jueves, 26 de enero de 2012

10 mitos populares sobre el espacio

Las películas, los comics y los libros ejercen una gran influencia en el magín colectivo. Por motivos de argumento, clímax o por aprovechar los grandes efectos especiales, muchos autores se toman licencias. Tampoco ayuda a las descripciones que la mayoría de las veces observemos el espacio desde la Tierra. Nuestra atmósfera varía los colores, distancias aparentes y posiciones de los astros (un efecto como el que se produce al ver a través del agua). Estas licencias hacen que la gente tenga ideas equivocadas sobre cómo es el espacio, la última frontera (con permiso de las profundidades abisales).

Para la siguiente lista me basaré en un divertido artículo de cracked.com y añadiré cosas de cosecha propia.

Cinturón de asteroides

Películas como El Imperio Contraataca o The Last Starfighter nos pintan cinturones de asteroides en hora punta. Naves espaciales que ignoran los principios de la inercia, culebrean entre enormes asteroides. Esto es una visión muy equivocada de cómo son los cinturones de asteroides.

Nuestro cinturón de Kuiper entre las órbitas de Marte y Júpiter, está compuesto por cientos de miles de asteroides. Su tamaño va desde Ceres (casi 1.000 kilómetros de diámetro) hasta los pequeños de menos de un kilómetro. Según calcula la NASA, la distancia media entre cada asteroide, va de uno a tres millones de kilómetros. Si los asteroides estuvieran muy juntos, se producirían choques, estos choques despedirían a los asteroides a la profundidad del espacio. Por eso es dificil que los veamos juntos (aunque hay asteroides que orbitan de forma acompasada en valses espaciales, asteroides con pequeñas lunas-asteroides a su alrededor, etc).

Y no, no existen los “campos de asteroides”.

Agujeros negros malvados

Se nos suelen pintar a los agujeros negros como pozos de succión infinita. Es cierto que su atracción es tal, que hasta crean distorsiones en el tejido espaciotemporal. Pero esto no significa que sean incognoscibles o malvados. Existen varios tipos de agujeros negros que emiten diferentes radiaciones y sólo lo que ocurre más allá del horizonte de sucesos es una singularidad con la que podemos especular. El agujero negro es una de las formas en que una estrella supermasiva “se muere”. Sabemos que en el núcleo de nuestra Vía Láctea hay al menos un agujero negro, pero no debemos preocuparnos.

Absorbe la luz, así que no se puede
fotografiar, pero lo que está fuera
aparecería distorsionado
Incluso si sustituyéramos nuestro Sol por un agujero negro con su misma masa, la Tierra seguiría orbitando exactamente igual que lo hace ahora. Los agujeros negros deben cumplir con las leyes físicas conocidas (fuera de su horizonte de sucesos), es decir, deben cumplir con Newton y Einstein. Si tu nave interestelar se encuentra con un agujero negro, tienes mucho tiempo para girar un poquito y pasar de largo. Por tanto, es dificil que te ocurra lo que a la novia del protagonista de Pórtico, que se quedó “atrapada” orbitando un agujero negro. ¿Entonces cuándo se produce la espaguetización? Cuando te acercas lo suficiente como para no poder usar tus motores y salir de su atracción. Pero eso te puede pasar exactamente igual con nuestro Sol o con la Tierra misma.

El Sol es amarillo

Decimos que el Sol es amarillo porque lo solemos ver amarillo. Cuando amanece o anochece, lo vemos rojo. Bueno, esto se debe al efecto de nuestra atmósfera: la composición química de la atmósfera atrapa las longitudes de onda más cortas de la luz visible, con lo que si al blanco del sol le restamos los azules y violetas, nos queda un toque más amarillo o rojo. Si salimos de nuestra atmósfera, a unos 100 km de la superficie de esta bola azul, veríamos al sol con su color verdadero: blanco.

El cielo de Marte es rojo
Cielo incorrecto, trajes incorrectos,
nave incorrecta.

Esta es de mis favoritas. En Crónicas Marcianas, incluso se ve a Rock Hudson en camiseta de manga corta: si Marte es árido y rojo, es que hace calor. (No, no hace calor, de hecho, hace mucho frío). Lo cierto es que a Marte le llega aproximadamente la mitad de luz solar (radiación solar) que a la Tierra. La composición de su atmósfera, fundamentalmente CO2, hace que el cielo tenga color blanco. La combinación de lo blanco, las partículas en suspensión que pueda haber por tormentas de arena, y la poca luz solar que llega, nos pintaría un Marte que no llega a estar en penumbra, pero casi, como si permanentemente hubiera un eclipse de Sol.

¿Entonces cómo es que en las fotos de Marte que aparecen en los dominicales se vea el cielo rojo? Esas fotos están coloreadas. Suena a explicación tonta, pero es la verdad.

La reentrada siempre es muy peligrosa

Malditos recortes presupuestarios.
Cuando las naves espaciales entran en la atmósfera, películas como Apolo 13, nos pintan un panorama poco apetecible: muchas vibraciones y una bola de fuego tiene a los astronautas pendientes de que los tornillos no se suelten. La culpa de esto no es de la atmósfera, sino del presupuesto de la NASA. Si se utilizaran motores para compensar la atracción gravitatoria en sentido opuesto, la reentrada podría realizarse más lentamente.

La bola de fuego que solemos ver, resulta de la ignición del aire comprimido que está deante de la nave. Cuando la nave va a mucha velocidad, el aire se comprime produciendo calor, el calor puede ser tal, que prenda fuego al aire. Si la nave tuviera combustible para la reentrada, podría venir más despacio, sin producir llamaradas. El problema es que cada kilo de carga que subimos al espacio es muy caro, por eso hacemos naves muy resistentes al calor.

Alineamiento de planetas

Los astrólogos de todas las épocas, usaron los alineamientos planetarios para subir su caché. Los alineamientos planetarios son coincidencias previsibles en el espacio. La influencia gravitatoria de los planetas en la Tierra es inapreciable. Es más, la Luna ejerce más del doble de atracción sobre la Tierra que el Sol. Y el Sol ejerce una atracción sobre la Tierra miles de veces más grande que todos los planetas del sistema solar juntos. Echa cuentas. Los efectos gravitatorios de la Luna sobre la Tierra estabilizan nuestros movimientos (rotación, traslación y precesión) e indican a los mariscadores cuándo salir a por percebes o a nuestros surfistas cuándo salir con la tabla a romperse el cuello. No hay nada más.

En Marte no llueve

La atmósfera marciana tiene una leve traza de vapor de agua. Es muy poca cantidad, pero con la baja temperatura precisa, se puede condensar. No habrá orballo o chirimiri en Marte, pero sí es posible tener niebla húmeda matinal en ciertas zonas. Como la superficie siempre está más fría que el aire, esta niebla se precipita sobre las rocas en forma de helada. Una de las primeras fotos de la sonda Viking, en los 70, mostraba helada matinal sobre las rocas. Los polos marcianos tienen color blanco de hielo de CO2 y de hielo de agua.

En la cara oculta de la Luna nunca da el Sol

Esta es fácil: cuando se produce un eclipse de Sol, en la cara oculta de la Luna da el Sol. El mito de que ahí nunca da el Sol viene tal vez porque desde la Tierra siempre vemos la misma cara (siempre logramos sólo ver un 59% de la superficie lunar), esto se debe al acoplamiento de marea.

El espacio es frío

En 2001, Bowman tiene tiempo suficiente
para salir al espacio sin casco.
El espacio está casi vacío. No hay nada que pueda absorber el calor. La transmisión de calor se debe producir entre dos cuerpos en contacto. En el espacio no hay ningún tipo de aire que absorba el calor. Es más, un error frecuente en las naves espaciales populares es que no tienen paneles de irradiación. En el mundo real, lo primero que hace el transbordador espacial al salir al espacio es abrir su bahía de carga (las compuertas funcionan como emisores de calor). Si no lo hiciera, la temperatura de la nave aumentaría de forma constante matando a los astronautas.

Si no recibes calor de una estrella cercana, la poquísima cantidad de hidrógeno que hay en el vacío espacial acabaría por robarte todo el calor, pero le hace falta bastante tiempo. Así que si sales despedido al espacio no te congelarás inmediatamente.


Todo lo relacionado con el Big Bang

Todo conocimiento popular relacionado con el Big Bang es impreciso o simplemente falso. En particular, aquello de que se produce un estallido con origen en un punto superdenso. Es curioso que la gente caiga continuamente en el error, ya que es una de las pocas cosas que está comprobada empíricamente (y desde hace muchas décadas). No pudo haber una explosión en un punto concreto, porque todos los objetos (de masa bariónica al menos) del universo, se alejan unos de otros. Es dificil tener una imagen mental de esto, pero el Big Bang ocurrió en todas partes al mismo tiempo.

No me eches la culpa, el corrimiento al rojo demuestra que los objetos se alejan unos de otros mutuamente. Si bien es cierto que en el espacio muy profundo, en el espacio joven, aparecen las galaxias “muy cercanas” unas a otras, esto ocurre en todas las direcciones. Así que nos podemos imaginar un espacio viejo en cualquier punto de referencia aleatorio y un espacio cada vez más joven según nos alejamos de ese punto aleatorio. Esto ocurre en cualquier lugar y momento del universo.

Como el Big Bang es una singularidad cuántica, en la que por no existir no existía ni el tiempo, simplemente somos incapaces de saber qué pasó. Eso sí, yo soy partidario de la idea de que cada vez nos acercaremos más -asintóticamente- al tiempo t=0.

6 comentarios:

Elentir 26 enero, 2012  

Interesantísima entrada. Me ha llamado la atención, sobre todo, lo de las distancias entre asteroides y lo del color de Marte. En fin, nunca me acostaré sin aprender algo nuevo. Tuiteo. ;-)

Pablo 26 enero, 2012  

Muchas gracias, Elentir. Pues sí que hay cosas curiosas que no dejamos nunca de aprender. ;)

atroma 26 enero, 2012  

Eres un crack.

Pero no me ha quedado muy claro eso último de que nos acercamos al tiempo cero. Mi capacidad de entender eso si que se acerca al cero.

Pablo 26 enero, 2012  

Muchas gracias atroma.

Me explico: el Hubble es capaz de fotografiar los objetos más lejanos del universo (http://hubblesite.org/newscenter/archive/releases/2004/07), desde esos objetos nos tarda en llegar su luz 13.000 millones de años. Es decir, es una foto del universo con menos de 2.000 millones de años. Un universo muy joven. En esencia, lo que hacemos al sacar esa foto es "viajar al pasado".

Pues bien, cada vez viajamos más hacia el pasado.

La sonda WMAP, es la que mejor ha precisado la edad del universo. Es una sonda en órbita a la Tierra que mide el fondo de microondas, compara la cantidad de radiación de fondo entre varios puntos del universo. Esta radiación es la que existía en un universo todavía más joven que el que se ve en la foto del Hubble.

Es decir, cada vez somos más precisos, acercándonos hacia el origen del universo, hacia el tiempo cero, el t=0.

Es muy curioso, pero lo cierto es que sin espacio no hay tiempo, así que de confirmarse la Teoría del Big Bang, debió haber un momento en el que ni siquiera existió el tiempo.

Teseo 26 enero, 2012  

¡¿Cómo no van a existir campos de asteroides terribles que no hacen más que chocar entre ellos?!
Y el cielo de Marte puede ser tan rojo como en la Tierra. La aurora de rosados dedos...
Aunque estaría bien lo de aterrizar en el núcleo del agujero negro, para ver lo que pasa.

CLD 27 enero, 2012  

Vale que Bowman en 2001 no se hubiera congelado instantáneamente, pero ¿no hubiera explotado su cuerpo en atmósfera cero antes de que se presurizara la nave lo suficiente?

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