sábado, 21 de mayo de 2016

Sykes-Picot y la Guerra Infinita

Cien años después del acuerdo Sykes-Picot estamos nuevamente en la casilla de salida. En el siglo transcurrido el acuerdo que definió las fronteras de Siria, Irak, Jordania, Arabia Saudí, Líbano y Turquía no cumplió ni uno solo de los objetivos con que se había planteado.

Valiatos del Imperio Otomano en Asia, 1909.
Recapitulemos. El acuerdo Sykes-Picot (llamado así por los apellidos de los representantes británico y francés que lo negociaron) pretendía proporcionar un orden de posguerra a las posesiones árabes del Imperio Otomano. En un principio también estaba Rusia en el acuerdo (en él pidió paso franco por los Dardanelos y el Bósforo) pero luego pasó lo que pasó y Rusia quedó fuera.

Este nuevo orden no sería muy diferente de los tratados que las potencias coloniales tenían en Asia y África: reparto pacífico del territorio entre esferas de influencia en cuyo interior se podrían adoptar las fórmulas políticas y el grado de autonomía que las potencias ocupantes desearan. Es relevante añadir que Sykes-Picot fue acordado durante la guerra, años antes de la creación de la Sociedad de Naciones. La vieja fórmula del "protectorado" sería sustituida por la nueva fórmula del "mandato" (de hecho, las tropas francesas entran en Damasco —pegando tiros— antes de que el gobierno aprobara el tratado definitivo en la Sociedad de Naciones).

Primer mapa del Sykes-Picot (16-V-1916). La zona azul sería el mandato francés, la zona A sería territorio árabe bajo influencia francesa. La zona roja sería mandato británico, la zona B territorio árabe bajo influencia británica. La zona amarilla sería de control internacional, con el puerto de Acre-Haifa en manos británicas. (Nota: abajo a la derecha están las firmas de Sykes y de Picot).
En un mapa de las fronteras sirias (pre-2014) observamos que la frontera que separa a Siria de Irak y Jordania es tal cual la trazada en Sykes-Picot, con la excepción de la zona oriental, que corresponde a lo que hasta entonces era el valiato (provincia) de Mosul.
Región otomana de Mesopotamia, con los tres valiatos que la componían. Según Sykes-Picot, el valiato de Basora sería una administración directa británica, quedando el valiato de Bagdad como territorio a organizar por los árabes. Mosul se suponía que iba a quedar en manos francesas y al final no.
Intereses occidentales

Dejando a un lado Rusia por caer de la convocatoria a mitad de la guerra, tenemos dos potencias con intereses en la zona (bueno, en realidad una potencia y Francia).

Los intereses británicos estaban claros:
  • Evitar hacer frontera con la zona de influencia rusa (el Cáucaso y el norte de Persia en aquel entonces). De ahí que el norte fuera para Francia como "zona tapón".
  • Defender el flanco oriental del Imperio Indio, que era el motor de la economía inglesa.
  • Evitar la expansión de un reino árabe independiente.
  • Proteger la producción de la Compañía de Petróleo Anglo-Persa y los puertos para exportar esta mercancía. Será en esta época cuando los británicos decidan eliminar para siempre los barcos a carbón que sustituirán por máquinas movidas por derivados del petróleo.
Francia a su vez tenía sus propios intereses:
  • No perder el estatus de gran potencia (el 90% de su imperio colonial era desierto y jungla infranqueable, el acceso a puertos mediterráneos que abrían rutas hacia oriente podía ser una valiosa fuente de recursos). 
  • Compensaciones de guerra. La mitad de la deuda exterior otomana estaba en manos francesas y este acuerdo preveía la derrota otomana (lo que no previó fue la desaparición del imperio como finalmente sucedió).
  • Explorar nuevas zonas de perforación para la Royal Dutch Shell, compañía de petróleos anglo-holandesa con gran participación de la banca francesa.
Realmente a la cuestión del petróleo sólo se le da importancia años después (aunque hoy es muy jugoso darle importancia). En 1916 era algo secundario ya que en Arabia no se producía petróleo y en Persia se producía poco. Aún así está claro que el petróleo empezaría a ser un producto vital para la economía y la guerra y era necesario diversificar sus orígenes extractivos (Rumanía entra alegremente en la guerra y sus derrotas frente a los imperios centrales le cuestan al Reino Unido la quinta parte de sus importaciones de petróleo. Por cierto, lo de Rumanía en la Primera Guerra Mundial es una historia casi tan graciosa como la de Portugal).

Hay una tercera parte de intereses que tienen que ver con el sionismo (movimiento político que buscaba formar un estado judío). Tras los terribles pogromos de Rusia de principios de siglo, el movimiento sionista había intentado varias veces obtener de las grandes potencias un territorio en el que crear un estado judío (se barajó un trocito de la actual Kenya). De ahí que la influencia del movimiento sionista en el gobierno británico lograra un estatus internacional para una parte de Palestina.
Región otomana de Levante. La zona internacional de Stykes-Picot correspondería a la mitad sur del valiato de Beirut, entre Haifa y la frontera egipcia (Egipto era un protectorado británico).
Entre los intereses del sionismo se encontraban:
  • Lograr un lugar en el planeta donde no se discriminara a los judíos (los pogromos de Odessa, Dnipropetrovsk y Kishinev no tuvieron nada que envidiar a la Kristallnacht).
  • Incentivar más la emigración judía a Palestina (la "aliyá" o "ascenso"), que entre los judíos era conocida como Eretz Yisrael, la Tierra de Israel, el hogar histórico de la gente que profesa esa religión.
  • Formar un estado independiente que garantizara el futuro de los judíos.
A su vez, aparte de los intereses particulares de cada parte, había intereses cruzados. A los británicos les interesaba una Francia fuerte para tener así una vía de contacto con el Imperio Ruso y además un estado judío, occidental, podría contener la posible fuerza de un reino árabe independiente que amenazara sus intereses. A los franceses les interesaba que Reino Unido pudiera proteger su imperio ya que era una garantía frente a la hostíl Alemania. Los sionistas veían en una zona internacional auspiciada por un tratado diplomático el mejor método para no depender de ninguna potencia y poder ser efectivamente independientes.

Intereses no occidentales

Principalmente estaban los árabes (suníes, chiíes, cristianos, drusos, etc.). Durante la revuelta árabe contra los otomanos el jerife de La Meca (digamos, el "protector" de la ciudad santa de La Meca), Husein ibn Ali es proclamado rey de Hiyaz (también Heyaz o Hedjaz). Hiyaz es la región occidental de la península arábiga que contiene las ciudades santas de La Meca y Medina.

Es sabido que en la historia del islam suní, se tiene al califato de Rashidun como la época dorada. De hecho, el islam al tener interpretaciones y usos que van más allá de lo religioso, contiene como forma política ideal el califato, que sería un estado que uniría a todos los musulmanes. Con el norte de África fuertemente atado por los europeos, Turquía tratando de imitar a los europeos y el acceso a otras zonas de la Umma cortado por el imperio persa pro-occidental (y además chií, una herejía imperdonable), la unión de todos los musulmanes tendría que conformarse con la unión de todos los árabes. El pueblo árabe geográficamente unido para formar el califato sería la península Árabe (excepto Omán, que eran y son ibadis y además eran un protectorado británico y Yemen donde hay demasiado chií) y precisamente la zona que trata Sykes-Picot.

Cuando los árabes toman Damasco forman un Consejo Nacional Árabe (esta fórmula como eufemismo de "Califato" podría calmar a los occidentales) y proclaman a Husein ibn Ali "rey de los árabes". El experimento duró poco. Las sucesivas conversaciones internacionales no escucharían las reclamaciones árabes. La posterior Declaración de Balfour estableciendo un "hogar nacional para los judíos" es rechazada por el rey de Hiyaz. Esta falta de cooperación logrará que los británicos no le ayuden cuando el rey de Najd (la zona centro-oriental de la península Arábiga) invada su reino. El rey de Najd era un tal Ibn Saud que acabará proclamándose rey de Hiyaz y Najd y con el paso del tiempo uniendo a los dos reinos y poniéndole de nombre su apellido (Arabia de Saud, Arabia Saudí) porque así se las gastaba.

Los occidentales sabían que el éxito de la revuelta árabe que luchó en nombre de Husein ibn Ali contra los turcos era una moneda de dos caras. Por un lado este rey era una figura reconocida y respetada en todo el mundo árabe, utilizarle podría hacer que los árabes aceptaran los planes occidentales de buen talante. El problema era que un rey para un estado árabe tan grande podría unir a los árabes y llegar un momento en que dejaran de ser aliados de los occidentales. Así que al rey Husein no lo hicieron rey, pero en su lugar nombraron a sus hijos Faisal y Abdulá reyes de Irak (1932) y de Transjordania (1921) respectivamente. Este mismo Faisal fue en la primavera de 1920 proclamado rey de Siria, pero cuando los franceses lanzaron a sus tropas senegalesas y marroquíes contra los árabes, Faisal tuvo que huir y el experimento no duró demasiado.

Pero hay más partes no occidentales que no fueron escuchadas. Están los armenios, que eran una minoría en el Imperio Otomano. Originalmente procedentes del sureste de Asia Menor, los armenios constituían un millet (una "nacionalidad" con su sistema legal separado, pero sin territorio autónomo) hasta las reformas legales del siglo XIX.

Proporción de armenios en 1896. Nótese que entre la zona originaria de los armenios, en Antioquía, el Mediterráneo, hasta el lugar montañoso que acabaron poblando al huir de la discriminación turca, en el Cáucaso, lo que hay en el medio no tiene demasiados armenios. Precisamente esa era la zona de guerra entre turcos y persas (más o menos lo que hoy es Kurdistán).

Con religión, idioma y alfabeto totalmente distintos a los demás pueblos de la tierra, los armenios lograron mantener un sentido de comunidad que en las postimetrías del Imperio Otomano los llevó a aproximarse al Imperio Ruso. Esta aproximación se debe a tener un enemigo común (la religión y el idioma no tenían nada que ver con los rusos, y siguen sin tener). El caso es que durante la Primera Guerra Mundial la Otomanía estaba en guerra con el Imperio Ruso y ¿quién iba a pagar el pato? Los armenios. Los armenios fueron perseguidos y masacrados por los turcos. Se habla de un genocidio de millón y medio de muertos. Cuando por fin Turquía renquea, los armenios forman un país en el Cáucaso pero a los cinco minutos llegan los comunistas y acaban con sus aspiraciones de libertad para siempre.

Bien, pues a los armenios nadie los escuchó. Pasa lo mismo con los kurdos. Los kurdos, como el resto de gente no turca del Imperio Otomano, las pasaban canutas y tras la caída del imperio verán su oportunidad para formar un estado independiente. De forma espúrea llegan a existir la República de Ararat (llamada así por el famoso monte) y el reino del Kurdistán, este dentro de Irak. El problema de los kurdos es que antes de que nadie les escuchara, el golpe de Kemal Ataturk acabó con sus aspiraciones al sonido de los fusiles. Y de todas formas aunque les escucharan nadie les iba a hacer caso: los kurdos están emparentados con los persas por el idioma pero con los árabes por la religión. El terreno que ocupan es una zona fronteriza, de choque secular entre dos imperios por lo que sus posibilidades de prosperar eran muy limitadas. Los kurdos simplemente carecieron de peso para lograr un estado en la época de Sykes-Picot y en los tratados posteriores.

Conclusiones

¿Es Sykes-Picot la causa última de la Guerra Infinita, como dice el Daesh y piensan muchos? Yo creo que precisamente lo que Sykes-Picot nos muestra es que el problema no es exactamente ni religioso ni exactamente tiene que ver con un pasado colonial. Yo pondría el origen del problema antes de Sykes-Picot y de que aparecieran los occidentales. El problema estaría en las últimas décadas de la administración otomana. Los turcos, nominalmente señores de los árabes, se desentendían de ellos y dejaban que gobernara en su lugar reyezuelos y emires que en reinos muy pequeñitos carecían de incentivos para crear administraciones. Un reino pequeño que tiene guerras pequeñas no necesita recaudar dinero ni elevar el nivel de vida de su población, con lo que nunca crea instituciones inclusivas ni la población participa ni tiene voz en asuntos de gobierno (lo que a su vez es carta blanca para perseguir minorías y enquistar mini-conflictos tribales).

Grandes extensiones de terreno en el desierto sirio y de Arabia estaban pobladas por beduinos que llevaban exactamente el mismo estilo de vida que mil años antes. Son beduinos los que toman el poder en Arabia, donde los británicos no tenían demasiada influencia. Como contraejemplo podemos poner Marruecos o Túnez. Tienen un pasado colonial y un atraso secular en lo que es la confuguración del estado-nación al estilo europeo y sin embargo son países funcionales. Y es que en estos sitios existían figuras de autoridad. Un liderazgo fuerte (incluso autoritario) está mal visto en Europa porque aquí nos acostumbramos a instituciones inclusivas desde hace doscientos años. Pero lo que es bueno para Europa puede no ser bueno para lugares del mundo que no han visto instituciones inclusivas en su historia. Un liderazgo aferrado al poder evita de mala forma las disputas intestinas y es capaz de pensar a largo plazo (pienso por ejemplo en un programa educativo para tres generaciones).

La fragmentación de las seculares rutas de comunicación que trajo Sykes-Picot así como la creación de una capa de nuevas identidades nacionales en lo que ya era una nación creó nuevas disputas sobre una capa previa de disputas. ¿Cuál sería la mejor solución para este horrible asunto? Pues probablemente la que propuso en 1918 un tal T.E. Lawrence a su jefe (un tal Winston Churchill).

Zona británica, zona francesa, zona armenia, estado internacional... y muchos interrogantes. El mapa que dibujó Lawrence de Arabia es el mapa más sincero de esta zona del mundo. Los árabes obtienen una salida al Mediterráneo, existe un Irak chií que no forma parte de Persia. Aparece una "zona tapón" para aliviar el eterno conflicto entre árabes y turcos y hay interrogantes en la zona kurda debido a su complicada heterogeneidad. La zona internacional que era muy variada en términos religiosos podría servir como hogar judío por la compensación territorial de un reino árabe unido. T. E. Lawrence probablemente fue el occidental que mejor conocía esta zona del mundo (y no tanto por su participación en la revuelta árabe sino porque durante los años anteriores había efectuado numerosas exploraciones arqueológicas). ¿Alguien le hizo caso? No.

2 comentarios:

Hank Scorpio 23 mayo, 2016  

Esta región vivió su periodo más largo de paz y desarrollo bajo el "yugo" del Imperio Otomano. Desde tiempos de los Hititas, pasando por asirios, persas, partos, seleúcidas, romanos,turcomanos, mongoles, cruzados.. han vivido guerras, matanzas y todo tipo de desmanes contra la población civil. Me cuesta trabajo pensar un lugar en el mundo con mayor concentración histórica de barbarie y muerte.

Asertus 25 mayo, 2016  

Una pregunta respecto al último podcast. Al hablar de la "excepcionalidad Europea", comentas el tema de que hubiese países más o menos estables durante la edad moderna, bastante homogéneos en lo cultural, religioso, etc.. e incluso entre ellos. Después de todo había poca diferencia entre uno de Baviera, Alsacia o la Picardía, salvo algo el idioma, y el tipo de chucrut y cerveza. El derecho venía del romano y las leyes eran casi en latín para todos hasta hacía pocos años, en fin, la pregunta es, ¿por qué sería bueno entonces el multiculturalismo de moda? ¿lo sería?

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