jueves, 15 de febrero de 2018

Gentilicios y misterios de la historia

Los gentilicios pueden ser pistas contemporáneas de un pasado que llega a ser milenario. Entran en la categoría de pequeñas cosas que pasan desapercibidas pero que exprimiéndolas pueden ofrecer el delicioso néctar del peso de la historia que cargamos. A mí esto me parece interesante porque nos ayuda a recordar que el mundo no gira alrededor de nosotros ni la historia comienza en nuestra época. Arrastramos, vaya si arrastramos.

Sexitano


El de Almuñécar (Granada, España) puede que sea uno de los gentilicios más antiguos del mundo. Y ojo que puede desaparecer debido al terrible cóctel de preeminencia anglosajona y corrección política. El actual topónimo parece que no hay duda que deriva del nombre árabe Hisn al-Monacar (fortaleza rodeada de montañas. Es curioso que el árabe moderno (al-Mancar) no conserve este nombre medieval). A su vez este nombre árabe recoge el sentido del nombre original de la primera colonia fenicia en la zona, Sexs (o algo parecido: SKS). Entremedias los romanos romanizaron el nombre fenicio (SKS) y lo cambiaron por Sexitanum o Sexi, un oppidum stipendiarium (ciudadela donde se cobran impuestos) que tras el apoyo a Julio en su guerra contra Pompeyo el Grande pasará a ser municipio con el nombre de Firmum Iulium Sexitanum.

Así pues, el gentilicio de sexitano nos remonta al siglo VIII a.C. siendo la antigua Sexi una factoría fenicia probablemente bajo la órbita de la importante ciudad portuaria de Gadir. Su vocación industrial permanecería durante el periodo romano pues se han hallado restos de lugares de producción de garo (garum hispanum), condimento salado de la cocina romana que se hacía con boquerones y jureles.

Trasquilado

A unos quince kilómetros al norte de Guadalajara (España) se encuentra el municipio de Yunquera de Henares. En realidad el gentilicio de Yunquera es yunquerano pero en Internet se encuentra "trasquilado" como "gentilicio raro". No, no es un "gentilicio raro" sino un apodo. Como cuando se llama a los de Alcocer (municipio de la Alcarria) "brutos":

No he visto gente más bruta
que la gente de Alcocer:
que echaron el Cristo al río,
porque no quiso llover.

Puede que la línea que separa el gentilicio del apodo sea muy fina pero no por ello dejan de ser cosas diferentes. Los apodos suelen ser palabras genéricas y podemos verlos repetidos en diferentes poblaciones: borrachos, jorobados, judíos, mochuelos, patosos, vinagreros, peluzones, gatos (célebremente en Madrid, pero también en Hita, cuya Iglesia de San Pedro, sede del arciprestazgo fue destruida durante la última guerra civil), hambrones, negros, tramposos, tiñosos, andaluces (en la Meseta encontramos "andaluz" como apodo), bufones, encenagados, moros, palurdos, ahorcaperros, tuechos, acelgueros, arrastrados, cabezudos, gitanos, salvajes... y otros quizás con connotaciones no neutrales o peyorativas sino positivas (positivas si no vemos las notas al pie: a los de La Miñosa (un ayuntamiento de 40 habitantes) les llaman golosos no porque les gusten los dulces sino porque decían de ellos que escondían los gatos para comérselos), mansos, cucos, ahorradores, disfraceros, etc.

¿Viaje de novios en La Alcarria? Planazo.
Lamentablemente esta riqueza se va perdiendo por distintos motivos pero al menos nos queda el Viaje a la Alcarria de Cela (mientras no sea censurado) y el silencioso trabajo de anónimos escribanos, normalmente jubilados no recompensados que son los amanuenses de nuestro tiempo.

Regresando a Yunquera hay que decir que lo de trasquilado no tiene que ver con actividades de la lana (el pueblo fue liberado en época de Alfonso VI (s. XI)) sino con una anécdota que se atribuye a sus vecinos que en una ocasión trasquilaron la imagen de su patrón, San Gregorio. Ya sabéis: estas cosas que podían pasar en la luminosa y desenfadada Edad Media pero que ni en broma podían ocurrir en la más supersticiosa y vigilada Edad Moderna.

Chichilindris

Arroyo de la Miel es una importante ciudad de la provincia de Málaga cuya actual consistencia urbana tiene su origen en la temprana revolución industrial de la zona a finales del siglo XVIII. El término chichilindris volvería a tratarse de un apodo y no de un gentilicio, su origen sería relativamente reciente y tendría que ver con la rivalidad con Benalmádena Pueblo en los enfrentamientos deportivos. Así, a los benalmadenses les llamarían "torruscos" por su afición a lanzarles piedras a sus vecinos y los del Arroyo recibirían el apelativo de chichilindris por su supuesta constitución débil (la palabra "chilindrina" hace referencia a algo débil o de poca importancia y sospecho que los tiros van por ahí).

Norbiense

Cáceres. You may not like it but this is what peak civilization looks like.
El gentilicio de los naturales de Cáceres (España) no tiene misterio. La ciudad de Cáceres fue fundada unos treinta años antes de la Encarnación de Jesucristo por Cayo Norbano Flaco, cónsul, nieto, padre y abuelo de cónsules, adscrito a la tribu sergia. A esta misma tribu fueron adscritos los colonos de Norba Caesarina, nombre que recibió esta colonia de ciudadanos romanos en honor a su fundador y al viejo Julio. Cayo Norbano fue uno de los altos oficiales que participó en la guerra civil subsiguiente al tiranicidio de César. Nos consta que estuvo en la batalla de Filipos en Grecia al lado de Marco Antonio frente a Bruto y Casio. Procónsul de Asia tras la victoria en Actio, Cayo Norbano acabaría sus días en Roma como quindecenviro (magistrado religioso con funciones consultivas de gobierno).

Majorero

Los majoreros son los naturales de la isla de Fuerteventura, en el archipiélago canario. Traigo este gentilicio porque me sirve para hablar de otras cosas. El término majorero sería una castellanización de un término anterior (majo o maho) que aludiría a los aborígenes de la isla. Lo de hablar de aborígenes en Canarias es súmamente curioso. Se considera a la población anterior a la incorporación a Castilla en el siglo XV como población aborigen sin embargo estos aborígenes son a su vez colonizadores de un territorio previamente despoblado (me recuerda al caso de los maoríes en Nueva Zelanda: los maoríes colonizan Nueva Zelanda en el siglo XII o por ahí, lo que pasa es que la palabra "colonización" solo parece ser válida para unos). El sustrato más importante de esta población anterior sería bereber (como San Agustín o Septimio Severo, es decir, no tenemos por qué pensar en gente nómada, tribal, no civilizada, etc.) y este aporte de población se debería a planes de fenicios, cartaginenses e incluso romanos.

Lo que me llama la atención de esta historia es cierta desconexión que se produce pues los restos que encontramos de los "aborígenes" son prácticamente paleolíticos o como mínimo de la Edad de Piedra. En todo caso se trata de restos arqueológicos que muestran una menor sofisticación que los que suponemos a los responsables de esa primera colonización. Y es curiosa esta desconexión porque las Canarias no dejaron de ser conocidas durante todo el periodo medieval (esclavistas del norte de África solían parar por ahí y a partir del siglo XIV ya tenemos constancia escrita de navegantes genoveses, portugueses y castellanos hasta los tiempos de la expedición normanda y el asentamiento definitivo de Betancuria y por tanto la reincorporación de Canarias a la Historia Universal).

Juliobrigense

Este gentilicio hace referencia a los naturales de Logroño y de Fontibre.

Fontibre es un pueblo cántabro que se sitúa a unos diez kilómetros al oeste de Julióbriga (de lo que hoy son las ruinas de Julióbriga). Esta Julióbriga —ciudadela de Julio o bastión de Julio— fue fundada al término de las guerras cántabras, dos décadas antes de la Circuncisión de Jesucristo, y estaba a mitad de camino entre el acantonamiento de la IV Legión Macedónica en Pisoraca (Herrera de Pisuerga) y el Puerto de la Victoria (Santander). Curiosamente a mitad de camino entre Fontibre y Julióbriga está Reinosa que es otro ayuntamiento enclavado en el de Campoo de Enmedio al que pertenecen las pedanías citadas. No parece descabellado decir que los de Fontibre asumieron el gentilicio de Julióbriga (incluso puede que se abandonara una ciudad para poblar otra).

Lo de Logroño... lo de Logroño es más complicado que invitar a Rambo a comida china. De Logroño tenemos logroñés y lucroniense que parecen derivar del topónimo sin problema. Juliobrigense no parece tener ningún sentido si solo tenemos en cuenta a Logroño y no otras poblaciones hoy desaparecidas. En el lugar que hoy ocupa la ciudad nos consta la existencia de al menos dos poblaciones diferentes: una romana (Vareia de donde vendría Varea que hoy es un distrito logroñés) y otra celtíbera (genéricamente conocida como Ciudad de Cantabria por descubrirse en el monte Cantabria).

Monte Cantabria. Sip, bastante alucinante. (fuente)
Sin duda nos tenemos que fijar en esta Ciudad de Cantabria ya que el gentilicio juliobrgense deriva de la terminación -briga propia de la época prerromana (ciudadela, fortaleza, promontorio, lugar alto, lugar defensivo). Al monte Cantabria también se le llama cerro de Cantabria y un cerro sería una briga prerromana. Este es el único punto de unión con nuestro misterioso gentilicio pues si nos vamos al topónimo "Logroño" en realidad su origen tampoco está nada claro (en el X hay un "Lucronio" y en el XI un "illo Gronio"). Meternos más en este asunto significa empezar a leer a gente súper-enfadada defendiendo su tesis.

No quiero dejar esto sin apuntar a que ese misterioso asentamiento prerromano (que igual se llegó a llamar Julióbriga y misterio resuelto, id a saber) aparece en el siglo VI después de Cristo en la Crónica Biclarense (PDF, buscad en el año 574). Es decir, un asentamiento prerromano, luego probable asentamiento defensivo romano y que cien años después de la caída de Roma seguía funcionando. Que en el siglo VI a esta parte de La Rioja se le llame Cantabria cuadra bastante bien con el sentido histórico que tiene el famoso Ducado de Cantabria en la época inicial de la Reconquista. Un sentido que tiene poco o nada que ver con lo que hoy conocemos como Cantabria y sí bastante con lo que hoy conocemos como La Rioja y Burgos. (Imagino que esto es pecado decirlo en Cantabria porque todo lo que lleve la palabra Cantabria pertenece a la actual región cántabra que tiene la marca registrada ante Júpiter y las Furias. Una palabra, "Cantabria", que es súper-genérica y que no me extrañaría encontrar en cualquier lugar de la mitad norte de la península Ibérica).

Fin

Lo dejo aquí porque podrían escribirse libros sobre el tema. Tenemos también mirobrigense, aurgitano, brigantino, onubense, agote, cosetano, saldubense... Este asunto venía a cuento de enterarme de que un gentilicio de Aguascalientes (México) es hidrocálido, cosa que me parece una maravilla pues une una palabra griega (hidro) y una latina (calidus). Y las une en el Nuevo Mundo. ¿Quién quiere pincharse heroína pudiendo disfrutar de estas cosas?

6 comentarios:

Fernando García Orza dijo...

Muy interesante y el final es desternillante. ¡Gracias! Cierto, conozco gente de Aguascalientes y a todo el mundo le llama la atención el gentilicio. ¿Para cuando una entrada sobre la labor de romanización, perdón, quiero decir de introducción en la historia universal del continente americano?

Otra pregunta que lanzo: respecto a los brigantinos, ¿no son esos britanos que llegaron a Betanzos huyendo de los sajones? ¿Tiene algo que ver con el vocablo inglés "brigand" que significa bandido o forajido?

Para acabar, una pequeña corrección, Almuñécar pertenece a Granada,aunque no sea un desliz relevante.

Gracias y sigue así.

¡Saludos!

Pablo Otero dijo...

Muchas gracias Fernando.

Sobre la romanización de América tengo cosas que sobrevuelan el tema:

El viaje que lo cambió todo
La polémica de los naturales I
La polémica de los naturales II

Y también he escrito sobre esos quince/veinte años de choque bélico donde España participa en los conflictos civiles de las civilizaciones precolombinas. El asunto de la incorporación a la historia universal está detrás de todo esto aunque no entre de lleno en el asunto (creo que en el primer enlace comento más este asunto).

Los brigantinos que menciono son los naturales de Betanzos para la gente de Betanzos y los naturales de La Coruña para el resto del planeta Tierra y es un nombre que viene de un topónimo romano (s.I romanizaciónn de Galicia). Tú ahí mezclas una historia posteror (s.V): los que huían de los sajones eran britanos y se asentaron en el norte de la provincia de Lugo entre Ferrol y Ribadeo (incluso más allá hacia Asturias).

Respecto a brigand parece que el origen etimológico es el mismo, sería una incorporación del celta a la lengua latina y de ahí a otros idiomas como el inglés (más de la mitad de las palabras inglesas tienen origen latino o romance).

Gracias por la corrección.

Fernando García Orza dijo...

Gracias a ti por ilustrar de manera amena. Cuestiones aclaradas.

Pablo Otero dijo...

Relacionado con lo anterior: El comienzo de la Monarquía Hispánica en Nuevo Mundo

ninest123 dijo...

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Vinnie dijo...

¿Te enteraste escuchando el Nadie sabe nada?
Me ha encantado el artículo. Un saludo.