lunes, 18 de febrero de 2013

Vender más Europa

Europa tiene un plan. La Eurocosa va a entrenar a eurofuncionarios para meterse en internet a decirnos que Europa mola. De cara a las elecciones de 2014, los eurócratas se dedicarán a vigilar la red, seguir conversaciones y controlar temas de actualidad para que no decaiga la euroafición.

Lo entiendo. Los eurócratas quieren una Europa «porque sí». Consideran la Unión Europea una unidad de destino y ese es un cimiento muy débil. Ante su debilidad argumentativa, lo que les queda es tratar de controlar la red para que el discurso oficial responda a sus intereses. Hacerse trampas al solitario, etc.

El mentat es la evolución natural del eurócrata.
Si tienes una idea que es muy buena para todos, no te hace falta pagar a nadie para defenderla. En primer lugar, porque habrá muy pocos detractores (partiendo de que el 10% de la población sufre algún tipo de psicopatía, siempre va a haber gente bizarra, pero es una minoría). En segundo lugar, porque ese posible beneficio hará que la gente defienda la idea de forma natural, sin presiones. Ah, pero en la UE son especialitos: tienen que hacer lobby de sí mismos.

Es una idea muy original: que Europa haga presión a Europa para defender el cotarro europeo. Una cosa es que cocacola meta pasta en los políticos para que se aprueben las bebidas azucaradas en las escuelas públicas. Se crea un debate (si sabemos quién paga a quién) y no lo tienen fácil (cocacola y los dentistas estarían enfrentados a los vendedores de agua embotellada, que por cierto, son los mismos que venden cocacolas, ups). Otra muy diferente es que la construcción política europea se autoasigne financiación para engañar a la gente y venderles un debate inexistente. Digo que el debate es inexistente porque la Eurocosa no acepta opiniones en contra. La libertad de expresión la dejamos para decidir quién se va de la casa de Gran Hermano. Gloria de la modernidad. Espíritu de nuestro tiempo.

Museo de la Memoria Histórica. Vietnam.
La propia medida de «supervisar los blogs y las redes sociales» buscando opiniones en contra de la Eurocosa para responder (combatir) ya nos da mucha información acerca del carácter de esta Unión Europea. Repetir referenda hasta que salga lo que ellos quieren, vigilar lo que se opina y decir que Europa es necesaria porque si (unidad de destino): gran trabajo, chavales.

Ok, voy a tratar de ser un poquito más justo. Voy a concederles esa justicia que a nosotros nos niegan. La UE tiene que hacer propaganda de la UE porque casi nadie de la UE sabe a qué se dedica la Eurocosa ni cómo toma las decisiones ni nada de nada. Pero cuidado: la línea que separa una campaña de información de la pura propaganda que roba alternativas al público es sutil. Cruzarla es tentador y, de momento, no hay nada organizado para oponer resistencia. ¿Cómo esperar que se contengan? Quien tiene el poder lo usa para su beneficio y hoy el poder en Europa no es representativo, ni hace pensar que pueda existir un auténtico debate en condiciones justas para ambos contendientes.

Del Mapa intelecutal y cotejo de naciones.
Existe un cotarro europeo que resulta ajeno y hostíl a mucha gente por muy variadas razones: quienes pensamos que la UE reproduce los errores de los estados nacionales (por ejemplo, emprendiendo campañas de auto-propaganda y control del debate en la red) y quienes aspiran a una idílica «Europa de los pueblos», no tenemos nada en común, tan solo la ojeriza por la construcción europea. Enfrente están quienes ciegamente y sin pensar que necesitan dar explicaciones a nadie, van a la utopía europea: el colchón que los Estados Unidos tenía que poner para que en sus limes no se encontrara al Ejército Rojo. Hoy el Ejército Rojo se ha replegado. Acecha, pero es inactivo. Y los Estados Unidos tienen que dedicarse a vigilar el Extremo Oriente. ¿Con estos ingredientes y teniendo en cuenta la larga serie de tristes guerras europeas, vamos a hacer algo más que un totum revolutum? ¿Qué tipo de unión política es la que se puede construir sin un idioma común, ni una religión común, ni siquiera unas aspiraciones compartidas acerca de cómo debe ser el resto del mundo?

Salía Hollande por la tele previniendo de la no creación de una Europa del sur y otra del norte (tema muy importante para Francia, pues los franceses quieren estar en el norte y son el sur). Tan solo semanas antes, la aviación francesa bombardeaba a terroristas en Mali. No era una misión con bandera europea, sino con bandera francesa (con ayuda española, canadiense, estadounidense y británica, claro). Este tan solo es un ejemplo cotidiano del discurso incoherente de esos constructores de Europa.

Europa es un modelo para exportar al mundo. Tiene entre sus valores la paz y el diálogo.
Pero hay más. Más ejemplos de la incoherencia de ese viaje sólo de ida a la euroutopía. El tema de salir de la UE. ¿Qué diría la gente si existiera un club en el que se entra pero no se puede salir? Sonaría raro ¿verdad? Lo es. Pero no se cuenta toda la historia (aunque ahora, con la movida en Escocia y Cataluña, empiezan a salir datos). La Eurocosa no habla de cómo salir de la UE. Sin embargo, cuando Argelia se independizó de Francia, tuvo que salir de la CEE. Y Groenlandia, en 1982, siendo una provincia danesa, votó y salió (hoy los eurócratas se las ven y se las desean para meter a esos eskimos en vereda de nuevo). Ah, pero estas minihistorietas europeas no se dicen en voz muy alta. Ahí están los independentistas catalanes aspirando a salir de España y quedarse en la UE (¿?). Posición que contrasta con los caledonios, que ya asumen que salir del Reino Unido significa salir de la UE (y de todos los tratados de Derechos Humanos, la Convención de Ginebra, etc.: si se independizan, mientras no ratifiquen tratados internacionales, la policía escocesa puede convertir toda Escocia en... ¡Guantánamo!).

Europa se construyó con debate democrático y paz.
Y si hablamos de salir, podemos hablar de entrar. La ampliación natural pasa por los Balcanes e Islandia. Sin embargo a la continuidad territorial europea le sale una pequeña burbuja en su centro: Suiza. La UE deja que cualquiera (Turquía) hable de acceder a ella, pero no se detiene ni un minuto en tratar el asunto suizo. ¿Por qué no existe ese debate? No lo sé. En esta Unión Europea hay cosas de las que no se habla y punto.

En fin, sigamos engordando a ese monstruito. Sigamos haciendo como que existe una elección democrática (puedes comer pollo a la Pantoja, pollo al chilindrón o pollo a la cerveza, pero al final sólo comerás pollo), dejemos que sigan confundiendo oponerse a esta construcción europea con oponerse a cualquier construcción europea. Sigamos así, que nos irá de perlas.

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3 comentarios:

Teseo 19 febrero, 2013  

La CEE no es lo mismo que la UE. Independizarse de la UE tampoco puede ser igual a hacerlo de la CEE.

¿Y los Ruskis? ¿Por qué no pueden entrar en la UE? Y no me refiero a Putín.

Pablo 22 febrero, 2013  

No entiendo el silogismo.

Los rusos tienen su propia idea del mundo.

Teseo 23 febrero, 2013  

Argelia y Groenlandia se independizaron de la CEE, no de la UE. Escocia y Catalunya lo tienen más dificil. Cuestión de acuerdos internacionales.

En cuanto a lo de la expansión de la UE, prefiero a los Ruskis a los Turcos y son mejor tolerados por algunos (Grecia). Y con Ruskis no me refiero sólo a los rusos (que tienen sus cosas) sino a un montón de paises detrás del telón que formaban parte del Imperio Soviético.

Y molaría una UE haciendo frontera con China.

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