miércoles, 8 de mayo de 2013

Sobre la nueva Política Pesquera Común

Como buen ciudadano europeo, no tengo ni puñetera idea de qué está haciendo la Unión Europea, así que como mal ciudadano europeo, decido informarme. Y es entonces cuando aparecen cosas monstruosas.

Cefalopoderos.

Buscando información sobre la nueva Política Pesquera Común, voy a ver qué dice la comisaria de Pesca, una griega que lleva treinta años en el PASOK y que se llama María Damanaki (tw, fb). Nuestra comisaria o ministra europea de Pesca, no suele escribir en otra cosa que no sea griego, lo que está muy bien para aquellos que entienden el griego moderno. El caso es que entre enlace y enlace, llego a una fiesta organizada en Bruselas «para celebrar Grecia». Algo que supongo será lo habitual para que los eurócratas liguen. No quiero pensar que lo hacen como diciendo «nos preocupamos por ese país de vagos miserables y saludamos su entrada al Tercer Mundo con una de nuestras hipócritas fiestas de eurócratas».

De los cuatro últimos actos públicos de la comisaria, dos fueron reuniones con ministros griegos (en semanas distintas). La señora también aparecía en una serie de animación dedicada a la nueva Política Pesquera Común, algo que me dejó muy loco. Que la UE use una especie de engendro entre Satán y Bob Esponja para hacer propaganda de sus políticas, me parece rozar límites.

Pues como decía, hay una nueva Política Pesquera que está a punto de ser aprobada en ese extraño proceso de aprobación de políticas europeas que nadie más que los lobbies conoce. Tiene importancia conocer esta cosa porque, conociendo las trapalladas eurábicas, entre empleos directos e indirectos nos pueden fusilar unos cuantos cientos de miles de puestos de trabajo. Y no estamos como para bromas.

Los puntos clave de la nueva PPC son:
  • aplicación del planteamiento ecosistémico
  • reducción de la huella de carbono
  • explotación sostenible de los recursos
  • fomento de un crecimiento socialmente integrador
En cristiano esto viene a decir que la nueva política se centrará en el control de los descartes (los peces que no quieres pescar pero que se quedan atrapados en la red, ahora los vas a tener que traer a puerto para que un inspector te multe), continuación de subvenciones para renovación de la flota (renovación, en eurábico, significa «reducción») y pervivencia de artes obsoletas de bajura que forman parte de «la cultura de los pueblos costeros». Tócate las narices.


Otra de las novedades es la introducción de un incentivo monetario con las famosas concesiones. La UE pasa a ser la dueña de toda la pesca que hay en el mar y los barcos compran derechos de pesca. A su vez, estos barcos pueden alquilar o revender estas concesiones a otros. Claro, este método puede estar bien si hablamos de grandes petroleras y concesiones otorgadas por una satrapía oriental. Mucho me temo que en el caso de la pesca europea, la asimetría entre los agentes genere consecuencias imprevistas.

Y es que siempre volvemos al problema del tamaño. Un problema que veo que se repite en muchos sectores. Pasa con la leche gallega y significa que muchos pequeños agentes no pueden competir. Una mala regulación les expulsa del mercado, aumenta la asimetría en las negociaciones y al final, cierran.

Esto no es ningún secreto. La manera miserable en la que personas perfectamente identificables están destruyendo el sector primario, cuando el sector primario puede autodestruirse muy bien él solito. Ahí están por ejemplo las acciones (o inacciones) de la UE cuando se trata de proteger a la flota en el exterior. Ahí está la doble vara de medir: a nuestros barcos los aplastamos a multas por ser muy buenos pescando, sin embargo, nuestros competidores —principalmente China— hacen lo que les da la gana, incumplen todos los protocolos internacionales contra la sobrepesca y ahí están los tipos. Tan panchos.


Es muy grave que en la nueva PPC no haya una sola mención a cómo va a actuar la UE cuando nuestra flota esté de paro biológico y los chinorris se estén cargando nuestros (alquilados) caladeros. Es muy grave que no haya mención a unas reglas  iguales para todos, sobre todo cuando nuestros armadores tienen que enrolar tripulaciones de los países dueños de los caladeros y los chinos, no. ¿Qué medios está poniendo la UE para arreglar esto? ¿Por qué combatimos la piratería somalí pero no la china? O al menos que haya una mínima mención a poner algún tipo de barrera a los productos chinos mientras no haya contrapartidas. No hablo de una guerra comercial con escalada proteccionista, hablo del uso de un recurso escaso y de acceso compartido donde las reglas de juego habituales no funcionan. Si la flota no puede faenar para renovar caladeros, y los chinos meten sus manitas amarillas (¡uf!) en esos mismos caladeros, estamos trabajando trabajando para el enemigo. O como se suele decir, estamos trabajando para el inglés.

Pescado de plástico

Una forma de arreglar el tema de la sobrepesca (y huir corriendo de decirles nada a los chinos) es el desarrollo de la acuicultura. La UE va a obligar a todos los estados miembros a crear planes nacionales de acuicultura y creará un Consejo Consultivo. Eso inmediatamente significa que en España tendremos 18 consejos consultivos y que las truchas de río se transformarán en truchas de charco. No tengo opinión sobre esto siempre y cuando avisen a la gente de si come comida para gatos o pescado fresco. Impulsar la acuicultura sí puede ser interesante como sustitución a la pesca artesanal que poco a poco va muriendo y que es donde se concentra el 80% o el 90% del empleo.


Garantizar precios

Según la nueva política, cuando los precios de una especie caigan por debajo de un nivel que marca alguien, en lugar de destruir el pescado, este se congelará, esperando a que el precio vuelva a subir para poder distribuirlo y venderlo. Garantizar un precio, en idioma eurábico, significa que a usted, señora, le va a costar más. A mi no me gusta que se intervenga así el mercado, pero entiendo que la alternativa es comprar pescado a los chinos y dejar a cientos de miles de personas en la calle. Aunque también puede ser que aquí yo caiga en un falso dilema y que haya alternativas: mejoras tecnológicas, uso de combustibles que no vengan del petróleo (el precio del pescado lo marca el precio de un petróleo que Europa no tiene),...

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2 comentarios:

Emmaskarada 09 mayo, 2013  

He descubierto tu interesante blog.
La UE la está cagando con muchas cosas pero con la pesca especialmente. A menudo sólo deseo que todo se desmorone para poder empezar de nuevo.

Pablo 09 mayo, 2013  

Siguen la lógica: solucionar un problema -> aparece un nuevo problema -> solucionar un problema, etc.

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