sábado, 15 de junio de 2013

La pesadilla demográfica gallega 6

Hay una herramienta de consulta de las pirámides de población de los ayuntamientos gallegos muy interesante. Un vistazo aleatorio a municipios del sur de Ourense y de las montañas de Lugo, hace que me replantee llamarle a eso pirámide de población y no embudo de población.

Nogueira de Ramuín
Montederramo
Samos
Ames, limítrofe con Santiago, pasa por ser un ayuntamiento muy sano desde el punto de vista demográfico. Sin embargo, esto no es consecuencia del movimiento natural de población. En veinte años van a tener que cambiar las guarderías por geriátricos a lo bestia.
Hay gente a la que le hace falta un impacto visual para enterarse bien de lo que ocurre a su alrededor. Gente de poca fe a quienes no les basta con ver los números. (O que no sabe lo que es un número). Cuando en la tele vemos a noruegos o moros comprando aldeas abandonadas, o a lobos y jabalíes haciéndose con el poder político y cultural de pueblos no ha mucho habitados, no se trata de cosas que fueron siempre así y que no van a seguir ocurriendo. Hay ayuntamientos, con su alcalde, concejales, tanatorio municipal, veterinario y bar que tienen los días contados. No contados en plan «vais a ir a peor». Sino contados en plan «dejaréis de existir físicamente, los tojos invadirán los panteones de vuestros padres, las ventanas se romperán, los tejados se vendrán abajo y jamás seréis recordados».

El estudio demográfico hace que sea posible datar matemáticamente el año en que docenas de ayuntamientos dejarán de existir. La falta de renovación generacional y los esfuerzos de las instituciones por evitar la movilidad geográfica, la creación de iniciativas de negocio y por consiguiente la formación de familias, están ya cambiando el paisaje humano. De forma acentuada en comarcas rurales pero extendiéndose ya su efecto a zonas urbanas. Dos fenómenos distintos con un mismo fin: por un lado, los rigores propios del mundo rural, por el otro, la imposibilidad económica de asentarse en las ciudades. Son las zonas periurbanas las únicas que plantean alguna dificultad para datar la fecha de su desaparición. Pero acabará llegando por efecto cascada. Cuando los costes de las empresas distribuidoras se disparan y los servicios públicos dejan de ser eficientes para dotar a poblaciones mínimas, tanto la iniciativa privada como la esfera pública se repliegan, dando paso a una aceleración del proceso de vaciamiento.

Este proceso de vaciamiento físico, de desaparición de la gente (pues no se trata de un proceso de migración interna, sino de falta de reemplazo), conlleva una serie de consecuencias muy variadas. Destaco el efecto sobre la renta media (que es un indicador muy potente si nos importa mínimamente la posibilidad de establecer negocios y actividad comercial). Las áreas de vaciamiento están viendo decrecer su renta media de forma alarmante. Las pensiones de jubilación pasan a ser la principal fuente de ingresos de muchos ayuntamientos y alguna comarca. La carencia de facilidades y los esfuerzos de las administraciones por imposibilitar una generación de actividad económica realista para estas zonas (sí existen facilidades para grandes empresas, pero estas grandes empresas sólo se pueden establecer en muy contadas localizaciones: el interior escarpado jamás verá a una de estas empresas), convierten a muchos núcleos de población en una especie de residencias de ancianos. Ahí la perspectiva social es esperar la hora de la muerte.


Dicho esto, me sorprende el nivel de maldad pura de muchos políticos locales, que prefieren salvarse a ellos antes que tratar de retrasar la desaparición de sus pueblos (digo «retrasar» y no «evitar», porque el proceso de extinción se realimenta y no tiene marcha atrás. Esto no se puede decir en ningún sitio, pero en la Xunta ya hay gente que te puede decir el día en que abrirá la última guardería de Galicia).

Aquí se pueden consultar proyecciones de los embudos de población por comarcas. Si queréis saborear una precuela de Mad Max, pinchad en las comarcas orientales y meridionales.

Otra sórdida consecuencia de este vaciamiento viene por la parte del gasto público. La gente mayor de 80 años (para mi deja de tener sentido hablar de mayores de 65 años) supone un gasto per cápita en ayudas sociales y sanitarias muy superior que el de gente de 30 años. Los mismos análisis que alertan sobre la insostenibilidad del sistema de pensiones se pueden aplicar al gasto sanitario y a la ayuda a la dependencia.

No es que la actual administración tenga que buscar recursos para los actuales beneficiarios de las ayudas. Es que cada año la cosa irá a más. Sin discusión aquí. El peso del gasto social sobre el total de los presupuestos, año a año, irá creciendo. Nuestros próceres se esfuerzan por hacer juegos malabares por la parte de gastos. Eso está bien, pero lo crucial es mejorar la parte de ingresos. Que el número de receptores de ayudas no deje de aumentar (y a su vez el gasto per cápita), hace que medidas como buscar una mayor eficiencia en el gasto, introducir el copago en algunos artículos, etc. sean solo brindis al sol. No sólo se comen medidas impopulares, es que son medidas inútiles.

O se toman decisiones para que deje de ser una heroicidad generar nueva actividad económica con la que aumenten los ingresos públicos y se atraiga población o en treinta años la FAO va a tener que distribuir comida.
Ideas felices

Me enternecen mucho esos expertos que hablan sobre un renacer del mundo rural gracias al teletrabajo. Estamos en 2013 y ni siquiera la cobertura 3G es completa en el territorio. En España las conexiones a Internet están entre las más caras del mundo desarrollado (en general, todo lo relacionado con la tecnología es terriblemente caro). Una estrategia de implantación de las TIC no puede ser un bus enseñando a los paisanos a mover el ratón. El teletrabajo requiere la existencia previa de empresas que puedan ofrecer esos puestos y de una infraestructura no solo de red, sino también de distribución de productos y equipamientos.

Glups!
Otros dicen que los productos ecológicos nos redimirán de nuestros pecados. No quiero parecer un abonado al No, reconozco que hay un gran potencial inexplorado en esta área. Pero volvemos a lo mismo: usar una plataforma logística para la distribución aunque sea a muy pequeña escala, exige un estudio previo de la demanda que te envía directamente a las grandes ciudades. Es decir, a la casilla de salida. El mundo rural consume estos productos desde la época de los romanos, frecuentemente por medio del autoabastecimiento.

Existe la extendida manía de tratar de buscar soluciones. Soluciones mágicas. Estamos muy mal acostumbrados a que nos digan lo que tenemos que hacer. Seguimos queriendo que otros piensen por nosotros y dejamos de pensar. Medievalismo. Es como lo de Pescanova, ¿a santo de qué tiene que aparecer la Xunta a buscar ningún tipo de solución? ¿A santo de qué aparecen demandantes de soluciones públicas? Esta perspectiva de las cosas marcada a fuego en la opinión pública nos está matando (literalmente). No esperemos soluciones mágicas. No le pidamos a la Xunta organizar clústeres productivos. Tan solo pidamos a nuestros políticos que traten de no molestar, que se aparten. Y que solo aparezcan para cobrar impuestos con los que poder pagar entierros masivos en fosas comunes, con los que cambiar las bombillas de los semáforos y con los que limpiar las cacotas de perro de los parques. Qué digo que aparezcan, si los políticos no recaudan impuestos, son los funcionarios de Hacienda los que recaudan. Los políticos de hoy que se vayan a sus casas y sean sustituidos por otros menos vergonzantes. Es que por favor, que no se hable todos los días de la crisis demográfica es alucinante. ¿Qué otro problema más grave hay que la extinción?



4 comentarios:

Ramon Corujo 15 junio, 2013  

http://www.tiendagalicia.com/kilts/oferta-kilt-gallaecia-3-piezas--

probaremos a vestir el kilt y dejaremos los slip en el cajón..

Juba 16 junio, 2013  

No te preocupes com eso. Asi que sea el pico del petróleo y la demanda sea MUCHO mayor que la oferta, Madrid, Barcelona y todas las ciudades grandes se empiezan a vaciar más rápido que marabuntas. A eso metele que las cloacas tiran NPK y demás nutrientes al mar sin un mecanismo natural de devolverse al suelo desertificando toda la tierra de cultivo intensivo que mantiene los cáncer que son las ciudades. Ya verás. En poco tiempo Galicia suena al cielo en la tierra.

Drizzt 17 junio, 2013  

Hola Pablo

Creo que en el caso de la TIC se puede hacer mucho, lo que pasa es que no casa demasiado con la mentalidad española de empresa, más "presencial". Trabajo programando, y tengo claro, que en casa se puede hacer teletrabajando todo lo que hacemos en la oficina, máxime cuando la mayoría de las cosas la hacemos con servicios en la "nube" y tenemos procedimientos que nos permiten informarnos al punto de lo que estamos haciendo.

No se si eso ayudaría al mundo rural, ahora costes y en temas de energía se reduciería bastante.

Pablo 17 junio, 2013  

Ah, el típico kilt gallego, buenoo a cabesa non para!

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