viernes, 16 de noviembre de 2012

Vetos en la comisión de secretos oficiales

ERC tiene pocos amigos en el Congreso de los Diputados. Así se explica que por tercera vez un diputado de su formación no haya obtenido plaza en la comisión de secretos oficiales. Necesitaban 210 votos para meter ahí dentro a un garrulo o garrula y sólo consiguieron 91. La primera vez que lo intentaron, obtuvieron 132 votos. Tienen pocos amigos y encima los van perdiendo.

Vía.
El argumento utilizado por el portavoz del PP no ha variado mucho en los últimos diez meses: hay que proteger al Estado, ERC no es de fiar, etc. Es el mismo argumento que emplea el PSOE para vetar a Amaiur en esa comisión (cómodamente, conociendo el veto pepero, hoy pueden votar a favor del ingreso de ERC: les sale gratis y se venden como hiperdemócratas cuando están haciendo lo mismo con otro grupo político, pero bueno).

Dentro del Grupo Mixto, se acordó enviar a esa comisión a un miembro de ERC. Parece que el PP no tiene problemas en que el grupo envíe al diputado de UPN o a la representante de Coalición Canaria. Supongo que esos sí pasan el corte: puedes salir a comer con ellos, se comportan, no se defecan encima y se tiran de los pelos gritando cosas sobre los extraterrestres, etc.

El razonamiento es lógico: gente que quiere destruir el país, no debe tener acceso a información sensible relacionada con estructuras críticas e inteligencia. El caso es que CiU, PNV y los neocomunistas tienen acceso a la comisión. Compartiendo fines, representando lo mismo, ¿por qué unos sí y otros no? Es más, incluso sorprende la presencia de la portavoz socialista, conocida por no ser precisamente el lápiz más afilado del lapicero. Esto y otras cosas, me hace pensar que esa comisión no trata asuntos sensibles. Esa comisión más bien será análoga a otras en las que se aprueban partidas para pagar gastos extraordinarios sin dar muchas explicaciones. Si es así, no tiene sentido vetar a ERC o a Amaiur para «proteger al Estado», si no es para venderte a tu electorado como «protector del Estado».

Los malpensados, podemos tirar del hilo y sospechar que ni PSOE ni PP son los más propicios para «proteger al Estado». Al fin y al cabo, son grupos de resistencia al cambio, con intereses muy fuertes en proteger cosas diferentes al Estado (¿os acordáis de De la Vogue perdonando a Botín y Botín apoquinándole una jubilación dorada, con ONG a medida en el paquete?). Los malpensados, sospechamos que los grandes partidos tienen otras lealtades diferentes al Estado, exactamente igual que los casos de ERC y Amaiur.

Pero no hay que ser malpensado. Es tan solo anecdótico que los partidos primero se protejan a sí mismos, luego a sus acreedores, después a sus negocietes y en último lugar al Estado. Eso no pasa.

Lo que pasa es mucho peor.

Una mayoría de grupos consideran a otros grupos no aptos para conocer información sensible. Sin embargo sí los consideran aptos para presentarse a las Elecciones Generales, legislar, obtener financiación pública, etc. Es ésta la paradoja que deben explicar y dejarse de titulares y de marear al personal como si fuéramos imbéciles.


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