miércoles, 12 de febrero de 2014

La excusa de la cultura nacional

Acercaos al fuego que vamos a hablar de la cultura, esa invención de hace dos tardes que hoy lo solapa todo con el mismo aire de gracia y hermetismo que la lectura de vísceras en la Antigua Roma. La cultura es una cosa importantísima. Los periódicos tienen secciones de "cultura", la gala de los premios Goya es una liturgia "cultural", existen ministerios y consejerías de "cultura", casas de "la cultura", numerosos documentales hablan de "culturas" de sitios (cuando nos hablan de sitios, se suelen referir a las personas que viven en esos sitios, pero hay gente muy bruta que mezcla las dos cosas), etc.

Pirámide egipcia o maya. Para el caso es lo mismo.
En su día hablé sobre una definición operativa de la palabra "cultura". Y no inventaba nada: hasta hace dos tardes la cultura era el cuidado o acondicionamiento de las cosas. Punto. No hay misterio: un campo culto es un campo cultivado, una persona culta es una a la que no amamanta una loba, etc. Pero eso no es especial ni hermético, eso no es algo cuya llave guarden unos pocos, eso lo puede comprender todo el mundo, así que cultura ha derivado en lo que tú quieres que sea (me salto todo el nacionalismo alemán del XIX porque si no me extendería demasiado).

Al término de la Primera Guerra Mundial, se redibujan las fronteras de los países europeos. Sin embargo la gente siguió en sus sitios. Al término de la Segunda Guerra Mundial, la gente se movió de los sitios (decenas de millones de refugiados, pensad en eso) para que su nacionalidad coincidiera con el país que representaba esa nacionalidad. Y es que había algo que llaman "cultura nacional". Con todas las complicaciones que arroja hablar de la cultura de una persona, imaginad la dificultad en tratar de definir la cultura de millones de personas, cada una de su padre y de su madre. Pues bien, esta "cultura nacional" es la excusa que ponen muchos para pintar una bandera de un color y no de otra, para que en los colegios se enseñe una historia y no otra (la cultura nacional demanda que existan varias historias y no una historia universal, cosa que siempre me ha llamado la atención porque es de un imbécil que asusta).

No te metas con este vómito, ¡es cultura!
Todo el mundo habla de cultura nacional y nadie tiene ni puñetera idea de a qué diablos se refiere, pero como en el cuento del traje nuevo del emperador, nadie dice nada. Cualquier cosa es un atentado contra la cultura, la cultura es la nueva estatua del templo y ay de ti si tus impías manos osan tocarla. En un sentido mundano, sabemos que la "cultura" es la excusa de unos para recibir subvenciones. Existe una relación entre "arte" y "cultura" que se me escapa. Claro que arte tampoco sabemos muy bien qué significa. Un paseo por las ferias de arte contemporáneo nos ofrece una curiosa mezcla entre trabajos elaborados de forma virtuosa y mierdas solemnizadas por el papanatismo que son usadas como inversión o simple fraude a la hacienda pública.

Abundando en este sentido mundano de la cultura, llama la atención que para que algo sea "cultura" hace falta recibir el nihil obstat de ciertos sacerdotes. No me refiero a la farándula sino a quien mueve la pasta entre bambalinas: editores, caza-subvenciones, constructores, políticos (en España, el primer presupuesto "cultural" público aparece en 1908 y desde aquel año todos los gobiernos han puesto pelas para el asunto). Igual que en la Roma de Cayo Cilnio Mecenas, recibir protección y pecunio de alguien bien colocado supone acceder a una forma de ganarse la vida. Lo mismo hacen los mercenarios de Blackwater. Así aparece una relación simbiótica: uno vive a costa del erario público y el que maneja el BOE tiene a un ejército que le homogeneiza el país y controla que no haya desvíos. Los trabajadores de la "cultura" son por tanto elementos de la política de estado. Alguien puede hablarme de la "cultura privada" pero vivimos en el mundo real y a cierto nivel lo privado y lo público son la misma cosa. Echad un vistazo a los patronatos de las fundaciones "culturales" del país y decidme si esas empresas y esos señores estarían donde están sin el paraguas del presupuesto público.

La cultura cuesta y la vas a pagar tú, y tus hijos y los hijos de tus hijos...
Siendo la "cultura" una mera excusa de dificil definición que tiene gran parecido con una especie de competencia religiosa de la política de estado, llama la atención las piruetas que muchos cerebros han emprendido por tratar de racionalizar esta nube de colorines. Así, han sido innumerables los que han tratado de categorizar y aprehender la cosa de la cultura. Yo, por muchas vueltas que le doy, soy incapaz de ver en las "culturas nacionales" o "culturas mundiales" algo más que meros prejuicios y estereotipos que, por viajar y leer, se me antojan todos arbitrarios y casuales. Pero no por inoperantes dejan de tener su gracia. Ciertamente, una vez que se pone el personal a comparar "culturas nacionales" debe dar el salto de la mera creación artística a los tratos y costumbres del país. Así, una "cultura nacional" no puede ser el conjunto de películas y cuadros que se hacen en esa nación porque la nación de al lado básicamente hace las mismas películas y cuadros. Como digo, se introduce la costumbre con la nada sorprendente consecuencia de... liarlo todo más.

Pasa a ser "rasgo cultural" que haya manteles en los restaurantes o no los haya. Forma parte de la "cultura nacional" dar la mano o inclinarse juntando las palmas. Y ya es de premio Nobel de la estupidez galáctica que en unos sitios la gente sea "más reservada" o "más abierta". Estereotipos arbitrarios que todo el mundo repite y que sencillamente no son ciertos (y cuando lo son, es que hablamos de simplemente costumbres más extendidas en esos sitios, pero que en todo caso no "petrifican", pueden cambiar).

La Orquesta Filarmónica de Toledo es cultura de Toledo. Se parece mucho a otras orquestas, pero eso da igual.
Encontré en una empresa que se dedica a tomar el pelo a la gente (empresa de comunicación) una de estas caracterizaciones culturales del mundo. Hay muchísimos otros ejemplos pero cojo este para ser gráfico.

Por el científico método de lanzar un dado al aire, estos tipos llegan a la conclusión de que en el mundo la cultura tiene tres vértices. Los lados del triángulo (que es equilátero para más señas) son las diferentes modulaciones o combinaciones de los dos vértices que los limitan. 


Estos vértices o "polos culturales" son:
  • Multiactivo: cálido, emocional, locuaz e impulsivo.
  • Lineal-activo: frío, objetivo, decisivo, planificador.
  • Reactivo: cortés, amable, complaciente, conciliador.
Regla de oro de los sacacuartos: inventar palabritas para designar cosas que no existen (a esto se dedican los filósofos desde hace mucho tiempo, pero antes de insultarme, pueden recordar estos filósofos que "la filosofía" también es "cultura" en incluso "cultura nacional" en ciertas épocas. Poco importan sus protestas, quien paga manda y quien paga suele ser imbécil o tener objetivos mundanos y concretos). Con esto quiero decir que lo de "multiactivo", "reactivo", etc, bien podía llamarse "zotrix", "zitrix", y "tomate". Para que veáis cómo está el asunto.

Una vez que han decidido a voleo que el mundo tiene tres polos culturales, colocan países y zonas siguiendo criterios religiosos, lingüísticos, económicos y geográficos (claro, usan estos criterios porque el criterio cultural es imposible usarlo ¡porque no se sabe qué concepto manejan de cultura!).


Estupendo. Pero entonces ya no hablamos de modulaciones y solapamientos de diferentes "culturas nacionales" sino de meter intuitivamente países en ciertos sitios porque sencillamente les da la gana. Una segunda mirada al cuadro nos informa de que lo que les motiva son los prejuicios (no valoro moralmente los prejuicios: los hay aceptables y no tan aceptables, no me meto ahí ahora).


Los "emocionales e impulsivos" son los Antonios Banderas, exóticos, dornienses, etc. Cerca de ellos por el lado "cabeza-cuadrada" están mediterráneos con sus barcos de vino y aceite y eslavos cristianos que nunca sabe nadie dónde meterlos, pero que también se emborrachan. Según se desciende por el lado "pausado" están los zulús y bantús (porque nadie sabe dónde meterlos) seguidos por los árabes con su té y su invitación a sus jaimas y a que elijas una de sus hijas para casarte.


Por el lado de los "cabeza-cuadrada" por supuesto que tienes a Alemania (el Banco de Hierro de Braavos) y yendo por el lado emocional, el espacio vital alemán y a los Estados Unidos porque California ya se sabe como es. Hacia el lado "pausado" tienes a los países nórdicos hasta conectar con los confucianos con Canadá en el medio porque, seamos realistas, ¿qué sabemos de Canadá?


En el vértice "pausado" están los países confucianos todos mezclados (mar de Jade) y es que están unidos por un "rasgo cultural" rotundo: la brida mongólica. Poco importa que Tailandia se parezca tanto a China como a Saturno y que en la propia China haya turcomanos y eslavos que son como agua y aceite. En este vértice y por el lado emocional encontramos a malayos, filipinos e indonesios, países que en sus mismas fronteras muestran una mayor heterogeneidad que todo el continente europeo. Hacia el lado "cabeza-cuadrada" están los singapurenses, hongkoneses y taiwaneses porque fabrican microchips y culturalmente no tienen nada que ver con los cantoneses y shenzhenenses, claro.

A nadie se le escapa que un intento tan ignavo como fútil de categorizar esto que no se puede medir ni pesar es una pérdida de tiempo. Sin embargo, y con un par de guerras mundiales por el medio, parece que no acabamos de aprender la lección. Quien habla de la "cultura propia" y de la "cultura nacional" es un iluminado o un malvado que busca adhesiones para su causa. Una causa que sospecho tiene más que ver con labrarse un medio de vida que en redimir al personal. Desde el momento en que tenemos macdonalds y zaras en todas partes, el cuento de la "cultura nacional" se va desdibujando. Nunca en la historia como hoy en día tantas personas hablan varios idiomas y viajan por todo el mundo. Nunca en la historia como hoy en día tenemos tantos conocimientos sobre evolución y genética. Nunca en la historia como hoy en día existió tanta división internacional del trabajo. No hay otra época en la historia en que más japoneses aprendan flamenco y lucenses baile tirolés. Y frente a los oscurantistas sacerdotes subvencionados que alertan de la desaparición de la "cultura propia"  tenemos un mundo que se está haciendo más pequeño. Un mundo que es capaz de comunicar creaciones artísticas más allá de las fronteras y de lograr que costumbres aberrantes desaparezcan en sustitución de otras mejores (y aquí sí hago una valoración moral). Un mundo que probablemente amanezca un día con una sola civilización, que, por si alguien tiene dudas, será la nuestra. Y esto no es malo porque las "culturas nacionales" no son especies biológicas, sino, como digo, excusas de caracter político, instrumentos de homogeneización con más externalidades negativas que positivas.

Pero supongo que todo esto es parte de una conversación más larga. Basta por hoy.


5 comentarios:

Teseo 12 febrero, 2014  

Hay q distinguir entre cultura y ¨kultura", que no es lo mismo. Los gallegos (celtas, por supuesto) hablamos (o escribimos) la lengua que nos da la gana.

La clasificación kultural esta basada en algo de Freud (Froiz) que era un neurólogo aficionado a fumar cosas raras y escribir sobre guarradas.

La pirámide de Saqqara está en Egipto. La construyó un tipo de Coristanco.

Pablo Otero 13 febrero, 2014  

En Canarias hay pirámides. Creo que es el descubrimiento arqueológico más importante de la historia universal (junto a la isla del Roble, claro).

Teseo 13 febrero, 2014  

¡El Teide, la pirámide más grande del mundo! ¡Donde Achemán encerró a Guayota por toda la eternidad!

Antonio 13 febrero, 2014  

Muy bueno el artículo. Me ha traido a la memoria a los inefables psicopedagogos que inundan la universidad española (y a la enseñanza en general) con sus chácharas, palabrejos altisonantes y sus discursos de charlatanes de feria. De hecho, comprobado por un servidor, no sirven para nada. Únicamente, que casualidad, para justificar su mísera existencia. Igualito que muchos de "LA CULTURA". Conocí a uno que se autodenominaba "agente cultural", no se que es eso, el se dedicaba a vivir del cuento, subvenciones y canonjías varias, será eso.
En fin, vivimos tiempos de disparate con demasiados cantamañanas en puestos de poder.

etrusk etrusk 14 febrero, 2014  

Lo que llaman hoy dia la "cultura" es simplemente el ENTRETENIMIENTO. Lo mismo que los parques de atracciones y puticlubs. La cultura de una civilizicion es los 0,1% de este entretenimiento que se queda destilado durante siglos. De este modo tenemos "El Quixote", el flamenco, la jota, los toros, etc.etc.etc.
Lo de puticlubs no es una broma, la musca como flamenco, tango, jazz salieron precisamente de los puticlubs...

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