jueves, 9 de agosto de 2012

Soluciones extrañas a la crisis de deuda

La crisis nos brinda una oportunidad perfecta a muchos españoles para golpear la barra del bar y proponer soluciones mágicas. Me parece muy bien debatir y proponer cosas, creo que es algo bueno que en la calle se debata de los asuntos públicos y la gente tenga formada una opinión. Al fin y al cabo, como ciudadanos romanos, nuestra sociedad se vertebra entorno a ciudades y el corazón de la ciudad es el foro.


Una de las soluciones a la crisis más descacharrantes que he leído últimamente se la debo a Daniel Marín, que en su blog de intereconomía propone la vuelta a la peseta (hasta aquí algo bastante frecuente) y hacer un timo de la estampita masivo. Veamos en qué consistiría el mayor latrocinio del universo conocido.

España tiene una deuda pública de 599.216M € nominada en euros. Los españoles tenemos en depósitos 2.441.169M € nominados en euros también. Vale, pues imprimimos pesetas para respaldar todos los depósitos. Luego, el estado ingresaría 2.441.169M € en euros (a cambio de la misma cantidad de pesetas-papelitos que no le cuestan nada).

Bestial, acabamos de poner a cero toda la deuda pública del país y encima nos sobra una cantidad brutal de dinero en euros. ¿Algún problema? Si me cambias cada euro que tengo en el banco, por la misma cantidad (no el mismo valor) en pesetas, te mato.

-No, pero yo pensaba que...
-El creíque y el penseque son amigos del tonteque.

Coeficiente de caja del 100%

Esta loca idea se parece lejanamente a otra de Huerta de Soto en la que hablaba de exigir a los bancos un coeficiente de caja del 100%. Es decir, acabar con el modelo de reserva fraccionaria (cosa que no comenta el anterior blogger), por lo tanto con los bancos centrales y por lo tanto con el monopolio de la moneda.

Con un coeficiente de caja del 100%, los bancos tendrían que vender droga para obtener beneficios con los que poder conceder créditos. A mi no me importa que un banco venda droga, pero entiendo que sería muy difícil la financiación en este medioambiente. Quien dice vender droga, dice cobrar comisiones, para mi es lo mismo.

El gran beneficio de este sistema sería que te desaparece la deuda pública (a no ser que emitas bonos a largo plazo y te inventes algún tipo de interés extraño: probablemente los Estados acabarían expropiando todas las minas de oro y plata para poder pagar a sus soldados), y sería (prácticamente) imposible un comportamiento burbujil en ningún mercado. La gran desventaja vendría por el lado de la financiación, quienes pudieran conceder crédito serían los que el día del cambio al patrón oro, fueran ricos (bancos, grandes empresas, el perro de la Lotería...). Habría poca movilidad social (este aspecto creo que no ha sido estudiado a fondo), etc. Es decir, como siempre en esta vida: pros y contras.


Europesetas (electrónicas)

Tengo un paisano que propone algo más plausible (ya que no obliga a un cambio jurídico a nivel europeo). Se trata de -sin tocar el euro y su estatus en España- crear una nueva moneda nacional que solo sea aceptada en España y su circulación sea forzosa (este punto es importante ya que se trata de... billetitos de monopoly). La propuesta viene motivada porque a juicio de este economista, el euro es una moneda hecha a medida de Alemania. La heterogeneidad de la Eurozona y los requisitos con que se fundó el euro no fueron pensados para el bien del conjunto sino de Mitteleuropa.

No niega que esta es una crisis estructural (a varios niveles, diría yo), pero defiende que en el corto plazo esta crisis sigue el esquema clásico de una crisis de demanda (aquí habría mucho que comentar: estamos en una zona económica en la que cuanto peor nos vaya, más competitivos somos, así que...). Para resolver lo que él llama "circularidad perversa" (crisis de demanda, enfriamiento económico), propone la introducción de una moneda paralela al euro. El problema es que lo expone de tal forma que si estudiara una ingeniería, lo expulsarían de la carrera:
Esta moneda simultaneada con el euro, llamémosle de momento europeseta, será además de curso legal y forzoso asignando a 1 europeseta el contravalor de 1 euro. Mi propuesta es estrictamente económica, dejando a políticos y juristas la implementación legal. Asimismo, soslayo de momento los aspectos técnicos de la cuestión -ley de Gresham, velocidad de circulación de la moneda, base monetaria, control de M3, pagos de pensiones debidas a residentes en el extranjero, dividendos e intereses a accionistas no residentes, porcentajes de precios a pagar en europesetas y euros, porcentaje de salarios de funcionarios, prestaciones por desempleo y pensiones a retribuir en europesetas y euros, porcentaje de impuestos a pagar en una y otra moneda, etc.- para centrarme en la pertinencia de la propuesta.
Ole. Usted vaya soslayando.

En general me parece una propuesta más elaborada que otras. E incluso deja espacio para que el emisor de las europesetas sea el propio BCE. Esto no sería problemático porque esas europesetas no cotizarían como divisas, se emplearían para transacciones internas españolas. Con lo que, por ejemplo, la necesidad de financiación exterior de España se vería muy reducida (tendría que pedir pocos euros ya que una importante parte de sus pagos serían en europesetas). Esto a su vez reduciría la prima de riesgo, etc.
En estricta lógica económica, el euro solo lo necesitamos para importar (bienes, servicios y divisas), exportar, reembolsar las deudas contraídas por particulares (empresas y familias) en el extranjero, pagar a nuestros funcionarios en misión fuera de las fronteras (embajadas, cooperantes, militares, etc.) y hacer frente a los vencimientos de intereses y principal de la deuda pública en euros en manos de particulares, residentes o no, o de instituciones extranjeras. Pero para comprar un o alquilar un apartamento, tres quilos de manzanas cosechadas en España o pagar las prestaciones de desempleo, las pensiones y el salario de los policías municipales no se necesita ninguna moneda convertible exteriormente: es suficiente que sea legal y de curso forzoso con un contravalor igual al del euro. Por tanto ¿qué pasaría si, verbigracia, el Estado desembolsara la mitad de sus pagos en euros y la otra mitad en europesetas? Pues sucedería que los pensionistas, verbigracia, tendrían exactamente el mismo poder adquisitivo que en la actualidad salvo que quizás no pudieran viajar tan frecuentemente al extranjero ni pudiesen consumir tantos bienes y servicios de importación. En compensación, el Estado estaría menos sometido a la tensión de los mercados al emitir deuda en europesetas. De esa guisa, se rompería el esquema Ponzi actual y la economía española entraría en una dinámica virtuosa si paralelamente se acometen las transformaciones necesarias para asentar la competitividad de nuestro país. Y para paliar el peligro inflacionista en el largo plazo –de momento, hay factores de producción, mano de obra y capital, subutilizados- se puede inscribir en la Constitución alguna restricción razonable respecto al gasto del Estado sea en la moneda que sea.
Hay unos cuantos brindis al sol, pero no puedo evitar acordarme del tema de la competencia de monedas y las "monedas libres".

Dinero libre

Si que haya varios panaderos hace más justo el mercado del pan. ¿Que haya varias monedas no hace más justo el mercado de la moneda? Siempre que pienso en esto no puedo remediar acordarme de la gente que no es muy buena en matemáticas. Creo que un gran impedimento para la libre competencia de monedas es que la gente no es buena llevando cuentas. Olvidaos de ecuaciones extrañas, desarrollos teóricos y razonamientos lógicos: la gente no sabe matemáticas y si queréis una prueba, mirad cuánta gente juega a la lotería.


El dinero libre es una moneda que sirve como dinero y no como nada más. Por su acumulación no eres más rico y por su carencia no eres más pobre (en cierto sentido sí eres más pobre porque tu capacidad de adquirir productos se ve limitada, pero bueno). El truco está en que el dinero se vaya gastando, deteriorando, agotando su uso. Imaginaos que en lugar de un billete de 100 euros, tienes 10 decilitros del líquido azul de los anuncios de compresas. Cada vez que esos 100 euros cambian de manos, queda menos líquido, así hasta desaparecer. La versión aburrida es que el dinero sea válido durante un tiempo. Que los billetes caduquen.

¿Cómo acumular riqueza? Varias formas: ser bueno en tu trabajo (tú tienes un valor intrínseco), ser propietario de un trocito de una empresa,... Además, acabas con la clase rentista y con esas gerentes cuarentonas de las discotecas de Puerto Banús. El precio del dinero se mantiene constante porque la cantidad de dinero disponible sólo aumenta de forma directa con la cantidad de riqueza disponible (sí, necesitas una entidad emisora basada directamente en la confianza que cada agente económico aporta al sistema). El gran problema de esto es que nunca tendrías un programa espacial. Ni autopistas. En general no me fío de un sistema monetario que se basa en la bondad de los demás.

Sistemas monetarios de ciencia ficción

No es casualidad que la mayoría de autores de ciencia ficción sean libertarios. Usar mucho la imaginación hace que te plantees cómo funciona el mundo. Así, encontramos la Unidad de Valor Estándar de Jack Vance, equivalente a una hora estándar de trabajo. Algo parecido es basar tu moneda en lugar de en tiempo, en calorías. También están los modelos basados en algo muy precioso -como un patrón oro-, que por ejemplo en Marte, podría ser el oxígeno.

En obras de ciencia ficción 'hard', no dan muchas vueltas con la moneda. Simplemente se describe un intercambio electrónico: si toda la moneda que hay está contada, y cada intercambio se contabiliza, el fraude y el robo son (casi) imposibles. En estas historias o bien no hay ricos (ya que todos son ricos) o bien los ricos lo son por tener cosas (no dinero). La moneda se convierte en un medio de cambio que carece de valor intrínseco (a nadie le importa que alguien tenga mucho dinero, las sociedades basan el éxito social en otros aspectos vitales).

Caso particular es Star Trek donde la Federación ha dejado de usar monedas. Tienen una máquina que es un replicador, que crea cualquier pequeño objeto a voluntad. (Nota: los Ferengi sí usan una moneda y la fabrican de un material que no se puede replicar).

La solución a la crisis está clara: inventar el replicador.

La solución más extraña de todas

La solución más rara y absurda para la crisis de deuda de España es... lo que ahora están haciendo nuestro gobierno y el BCE.

Subir impuestos, aumentar la deuda pública, mantener todos los palos en las ruedas del sistema productivo, no dejar caer ningún banco; son justo las cosas que no hay que hacer. Y es precisamente lo que se está haciendo. Es muy raro tratar de solucionar así nuestro problemón.

Bola extra

'Moneda' viene de Juno Moneta, el templo a Juno donde se acuñaban las monedas. Etimológicamente, se emplea la misma raíz que en la palabra 'admonición', que significa advertencia o recordatorio (en latinajo, monere).

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1 comentarios:

Teseo 09 agosto, 2012  

Que Alemania le preste cantidades inmensas de euros a España al interés con el que consigue los préstamos Alemania (o un poquito menos, en plan buen rollito).

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