lunes, 15 de diciembre de 2014

Remanentes de la historia

Algunos sabéis que tengo cierta vendeta personal con el modo tradicional de presentar la historia. No hay cosa que haga más daño al conocimiento de los sucesos del pasado, que pasarlos por el tamiz de los ojos del presente. Y no me refiero sólo al juicio moral. El creer que por ejemplo la motivación religiosa era tan solo una excusa para ocultar motivaciones más prosaicas como dinero y poder; o el mero desconocimiento de la historia no material (v.g. la adolescencia es un invento muy reciente), promueve muchos choques con la aproximación a la verdad que el rigor intelectual y la honestidad de la herencia nos exige a todos.

Alguna vez he hablado del flaco favor que hacen los mapas políticos que representan la fotografía del pasado. Antes de la Paz de Westfalia tiene poco interés y da poca información colorear los países de colores. Aunque reconozco que los mapas nos suelen gustar a los más guapos y listos del lugar, son una peligrosa munición en manos de los atolondrados re-escritores de la historia.


Bien, pues la "mala información" que dan los mapas de colores se parece bastante a la mala información que da la cronología. Dividir los periodos históricos como puntos de inicio y de fin de cosas que han pasado puede dar lugar a errores de interpretación que nos alejan de la verdad. La cronología no se puede ver como una línea recta dividida en segmentos. Las fechas de división cronológica se parecen menos a los hitos de la carretera que a la nube de probabilidades de la posición de un electrón alrededor del núcleo atómico. Digamos que son marcas de convención que ayudan a la ubicación pero no determinan una ubicación exacta. Es como cuando en el móvil te buscas en el mapa. No te da exactamente tu situación, pero la información sigue siendo válida en buenas manos.

Y no hablo de los problemas relacionados con la datación. Esos problemas están asumidos: es común que guiándonos por historiadores del pasado fallemos más que una escopeta de feria, igual que debemos tener presente que los sistemas de datación por comparación o por isótopos nos dan un margen de error. De lo que hablo, insisto, es del mapa. No del mapa geográfico, sino del mapa cronológico.

Para ubicar y presentar el problema, os dejo algunos ejemplos famosos evitando lo de los "ocho siglos de islam en España" que es una cosa que os dejo como deberes.

476, Caída del Imperio Romano de Occidente

¿En serio cayó el imperio en el 476? Este es el año que por convención sitúa la caída del imperio, pero el proceso de caída de algo tan grande acepta una explicación más larga. Eso, en el caso de que efectivamente cayera el imperio.

En Marruecos la gente era cristiana y hablaba latín.
Julio Nepote era el emperador y su general en jefe, Orestes (mano derecha de Atila el Huno) se rebela y hace que en Rávena la corte imperial reconozca a su hijo como emperador. El chaval fue coronado como Rómulo Augustulo. Se supone que este emperador es al que depone Odoacro cuando entra arramplando con todo en Italia. Y así cae el imperio romano (o el imperio ravenano, la capital era Rávena por aquel entonces).

La realidad es más complicada. El nombramiento de Rómulo Augustulo no fue reconocido por el emperador de Constantinopla. Era Constantinopla quien daba el visto bueno a los emperadores de occidente (fue también quien les enviaba toda la escoria hacia el oeste). Así que técnicamente Rómulo Augustulo no fue emperador o como mucho fue un pretendiente (que efectivamente estaba en la capital, no le quito mérito). El caso es que Orestes no acabó con Julio Nepote. El emperador de occidente continuó en su oficina unos años más, concretamente en Dalmacia, de donde era originario. El problema de Nepote era que no tenía suficientes cuñados en Roma. El senado de Roma —que siguió con su burocracia muchos siglos después— de hecho, ante la espantada de Nepote y el puño de hierro de Orestes, se comunicaba con el emperador de Constantinopla y lo reconocía como único soberano de los dos imperios.

Si esto no es suficiente para dudar del año 476, tenemos a Afranio Siagrio, hijo de Egidio y como su padre magister militum de la Galia. Del Loira hasta Bélgica y Las Ardenas, el norte de la Galia continuó siendo Roma tras la caída de Roma. Finalmente estos romanos serían derrotados en batalla por el primer rey de los francos, Clodoveo I. ¿Y qué fue lo primero que hizo Clodoveo I tras la victoria? Enviar un fax a Constantinopla.


El emperador convino en nombrar a Clodoveo cónsul de Roma. Como todo buen caudillo bárbaro que se preciara, Clodoveo recibió la noticia de su nombramiento como el mayor reconocimiento que podía esperar en su vida. Se cuenta que hasta hizo un triunfo para demostrar a los demás caudillos quién mandaba. Un triunfo era una ceremonia romana en la que un general victorioso desfilaba por una ciudad y recibía una corona de laureles. El reino de los francos fue fundado como subsidiario de Constantinopla, es decir, de Roma.

Si esto no os llega todavía tengo más. Prácticamente todos los reyes medievales que contaron con cronista incluían a los emperadores romanos en sus anales (anales que están muy bien hechos, pues cuentan la historia del mundo desde Adán y Eva). Era muy raro que el poder de un rey altomedieval no estuviera referido al pasado romano. Ni qué decir tiene que las crónicas se escribían en latín y los reyes buscaban el plácet de la Iglesia, una institución con la cabeza en Roma y organizada en diócesis a imitación de la administración del Bajo Imperio.

Astures, Islam, Croatas, Eslavos, lol.
Pero hay más. En el año 800 el papa León III corona a Carlomagno como emperador de los romanos. No lo corona como rey de los francos o como emperador de los francos, sino como emperador de los romanos. Su dominio comprendía desde la Marca Hispánica hasta Hungría y la mitad norte de la península Itálica. Hay quien puede decir que en esa época ya no había Roma porque al fin y al cabo estamos hablando de bárbaros. El caso es que 400 años antes, cuando Roma se alía con los bárbaros —normalmente para acabar con otros bárbaros, como hicieron los españoles en Nuevo Mundo—, las tribus aliadas de Roma terminaron por ser más romanas que los propios romanos. No sólo los hijos de los caudillos recibían una educación clásica, sino que en batalla eran los que más se dejaban la piel por el emblema del Chi Rho, emblema de Cristo y de Roma.

Del senado romano que pervivió hasta la Edad Moderna, de los cónsules de Roma que duraron hasta el siglo IX y del Imperio Bizantino que con su caída en 1453 asentó el Renacimiento en Italia, ni hablo.

1945, Rendición de la Alemania nazi

El 30 de abril de 1945 y según su fiel secretaria, Hitler y su señora nos hacen un favor a todos y se suicidan. Le sucede en la jefatura del estado Karl Dönitz. Bajo la presidencia de este, Alemania firma su rendición el 7 de mayo de 1945. La rendición alemana es conmemorada como el día de la Victoria en Europa, sin embargo, que un país se rinda en una guerra no es exactamente lo mismo que desaparecer. Hasta finales de mayo y terminada la guerra en Europa siguió existiendo una administración nazi en la ciudad de Flensburg. Los aliados y los soviéticos tuvieron que ponerle fin con el arresto de Dönitz, Jodl y otros gerifaltes nazis que se pegaron al cargo como el típico presidente socialista de Andalucía. 

Remanentes alemanes tras la rendición.
Al término de las operaciones de combate en Europa, es decir, después del 7 de mayo, seguían existiendo unidades alemanas en Noruega, Dinamarca, Holanda, Curlandia, Chequia, Austria, Alpes italianos y algunas islas del Mediterráneo oriental. Y no es que estas unidades no escucharan la orden de rendirse, es que hicieron todo lo posible para lograr ser prisioneros de los aliados y no de los soviéticos. Así tenemos la batalla de Slivice, el levantamiento de la legión georgiana, la batalla de Poljana y el suceso de la isla del Oso, en Spitsbergen, una estación meteorológica alemana que se rindió ante unos cazadores de focas noruegos (ahora entiendo por qué los nazis de Greenpeace se la tienen jurada a los cazadores de focas).

Luego de esto están los submarinos alemanes. Muchos se fueron rindiendo de forma escalonada durante el mayo del 45, uno se rendiría el 17 de agosto de 1945 en Argentina, una semana después de enterarse de la segunda bomba atómica lanzada sobre Japón.

Los derechos de los vencedores de la guerra (más Francia) sobre Alemania finalizaron con la firma del Tratado sobre el acuerdo final con respecto a Alemania, en 1991.

1945, Rendición de Japón

Es imposible conocer el número de soldados japoneses que continuaron la guerra en el Pacífico después de que su emperador reconociera por radio que su voluntad no era infalible (reconocimiento que los demonios blancos conocemos por "rendición de Japón"). Durante décadas fueron apareciendo diversos soldados y unidades en islas del Pacífico. Las rendiciones más tardías sucedieron en 1974. En algunos casos hubo que llamar a oficiales veteranos del ejército japonés para que esos soldados depusieran las armas.

En el proceso de independencia de Indonesia (1945-1949), algunas unidades japonesas lucharon en el bando indonesio.

1898, Guerra del 98

La guerra del 98 no acabó en el 98, sino en el 99. Pese a que el Tratado de París se firmó en diciembre de 1898, y que la guerra hispano-filipina se convirtió en guerra estadounidense-filipina, en Baler continuaron 50 soldados españoles sitiados en una iglesia. El gobierno español les enviaba a gente para convencerlos de que depusieran las armas y los americanos en cierta ocasión trataron una operación de rescate en la que mordieron el polvo. Tras 337 días y después de sufrir 17 bajas y causar unas 700, los españoles sitiados se enteraron por la prensa del final de la guerra. Cuando embarcaron en Manila para regresar a España, los filipinos los despidieron con honores.

1991, Caída del Imperio del Mal


El Imperio del Mal se supone que desaparece con la dimisión de Gorbachov el día de Navidad de 1991. Cuando el de la mancha deja el cargo, nadie es nombrado para sucederle, ¿significa eso que ha desaparecido el país? Diversas partes del territorio soviético fueron separándose en un proceso de descomposición que duró años. La última de ellas, la República Socialista Federativa Soviética Rusa, simplemente se cambió el nombre por Federación Rusa y dejó de enviar delegados al Soviet Supremo.

En puridad, esa república soviética rusa hizo cambios de la ley a la ley, con lo que la legitimidad última soviética sigue vigente. Para que vuelva a haber un Imperio del Mal, basta con que se restablezca el Soviet Supremo y se nombre un presidente. Hace poco salió en la prensa que la embajada rusa en Japón está a nombre de la URSS. Y es que fuera de la URSS las propiedades del país se tuvieron que repartir entre los antiguos miembros. La negativa ucraniana de ceder a Rusia la propiedad de la embajada hace que ésta siga a nombre de la URSS (aunque usada por los rusos, a ver quién los echa).


Y luego está lo de la Unión Euroasiática. Tema del que no hablaré en la lengua de Mordor.

Dramatización:



5 comentarios:

Hooke 16 diciembre, 2014  

Eso no es nada.

Aquí tenemos a los "carlistones" en los montes de Guipúzcoa y del Pirineo Catalán que no se han enterado del abrazo de Vergara, a los "exaltados" conspirando en los cafés y las logias cómo instalar la guillotina y quemar los conventos y a los "dinásticos" más preocupados en el turnismo y en recolocar a sus cesantes que del gobierno de la Nación....

Pablo Otero 16 diciembre, 2014  

No es la primera vez que oigo lo de la permanencia de las tres familias políticas españolas. Aunque la versión que me llegó a mí era "falangistas", "carlistas" y "tecnócratas".

Casi podemos relacionar las dos listas:

carlistones- carlistas
exaltados- falangistas
dinásticos- tecnócratas

Ya dejo a otros que pongan las siglas de los partidos que quieran donde correspondan. ;)

Hooke 16 diciembre, 2014  

Nihil novum sub sole.

Saludos.

nadasoundslikenada 16 agosto, 2015  

A modo de alabanza: tienes un blog de la hostia!
No puedo parar de leer.

Pablo Otero 16 agosto, 2015  

Pues muchas gracias. :D

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