Castro usted se pasara el resto de su vida inventando excusas.

Cuba la gente se muere de hambre, En Chile nadie se murio de hambre.

No me gustan ni Castro ni Pinochet, ambos brutales dictadores, pero si tengo que aguantar a un dictador prefiero al que me deja comer.

Usted atribuye equivocadamente la bondad y afabilidad del pueblo cubano que se resigna a su suerte, y mantiene un civismo noble y sobrevive como puede con una vision romantica del Comunismo.

Me imagino que usted no conoce a muchos cubanos, yo conozco a algunos, una señora al entererarse de la muerte de Fidel me mando un texto diciendo "Murio el tirano que robo mi vida y la de mi familia"

No sabe lo que me alegro no de que haya muerto Castro, sino de que ha desaparecido otra pieza de ese comunismo casposo asesino y fracasado que tiempo al tiempo, sera enterrado y su legado olvidado como un mal sueño.

Miguel Fernández 29 noviembre, 2016  

Pues Sillon Bono, sólo puedo pedirle que lea de nuevo lo que he escrito, y verá que en ningún momento he defendido a Castro. No he inventado ninguna excusa para defenderle, lo que he criticado es que en este blog se critique a la parcialidad de otros, viendo toda la subjetividad que hay aquí... y luego critiqué a Asertus la defensa de Pinochet por el gran argumento de la ''estabilidad'', que hace más o menos 90 dio divertidos resultados.

No defiendo a ningún dictador, deje comer o no, porque un dictador va a promocionar casi con seguridad la falta de libertad de expresión y la corrupción, y eso no lo justifican los puestos de trabajo.

Y le aseguo que, como Castro representa lo que acabo de escribir, no siento ningún aprecio por él. Es cierto que no he conocido cubanos, pero pude conocer a un iraní que tuvo que abandonar su país por su homosexualidad (me lo presentaron en las oficinas de COLEGA en Málaga, para ser exactos), y tras conocer su historia tomé una fuerte conciencia de lo gili*** que son esos motivados de extrema izquierda que hay en las universidades que critican al PP por homófobo al mismo tiempo que defienden ese arcaísmo que hay en Irán, así que le aseguro que me ofende cuando dice esto:

''Usted atribuye equivocadamente la bondad y afabilidad del pueblo cubano que se resigna a su suerte, y mantiene un civismo noble y sobrevive como puede con una vision romantica del Comunismo.''

De verdad, salvo que sea usted de esas personas que se creen lo que se inventan (que se podría relacionar con la ya dicha ignorancia elegida), le agradecería que me diga de mis dos comentarios anteriores de dónde ha sacado eso, o lo de que defiendo a Castro en general.

Es decir, si hay dictadores de ideología A o ideología B, y yo critico que alguien sólo habla de la ideología A, primero alguien me dice que es que los dictadores B no hay que criticarlos porque son menos malos, y luego sale el clásico que intenta acusarme de que yo defiendo a los de A, sin que haya dicho nada en su defensa. Pues bueno, a ver si poniendo NO APOYO A CASTRO NI A NINGÚN GOBIERNO COMUNISTA puedo esquivar el segundo truco.

Estamos en la época con la libertad de expresión y de información más extendida que nunca en el mundo, y aún así hay disonancia cognitiva por todas partes...

Enrique 29 noviembre, 2016  

Aplaudo su respuesta porque uno está harto además de tanta desinformación sobre el embargo comercial a Cuba.

Añado además que ese embargo se debe a que el castrismo expropió a miles de empresas estadounidenses a las que todavía no ha compensado ni tiene intención de hacerlo. Mientras ese tema siga en litigio, EEUU no puede levantar el embargo.

Es lógico. Si roban en mi joyería, no se puede permitir que los ladrones vendan el botín en un "compro oro". Del mismo modo, si a un estadounidense Castro le quita una fábrica, su gobierno no puede permitir que otro estadounidense se lucre con esa fábrica hasta que Castro no compense al primero.

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