viernes, 28 de noviembre de 2014

Geolocalización obligatoria en los coches de la UE

A partir de finales de 2015, todos los nuevos coches, camiones y motos que circulen por la Unión Europea deberán llevar incorporado un sistema de geoposicionamiento con enlace de datos. El futuro ya está aquí, amigos, y se parece bastante al señor de bigotes que aparecía en las telepantallas de la famosa obra de Orwell.

Durante mucho tiempo era habitual encontrar en los círculos de los chiflados conspiranoicos teorías absurdas sobre chips RFID que los gobiernos malvados irían inoculando en los ciudadanos para controlarnos como ganado. Siempre me pareció una teoría absurda porque los gobiernos malvados ya influyen de forma decisiva en las agencias de prensa y en las licencias comerciales como para molestarse en inyectarnos microchips malignos. El resultado es el mismo y les sale más barato.


Lo que tenemos aquí sigue una a una todas las pautas de novela distópica que nos podamos imaginar. Sólo hay que echar un vistazo a cómo venden la ocurrencia los desconocidos que dirigen la política europea —y por tanto, nuestra legislación—. Lo que uno se encuentra en las páginas de la UE —con tanta transparencia que vuelve inútil la información— es que este sistema, llamado eCall (llamada electrónica), lo harán obligatorio por nuestro bien.

Se trata —dicen nuestros súbitos protectores extranjeros— de un sistema mediante el que el coche, tras tener un accidente, envía un mensaje a una central de emergencias del 112 y les dice el lugar del accidente y el estado del coche. Oh, perfecto: si estamos solos y no tenemos forma de acceder un teléfono, esa llamada de emergencia automática es algo que tiene mucho sentido.

No distingo entre Salón del Automóvil y Festival Erótico.
Ya me imagino de aquí a un año a gente famosa presentando el sistema en la publicidad institucional como pasó con el euro. Todos los viejetes que presentaban la llegada del euro murieron y en esa publicidad también participó la reina Letizia en su forma de pre-princesa. El mal se conecta con el mal.

Si este sistema parece que tiene sentido, ¿dónde está el problema? Yo veo dos problemas aquí. Los dos atentan contra nuestras libertades individuales y nuestros derechos civiles. El primero es acerca de la obligatoriedad del sistema. La gente no tiene posibilidad de desconectar el sistema y nadie podrá elegir comprar un coche sin el sistema (a no ser que lo compre fuera de la UE, es decir, que forme parte de alguna red mafiosa internacional: ya sabéis, las niñas bonitas de la UE que la UE permite y fomenta en sus fronteras).

A ver si lo entiendo: ¿si me compro el coche voy a tener altas dosis de sexo?
No se trata de una obligación que tiene sentido como por ejemplo los frenos. Un coche sin frenos es complicado que no acabe afectando a la seguridad de terceros, por eso tiene sentido obligar a que los coches lleven frenos. Los frenos son un ataque a la libertad de compra y de fabricación, pero son un ataque a la libertad que tiene sentido. Tema distinto es el airbag: probablemente el airbag no debiera ser obligatorio, pero con el hábito y el cambio tecnológico al final pasa a ser algo ampliamente demandado por el mercado de fabricantes de coches y sus amigas del alma, las compañías de seguros.

El segundo problema que le veo es el de la privacidad. Peliagudo asunto porque millones de personas dan sus datos personales todos los días a gente desconocida como si todavía viviéramos en la época de las suscripciones al Reader's Digest. ¿Quieres participar en un sorteo de un viaje a Tombuctú? ¡Rellena tus datos! ¿Quieres ayudar a mejorar nuestra web? ¡Haz nuestra encuesta! ¿Quieres recibir mensualmente trucos de cocina para mentecatos? ¡Usa este sobre que no necesita sello! Vivimos el periodo de la historia conocida por el hombre en la que menos valora el hombre su privacidad, pero más valor tiene. La información no es poder, la información es dinero. Y el dinero se intercambia por poder. Saber dónde vives, tus hábitos de compra, cuáles son tus aficiones, tus ingresos, dónde trabajas, dónde veraneas, etc. Son un conjunto de datos que se compra por dinero. Yo cuando me topo con alguien que quiere que participe en un sorteo suelo preguntar cuánto están dispuestos a pagarme para participar. La información es dinero. Saber cosas de ti es dinero. Todo énfasis que ponga en esta idea se quedará corto. Estamos dando dinero a otra gente sin contrapartida.

"De zombie a princesa". ¿Como Letizia?
¿Y cómo cuadra esto con el llamado "eCall"? Bueno, podemos empezar diciendo que no sabremos cuándo el sistema está activado y cuándo no. Es decir, alguien puede saber exactamente dónde está tu coche a cada momento: a dónde lo llevas y para qué. Desde la señora que comprueba que Paco no estuvo trabajando hasta tarde sino que pasó la noche en el Club Mete&Saca de la carretera de Murcia, hasta la compañía de seguros que sabrá que dejaste el coche a otra persona por cómo cambia de posición el asiento y los espejos. Tus jefes pueden saber que fuiste a hacer una entrevista de trabajo a la competencia y la oficina del paro saber que estás trabajando. O, sin esperar que la gente sea engañosa, simplemente por qué diablos un fulano que no conoces tiene que saber dónde estás. Ya ni hablamos de que la policía puede enterrarte en multas.

Ah, pero la UE nos explica por qué no debemos estar preocupados:

Confusion should be avoided between the public Pan European 112 eCall that is proposed by the EC -and will be free of charge- and other private road safety systems (possibly resembling eCall) that are, or will be possibly offered under a subscription by private operators in combination with other value added services.

Eh, no confundamos el servicio público relacionado con el 112 y otras cosas. El problema es que nadie tiene forma de distinguir cómo guarda el 112 nuestros datos (dinero) ni cómo los protege de intercepciones o filtraciones. Es suicida esperar la bondad absoluta del gobernante. Y por supuesto que detrás de esto vemos la mano de fabricantes de coches y compañías de seguros (bancos). La forma de uso del coche es una información de oro para los fabricantes. Las compañías de seguros también pueden variar sus estrategias en función de los datos que darán cientos de millones de vehículos en todo momento. En mi planeta, a los beta-tester se les tiene que pagar.

"Acumula puntos para comprar un coche" (URSS, c. 1950)..
Vamos sacando conclusiones. En primer lugar hay que exigir que este aparato sea de instalación voluntaria. Y en segundo lugar, por llevar este aparato tienen que pagar al dueño del coche. ¿Cuál es el plan de la UE? Que el aparato sea obligatorio y que encima pagues 100 euros más al comprar el vehículo (eCall:FAQ.pdf). (Si crees que 100 € no es mucho, multiplícalo por 400 millones de vehículos).

En este sentido, sobre todo en lo de la voluntariedad del asunto se expresó el Grupo de Trabajo del Artículo 29 en sus conclusiones sobre esta movida. Lo de que nos paguen por hacer de beta-tester y darles nuestros datos es cosecha propia.

Dejémoslo claro, que luego no quiero malentendidos: si me compro esa mierda de coche, la señorita se acuesta conmigo. ¿Es así? Quiero saberlo, porque en mi pueblo eso tiene un nombre.

Adenda

En general, todo lo que rodea al coche huele regular. La legislación sobre vehículos de motor se vende como una cuestión de seguridad: normas que hacen unos señores por nuestro bien. El caso es que si de verdad quisieran nuestro bien podrían hacer otras cosas como fomentar el uso del coche compartido (rollos tipo Uber o Blablacar) y no ponerles cortapìsas porque lo del taxi es una tradición religiosa que no se puede tocar. También, en lugar de dar la vara con multas y con campañas publicitarias para mantener constante el nivel de miedo de la población, introducir sistemas por los que para que arranque el coche haya que soplar un alcoholímetro. Es un sistema muy sencillo cuyo efecto sería quitar a borrachos de la carretera... y reducir la recaudación por multas. También tenemos que la mayoría de los accidentes se produce en carreteras secundarias y tienen que ver con el estado de la carretera (donde está el 79% de las muertes de tráfico). Claro, esas carreteras son las que no tienen peaje, las que no conectan grandes capitales y donde son expulsados los transportistas que no pueden permitirse el coste de las autopistas de peaje. Ante esto la autoridad siempre dice que hay que hacer más campañas de sensibilización. A lo que yo les respondo que se metan las campañas por el orto, que bajen el peaje y los impuestos de la gasolina y que dejen perforar a todo el mundo en todas partes.

"No huyáis, somos vuestros amigos". La UE son los marcianos de Mars Attacks!
Ah, pero aquí de lo que se trata no es de la seguridad ¿verdad? Es como lo del tabaco: la autoridad dice que fumar mata, pero al mismo tiempo subvenciona las plantaciones de tabaco. Todo correcto.

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2 comentarios:

Teseo 28 noviembre, 2014  

Las chicas esas de los anuncios de coches no son las profesionales de los festivales eróticos sino que las sacan de las facultades de Medicina o Derecho. Y también van más tapadas. Creo que si pusieran a tipos gordos, calvos y con gafas venderían menos coches.

Pues me parece bien lo de la geolocalización. Así es más fácil poner multas por exceso de velocidad. Además, de esta manera incentivas que la gente vaya andando (ah, no, que te geolocalizan por el móvil).

Por cierto, la palabra distopia no está registrada en el Diccionario (el DRAE). La que se muestra a continuación tiene formas con una escritura cercana:

distocia.

Javier 02 diciembre, 2014  

En el fondo te da un poco igual. Para 2020 vas a tener el coche autopilotado de Google en las carreteras, así que ibas a tener geolocalización sí o sí.

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