viernes, 2 de mayo de 2014

Estados Unidos inventó la Unión Europea

Uno de los más duraderos y mayores éxitos del Departamento de Estado norteamericano es la invención del europeísmo. Cada vez que un estúpido nos pretende vender política europea aludiendo simple y llanamente al europeísmo (sin especificar de qué decisión política concreta está hablando), está —sin saberlo— rindiendo homenaje a George Marshall, Allen Dulles y al ministerio de exteriores estadounidense durante la primera etapa de la Guerra Fría.


Antes de la posguerra europea no existía ningún tipo de demanda europeísta ni federalista europea. A todo lo más que se llegaba sobre lo que hoy conocemos como "construcción europea" era a la "Europa de los pueblos" que preconizaban los intelectuales nazis, y si acaso al soviet mundial del que hablaban los comunistas antes de que Stalin rusificara la Unión Soviética.

El primer paso para la creación del "movimiento europeo" fue el Plan para la Reconstrucción de Europa o Plan Marshall. Un plan presentado en 1947 y en el que se le ofreció a Rusia participar. Evidentemente, Rusia tras la guerra contaba con los "nuevos recursos adquiridos" y millones de esclavos prisioneros de guerra, así que calcularon que podían reconstruir su economía por su cuenta. Además, no podemos ignorar que el Plan Marshall comprometía a los países receptores de créditos a pagar esos créditos y por lo tanto se colocaban en una posición de dependencia de Estados Unidos. En el plan de Stalin no entraba someterse a EEUU, sino tratar de tú a tú con el país americano. El resto de la historia es bien conocida: la propaganda soviética y sus estadísticas trampeadas hicieron creer a toda una generación que el mundo era bipolar cuando en realidad la URSS nunca dejó de ser un país subdesarrollado que acabó sus días comprando comida a los malvados países capitalistas. Dice Vladimir Putin que el mayor error geopolítico de la historia fue la caída de la Unión Soviética, yo creo que fue que la URSS durara siete calamitosas, desastrosas, serviles e inhumanas décadas.

Pero volvamos al tema. Decía George Marshall (secretario de Estado con Harry Truman) en su célebre discurso de la Universidad de Harvard en 1947:

It is logical that the United States should do whatever it is able to do to assist in the return of normal economic health to the world, without which there can be no political stability and no assured peace. Our policy is not directed against any country, but against hunger, poverty, desperation and chaos.

Estabilidad política y garantías para la paz. Acabada la guerra en Europa, las cosas no estaban nada claras. Las experiencias políticas de la Europa continental eran aberrantes y tendentes al totalitarismo. Es más, acabada la guerra, la población europea no veía con malos ojos un régimen totalitario. La Alemania nazi trajo el empleo (mito de la propaganda nazi), en la Italia fascista los trenes salían a su hora y la Unión Soviética era una "gran potencia" (el mayor mito de todos, sostenido en la imposibilidad de obtener datos veraces de la URSS). Ninguna alternativa totalitaria era aceptable para los Estados Unidos, sobre todo porque esas alternativas totalitarias que añoraba el pueblo llevaban el cuño de Moscú y eso, unos Estados Unidos que estaban comenzando su edad de oro simplemente no lo iban a aceptar. Con la economía europea arruinada, el único gran productor del mundo era EEUU. Si los países europeos caían bajo la bota de Stalin, ¿a quién iban a vender cocacola?


La historia oficial de la Unión Europea comienza con la Comunidad Europea del Carbón y el Acero, que fue un acuerdo entre varios países europeos receptores de ayudas del Plan Marshall. Sin embargo, esto obvia los fondos destinados por el Congreso de los Estados Unidos para la organización del Congreso de la Haya de 1948 que es el pistoletazo de salida real del movimiento europeo. Este movimiento europeo comenzaría a tomar forma en diversos acuerdos entre algunos países que acabarían formando el Consejo de Europa y el Tribunal de la Haya.

Congreso por la Libertad de la Cultura

Estos acuerdos políticos entre países europeos —acunados por los Estados Unidos— no podrían llevarse a cabo sin una demanda popular. Y aquí entra la parte menos conocida de esta historia: la invención del europeísmo. El europeísmo comienza a ser defendido en ambientes académicos por el Congreso por la Libertad de la Cultura, esta pantalla de la CIA fue la herramienta con la que los servicios de inteligencia norteamericanos apoyaron y subvencionaron a la izquierda europea para asegurarse de que fuera anticomunista.

Berlín Occidental, 1950.
De forma paralela al apoyo que Stalin daba a los partidos comunistas occidentales, la CIA hizo lo propio con los partidos socialistas. Estos no-muy-aireados episodios de la Guerra Fría tuvieron como campo de batalla las aulas de las universidades, los congresos de intelectuales, las columnas de opinión, las sedes de los sindicatos y asociaciones progresistas como la Sociedad Fabiana británica.

Inciso: alguien malvado pero coherente podría tratar de relacionar el apoyo velado de la CIA a los partidos europeos de izquierda no comunista con el hecho de que sean estos los únicos partidos capaces de llevar a cabo reformas económicas y sociales que hoy llamarían "neoliberales". Curiosamente, los principios del Consenso de Washington siempre han sido iniciados fuera de Estados Unidos por partidos laboristas, socialistas o socialdemócratas (ejemplo en el Reino Unido pre-Thatcher y el mejor ejemplo: Nueva Zelanda). Esto nos lleva a la incesante paradoja de que las "políticas de derechas" siempre las lleven a cabo los "partidos de izquierda". Ah, pero ellos tienen bula. En serio, en la CIA son unos genios. Fin del inciso.


El Congreso por la Libertad de la Cultura se reunió por primera vez en Berlín Occidental en 1950. Uno de sus promotores fue Melvin Lasky, un veterano de la guerra que fundó en Berlín una revista, Der Monat, sostenida con fondos del Plan Marshall. Esta revista acabaría convertida en un suplemento de Die Zeit en los años 70 cuando el periódico estaba editado por Michael Naumann, que fue ministro de cultura del SPD. En los años 50 el señor Lasky también pasó a editar la revista inglesa Encounter, sufragada con el dinero de los contribuyentes americanos. En estas revistas escribían lo más selecto del progresismo anticomunista: Orwell, Arendt, TS Elliot, etc.

En el año 51 se terminó el Plan Marshall así que el Congreso por la Libertad de la Cultura pasó a sufragarse de forma más discreta, a través de las ONG de la CIA como la Fundación Ford, la Fundación Rockefeller o las instituciones Carnegie. Los patronos de estas instituciones eran los antiguos administradores de los fondos del Plan Marshall. En general se trataba de una actividad monetaria discreta pero no desconocida, el Comité Americano para la Europa Unida actuaba de forma pública propiciando artículos y libros que defendieran el europeísmo. El fin estaba claro: crear una demanda por los Estados Unidos de Europa. Crear el europeísmo.

El Congreso por la Libertad de la Cultura actuó en todo el mundo libre hasta que una revista americana sacó un reportaje denunciando su conexión con la CIA en 1967. Curiosamente, menos de diez años después aparecen los "nuevos filósofos" en Francia, denunciando —una vez más desde la izquierda— los crímenes del soviet. Hay que decir que algunas de sus revistas y editoriales continúan a día de hoy en activo (supongo que ya no estarán financiadas por la CIA, ya que hoy han ganado y todo el mundo es súper-europeísta).

El Congreso por la Libertad de la Cultura en España

Ministro celebrando el 50 aniversario del contubernio de Munich.
En España la oposición al franquismo era el Partido Comunista, y por lo tanto había que sustituir a esta oposición por otra que no fuera comunista para, llegado el caso, partir de un buen puesto de salida. Cosa que ocurrió finalmente con el PSOE (y en Portugal con el PS).

¿Cuál era la oposición no comunista de Franco? Pues diversos grupos liberales, nacionalistas, anarquistas, cristiano-demócratas, monárquicos y "socialistas cristianos". En los años 50 la actividad de oposición al régimen de caracter no comunista estaba fundamentalmente en el exilio y contaba con personajes que habían operado durante la República y la Guerra Civil. Estos a quienes pretende organizar el Congreso por la Libertad de la Cultura no serán por lo tanto miembros de la misma generación que participará finalmente en la Transición. Curiosamente, los comunistas, que quedan fuera, sí llevan a viejas glorias de la República y la Guerra Civil a participar con el PCE en la Transición (Carrillo, Alberti, la Lola...).

"Autonomía separatista de las regiones".
El más destacado miembro del Comité Español del Congreso por la Libertad de la Cultura fue Salvador de Madariaga. El coruñés —tío abuelo de Luis y Javier Solana— era uno de los intelectuales más reconocidos en España y su actividad política se remontaba a los años 20. Fue embajador y ministro con la República y tras la guerra fundó la Internacional Liberal en la célebre reunión de Mont Pelerin. A su vez fue el maestro de ceremonias de la organización española en el IV Congreso del Movimiento Europeo en 1962 (el llamado «contubernio de Munich»). En esta reunión de la oposición antifranquista a la que no fueron invitados los comunistas (jiji), por primera vez se llegaba a ciertos consensos: sistema representativo, libertad sindical, partidos políticos... y reconocimiento de las particularidades regionales de España. Y es que en el Congreso por la Libertad de la Cultura se tenía claro que los nacionalismos podían ser una fuerza de oposición al comunismo muy potente y por eso se les potenció.

Llegada la Transición política, se comprobó cómo todos los cálculos del PCE se fueron a hacer puñetas: tras los reformistas del régimen, los principales grupos políticos eran el PSOE y los nacionalistas. Y así llegamos al día de hoy, en el que vemos a políticos del PSOE hablando de europeísmo y no tenemos más remedio que pensar en la CIA de los años 50. Gol de Señor.

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9 comentarios:

Santiago 03 mayo, 2014  

Muchas gracias por ayudarme a poner datos a mis impresiones. Es una entrada magistral.

Por cierto, el último enlace, el del Gol de Señor, no pita.

Teseo 03 mayo, 2014  

A ver... la CIA se fundó (presumiblemente) en 1.947. Victor Hugo hablaba de unos Estados Unidos de Europa en el siglo XIX, antes de que los Estados Unidos fuesen los Estado Unidos. Pero a lo mejor no era la misma idea de Unión Europea.

En su versión moderna, el tío ese gordo que desayunaba pollos con champagne y le ganó la SGM a los alemanes daba discursos sobre la Unión Europea antes de la creación de la CIA. Aunque este señor era medio americano y también tuvo ayuda americana para ganar la guerra.

Los Estados Unidos intentaron una Unión Europea distinta de las ocurrencias europeístas de Stalin, Troski o el tío Adie. Pero no les salió tan bien como querían, sino ¿por qué los europeístas franceses se llevan tan mal con los gringos? ¿Por qué Reino Unido no acaba de pasar por el aro digo el euro?

Triste figura 03 mayo, 2014  

por qué los europeístas franceses se llevan tan mal con los gringos? ¿Por qué Reino Unido no acaba de pasar por el aro digo el euro?

Basicamente porque los franceses son unos hijos de la gran p;;; que ya estaban escupiendo a los americanos cuando estos todavia estaban muriendo en Normandia, que no aparecieron por el frente hasta que los alemanes empezaron a rendirese en masa (la Francia libre eran coloniales y Pieds-Noirs o sea francese del Norte de Africa que solian llamarse Perez, y Sanchez), que no le hicieron ascos ni a la ayuda del Plan Marshall (las locomotoras americanas fueron vitales para la puesta en marcha de la economia francesa), ni al trigo americano gracias al cual no pasaron hambre (Francia no fué autosuficiente hasta 1949) todo ello mientra flirteaba con la URSS o liberaba al criminal de guerra y amigo de Hitler Hadj Amin Husseini para j..r a los Britanicos.

Eso es algo que haces despues de que haber hecho la cola en Normandia para cogerles las armas de las manos a los anglo-sajons y habertte encargado tu de morir por Francia en vez de lo que hicieron que fué esconderse hasta marzo de 1945. Y después si tanto les disgustaban los americanos, apret0rase el cinturon en vez de comer pan hecho con su trigo.

La verdad es que los francese se hacen los heroicos resistentes con los amricanos para compensar su cobardia ente los alemanes. Pero es que estos modian.

Triste figura 03 mayo, 2014  

Y oara entrender la psicologia de esa Francia que odia a America hay que saber que muchas de las mujeres que salieron con soldados americanos fueron violadas por sus compatriotas como castigo.

Pablo Otero 03 mayo, 2014  

Antes de la guerra ya se hablaba de una "unión" en Europa... sobre todo a partir de los 14 puntos de Wilson (presidente... yanqui). Pero incluso antes, nos podemos ir a Carlos I o a Tiberio Claudio Druso Nerón Germánico. Si es cuestión de buscar ideas de unidad, se encuentran a patadas.

El caso es que de lo que aquí se habla es de los pasos reales que dieron lugar no sólo a la UE sino a que hubiera una demanda para la UE. Sobre todo esto último.

El programa de desnazificación de Alemania fue el programa piloto de cómo crear luego el europeísmo. Es que incluso se encargaron los mismos individuos de los dos programas.

Teseo 03 mayo, 2014  

Los Carlos I querían una unión en el Imperio Germano o Británico, depende del Carlos elegido. Tiberio Claudio, la unión con Roma. No parece muy relacionado con la Unión Europea. Los americanos a golpe de talonario y tarjeta de crédito intentaron hacer una Unión Europea (pero más que "inventar" lo que hicieron fue "patrocinar", "proteger", "subvencionar"...). Durante un tiempo funcionó, pero, hoy son los alemanes los que mandan y no los ingleses (= americanos que viven en Europa y pagan con libras).

Los franceses buenos existen, como por ejemplo... este... a ver... hum...eeeeh... ¿Napoleón no tenía un hermano que escribía libros sobre animalitos?

Pablo Otero 03 mayo, 2014  

Alemania manda en la UE, bien, pero hoy (HOY) EEUU de los 65.000 soldados que tiene en la UE (!), 40.000 están (siguen) en Alemania.

Mandar teniendo tropas extranjeras en tu territorio es sui generis.

Teseo 04 mayo, 2014  

Son soldados de la OTAN. Estan ahí para defendernos de los Ruskis. Estados Unidos si inventó, controló y maneja a su antojo la OTAN. Las bases en teoría son mixtas, jamón y queso, pero el que controla el botón rojo es americano.

En los años ochenta, llegaron a ser casi 200.000 soldados americanos solo en Alemania. La reducción me parece bastante significativa.

Por cierto, el ejército de EU acepta extranjeros y la página de inscripción está en español(!). Solo digo.

Santiago 05 mayo, 2014  

No sólo eso, sino que la constitución alemana la redactaron los USA cn puntos y comas. La japonesa la redactaron los japoneses, pero al dictado de los USA.

Y las consecuencias ahí están.

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