viernes, 26 de abril de 2013

¿A quién le importa Tayikistán?

Hablaba el otro día de Turkmenistán, me parece interesante echar un vistazo a los procesos de creación del estado nacional que tienen lugar ahora en lo que fueron repúblicas soviéticas. Hace veinte años el mundo libre derrotó a la Unión Soviética y de la noche a la mañana aparecieron países que en muchos casos sufrieron horribles guerras civiles durante los 90. De los ganadores de aquellas guerras civiles, salen las élites que hoy controlan esos países.

Nilufar Sherzod, Miss Tajikistan y Miss Naciones Unidas 2010.
El problema que tienen es que la historia soviética tapó la mezcla étnica, cultural y religiosa que hay en esos países. Hoy afloran problemas que en Europa se resolvieron con sus más y sus menos hace cien años.

El infierno o la mala suerte de nacer donde no debes.
Es el caso de Tayikistán, un lugar horrible en el mundo, que no fue bendecido por el petróleo ni el gas natural, pero que sin embargo aparece en mitad de Asia Central, en un lugar que nadie quiere, lleno de montañas y rodeado por países...  países que hay que darles de comer aparte (China, Kirguizistán, Uzbekistán y Afganistán; y por lo escarpado de la zona, Turkmenistán y Pakistán los podemos meter como fronterizos). Tayikistán es ese tipo de lugares en los que vas a la oficina de correos y el cartero te atraca.

Si Osama se escondiera en Tayikistán, no lo pillaban. Por cierto, tiene la superficie de Aragón y Castilla y León juntas, unos 150.000 km².
En principio, Tayikistán es «la tierra de los tayikos», sin embargo el gobierno tayikistaní se preocupa por desarrollar una extraña ingeniería legislativa para dejar bien clara la distinción entre tayiko y tayikistaní. Y es que no todos los tayikistaníes son tayikos aunque ese sea el grupo étnico mayoritario. Sí amigos, distinguir entre grupos étnicos es lo común en el planeta hoy. Lo raro es lo que ocurre en occidente. La gente se mata a paladas por ahí por conceptos que para nosotros no existen. Ojo, no olvidemos que para nosotros no existen esos conceptos porque aquí nos matamos a mordiscos mucho antes que otros sitios del mundo.

Historia tayikistaní en 30 segundos

Tayikistán coincide bastante con la región de Bactria. Una estación de servicio en la parte norte de la ruta de la seda, del Imperio de Alejandro hasta China. Si cogéis un atlas histórico-geográfico y vais a la zona desconocida pero interesante, está en la conexión entre la cordillera del Pamir y la cadena montañosa de Shan, que conecta con el Himalaya. Esa zona del mundo que hoy pertenece al área de co-prosperidad rusa, pero que sin embargo tiene topónimos chinos porque en los últimos doscientos años China no fue gran cosa, pero antes sí.

Estas montañas tan horribles siempre estuvieron entre persas y chinos. Como las montañas estaban en el este, los tayikos aprendieron persa y no chino. De hecho, el idioma tayiko es el mismo que el persa, puede que más arcaico que el persa de Irán e inteligible con este. Pero escrito en caracteres cirílicos. Cosas del tito Stalin. Bien, pues Tayikistán siempre fue la frontera oriental del imperio persa. Una frontera que no había que civilizar porque no había que mantener tropas. Es una zona escarpada en la que hay picos de 5.000 a 7.000 metros de altura que hacen de frontera natural con China.

Pues esa gente estaba tan tranquila secuestrando caravanas comerciales chinas, asaltando ciudades persas para tener esclavos y demás cosas, cuando de pronto un día Carolina del Sur se independiza de los Estados Unidos y el Imperio Ruso deja de importar algodón. El zar, que no tenía muchas luces, decide que antes de comprar algodón a los ingleses, prefiere conquistar una zona cálida y atrasada como es la Bactriana, civilizar a esos bestias y ponerles a recoger algodón. Después de 30 años de guerra, más o menos ganan los rusos que dejan como vasallo al emir de la zona. Un par de jueves más tarde, entran los soviéticos en Dushanbé y capan al emir.

El algodón: razón de ser y  símbolo de Tayikistán.
Como buenos revolucionarios, los bolcheviques cogieron un mapa de Asia central, un lápiz y un par de botellas de vodka. Trazaron fronteras por donde les salió de las narices y la mitad de los tayikos acabaron en Uzbekistán. Años más tarde, el tito Stalin, con su política de migraciones forzosas lo acabó de arreglar. La idea tenía un loable fin: la holización de la URSS, pero se saltó el paso previo de enseñar a leer y a escribir a esa gente. Tayikos, kirguises y uzbekos esperaron en sus casas hasta que las ansias de libertad destruyeron el muro de Berlín y cuando desaparecieron la KGB y la Milicia, se empezaron a degollar en la calle como animales.

Ramón

A Ramón le gusta el fútbol.
Emomalii Rahmon, al que llamaré Ramón para abreviar, era delegado de una granja colectiva tayika cuando Tayikistán declaró su independencia. En calidad de delegado de esa granja, formaba parte del Soviet Supremo tayikistaní. En 1992, entre protestas en la capital, dimite el presidente del país, después dimite el portavoz del Soviet y Ramón por carambola pasa ser nuevo portavoz y decide ser él el presidente. Desde aquellas manda en el país, pero no de forma incontestable.

Ramón es el Pepe Bono de Asia Central (aunque no lleva tanto en el poder como Pepe Bono, todo sea dicho).
El bueno de Ramón, que de vez en cuando hace enmiendas a la constitución para seguir presentándose a las elecciones (que siempre gana por el 99% de los votos), permite que existan unos pequeños partidos opositores en el parlamento. Con ello demuestra que hay libertades civiles. Los políticos opositores reciben palizas de vez en cuando, pero son gajes del oficio.

La Hillary de tournée con el dictadorzuelo tayikistaní. Ojo al de bigote que tiene pinta de gustarle los golpes de estado. Yo si fuera Ramón me lo cargaba (aunque probablemente ya esté muerto).
De 1992 a 1997 (o 1999, según dónde te informes) hubo una cruenta guerra civil en el país entre bandas partidarias basadas en clanes y disputas ancestrales postergadas por el puño de hierro soviético. Esa guerra originó riadas de gente huyendo del país. Hoy hay cientos de miles de tayikos viviendo en los países limítrofes. Ni me imagino lo que ocurría en aquel país como para que la gente huyese a Pakistán. Por fin llegó la paz de falsete, aunque varios grupos opositores siguen en la clandestinidad, normalmente armados y haciéndole la competencia al gobierno en el tema de las rutas del tráfico de droga. Hoy uno de los grandes problemas de Tayikistán es lograr que regrese buena parte de su población y que una vez en el país tengan casa y esas cosas. Otro gran problema es saber cómo impedir que el gobierno deje de perseguir a sus opositores sin crear un nuevo baño de sangre (parte de la oposición clandestina está formada por grupos del tipo Renacer Islámico, Liga de Amputaciones a Cruzados e Infieles y Osama Tenía Razón (r)).

Ramón, que es un hombre amado por el pueblo, basa una parte de su poder en permitir a occidente establecer bases militares en su territorio para combatir el terrorismo. La otra parte la basa en controlar el monopolio público del aluminio en su propio beneficio y ser el proveedor oficial de todos los tayikos. Por resumir, es algo parecido a lo que pasa en la diputación de Ourense.

Emblema actual de Tayikistán.Emblema soviético de Tayikistán.
La cena del coronel

De los cables de wikileaks concernientes a los informes de la embajada americana en Dushanbé, hay uno gracioso en el que describen cómo subrepticiamente ningún diplomático ruso apareció en una cena ofrecida por la embajada americana y sin embargo sí apareció un oficial que comenzó a contar chistes racistas y a insultar al personal americano. ¿Veis cómo esta parte del mundo es interesantísima?

Creación del estado nacional

Como aliado de Occidente, entra fácil en la OMC. Lástima que en Tayikistán sólo exista una empresa (que es del presidente).
En este contexto de odio tribal, terrorismo internacional, tráfico de drogas y corrupción al aire libre, el gobierno tayiko, cuando no roba, trata de proporcionar una nueva historia a su población. Por una parte relajando la persecución a las minorías, por otra, tratando de explicar el pasado soviético y finalmente con algunas decisiones de su querido líder como la prohibición de los apellidos rusos. El propio Ramón, que se apellidaba Rahmonov, pasó en 2007 a apellidarse Rahmon y sugirió que toda la población hiciese lo mismo. Tayikistán está histórica, lingüística y culturalmente ligada a la tradición persa, por lo tanto, las autoridades tratan de destruir el componente de asimilación cultural rusa que llevaron a cabo los soviéticos con sus genocidios y migraciones forzosas.

Desde luego que en comparación con otros países de la zona como China o Irán, en Tayikistán existen más libertades públicas (siempre y cuando no te metas en política), sospecho que por influencia de los países occidentales que tienen bases en el territorio y sin cuya colaboración el gobierno tayiko no existiría. Dicho lo cual, debo añadir que Tayikistán también destaca especialmente por ser un lugar al que los periodistas van a morir.

Un poco más de drama

Tayikistán hace frontera con la provincia china de Xinjiang, esa provincia que es opaca al resto del mundo. Esa provincia china con enfrentamientos diarios entre han y uigures que dejan muertos por las calles. Además, hace frontera por la parte más escarpada. No existe la posibilidad de obtener datos sobre el trasiego de personas de un lado a otro de la frontera. Lo dicho, si por ahí ves una oficina de correos, huye. Lo más probable es que el cartero te saque los órganos y venda a tus hijos como esclavos.

La tele tayika es como la telegaita. Luar todo el día:


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2 comentarios:

Teseo 26 abril, 2013  

Bueno, por lo menos la gente es elegante, viste con traje y corbata y van bien afeitaditos. Lo que ya no entiendo es que jueguen al fútbol en camisa y pantalón largo. Y con la misma ropa planten abetos... ¿No son muy blancos para estar entre Afganistán y China? ¿Son Kalash o los rusos les hicieron alguna judiada?

Pablo 28 abril, 2013  

Algunos tienen mezcla rusa, pero los tayikos son básicamente persas.

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