martes, 9 de julio de 2013

¿Por qué al PP se la resbala lo de Bárcenas?

Algo que sobrevuela todos los comentarios que se hacen sobre la total ineptitud del PP en el asunto de los sobornos que lleva 20 años recibiendo por parte de los mayores empresarios de este país, es algo que una y otra vez está siendo ignorado tanto en Villarriba como en Villabajo. Y me parece curiosísimo.


A un lado y otro se asume que el PP o Rajoy o Moragas o quien sea, no van a hacer nada. Ese "no hacer nada" es tomado como una mala estrategia. El caso es que la gente se para poco a pensar en unos puntos clave en las consecuencias políticas de este tema:
  1. El votante (simpatizante, amigote, etc) del PP tiene internalizado que Rajoy es un inútil.
  2. El votante del PP sabe que no existe alternativa al PP.
Estas perogrulladas son básicas tenerlas presentes. Por un lado, puede aparecer una snuff movie de Mariano pisándole la cabeza a un gatito. Da igual. ¿Realmente se piensa alguien que el partido que más poder electoral acumula desde 1977 va a cederlo voluntariamente por una cuestión de imagen? Por otro lado, pongámonos en la situación de que el voto basculante del PP tenga un ataque de conciencia y decida dejar de apoyarles: ¿alguien piensa que se van a quedar en casa o que van a apoyar a los progres de UPyD?

Ok, es cierto que existe siempre un trasvase de votos, pero poniendo todo en la balanza, el resultado del PP depende exclusivamente del desempleo y de la recuperación económica. Si la legislatura acaba con un 20% de paro, Mariano se puede convertir al islam y caminar desnudo por la calle, que nadie le va a decir ni mu.


Por lo tanto, yo no sé muy bien a qué juegan los comentaristas habituales. Por un lado, en la izquierda, el comentarista de turno debe de pensar que el votante medio del PP es un empresario malvado con cara de orto o un "obrero engañado". En el lado de los comentaristas de la derecha socialista, se deben de pensar que el mayor robo de la historia de Europa occidental (el caso de los ERE andaluces), justifica cualquier cosa que hagan los sorayos. Pero esto no es una competición de ver quién ha robado más o quién ha recibido más sobornos. Lo que puede hacer o no caer a un gobierno en época de crisis son los resultados económicos en el contexto de crisis.

Esta es la conclusión a la que llego y he de decir que la comprendo pero no me gusta. Creo que si hay razones por las que este gobierno no me parece de fiar, están más relacionadas con una trayectoria de falta de ética relacionada con el regateo a la investigación del 11M y la negociación con ETA. Con muertos encima de la mesa, la posición ética de cada cual aparece limpia y pura. Está muy claro dónde ha elegido estar este gobierno. ¿Sabiendo cómo son, vamos a llevarnos las manos a la cabeza por los sobornos? ¿Qué nos preocupa más, la sangre o el dinero?


Pero volvamos a la interpretación habitual del asunto, ya que mi posición personal es muy minoritaria y entiendo que electoralmente no es relevante. Resulta que el gobierno está en la picota porque unos empresarios de los que nadie habla, les han regado con dinero durante décadas a cambio de cosas que no se investigan. Hay gente muy inocente que cree que por la publicación de las amenazas de Bárcenas, el gobierno va a caer cubierto de brea y plumas de ganso. Este es el sueño húmedo de la gente que es incapaz de plantear una alternativa política a lo que hace el gobierno. Con el PSOE desahuciado, UPyD sin existir en la mitad del país y otros grupos parapolíticos con apariencia de partidos políticos, en el extremo de las coordenadas políticas de lo aceptable en Occidente, la oposición política ha devenido en una suerte de justicia popular con azadas y antorchas. Gente que confía en el poder mágico de un editorial para que haga el trabajo que ellos en sede parlamentaria son incapaces de hacer. Siento decirles que así no se hace caer a un gobierno.

Para ilustrar mejor la situación pongamos por caso que Viri convence al gobierno para que dimita en pleno y así poder defender su maltrecho honor ante un tribunal. Pueden ocurrir dos cosas: que se convoquen elecciones o que no. Con el poder que tiene hoy el PP en todas las administraciones, sería de idiotas convocar elecciones, así que un grupo de diputados y de cabezas pensantes que no aparecen en los papeles de Bárcenas son elegidos por los suyos como nuevo ejecutivo. ¿Qué soluciona esto? ¿Acaso cambiaría algún tipo de política? No. Seguirían haciendo lo mismo, pero esta vez con gente con el expediente limpio. Es decir, el PP ganaría de calle las siguientes elecciones (tal vez en minoría, no sé) y eso es algo que nadie quiere que suceda. O tal vez sí, tal vez es lo que quiere que pase Pedrojota: un PP obligado a pactar con UPyD para salvar a la patria de sí misma.


Dividir a la derecha es algo que sería muy sano, pero ojo con lo que se desea. Los que somos de derechas tenemos cierto chip conservador y no nos gusta mucho la situación de juego revuelto. Esto último es lo que ciertos analistas ignoran: las tortugas retraen su cabeza como autodefensa. En la oscuridad interior se está a salvo.

Bueno, y luego está el tema de Portugal. Uno de nuestros mayores socios comerciales se va por la alcantarilla y si alguien cree que no habrá consecuencias, se equivoca.


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