sábado, 18 de enero de 2014

Los partidos tienen que hablar de política europea

En cuatro meses tenemos elecciones al Parlamento Europeo (y por primera vez al presidente de la Comisión) y por supuesto que estas elecciones se caracterizarán una vez más por dos cosas: la primera, es que serán unas elecciones leídas en clave nacional y consecuentemente los partidos harán campaña en esas coordenadas. La segunda, que tendremos la idea mítica de Europa hasta en la sopa.


Buen ejemplo de esto último lo aporta un artículo que lleva la firma de Mª Dolores Cospedal. Dice esta señora que como no sólo se vota la configuración del Parlamento sino también se vota al presidente de la Comisión, «todo lo que se pueda recordar acerca de la importancia de pertenecer a Europa adquiere una mayor relevancia». Y sigue «vamos hacia una Europa unida, donde no tienen sentido reclamaciones localistas ni aspiraciones de corto aliento», cosa que significa que esa Europa de la que habla ni acepta el pluralismo político ni en ella cabemos todos. Pero sigue: «vamos hacia una Europa de futuro que se aleja de pasados anquilosados, porque Europa entiende que la historia se escribe mirando al mañana». ¡Pam! Releed la frase. Vamos hacia una Europa de futuro, eh, ¿cómo se os queda el cuerpo?

«Europa ya somos todos y, tras las elecciones de mayo, lo seremos más». Somos Europa y seremos más Europa. Vamos hacia una Europa de futuro y seremos más Europa. ¿Lo vais pillando? «España sólo puede crecer como país si forma parte de este proyecto común». ¿Qué proyecto María Dolores? ¿El proyecto de ir hacia el futuro? En nuestro universo, la flecha temporal va del pasado hacia el futuro, así que no es necesaria la UE para ir hacia el futuro. Las leyes físicas, consecuentes con la causalidad, no nos dejan ir a otro momento que no sea el futuro. No seré malo con María Dolores, bastante tiene con lo suyo. Además, este tipo de discursos vacíos e inanes lo repiten todos los partidos.

El eurodiputado López: «No es necesario leer la constitución europea para saber que es buena».
Y es que a pesar de las diferencias de pose o de imagen que muestran los partidos, todos tienen la misma idea mítica de Europa. De ir hacia más Europa, de ser más Europa. Y eso es algo que me revienta, porque al final del día te han metido la mano en la cartera y no te has dado ni cuenta. En estas elecciones vamos a ver mucho de esto. De hecho, atrévome a afirmar que los partidos sólo mencionarán la palabra "Europa" para decir semejantes chorradas, el resto serán asuntos en clave nacional. Y esto es algo que también me resulta molesto: ¿por qué no se habla de la agenda legislativa del Parlamento Europeo ni de las políticas que llevan a cabo las instituciones europeas? Todo el mundo dice que Europa es muy importante y todo el mundo repite como un loro que hay que ser más Europa, pero nadie tiene ni puñetera idea de qué demonios están hablando ni qué diablos hacen las instituciones europeas, ni mucho menos cómo funcionan. En atención a la publicidad de la norma, esto es lo primero que debería conocer todo el mundo. Pero no, ahí se deja el mito funcionando. Si el volcán escupe fuego no es por la tectónica de placas sino porque los dioses están enfadados. Y seguimos para bingo.

Asuntillos de los que podrían hablar los partidos que se presentan a las elecciones

En primer lugar y es algo que considero muy importante, yo les pediría a los partidos que se posicionaran ante la paradoja europea que nos sobrevuela: la toma de decisiones. ¿Quieren decisiones que se tomen en organismos europeos o quieren un gobierno colegiado de los estados miembros? ¿Y hasta qué punto y en qué áreas ven necesaria la cesión de soberanía? Con el desarrollo de la Eurozona y el papel del BCE hemos visto cómo se ha ido construyendo la casa por el tejado. Una cesión de la política monetaria cuyo principal efecto en la práctica ha sido un desigual desarrollo económico, unos flujos de capitales que nos dicen que eran imprevisibles y la creación en la práctica de dos áreas económicas (la mediterránea y la de Alemania y provincias). Es decir, pones la misma moneda y las mismas reglas y de pronto te das cuenta de que tus países no reaccionan de la misma forma, no crecen en los mismos sectores ni de forma coordinada. Esto se ve agravado por el tratamiento diferente que reciben unos países y otros. Hablo de subvenciones públicas a sectores industriales: ¿cómo es posible que unos países sean multados y otros no? Al final del día, quienes quieren ser más europeos sin explicaciones son los que pagan, perdón, pagamos.

Esta es la movida.
Hay otros temas que son más concretos. Por ejemplo, la posición respecto a Kosovo. ¿Cómo es posible que Serbia sea un país candidato a incorporarse a la UE y al mismo tiempo la UE haya firmado el acuerdo de Estabilización y Asociación con Kosovo? Hay que exigir claridad. O se hace un reconocimiento diplomático por parte de todos los estados miembros de esa provincia serbia o no. Lo que no puede ser es que la UE tenga una posición política contradictoria con varios países miembros. Y en el caso de Kosovo, si se va hacia un reconocimiento diplomático unánime, habrá que ser consecuente con las declaraciones unilaterales de independencia y por tanto con el final de la soberanía nacional. Es muy fácil solidarizarse con Kosovo cuando tu país no tiene grupos organizados con el fin de arrebatar la soberanía a tus ciudadanos.

Más sobre política exterior. A los eurófilos se les cae la baba cuando presentan a la UE como faro de la libertad y justicia en el mundo. Sin embargo un país en medio de una cruenta guerra civil como es Siria (Pakistán también me vale) forma parte del Sistema Generalizado de Preferencias de la UE con lo que obtiene beneficios en su comercio con la UE. Me gustaría conocer la posición de los partidos sobre el uso de embargos comerciales y el GSP. ¿Qué condiciones o medidas de control se realizan sobre aquellos países que reciben un trato comercial favorable y que están en guerra? En esta línea también me gustaría saber por qué si la UE tiene una docena de agencias de seguridad y defensa, sus estados miembros pueden promover misiones internacionales unilateralmente (Rep. Centroafricana, Mali, etc). Y acabando el tema, tengo otra pregunta ¿dónde está el límite geográfico de la UE? Ya hemos visto cómo ha dejado la UE que Ucrania tome sus decisiones y caiga en la órbita de la nueva Unión Soviética. ¿Por qué no hay una política de intervención decidida de la UE, con todas sus consecuencias, para que de forma efectiva sea un actor internacional que sirva para algo más que para ser un cenicero? ¿O es que acaso los eurófilos tienen marcado a fuego la razón de ser de la UE como colchón entre dos potencias de un mundo bipolar que ya no existe?


Más. Un tema de cierta actualidad que los partidos tendrán que explicar. ¿Cómo es posible defender la libre circulación de ciudadanos de la UE y al mismo tiempo no establecer mecanismos o multas que penalicen a aquellos países que impidan esa libre circulación? ¿Hay multas por incumplir el déficit público pero no por incumplir la Carta de Derechos Fundamentales? Explicadme eso, porque tengo la sensación de que nos toman el pelo. 

Sobre los cambios en la PAC, me gusta que finalice el sistema de cuotas y me gusta en líneas generales que se tengan más en cuenta a los productores y no tanto a las superficies en producción. De todas formas mi pregunta a los partidos que se presentan es cómo lidiarán con el hecho de que los agricultores y ganaderos españoles hayan comprado sus cuotas de producción y éstas a partir del año que viene ya no valgan de nada. Me explico: ¿cuándo reclamarán los eurodiputados el dinero que les corresponde a nuestros agricultores y ganaderos para hacer efectivo el principio de libre mercado? No puede ser que ante el fin de las cuotas unos partan con deudas y otros no. Es injusto y crea asimetrías perniciosas. Y relacionado con la pesca: ahora que los descartes también tienen que llegar a puerto, ¿comerán sus señorías los lorchos que se quedan en las redes y no tienen valor de mercado?

Bueno y a todo aquellos que piensen llevar en su programa "más Europa" (centralizar decisiones) les preguntaría cómo piensan llevar a cabo una competencia básica como es el tráfico con el exterior, las aduanas exteriores en fronteras de la UE, puertos y aeropuertos. Dicho de otro modo ¿cuándo le pedirán sus señorías a los gobiernos de Dinamarca, Chequia y Austria —por ejemplo— que envíen policías a Lampedusa y a la valla de Melilla, cuándo veremos a la Guardia Civil en Heathrow? Ah, que no somos tan europeos. Pues eso que lo digan.

Como seguiré tratando el tema de aquí al 25 de mayo, esto lo dejo aquí. Pero aviso que quien no me hable de estos asuntos en la campaña y precampaña, lo consideraré un descarte automático.



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