lunes, 24 de octubre de 2016

Populismo y teoría de la conspiración

Ceteris paribus se puede dar el caso de que un país como España tenga pleno empleo y no pueda pagar las pensiones de jubilación sin acudir a su financiación vía impuestos generales (con lo que desaparece el sistema de reparto). ¿Por qué? Por la tendencia actual: a finales de 2016 tenemos el mismo número de cotizantes que en 2009, sin embargo las cotizaciones son de 5.000 millones de euros menos y los que reciben pensiones sufragadas con esas cotizaciones son un millón de personas más. La demografía hace el resto: perdemos población y cada vez vivimos más años. Calculad en qué clase de melonar estamos metidos.

La faceta económica del problema se discute desde varios puntos de vista: fórmulas para aumentar la natalidad por una parte (lo que a largo plazo significa mejorar la proporción cotizante-pensionista) y fórmulas para aumentar la productividad por la otra (procurar que aumente el empleo que cotiza más dinero). Esta es la madre del cordero pero no me meto aquí ahora, tan solo expongo esto para introduciros en el contexto de la emergencia populista.

Populismo y conspiración

When you're tired of how bad things are it's nice to sit back and remember things from your past that were good and made you happy. It's nice to remember. Member? Member Chebwacca? Aww, it was cool.
En la pugna actual entre nacionalistas e internacionalistas (o populistas y cosmopolitistas, o irredentistas y globalistas, tendremos que buscar algún nombre) los nacionalistas suelen señalar el tema de la tendencia demográfica como parte de la conspiración de Soros, los mercados financieros y la banca judía para exterminar a Occidente y la raza blanca (lo pueden disfrazar como quieran pero es esto). Debido a la tendencia demográfica según la cual Occidente pierde población y envejece, la solución al problema pasaría por aumentar la inmigración y de paso diluir a la raza blanca, acabar con lo que dio lugar a la Gran Divergencia de Huntington y así conseguir ??? y luego PROFIT. (Es que no sé por qué los gobiernos judío-reptilianos en la sombra van a tener este plan, eso es lo que nunca explican los racistas).

El plan de los gobiernos en la sombra, del Gobierno Mundial Sionista, de Hillary Clinton, George Soros, Mark Zuckerberg y de LOS MERCAOS. Member los mercaos?
A esta teoría conspirativa yo le veo algún fallo que otro. En primer lugar porque el origen de esta teoría que une internacionalmente a todos los populistas de diferente signo y condición es conocido: se trató de un proyecto de la policía zarista de hace poco más de cien años. Los documentos inventados por los rusos luego fueron usados por los nazis como parte de la justificación para matar a todos los judíos, luego la cosa evolucionó a los poderes fácticos y de ahí a las quejas contra los tratados de libre comercio. Cualquiera que sepa un poquito de historia puede trazar una linea continua desde las protestas de Seattle contra la Organización Mundial del Comercio hasta el affair Beilis, pasando por Auschwitz.

La teoría, más allá de basarse en un invento, tiene otros fallos pedestres: faltan definiciones de conceptos y aclaraciones varias. Por ejemplo, habría que definir qué es raza blanca, un concepto que coloquialmente pertenece exclusivamente al ámbito de lo intuitivo. A mí siempre me hacen gracia los nazis rusos, por ejemplo, ya que tradicionalmente son catalogados por los nazis alemanes como sub-humanos. Hay hasta racistas morenos que dicen defender la raza blanca en Perú y Colombia. Aunque igual el ejemplo más contradictorio de esto fue la "ley de una gota": todo aquel que tenga algún antepasado negro es negro. ¡La de gente en el KKK que tendría que pegarse a sí misma!

Member when there were no blacks in the imperial army? Member? Awww.
Está también el problema de definir Occidente. Para los populistas Occidente no es un concepto político-económico e histórico sino un concepto cultural y racial (recordad que los finlandeses no son occidentales porque son mongoles) así que Occidente es lo que cada uno quiere que sea, como Dios, el Real Madrid o la Navidad. Antes de toda esta gente se manejaba el concepto de Dominium Mundi u orbe cristiano universal. Los historiadores, especialmente los que tratan el Medievo, nos pueden hablar de la idea política de imperio cristiano, del sacerdotium y el imperium como partes constitutivas, separadas y yuxtapuestas de la christianitas. En algún punto de nuestra historia cristiano y romano significaron lo mismo, de ahí a europeo y de ahí a occidental. Como véis, el uso de estas palabras hace muy sencillo caer en la grandilocuencia y en el hacerse pasar por listo. Lo cierto es que la mitad de las veces se habla de cosas aleatorias porque la doctrina es lo de menos. (En cierto modo se podría señalar a la ilustración oscura y a los neorreaccionarios como un movimiento estético y no político, el problema es que eso sería pecar de ingenuos).

Yendo a asuntos más inmediatos tenemos el tema de los solicitantes de asilo. La inmigración supuestamente descontrolada que sufre Europa lleva aparejada un aumento de los delitos, un pico de violaciones a mujeres y niños y un mayor temor a atentados terroristas como los que se producen de un tiempo a esta parte. Las autoridades de algunos países no parecen estar ayudando: si hacemos caso a lo que nos llega de Suecia y Alemania, la policía recibe instrucciones para no hablar de crímenes cometidos por inmigrantes musulmanes para no calentar los ánimos.

Un McDonald's en Sarajevo.
El problema que plantea esta inmigración (decir que no plantean un problema es pecar de ingenuos) tiene consecuencias electorales. En muchos países europeos partidos políticos obtienen apoyos gracias a discursos que hablan de inmigración e inseguridad. Esta historia es más o menos conocida porque es la pequeña parte del debate que trasciende a la opinión publicada. Estos discursos se suelen contrarrestar con gráficas que muestran cómo disminuye el número de atentados terroristas cada año (en los 70 y 80 coger un avión al Líbano o a Egipto era una lotería y organizaciones indígenas europeas como el IRA y la ETA operaban con gran libertad).

Quienes identifican esta inmigración como un grave problema que forma parte de una conspiración pasan por alto los recursos empleados en interceptar a los inmigrantes ilegales, el combate a las mafias de tráfico de personas y las deportaciones. Pasan por alto esto para poder insistir con su discurso de "los gobiernos globalistas no hacen nada" cuando la verdad es que se hace y mucho (podríamos discutir si es suficiente o hay alternativas pero es otro tema).

El Kremlin
politico.eu, 2016
Hemeroteca de El País, 1979.
Nos puede llamar la atención el éxito de los conspiracionistas porque básicamente defienden un relato inventado que se apoya en pruebas inexistentes, en ignorar la realidad y en el cherry-picking de las noticias que les interesan (normalmente obtenidas en tabloides amarillistas que se enlazan unos a otros). Sin embargo hay buenas razones que explican la pervivencia de este discurso. No podemos ignorar que Rusia y el resto de neodictaduras están muy interesadas en propagar relatos que menoscaben la imagen y autoridad de las democracias liberales. Tienen razones muy prosaicas e inmediatas para querer esto, normalmente resumidas en el mantenimiento de su statu quo: las neodictaduras son regímenes muy débiles y muy expuestos a que su población trate de imitar los modos de las democracias liberales y por tanto derribarlos. Por esta razón, el populismo conspirativo cuenta con medios como Telesur o Russia Today en los que basar parte de su descripción alterada de la realidad.

Este cartel, que tanto vale a comunistas como a nazis, es de primero de Pablemos.
Otra razón que explica la fortaleza de este relato es que en buena medida se trata de un conjunto de patrañas demasiado burdas como para que la gente piense que no son verdad. Si RT propagara medias verdades menos gente estaría dispuesta a tragárselas, es necesario que las patrañas sean completas. Se me ocurre como ejemplo esa historia del poder militar ruso cuando ese país es incapaz de alimentar a toda su población (en el Cáucaso hay partes de Rusia con una renta per cápita centroafricana) y la tecnología militar empleada en Siria es equivalente a la que teníamos en Occidente hace cuarenta años.

Foxtrot Alpha - Syrians Are Paying A High Price For Russia’s Cheap Bombs
Para el populismo pro-ruso la vieja retórica estalinista es síntoma de fortaleza y no de debilidad. Los casos de persecución a medios opositores, a homosexuales y a minorías étnicas se venden como actos de defensa contra la decadente interferencia occidental. Llama la atención que aunque la política exterior rusa se base en la defensa escrupulosa de la soberanía de los países (el anti-intervencionismo) no dude en invadir otro país como Ucrania y empantanarse en una guerra de la que no sabe salir. Precisamente una guerra en la que Occidente no ha perdido un solo soldado y en la que mediante sanciones está drenando la economía rusa. La guerra de desgaste más tonta de la historia. Buen trabajo, Vladimiro.

Marxismo cultural

Manifestación polaca contra el gobierno populista. (vía The Guardian). Podía ser en Barcelona.
¿Qué es esta decadente interferencia occidental de la que trata de protegerse Rusia y hasta cierto punto Polonia, entre otros? ¿Qué es esa figura sin rostro que los populistas señalan como su enemgo? Ya se ha apuntado antes que el enemigo de esta gente es una especie de gobierno en la sombra que maneja los hilos. Sin embargo no basta con la retórica de decir que los poderes financieros, los mercaos, los judíos, el establishment, las agencias de calificación y las multinacionales son las responsables de todo lo malo; hace falta ponerles rostro.

Así, cada movimiento populista en cada país se adapta a sus circunstancias. En Estados Unidos Trump habla del establishment y de los medios de comunicación (cuando él mismo debe su fama a esos medios que hoy denigra), en Reino Unido el UKIP habla de una Unión Europea que no rinde cuentas ante nadie y que carece de control (cuando en la UE las decisiones importantes se toman por los gobiernos electos de los países miembros, también del Reino Unido), en España Pablemos habla de un "régimen del 78" que nos estaría privando de representatividad (cuando los partidos constitucionalistas representan a más del 70% de la población). Cada agente de esta ideología global es my adaptable pero mantiene ciertas características en común: que si nos han robado un futuro prometido (cosa curiosa porque nunca habíamos sido tan ricos, sanos y libres como hoy), que si nuestros gobiernos no nos representan (jamás la humanidad participó de gobiernos y leyes tan inclusivas como las que disfrutamos hoy y en el caso español con muchísima más razón) y que si los poderes fácticos tratan de mantenernos adormilados y maleables con lo que Marx llamaría el control de la superestructura.

Art Young, The Liberator, 1923. No sé si es propaganda comunista o nazi. Mmm.
Y aquí voy a lo que considero una paradoja muy curiosa. Los populistas (a falta de un nombre mejor, habrá que buscar uno, digo yo) insisten en que las ideas y conceptos que el hombre común utiliza responden a un programa inoculado por quienes controlan las opiniones: dueños de prensa y televisiones, actores de cine, profesores universitarios, escritores, etc. Este programa dificilmente definible es lo que llaman "marxismo cultural".

El marxismo cultural sería la razón por la que no recibimos a inmigrantes morenos a puñetazos, la razón por la que se acepta que una persona se opere los genitales para estar a gusto con sí misma, la razón por la que se deja a Arabia Saudí construir mezquitas en Europa, etc. Sería un totum revolutum que habría establecido una cadena de contravalores o antivalores en Occidente con el fin de destruirlo.

Lo curioso es que el origen del concepto de marxismo cultural está en el bolchevismo cultural que era la acusación que hacían los nazis del llamado arte degenerado. Ciertas manifestaciones artísticas eran incompatibles con la vida alemana porque promovían antivalores. El mayor antivalor de todos sería el multiculturalismo. Este concepto de "lo degenerado" llega a nuestros días bajo los epítetos de multiculturalismo, marxismo cultural y corrección política. Hasta tal punto son reconocibles estas etiquetas que se empiezan a usar sin vergüenza (los discursos contra lo políticamente correcto empiezan a emplear estos términos sin eufemismos, términos que tienen un origen nazi. Recordemos que el nazismo sería el actual populismo en un estado químicamente puro).

La estética de manga es una movida especialmente retorcida.
Y si lo curioso es que acusar de marxismo cultural se trata de un invento nazi, lo paradójico es que se trate, en la práctica, de un concepto marxista. El marxismo cultural no comprende los medios y relaciones de producción pero sin embargo los determina e influye en ellos, ergo se trataría de la superestructura que describe Carlos Marx en Una contribución a la crítica de la economía política (1859). Los populistas que se quejan de "la corrección política multiculti que destruye Occidente" están siendo revolucionarios en sentido marxista. Por supuesto, ellos no son conscientes de esto (probablemente los populistas de izquierda sí son conscientes, pero son minoría y poco tardarán en ser tragados por la corriente principal de racismo nazi. Les faltan cinco minutitos para ser asimilados).

La idea de combatir la corrección política está estrechamente vinculada a la idea de subvertir el orden establecido. Así, para el populista las actuales instituciones no responden a lo que "de verdad" necesita la comunidad política (pese a ser representativas de la comunidad política, cosa bastante rara). La obligación, por tanto, es crear nuevas instituciones que respondan a lo que "realmente" necesita la gente.

Decía una convocatoria de Bildu, Pablemos, BNG, ERC y otros de hace seis meses: «nuestra labor como pueblo es defender en la calle lo que en las instituciones no parece posible». Ahí está operando la desconfianza hacia el poder establecido que vincula a todo el populismo moderno. En ese mezclar calle e instituciones o sacar las instituciones a la calle tenemos la enmienda al sistema propia de todos los que hablan de incorrección política.

Oh, inmigrantes
Está muy bien este tuit porque mezcla stalinist diplospeak ("un país que X es aquel que Y") y un member-berry ("carbón autóctono").
La masiva llegada de inmigrantes a Europa debido a la Guerra Infinita de Oriente Medio y África y la campaña electoral americana donde el candidato Trump habla de construir un muro con México hace de la inmigración y sus derivadas uno de los principales temas con los que se entretiene la chavalada populista.

Apuntaba antes que buena parte de este asunto se trata en realidad del viejo racismo de toda la vida. Yo no veo a ningún populista austríaco quejándose de la inmigración islandesa. Aunque en España el tema se trate de refilón porque somos un país católico y de emigrantes aquí también vemos ciertos reflejos de este asunto. Ahí está nuestra izquierda reaccionaria aprovechándose políticamente de los inmigrantes en los Centros de Internamiento y aprovechándose económicamente de los inmigrantes al grabar soporíferos y lacrimógenos documentales.

Luego tenemos el asunto del racismo interno. Aquí tenemos a racistas que hacen apología de la diferencia con sus paisanos de otras regiones. Viejo asunto del que suelo escribir así que no me extiendo.

En el gran angular de las cosas la inmigración se ve como una amenaza que diluye la raza y la "cultura" y que favorece la "diversidad" que es un concepto de lo políticamente correcto. Como apuntaba antes, la tendencia demográfica supone la lenta desaparición de la población autóctona europea y su sustitución por gente bárbara que reza a la Meca. Se insiste mucho con esto y parece que no se puede contraargumentar.

La verdad es que hay un contraargumento muy fuerte. Los nacionalistas repiten constantemente nuestros datos demográficos: tasas de fertilidad por debajo de la tasa de sustitución, envejecimiento de Europa, retraso de la edad del matrimonio, aumento del número de divorcios, etc.

De lo que no hablan tanto es de los datos demográficos de los países de origen de los inmigrantes. Claro.

Lo que no se suele recordar

Gogós en la inauguración de White Beirut, una discoteca de Beirut.
Desde la Segunda Guerra Mundial las mayores caídas de la tasa de fertilidad se produjeron en países de mayoría musulmana: Oman, Irán, Kuwait, Argelia y Libia. En Bahréin, Irán, Líbano, Qatar y Túnez la tasa total de fertilidad está por debajo de la tasa de sustitución (2,1 hijos por mujer). El crecimiento de la población en Oriente Medio está por debajo del 2% excepto en las tiranías del Golfo Pérsico que reciben una fuerte inmigración de Bangladesh, India, etc. Precisamente son los países que hoy están en guerra —Siria, Irak, Yemen— los que presentan una evolución más lenta.

Lo que quiero decir es que los países moros y los subsaharianos (de donde viene la inmigración a Europa) están pasando por la misma transición demográfica que pasamos nosotros con la diferencia de que ellos pasarán en una generación lo que nosotros pasamos en tres. En líneas generales en todo el planeta se produce el mismo fenómeno: la reducción de la tasa total de fertilidad, el aumento de la escolarización femenina y el retraso de la edad del matrimonio. Y esto se produce gracias al comercio internacional, a la apertura de fronteras y al aumento de la planificación familiar, es decir, gracias a aquello que combaten los populistas.

No digo que con esto se vaya a frenar la inmigración (es más, en el medio plazo aumentará porque aumentará la renta per cápita de los países de origen y los jóvenes desempleados) pero sí que la reubicación poblacional no va a ser infinita. Igual —esto es absoluta especulación— en pocas décadas nuevas oportunidades de trabajo especializado aparecen en zonas del Trópico de Cáncer y habrá un nuevo populismo africano que diga "que no vengan los demonios blancos" (autores de ciencia ficción, tomad nota).

El mundo está cambiando y cada día lo hace de forma más rápida. Las ideas y miedos que pretenden sacar una foto estática del mundo y hacernos quedar ahí son inútiles. Está claro que grandes problemas requieren grandes soluciones y hoy parece que funciona el pensamiento pequeño y flácido. Ante el pensamiento pequeño la estética fuerte puede resultar muy atractiva pero yo creo que no soluciona nada. Y además estoy en contra del determinismo. Fin.


3 comentarios:

Asertus 25 octubre, 2016  

De las cosas más graciosas es que los que más hablan del poderío y la amenaza rusa no es Putin o Irán, que eso bastante hacen con mandar un par de barcos de travesía.., es la señora Clinton y allegados, interesados en incrementar el presupuesto de defensa...

Hudson Hornet 25 octubre, 2016  

"Desde la Segunda Guerra Mundial las mayores caídas de la tasa de fertilidad se produjeron en países de mayoría musulmana: Oman, Irán, Kuwait, Argelia y Libia."

Omán: en 1950 eran 450.000, en 1993 2.000.000, en 2014 4.092.000.

Irán: en 1956 eran 18.900.000, en 1976 eran 33.700.000, en 1996 eran 60.000.000, en 2014 80.800.000

Kuwait: en 1950 eran 150.000, en 1995 eran 1.570.000 (650.000 kuwaitís) y en 2013 eran 3.700.000 (1.400.000 kuwaitís)

Argelia: en 1948 eran 8.700.000, en 1996 eran 28.600.000, en 2015 eran 39.900.000

Libia: en 1950 eran 1.000.000, en 1995 eran 4.800.000, en 2010 eran 6.400.000

Sí, la tasa de fertilidad ha caído, pero la tasa de mortandad infantil también, más mejora en la expectativa de vida igual a crecimiento insostenible de la población (todos estos países importan comida, sin esas importaciones de alimentos habría hambre)

"Precisamente son los países que hoy están en guerra —Siria, Irak, Yemen— los que presentan una evolución más lenta."

Siria: 6.000.000 en 1970, 14.000.000 en 1995, 22.000.000 en 2010 antes de que la guerra efectivamente ralentizase su evolución. Y olvidándonos de los millones de refugiados, claro.

Irak: 6.000.000 en 1950, 20.000.000 en 1995, 25.000.000 en 2003, 33.000.000 hoy, menos mal que vivieron una larga serie de guerras, no lo veo muy ralentizada la cosa.

Yemen: en 1960 5.000.000, en 1995 18.600.000, en 2013 28.800.000

Estás intentando hacernos creer que la población en Oriente Próximo se está estabilizando, pero la realidad de las cifras es que crece sin parar. Y las gráficas tienen pinta de exponenciales, uyuyui.

Saludos

Pablo Otero 26 octubre, 2016  

En la demografía de los países moros me baso en los datos del Banco Mundial. En esos países la población seguirá creciendo en las próximas décadas (y en el post recuerdo que aumentará la inmigración), pero es un crecimiento que alcanzará su cénit en este siglo.

Un saludo.

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