viernes, 26 de mayo de 2017

Independencia en los límites de la realidad

Con razón el gobierno no da pasos efectistas para detener a los golpistas y es que toda la fanfarria separatista es muy dificil de creer. Tenemos a un portavoz del grupo golpista diciendo que preparan "estructuras de estado que garanticen el normal funcionamiento de las instituciones". Si las instituciones funcionan normalmente la causa de la quiebra no puede ser un funcionamiento anómalo de las instituciones. Esto ya como que quita peso al argumento sedicioso.


Ley habilitante de la patria nueva

Hay más pistas que apuntan a lo poco serio del sainete. En el proyecto de ley habilitante (toda dictadura bananera se construye sobre una ley habilitante) los delincuentes dicen que en lo referente a derechos y libertades que no se oponga a la nueva legalidad seguirá en vigor lo expresado por la Constitución. Todo énfasis que ponga en este punto se queda corto. Normalmente la excusa para trocear un país es que una parte de la población (mayoritaria en un lugar del territorio) no disfruta de unos niveles aceptables de derechos y libertades. En el caso del golpe de los iluminados de Sant Jaume son ellos mismos los que afirman que el actual nivel de derechos y libertades es más que aceptable. Queda descartada la excusa de la restricción de libertades.

Sobre la situación de los funcionarios y de los contratos públicos la ley habilitante viene a decir que todo sigue igual. Se diría que no existe demasiada opresión e injusticia. ¿Entonces qué cambia, qué es lo que les preocupa a los criminales? Pues lo que más cambia, lo que les preocupa, a lo que más botellones le han dedicado es a la justicia. La ley habilitante es más precisa en lo referente a justicia y ciudadanía.


Según la Constitución española ningún español de origen puede ser privado de su nacionalidad. Esta es una de esas cosas en las que no pensamos cuando vamos a comprar el pan. Que no nos puedan arrebatar la nacionalidad significa que somos ciudadanos y no siervos de la gleba. Imaginaos por un momento que se pudiera arrebatar la ciudadanía a la gente, las implicaciones de esto son horribles, esto ya ha pasado y nadie en su sano juicio quiere que vuelva a pasar.

Ah, pero los corruptos padres de la patria catalana de chichinabo dejan abierta la puerta a arrebatar la nacionalidad a quienes se condene por delitos contra la independencia del estado (catalán, supongo, que si no qué risas), delitos de traición (¡wow!), "contra la paz", etc. Yo no soy experto en Derecho Constitucional pero si me piden escribir una constitución yo esto no lo pondría (a no ser que me pidieran una constitución para un estado del Antiguo Régimen en el que unos tipos fueran los dueños de las vidas de la mayoría).


El sinsentido, la precipitación, el infantilismo y la arbitrariedad no quedan ahí. En lo referente a la justicia los separatistas proponen una orgía de tiranía. Jueces elegidos a dedo por el presidente de la Generalidad, fiscales también elegidos a dedo por el mismo fulano... incluso establecen —vía escrotal— el sobreseimiento de casos que llevan juzgados españoles, que es algo así como si Canadá decidiera perdonar las multas de tráfico de Bulgaria. Es-tu-pen-do.

Respecto a la UE estos tipos continúan decidiendo acerca de cosas sobre las que materialmente no pueden decidir. Los golpistas vienen a decir que el derecho comunitario queda tal cual está. Yo me pregunto: si el derecho comunitario queda "tal cual" ¿cuántos parlamentarios eligen en Cataluña para enviar al Parlamento Europeo? La respuesta es ninguno, ergo el derecho comunitario ya no queda "tal cual está". La fantasía tan repetida de "quedarnos en la UE" ha sido respondida con mucha paciencia por funcionarios europeos: la ciudadanía europea existe en tanto uno es ciudadano de un estado miembro, si dejas de ser un estado miembro dejas de formar parte de la UE. Da igual. A esta gente le da igual el mundo que le rodea.

Como ocurre con los fanfic crossover de Harry Potter y Godzilla lo mejor lo dejan para el final. La entrada en vigor de la ley habilitante depende del resultado positivo de un referendum (no comentan ni la mayoría necesaria ni el mínimo de participación, con lo que los golpistas puede votar ellos solos en un burdel y ya funcionaría). A continuación añaden que en caso de no celebrarse el referendum esa ley entraría automáticamente en vigor. Y chimpún, hala. Es decir, es como si dicen que la ley entrará en vigor si mañana se produce un eclipse pero si no se produce pues también entra en vigor. Esta gente camina por la calle con la cremallera del pantalón abierta y todo el material al aire. Todo les da igual. A ver si no van a ser padres de la patria sino poetas simbolistas de una secta nihilista muy rara.

¡Nihilistas! (El gran Lebowski).
Reforma constitucional

Esta idiotez de constitución catalana sin separación de poderes, con ciudadanía arbitraria, que decide sobre cosas acerca de las que físicamente no puede decidir, etc. es el recurso que les queda a los golpistas. Es muy raro que decidan ir por la vía de la imposibilidad total ya que dentro de la ley existen mecanismos no sé si para alcanzar la independencia (espero que no) pero sí para aproximarse mucho. La Generalidad de Cataluña en tanto gobierno regional puede presentar un proyecto de ley orgánica que las Cortes tienen la obligación de debatir. Incluso es competente para presentar un proyecto de reforma constitucional. Sin embargo esta vía no la usan. Si de verdad se creyeran la independencia dejarían de hacer el ridículo, se moverían dentro de la ley... y lo harían constantemente, sabiendo que es una meta a largo plazo. Cualquier reforma hacia la independencia sería bloqueada en las Cortes, pero nada te impide al cabo de un tiempo volver a presentar una reforma y hacer campaña por toda España defendiendo tu posición, y es que lo que no quieren ver es que nos tienen que convencer a los españoles, no a Rajoy. Existe una forma correcta de hacer las cosas con la que el debate sería inexcusable pero no quieren ir por ahí. Nuevamente me reafirmo en decir que lo que buscan los separatistas es el separatismo, no la separación: llevan diez años con la matraca y no han dado ni un paso hacia la separación. Supongo que les interesa el estado de transición permanente, la campaña electoral constante. Lo trágico es que mientras tanto mantienen como rehenes a millones de personas que no se merecen esto.

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martes, 23 de mayo de 2017

El PSOE que surgió del frío

Los militantes del PSOE en su legendaria sabiduría han optado por elegir como jefe del partido al señor con el que perdieron las dos últimas elecciones generales. Los otros dos candidatos ganaron cada uno en su pueblo, cosa que da que pensar (por cierto, un candidato ganó en la comunidad donde el partido cosecha uno de cada cuatro votos, es decir, la comunidad que mantiene vivo al partido). Pdr Snchz (¿os parece poco serio que escriba así su nombre? A mí hay muchas otras cosas que también me parecen poco serias) obtuvo el apoyo de la mitad de la militancia y ahí lo tenemos de nuevo, dispuesto a rematar a su víctima.

Mi ranciómetro va a explotar.
Cuando trato del PSOE mi opinión es poco convencional porque yo no soy de esa gente de derechas que considera al PSOE un "bien de estado" o un partido "de la centralidad". Al PSOE no lo creó Dios ni la naturaleza, ni siquiera una deidad horrible de los cuentos de Cthulhu, el PSOE puede desaparecer mañana y los supermercados seguirían llenos. Tampoco mi opinión sobre elecciones primarias en los partidos es extendida: tal vez en una población reducida (ámbitos locales o provinciales) tenga sentido elegir cargos internos así, pero en organizaciones más grandes dudo que la democracia directa sea un método deseable. Qué queréis que os diga, yo no comulgo con la moda de la hiperdemocracia ni de la hipertransparencia ni de la hiperparticipación. Una organización compleja no debe decidir su dirección en función de campañas publicitarias sino como resultado de decisiones fogueadas para que la élite elegida salga a prueba de balas. Cosas mías.

En todo caso el trago para el militante socialista (qué rancio suena esto) no ha debido de ser agradable: las opciones presentadas nos hablan de un partido en decadencia, sin gente con capacidad adulta para dirigirlo. Esta idea va acorde con sus resultados electorales y en general con la tónica dominante en el país. En una época en la que no se atacan los discursos políticos porque no existen sino que se ataca al propio sistema político, conlleva un alto coste personal poner la cara en la desagradecida actividad política. Hoy los partidos políticos son fábricas de desafección política, un pecado que acabaremos pagando caro.

Qué triste todo el asunto.
Estas elecciones primarias son una muestra más de que lo que ocurre dentro de un partido y lo que ocurre fuera son mundos diferentes. Normalmente la cuestión de esta suerte de disonancia se trata comparando los perfiles entre los militantes y los votantes de los partidos. Los militantes obedecen a una serie de normas de comportamiento dirigidas por la costumbre interna, los favores, los tipos que consiguen cosas, las celebridades hiperlocales, etc. Asuntos que son opacos al votante, que por su parte sólo tiene una forma de participar en los partidos. Pues bien, los votantes le dijeron a PSOE que Pdr no era el adecuado para dirigirlo al perder no una, sino dos elecciones, perdiendo votos en la segunda.

Es extraño esto. ¿Puede ser que los militantes del PSOE conozcan algún arcano que los votantes ignoren? Si se tratara de elegir al líder del partido pero no al candidato no vería problema. No es el caso. Si el líder elegido después de estrellarse electoralmente presentara un nuevo programa tampoco vería problema. Tampoco es el caso.

:(
Leído el proyecto de la candidatura de Pdr Snchz puedo afirmar que vuelve a las andadas que le hicieron perder elecciones ante un rival cuyos contactos del wasap llenan las cárceles y que se dedica a leer prensa deportiva y fumar puros. Medio PSOE ha decidido que el PP tiene cuernos y rabo y que por tanto cualquier alternativa es buena para echarlo del poder. No me meto con algunos puntos concretos del programa como la tasa Tobin, de probada ineficacia, ni con cosas contradictorias como la renta básica de 1.000 euros y el salario mínimo europeo o las reducciones de CO2 y las subvenciones al carbón. Sí puedo hacerlo con asuntos más preocupantes como que por toda respuesta al golpe de estado que se fragua en burdeles de Cataluña encuentre una llamada al diálogo. Esta es una muestra de lo que más rechazo me provoca: la invocación del pensamiento Alicia.

El pensamiento Alicia que domina al PSOE desde el error Zapatero nos describe el mundo de una forma irreal. Nos describe un mundo imaginario donde todo es posible con tan solo proponértelo. Así pues el problema de financiación autonómica y de desigualdades territoriales que tenemos en España se resuelve con federalismo (pero ni una mención a los privilegios en forma de "derechos históricos"). El problema del golpe de estado se resuelve con diálogo. El problema laboral se resuelve con innovación. El problema de la dependencia energética se resuelve con justicia. La lista de apelaciones mágicas, sortilegios y brujerías es infinita.

Qué horror.
Este es para mí el problema fundamental. Un problema que como la gangrena se apodera del resto de partidos e incluso de otros ámbitos de la sociedad. Por ejemplo, ni una mención a la denuncia de una asociación de profesores sobre las presiones que reciben de las regiones para aldeanizar la enseñanza de historia y geografía. Cosa parecida ocurrió hace poco con el PP, reuniéndose de forma oficial con la asociación de homeópatas, que es algo así como reunirse con la bruja Lola.

Es necesario separar la política de la magia. El PSOE eligió magia y con ella cruza el vacío interestelar hacia un planeta sin oxígeno y sin votantes.


viernes, 19 de mayo de 2017

El cuento de la criada (2017)

Tras el estreno de El cuento de la criada en Internet (producción de Hulu) hay un detalle que no he visto demasiado comentado respecto a la gran diferencia entre la novela original de 1985 y su adaptación de 2017: el tema racial.

En la novela original la República de Gilead es, además de misógina, homófoba, anticatólica y antisemita, racista. Los llamados "hijos de Ham" son enviados a Dakota del Norte (presumiblemente para su eliminación) y no hay ni "criadas" ni "tías" negras ni mucho menos "comandantes" negros. Es decir, en la distopía de Margaret Atwood Gilead era todavía más racista que los Estados Confederados. Sin embargo treinta años después esto cambia. En un primer momento se puede pensar que siendo la fertilidad el primer objetivo que busca esa república distópica, no tiene sentido hacerla racista, sin embargo puede que estén operando otro tipo de motivos (quizás contemporáneos tabúes y sería una pena porque no veo justificación para la autocensura cuando estamos tratando con una obra de ciencia ficción de denuncia social).

Ya puestos a pasar por alto el asunto racial Samira Wiley bien podría ser la protagonista porque es la mejor actriz del reparto.
De qué va

El cuento de la criada es el relato de una criada sobre los primeros años de la República de Gilead en parte de lo que antiguamente fueron los Estados Unidos (en la serie Gilead todavía está en guerra con otros estados sucesores e incluso existe un gobierno de continuación de los Estados Unidos en Alaska (paradójica elección pues es uno de los estados actuales con uno de los movimientos secesionistas más organizados)). La historia se enmarca en el terreno especulativo y sobre todo en la serie se ven muchas referencias mediante flashbacks al mundo de nuestros días (Uber, Craiglist, histeria antiterrorista).

En este inmediato futuro o presente alternativo un grupo político-militar logra dar un golpe de estado en Estados Unidos mediante ataques a la Cámara, a la Casa Blanca y al Tribunal Supremo, obligando al gobierno a asumir poderes de emergencia y anular la Constitución (al menos este es el relato que sobrevive a la criada muchos años después. Aquí se juega con una historia dentro de la historia: el recurso del "narrador no fiable" es algo que me gusta mucho). Todo esto sucede en un contexto más amplio de crisis demográfica provocada por las enfermedades de transmisión sexual (y por lo tanto aumento del uso de anticonceptivos), tolerancia sexual (no he visto estadísticas pero parece razonable pensar que las parejas homosexuales no tienen tantos hijos como las heterosexuales y esto los de Gilead lo ponen como excusa) y contaminación McGuffin (en este mundo no sólo baja la fertilidad sino que se disparan los abortos naturales y la mortalidad neonatal. En una escena comentan que solo uno de cada cinco nacimientos prospera lo que equivale más o menos a la tasa de mortalidad infantil europea de finales del XIX o africana de la década de 1970).

Como podéis imaginar la historia exige una gran suspensión de la credulidad para hacer plausible esta tiranía anglosajona protestante. En la serie tratan de pintar la gran desesperación previa al golpe, con madres que atacan maternidades para llevarse bebés y un paulatino aumento de la intolerancia contra las mujeres jóvenes que no están dando teta en una mecedora. En este sentido se agradece el esfuerzo por mostrar a gente que en circunstancias normales sería normal y no fundamentalistas luteranos.


Hay una cosa que suelo echar de menos y que valoro mucho cuando se trata del género de la distopía: que me muestren la transición. Que la historia trate de responder a la pregunta "¿cómo han llegado ahí?". Normalmente las transiciones no se explican y a mí me parece que son muy necesarias para que el género permanezca en la ciencia ficción y no degenere en fantasía (la fantasía, salvo excepciones, es un género menor: yo aplasto hadas, elfos y unicornios con planetas autoconscientes, paradojas temporales, imperturbabilidad cibernética, mentes colmena y singularidades galácticas inductoras de la locura).

Esta crisis demográfica sucede en todas partes del mundo (hay que decir que en nuestra realidad el pico de niños fue alcanzado hacia 2005 y desde entonces está habiendo menos niños en el planeta) y eso es excusa para que la República de Gilead no solo pueda existir internacionalmente sino que su política de criadas sea algo que tomen en consideración otros países. Los primeros pasos que toman los fundamentalistas protestantes son quitarles a las mujeres sus derechos. ¿Qué derechos? Todos.

A las diputadas de la CUP les llaman "tías".
A partir de ahí suceden cosas muy locas muy rápidamente: el nuevo gobierno establece centros en los que reeducan a mujeres fértiles para servir como esclavas reproductivas y crianderas. La sociedad es dividida en castas:
  • Los hombres se dividen en comandantes, sirvientes y soldados. Los comandantes serían una especie de nueva aristocracia político-militar. Tienen alguna especie de gobierno colegiado en el que no se entra en detalles. Los comandantes que no pueden tener hijos con sus mujeres (la infertilidad solamente se atribuye por ley a la mujer) tienen derecho a disponer de una criada o esclava reproductiva con la que una vez al mes, en la llamada "Ceremonia", mantiene relaciones en presencia de su mujer. El hijo que nazca de esta relación pasa a ser del comandante y de su esposa y la criada tras el destete pasa a servir a otro comandante. Los sirvientes son los chóferes y guardaespaldas de los comandantes y los soldados son los tipos que patrullan las calles y van a la guerra. Aquí hay que decir que tienen una organización logística pésima. Hay una excesiva presencia policial en las calles cuando hoy en día se dispone de tecnología para optimizar recursos. Los hombres que son católicos, judíos, médicos que practican abortos y homosexuales son ejecutados. En la versión del libro a los judíos —hijos de Jacob— se les expulsa a Israel aunque muchos son asesinados en el trayecto.
  • Las mujeres están por debajo de los hombres: no pueden poseer cosas, ni leer, ni escribir, ni conducir y su código de vestimenta está regulado por el estado. Aún así sigue habiendo clases: las esposas de los comandantes estarían en la cúspide social y por debajo estarían las esposas de los sirvientes y soldados. Luego hay una casta se sirvientas llamadas "Martas" que no pueden tener hijos pero no son elementos asociales y que se encargan de las labores domésticas. También están las "tías", que son mujeres mayores encargadas de reeducar a las criadas con duros castigos físicos y cansinos pasajes bíblicos muy cogidos por los pelos.
  • Las llamadas "criadas" son una categoría especial: mujeres fértiles cuyo propósito es concebir hijos "para la nación". Cuando tienen un hijo con un comandante pasan a servir a otro comandante. Es escavitud sexual presentada como un servicio al estado. En la serie las relaciones se muestran como algo mecánico y casi burocrático. Llama la atención que empleen el método de la coyunda y no otros más higiénicos y científicamente probados como las placas de Petri, la manipulación genética, etc. Estas criadas visten de rojo y son "protegidas" por el estado y toda la sociedad pero si tras varios servicios una criada no concibe es declarada "no-mujer" y enviada a las "colonias" (lugares donde no hay política de riesgos laborales y la esperanza de vida es corta). Las lesbianas estériles son colgadas de grúas y a las fértiles se las somete a ablación con cargo a la Seguridad Social. Las monjas fértiles que se niegan a ejercer de criadas son enviadas a las colonias. 
Naturalmente existe una resistencia que trata de hacer caer al gobierno y que ayuda a escapar a mujeres a Canadá. Esto en las distopías totalitarias es un cliché: la "resistencia subterránea" (que es literalmente subterránea en Equilibrium o Demolition Man). Aquí vendría a ser parecida al ferrocarril subterráneo de la historia del abolicionismo en Estados Unidos. Parece que esta resistencia tiene contactos con gobiernos extranjeros.

Sobre los gobiernos extranjeros hay que decir que Mexico está a punto de aprobar la política de criadas de Gilead (no entiendo cómo pretenden comerciar con ellas si las necesitan en Gilead, pero bueno). Canadá, en su clásico papel de némesis progre de los Estados Unidos, acoge en asilo a quienes logran escapar pero no está claro si participa en la guerra. Respecto a Europa se menciona que Gilead quiere negociar un tratado comercial con ellos pero no se dan detalles (recordad que todo esto se menciona desde el testimonio de una chica que no puede acceder a más información que la que escucha de oídas). Estando los frentes de guerra en Florida y Chicago hay que suponer que otros países han aparecido en los Estados Unidos contiguos (como en Jericho, Revolution o The last ship).

Conclusión


Está muy bien que las productoras de Internet hagan productos experimentales que funcionen. Habiendo una proporción de frikis superior a la media entre los consumidores de Internet no llama la atención obras como esta o las recientes El fin de la infancia y El hombre en el castillo. El cuento de la criada está bien pero exige demasiado al espectador en términos de suspensión de la credulidad. Una escena supuestamente muy emotiva —cuando la protagonista le revela la verdad a la embajadora mexicana— nos da bastante igual ya que todo lo que pasa es tan increíble que la sensación es de estar viendo una historia dentro de otra historia y por lo tanto a los actores haciendo de personajes que interpretan personajes (no sé si me explico).

Pese a introducir el concepto de La Résistance se echa de menos más inestabilidad. En un país en el que las mujeres participan en las fuerzas armadas y bastantes hombres están de acuerdo con eso cuesta creer que se pueda esclavizar a la mitad de la población y ejecutar a millones.

Ralph Fiennes repite el papel de comisario político de Enemigo a las puertas.
Luego está el asunto de la base ideológica: los comentarios en la anglosfera consideran que un régimen como el de Gilead solo puede ser impuesto por una teocracia islámica. No les puedo dar la razón. Yo coincido con la autora en que si alguna vez existe el totalitarismo en Estados Unidos este vendrá de la mano de la base fundacional puritana del país. Pese a que la historia oficial nos cuenta que los EE.UU. fueron fundados bajo el principio de la libertad religiosa en realidad los primeros colonizadores ingleses huían de la persecución religiosa por ser demasiado extremistas. Creo que sería más creíble situar esta historia en Australia o sencillamente hacer un documental sobre Arabia Saudí.


lunes, 8 de mayo de 2017

Hace falta un nuevo plan

No diré que Fracia está dividida —cliché periodístico muy barato— porque la galáctica ventaja que arroja el resultado de las elecciones presidenciales francesas de 2017 a favor del candidato liberal es incuestionable. No insistiré con el análisis del perfil del votante por ser tema manido y porque empieza a cobrar más peso la explicación circunstancial del auge populista: la victoria de los reaccionarios en Inglaterra y Austria se contrapone a la victoria de los demócratas en Francia, Holanda y el Sarre; de tal modo que el auge populista parece ligado a la salida de la crisis económica.

Y sin embargo.

La implicación de unidades de ciberguerra rusas en contiendas electorales occidentales es una respuesta a las maniobras de la OTAN en el frente oriental y va de la mano de la incapacidad rusa de dar un paso atrás en su invasión de Ucrania. Si a Rusia le da igual el Tratado de Minsk e incluso los acuerdos sobre el empleo de armas de destrucción masiva como vemos en Siria, nada les impide por ejemplo denunciar el Tratado de Svalbard y proyectar su fuerza sobre este archipiélago desmilitarizado de Noruega sobre el que opera un acuerdo internacional muy sui generis. Y por estas cosas tenemos a miles de nuestros chicos con los huevillos como canicas mirando por unos prismáticos sobre la cubierta de naves de guerra en la larga noche ártica. El despliegue multinacional de los aliados en los Países Bálticos y en Polonia y la injerencia rusa en los delicados procesos políticos de repúblicas balcánicas institucionalmente débiles (Macedonia, Montenegro) son el paisaje de fondo de un conflicto que va más allá de un sondeo de opinión. No hay que subestimar que el fuego del conflicto populismo/democracia tiene a muchos echándole leña.

La salida de la crisis económica da menos argumentos a los populistas pero las causas últimas de este populismo siguen estando ahí. Sobre algunas de ellas, como la mencionada antes, tenemos poca capacidad de maniobra porque implican de colaboración internacional. Y hay otras en las que simplemente podemos hacer poco porque surgen como consecuencias no buscadas. Me explico: frente al populismo autoritario los partidos del sistema se tienen que unir y limar sus asperezas. Pasada la tormenta esta unión puede permanecer (acaso en la mente del electorado) y por tanto desplazarse el eje ideológico hacia nuevas coordenadas con lo que la pugna política futura ya será diferente.

Un ejemplo muy claro: en España para frenar al socialfascismo (que busca la permanente campaña electoral) los socialdemócratas progresistas tuvieron que abstenerse y dejar gobernar a los socialdemócratas conservadores. Yo entiendo que esto en la mente de parte del electorado hace que la elección sea entre socialdemócratas y populistas, no entre distintas sensibilidades de la socialdemocracia proeuropea. Esto ya queda ahí. El eje político ya ha variado. Dicho de otro modo: aunque pase el nubarrón autoritario, ya tenemos cosas rotas.

Incluso resolviendo por arte de magia las causas externas del auge populista las cosas rotas ya las tenemos en casa. Por eso mucho me temo que hace falta alguna nueva estrategia.

En Reino Unido por ejemplo están haciendo caer al UKIP en las encuestas porque los brexitories ya asumen gran parte de su discurso (y porque el UKIP alcanzó sus objetivos). Yo creo que convertirte en populista no funciona para derrotar al populismo.

En Francia más allá de la tradicional pugna conservadores-socialistas hizo falta un candidato liberal, una novedad, para derrotar al populismo.

A nivel provinciano podemos recordar que en las últimas elecciones autonómicas catalanas la principal fuerza opositora frente a los reaccionarios no surge del bipartidismo tradicional PP/PSOE. Sería un caso que recuerda al francés.

De lo que ocurra en Alemania dependerá tener más información sobre la estrategia a seguir: o política tradicional de fumar puros o política novedosa de crema facial. Que los que fuman puros roben bancos no ayuda, esto ya lo voy adelantando.

Sin una nueva estrategia, sin un nuevo plan, el populismo se sentirá cómodo mordisqueando los tobillos de lo conocido. Yo creo que hay que cambiarle las coordenadas al populismo, hay que hacer que deje de notar el suelo bajo sus pies. Ah, pero para eso hay que pensar en lo que no se está pensando y eso ni se estila ni se valora.


jueves, 27 de abril de 2017

¿Por qué hay defensores del autoritarismo?

Los ingredientes que forman la sociedad abierta son conocidos, han sido y están siendo probados y los más importantes los podemos resumir en participación pública, instituciones representativas, eficacia de la ley, proporcionalidad en el uso de la violencia pública, cumplimiento generalizado de las normas, publicidad de las decisiones políticas, independencia de la justicia e imparcialidad en el trato. Con estos (y otros) ingredientes las sociedades abiertas han logrado los mejores resultados en todos los baremos aplicables en el ámbito de los logros colectivos de la sociedad humana. Todas las estadísticas que tienen que ver con sanidad, educación, alimentación, violencia, rapidez en las comunicaciones/transporte, etc. se disparan en las últimas décadas en lo que conocemos por mundo libre. Es más, se disparan también en aquellos otros países que comienzan a aplicar los modos que son propios del llamado mundo libre.

En Bielorrusia suele haber más policías que manifestantes.
Me cuesta encontrar alguna métrica deseable en la que una sociedad autoritaria supere a una sociedad libre. Incluso la producción de máquinas de guerra y la preparación de los soldados son incomparablemente superiores en las democracias liberales no sólo hoy, sino en cualquier otro momento del último siglo. Ocurre algo parecido con la paz pública y la delincuencia: las sociedades libres sufren menos crímenes (y paso por alto que la definición de "crímen" suele estar más acotada en el mundo libre que en el otro).

Vale. Si cualquier objetivo deseable que se plantee una sociedad humana solo es posible obtenerlo mediante lo que llamamos régimen de libertades, ¿cómo es posible que haya gente que desee lo opuesto a esas libertades?

Esta es la típìca pregunta básica que todos damos por respondida sin detenernos a pensar en ella. Hoy que vivimos la pugna entre liberales y populistas, entre libres y serviles, entre demócratas y nacionalistas, entre republicanos y reaccionarios; nos conviene detenernos nuevamente en esta cuestión.

En más ocasiones de las que me gustaría ver los defensores de la sociedad abierta pecan de inocencia o ingenuidad. Cuando por ejemplo dicen que el éxito de una sociedad libre se mide según lo robusto que sea su Estado de Derecho y que por tanto hay que defender que el Estado de Derecho sea robusto yo puedo estar de acuerdo pero al mismo tiempo entiendo que hay gente que no ve deseable eso, que prefiere defender un Estado de Derecho hecho a la medida de un colectivo particular.


Hay que reconocer también que los defensores de la sociedad cerrada o servil a veces captan apoyos de carambola. Sería interesante realizar un estudio entre los medios de información acerca del número de visitas, enlaces compartidos, audiencia, etc. entre noticias que tratan del atentado de un terrorista y noticias que tratan de una operación policial que se salda con la detención de media docena de terroristas. Apelar a la entraña es siempre más sencillo que apelar a la razón. Los serviles aquí parten con ventaja: todos tenemos entrañas pero no todos ejercitamos igualmente nuestra capacidad de análisis crítico (en unas ocasiones por desidia y en otras por falta de recursos intelectuales). Si en tu periódico pones en portada un atentado terrorista horrible tu público somos todos, si pones en cinco columnas el resultado de una operación policial que pudo evitar una docena de atentados la gente compra otro periódico.

Ya van ahí dos motivos de los defensores de la sociedad cerrada: el primero, pertenecer a un colectivo que quiere mantener u obtener privilegios. El segundo, apelar a las entrañas hace más sencillo el recorrido político (tu público objetivo es más amplio).


La dificultad de este debate está en que es muy dificil encontrar a alguien que conscientemente defienda la sociedad cerrada y acepte las premisas del debate. Otra dificultad la hallo en mi propia posición de partida: yo comienzo diciendo que la sociedad libre es la que mejores resultados da en una serie de métricas pero puede darse el caso de que esas métricas no sean importantes para ellos. Que la escolarización femenina reduzca la tasa de natalidad, la mortalidad infantil, aumente la esperanza de vida, las calorías consumidas por la siguiente generación, etc. no tienen que ser cosas que importen o sean buenas para todo el mundo. Alguno puede pensar que con una escolarización femenina acotada y un mercado laboral femenino reducido se logren más amas de casa, menos divorcios, familias más estables y con más hijos y esto puede ser usado de argumento para defenderlo con el objetivo de lograr una sociedad más homogénea y menos conflictiva. (La obsesión nacionalista con la homogeneidad social es algo que me flipa: creen que la homogeneidad es la panacea, cosa que no está demostrada. Me mola en particular cuando ponen de ejemplo a Japón, un país que consideran homogéneo porque todos los tipos con ojos rasgados les parecen iguales).

El debate, como digo, es complicado porque no se trata tan solo de contraponer resultados sino que las premisas son diferentes. ¿Lucha contra el crimen? Yo puedo exponer que el endurecimiento de penas no tiene efecto sobre la tasa de criminalidad y que los programas de rehabilitación reducen la reincidencia. Al autoritario esto se la sopla: él quiere ver a un policía en cada esquina para amedrentar a los chavales que hacen grafitis. El autoritario vive en un mundo pequeño.

Otro asunto más abstracto: la intervención en terceros países. Ya sea para ayudar tras un desastre natural o para perseguir y detener a un tirano el cerril suele negarse porque no quiere "ayudar a los de fuera antes de ayudar a los de aquí" (o su variación "no es cosa nuestra"). Esta frasecita es una vieja conocida. Era mentira cuando se la inventaron y sigue siendo mentira hoy: comparar las posibilidades de ayuda y la situación de los de aquí con las capacidades y situación de los de algún país que las pasa canutas es hacer una equivalencia entre dos cosas que no se parecen. Además, hay ocasiones en las que la razón para ayudar no es crear demanda para tu mercado (aunque es una buena razón) sino que ayudas porque simplemente estás en disposición de hacerlo (en lo concerniente a España en este asunto opera una letanía repetida por populistas de todos los colores: "España es un país pobre", insisten, cuando realmente España es uno de los países más prósperos del planeta. El servil viaja o lee poco).

¿A quiénes os recuerdan los autoritarios del primer mundo? Exacto, a los autoritarios del resto del mundo.
Además es curioso porque no quieren enviar al ejército a ninguna parte pero quieren ver a muchos jóvenes uniformados. ¿Para qué quieres tener un gran ejército dentro de casa (dejemos por ahora las fantasías homoeróticas típicas de los nacionalistas autoritarios)? La pregunta se responde sola.

En el aspecto de la política económica las motivaciones del autoritario son más conocidas: los campeones nacionales, la propiedad pública de algunos sectores estratégicos (energía, comunicaciones, transportes, etc). Claro, es muy jugoso tener el monopolio público de ciertos mercados para utilizarlo como fuente de ingresos que afecta de forma más indirecta al bolsillo de los ciudadanos que los impuestos. El caso es que hoy en día la utilidad práctica de esto es limitada porque hoy los países acceden de forma más sencilla a la deuda internacional que hace décadas. Si no quieres subir los impuestos emites deuda (o recortas gastos) no subes el precio del kilowatio cinco céntimos. Más aún: la política proteccionista para evitar la competencia. El proteccionismo parte de la misma equivocación que el cálculo económico socialista: ningún país tiene todos los empleos que necesita (la China roja tampoco). En primer lugar porque no sabes los empleos que necesita el país (pequeño detalle), en segundo lugar porque no todas las materias primas ni la capacidad de transformarlas las tienes en tu país y en tercer lugar porque la formación e innovación que necesitas proceden de una tupida telaraña de relaciones comerciales y académicas internacionales de la que si tú te sales todo el mundo sale perdiendo pero tú el que más.

Hay una prueba del nueve con esta cantinela de nacionalizar sectores estratégicos. Todos los populistas hablan de la electricidad, del gas, etc. Pero ninguno habla del pan. ¿Qué hay más estratégico que el pan? ¿Quieres nacionalizar sectores estratégicos? Empieza por el de la producción y distribución de alimentos básicos. A ver cuánto duras.


En resumen, de las pretensiones básicas de los populistas podemos extraer una serie de motivaciones comunes: el afán por el control y "buen orden" de la sociedad, la homogeneización social, la política dedicada a la satisfacción de lo particular frente a lo universal. Si a todo esto le añadimos su negación a basar sus políticas en métricas y resultados probados, tenemos operando ahí la irracionalidad.

Particularismo e irracionalidad como cimientos del autoritarismo defendido en nuestros días. No me extraña que no sea habitual este debate: nuestras sociedades se basan en sus opuestos: universalismo y racionalidad y nuestros debates también. Es decir, esta gente jamás se colmará en un parlamento porque para poder empezar a hacer su política precisan de la aniquilación del régimen actual. Siendo así considero cualquier intento de contemporización o conllevancia con esta gente contraproducente y recomiendo su expulsión de la vida política.

Sobre esta última reflexión existe una paradoja habitual. Cuando uno dice que un partido autoritario no debe permitírsele presentarse a las elecciones o algo similar respecto a un medio de comunicación que únicamente se dedica a dinamitar los fundamentos de la sociedad abierta se le suele acusar de ir "contra la democracia" o "contra la libertad de expresión". Es paradójico que la gente que se quiere cargar la libertad de expresión acuda a ella cuando le tocan el megáfono. Bueno, pues para esta gente tengo noticias: la democracia se defiende, la libertad de expresión se defiende, la libertad de prensa se defiende. Y defenderlas a veces implica poner la ley a funcionar: libertad de expresión no es lo mismo que potestad de expresión. Un bulo o una difamación no son opiniones libres. La solapada propaganda de intereses extranjeros no es libertad creativa. Se puede argumentar que el tema es peliagudo y que la delgada línea que separa unas cosas de las otras es muy delgada pero precisamente por eso en las sociedades abiertas tenemos sistemas garantistas, para no caer en el autoritarismo. Dicho esto no podemos olvidar que incluso en la sociedad abierta tenemos reflejos de autoritarismo (educación universal, sin ir más lejos) y ese autoritarismo podemos usarlo para defenderla, que es al fin y al cabo nuestra obligación cívica.



lunes, 24 de abril de 2017

Marion

En la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas de 2017 ocurrió lo que más o menos se esperaba por las encuestas. El sistema francés posibilita un escenario electoral muy dividido en una primera vuelta en la que los candidatos extreman sus posturas para diferenciarse y una segunda vuelta donde tienden más hacia el consenso para obtener apoyos de votantes de otros partidos. En esta ocasión han pasado a la segunda vuelta el liberal Macron y la nacionalista Le Pen. Los dos polos antagónicos del actual eje político.

Estos chistes nunca dejarán de hacerme gracia. En descargo de los franceses diré que llegaron a entrar en territorio alemán al comienzo de la guerra mientras los alemanes estaban peleando en Polonia. Lo malo es que luego se replegaron para no provocar hostilidades innecesarias.  En mayo del 40 las primeras unidades alemanas en entrar en Francia fueron ciclistas de control de tráfico guiadas por los mapas de la (francesa) guía Michelín.
Esta campaña electoral fue bastante penosa en general, salpicada por asuntos judiciales y llena de adjetivos cortos para caber en tuit-tulares. Las opciones en disputa se pueden resumir en dos grandes bloques: Le Pen y Melenchon por un lado (aviso: paso de poner tildes francesas, esas baguettes de la ortografía, pálidas y blandas) y Macron y Fillon por el otro.

El fracasado candidato del PSOE francés agradece el apoyo de la Ana Belén francesa. Good job!
Abro paréntesis para comentar lo del PSOE francés. Un 6% para los socialistas. Una caída del 28% al 6% en cinco años. La pasokización de los partidos socialdemócratas (en Portugal, España y Francia se les llama socialistas por tradición política, es igual: si da leche y dice mu es una vaca) ya no es una tendencia o un ciclo, es una confirmación. La crisis de la socialdemocracia no es una crisis sino una condición crónica. Y esto tiene una parte que me hace gracia porque los únicos que no lo ven o se niegan a verlo son los propios socialdemócratas. Ahora mismo tiene lugar una lamentable campaña de primarias en el PSOE y uno ve cómo caen por un acantilado y mientras caen —esto es impresionante— aún tienen tiempo de sacar una pistola e irse pegando tiros en el pie.

Como decía, pese a haber varias candidaturas avaladas por los principales partidos, en realidad existen dos bloques. Por el bloque a favor de la UE, de la OTAN, del libre mercado y de los derechos civiles tenemos a Fillon, del partido conservador, que se pasó la campaña visitando a un juez y a Macron que fue ministro de economía con Manuel Valls y creó su candidatura ex novo. Por el bloque del proteccionismo, de Rusia, de las fronteras y de recortar los derechos civiles tenemos a Marine Le Pen que no va a gasear a los maricas porque tiene muchos amigos maricas (en serio, esta campaña dio mucha pena) y a Juan Lucas Melenchon cuyo ideal político es la narcodictadura venezolana.

En realidad el problema es que representáis la sombra oscura que acecha tras el umbral.
Como no podía ser de otra forma al final pasa a la segunda vuelta un candidato de cada bloque. Las casas de apuestas a dos semanas de las elecciones le dan un 80% de posibilidades al liberal y los primeros sondeos (Ipsos) pronostican un resultado del 62% para Macron y del 38% para Le Pen. Parece que la cosa está hecha, pero después de Trump el partido no se gana hasta que el árbitro pìta el final y recordemos que Le Pen es el Barça de la política así que puede pasar cualquier cosa.

No puedo evitar hacer un comentario sobre la purrela que es y la vergüenza que da una parte de nuestra clase política. En concreto me refiero a los chavistas españoles, esa gente que sorprendentemente puede participar en política por nuestra extremadamente garantista (y robusta) Constitución. Tristes por las bajas expectativas de victoria de su bloque andan jugando ahora a la mezcla de etiquetas. Así por ejemplo, ponen en el mismo cajón a los dos candidatos y hablan de una elección entre la "derecha de la austeridad" y la "derecha xenófoba". Las dos derechas que se distinguirían solo por un epíteto. Vamos, que a veinte metros son prácticamente indistinguibles. Este es su jueguecito. Este es el jueguecito de los que constantemente votan junto a Le Pen en el Parlamento Europeo y de los que no hacen ascos a masturbar por puro vicio a los nacionalistas españoles (a nivel provinciano no andamos escasos de lepenes).

Para ir acabando y como no quedo harto si me quedo con lo efímero, quiero ir un poquito más allá y mirar a largo plazo. Pongamos que los dos bloques han tenido unos resultados del 44% para Macron y del 41% para Le Pen. Bien, no sé qué va a pasar dentro de cinco años, pero dentro de diez no puedo descartar que se presente la sobrina de Le Pen. Y entonces sí que va a haber un problema. No sé si tenéis localizada a la zagala.


Queda poco para que la candidata de los populistas parezca alguien que puedes invitar a comer a tu casa. Os parecerá una tontería, ya está Pablo con sus cosas, etc. Bien, hoy esta "tontería" lo es todo. Especialmente en política. Seguro que vosotros os creéis ciceronianos senadores de la república y solamente votáis racionalmente en función de los programas o tácticamente en función de las posibilidades de cada candidato. Vosotros no sé, pero la gente no vota así. Dice que vota así pero en realidad no lo hace. Una campaña política es el márketing extremo y el márketing va de estética. ¿A qué viene gastar todos esos millones en productos de belleza, gimnasios, dietas, retoques en revistas, etc, si luego la apariencia "no importa"? Existe lo que se ve, existe lo que no se ve y existe lo que nos negamos a admitir que vemos. Una diferencia del 3%. Nos quedan diez años y el reloj, testarudo, no para.


jueves, 6 de abril de 2017

Lo que no se dice del nacionalismo

Aquel verano del catorce el nacionalismo descorchó el champán sobre Europa. Austria le declaró la guerra a Serbia por lo que Rusia le declaró la guerra a Austria por lo que Alemania le declaró la guerra a Rusia por lo que Francia le declaró la guerra a Alemania por lo que Alemania le declaró la guerra a Bélgica por lo que Reino Unido le declaró la guerra a Alemania. Cuando a alguien estrictamente escéptico sobre la Unión Europea como el que escribe le preguntan por qué no da el paso de ser contrario a la UE, la respuesta no es que el mercado común es beneficioso ni que los chavales pueden aprovechar el interraíl ni que acepten la tarjeta sanitaria en otro país ni tener que ahorrarse uno la renovación del pasaporte ni ningún detalle estético con el que la propia UE se autopromociona (a veces de forma lamentable). La razón última es que la UE es un proyecto esencialmente antinacionalista.

Viena.
El nacionalismo siempre consiste en crear un grupo arbitrario de personas frente a otros grupos. El nacionalismo es crear confrontación de forma arbitraria. Y mi mayor problema con esto no es la parte de la confrontación, al fin y al cabo en ocasiones no queda sino batirnos, capitán. Mi mayor problema es la parte arbitraria del asunto.

La aparición de lealtades alternativas al estado liberal (ese estado gris, burocrático y aburrido que se revela como la mejor invención de la historia de las ideas políticas) va en contra de la historia de éxito que es la excepcionalidad europea y precisamente en los últimos cuarenta años del periodo de mayor prosperidad, bienestar, seguridad y buen gobierno que han conocido los siglos (al menos desde Felipe II, claro).

Quienes tienen menos de ochenta años igual creen que esto que está pasando es lo normal. Igual piensan que las reuniones periódicas de los gobernantes europeos y la rivalidad limitada al deporte es la forma de vida estándar del europeo. Y si no lo creen eligen creerlo.

Budapest.
En realidad la forma de vida estándar del europeo es primero llevarse a palos con la aldea de al lado (más o menos desde el Imperio Romano hasta la época napoleónica) y después llevarse a palos con el país de al lado. La invención del Gran Ejército en la época de Napoleón culmina en la Gran Guerra con las lecciones aprendidas durante todo un siglo sobre la mejor forma de destruir al enemigo. En la guerra del catorce una nación entera estaba en guerra con otra nación entera. Este es el reverso tenebroso del estado liberal. El mismo estado que sirve para igualar pesos y medidas, establecer un eficaz sistema de transportes, comunicacones y correo y que destina una parte de los recursos a garantizar un mínimo de educación a toda la población es capaz de usar todas esas fuerzas y destinarlas al objetivo de la destrucción del enemigo que alguien ha decidido. El problema es que el país de al lado tiene el mismo tamaño y los mismos recursos, y por tanto la misma capacidad de hacer pupa.

La solución a este problema es aplicar los mismos principios del estado liberal a todo el continente, borrar las fronteras interiores y y hacer dificil que pueda haber un conflicto armado entre dos naciones.

El éxito de la UE no es que no haga falta cambiar de divisa cuando uno viaja a otro país, el éxito es que la guerra es improbable. Todo paso que lleve a la desunión es hacérselo fácil al enemigo común que está a las puertas.

Además hay precedentes: en los grandes imperios del pasado el conflicto militar entre partes constituyentes era muy extraño (excepción hecha del imperio romano cuando los ejércitos respondían ante sus generales, cosa parecida ocurrió en China).

Burela.
Más sobre el problema de la falta de perspetiva histórica: en media Europa tuvimos una guerra hace setenta años, en los Balcanes hace veinte e incluso hasta época muy reciente el mayor problema de seguridad se debía a grupos terroristas nacionalistas. La confrontación, la lealtad alternativa. Gran parte del problema del terrorismo islamista viene por aquí también: se trata de lealtades alternativas. Viendo el islamismo como una ideología política que pretende instaurar un califato estaríamos hablando de otro problema de nacionalismo también.

Si los diques de contención del nacionalismo nos proporcionaron los mejores años de nuestra historia, ¿cómo es posible que haya gente que quiera destruir esos diques? Esta es la gran pregunta que está en el conflicto de nuestros días entre defensores de la sociedad abierta y defensores de la sociedad cerrada.

Se pueden identificar varias razones: la visión de que estamos en nuestro mejor momento no es compartida por todos, es decir, el nivel de aproximación a la prosperidad es diferente. Esta razón tiene un problema: las sociedades más pobres no son las más belicosas. Se trataría por tanto no de una caída de la prosperidad sino de una percepción de caída de la prosperidad. La explicación habitual de "los perdedores de la globalización" iría por este camino: la vieja clase media europea ha progresado más lentamente que la gente que está saliendo de la pobreza en Asia y por lo tanto la percepción es de pérdida.

Livorno.
Otra razón que está relacionada con la anterior: el aumento de la prosperidad en todo el planeta (no son solamente nuestros mejores años, todo el planeta ha cambiado más en los últimos quince años que en los ciento cincuenta anteriores, el problema es que no lo vemos porque no existe una historia de lo inmediato (¡yo hago lo que puedo!)) aumenta la migración, el mestizaje y eso toca la fibra interna de la gente que tiene miedo y frustración y no sabe cómo expresarlas. Ese miedo y esa frustración son los ferrero rocher de los demagogos. Es mil veces más dificil mover al rebaño de los aficionados del Sevilla contra los aficionados del Málaga que mover al rebaño de "los de aquí" contra "los de fuera". Si los de fuera son negros o seminegros y tu eres rosadito con aspeto enfermizo, lo tienes más fácil todavía. Tú te cruzas por la calle con un seguidor del Sevilla y ni te enteras, pero a un pariente del Negus lo detectas a cien metros. El demagogo alza la antorcha del miedo innato a lo que no se conoce y le echa la culpa al que manda ahora porque lo que quiere es un quítate tú para ponerme yo y le dan igual ocho que ochenta .

Otra razón puede ser el islamismo como ideología internacional sustituta del comunismo en su afán de destruir la civilización occidental. El islamismo que atenta contra objetivos en occidente es un fenómeno que tiene pocas décadas. El aumento del trasiego de población y la Guerra Infinita de Oriente Medio son catalizadores de este fenómeno. El demagogo subrayará los atentados exitosos y no comentará los frustrados. El tomar a todos los musulmanes por terroristas es de nvel de parvulario pero la gente es lógico que tenga miedo de lo que no conoce, de lo nuevo. Sobre este tema mucho insisten los aterrados en que nuestras actuales instituciones "no hacen nada" para evitar el terrorismo islamista. Eso no es verdad (igual que con la inmigración ilegal: claro que se hacen cosas) pero lo que se hace no se vende. Salvando las distancias me recuerda a lo que ocurreen España con las regiones en las que ha prosperado el populismo nacionalista: el Estado hace cosas pero no se vende. Si uno no se sienta a la mesa otro ocupa su puesto.

Moscú.
Otra razón más (muchos pescados en esta cesta): existe la motivación por parte de Rusia de desestabilizar a la Unión Europea. El gobierno ruso piensa que tiene "derechos" sobre países del antiguo Pacto de Varsovia que hoy están en la UE y la OTAN. Todo lo que sea crear desconfianza y debilitar a la Unión es un objetivo básico para Rusia. En este sentido se explica por qué el Kremlin apoya financieramente a los partidos antieuropeos y ejecuta acciones de ciberterrorismo en los procesos electorales de los países que cree que le amenazan. En cierto modo Rusia hace lo que tiene que hacer ya que su actual oligarquía autoritaria no duraría ni dos minutos en el momento en que los rusos disfrutaran de un régimen de libertades similar al que tenemos en el mundo libre.

Una última razón (que sobrevuela el resto) es endogámica: fuera de los problemas que causan agentes exteriores la UE tiene problemas por sí misma: dudo que el 80% de la gente sepa cómo funciona la Ue, cuáles son sus competencias, etc. Durante mucho tiempo los que más conocemos a nivel de calle la UE éramos los que más la criticábamos, pero ¿quién habla por Europa (aparte del holandés de gafas que va colocado de café)? En España hay elecciones europeas (¿para qué sirven? ¿cuáles son las funciones de un parlamentario europeo?) y en la propaganda hay corazoncitos y abracitos y unas cosas que parece que vas a una rave llena de drogas. La gente no percibe que está en la UE y por tanto parece que si se pierde no se perderá mucho. Si digo que lo que se pierde es evitar la guerra parece que estoy exagerando y que el que viene de la rave de las drogas soy yo. Y este no es un problema de la Coletas francesa ni del Artur Mas húngaro, este es un problema de la propia UE. ¿Cómo es posible que el eurodiputado con más videos vistos en Internet sea Nigel Farage? La UE no hace autocrítca.

Belgrado.
Otro día hablamos de los problemas de base de la UE. Oh, fue una gran idea construir Europa alrededor de la idea de las cuotas de producción de grano y no empezar por compartir el gasto militar. Por alguna razón los tipos del primer esqueje de la UE comenzaron por la comunidad del carbón y el acero. Claro que aquellos tipos habían estado en la guerra. Hoy todo son abracitos. En la Viena de 1910 también todo eran abracitos.


sábado, 18 de marzo de 2017

El fin de ETA. Capítulo ene.

El fin de ETA. Llevamos con el fin de ETA más de un lustro. Tenemos película. Tenemos libro. Tenemos fin de ETA versión 1982. Tenemos fin de ETA versión 2011. Tenemos fin de ETA versión 2017. Ante este panorama llama poderosamente la atención que lo único que no tengamos sea precisamente el fin de ETA. El único fin válido. El que tienen que anunciar las instituciones, la ley. Y ese fin no es otro que el de la victoria de los demócratas, de los españoles, de las víctimas. Un fin de ETA que lleve la pena y la vergüenza a sus miembros y simpatizantes, a los que miraron hacia otro lado y a los que recogen las "nueces".

Si los miembros de ETA acaban por ser detenidos y la policía confirma la disolución de la banda ese será un bonito comienzo del fin de ETA. Un final de ETA que debe implicar un proceso de transición hasta la normalización de lo que no es normal. Porque no es normal que haya homenajes a etarras en la vía pública, que los consistorios se solidaricen con criminales y que se produzca una equiparación discursiva entre España y esta banda de criminales.


Los buenos no podemos conformarnos con una disolución de la banda que deje las cosas como están. Una disolución así tan solo significa un cambio estético. Para ilustrarlo: sin más cambios, el tiempo tras la disolución de la banda tan solo sería como el tiempo que transcurre entre dos atentados. Y lo digo porque sus portavoces, sus justificadores y sus proselitistas quedarían exactamente en los mismos lugares. La lucha contra ETA no solo es la lucha de la sociedad contra unos torturadores y asesinos, también es una lucha contra lo peor de esa misma sociedad. No se puede ignorar que una parte de la sociedad está no equivocada sino enferma. Y esa enfermedad moral hay que combatirla con las armas que dan la dignidad, la justicia y la memoria.

¿Cómo vamos a mirar a la cara a las víctimas de estos ladrones y asesinos si sus herederos siguen campando a sus anchas como si la calle fuera suya? Un fin de ETA así solo lo sería de palabra, no de hechos.

Da la sensación de que la situación actual tan solo es un cambio de estrategia. Todos los simpatizantes y portavoces legales siguen en los mismos puestos. Las víctimas que tuvieron que huir siguen sin tener una reparación. Los cientos de asesinatos sin resolver siguen callándose. Un crimen no se resuelve cuando todos dejan de hablar de él. Y la historia de ETA es un crimen. Un crimen y una herida que si no se sutura con el hilo de la justicia y la aguja de la memoria reabrirá en cualquier momento.

No hay otro fin de ETA que la derrota de ETA, que es la victoria de la nación.


jueves, 9 de marzo de 2017

La hispanidad en el debate identitario

El auge del populismo trastoca los planes de quienes ven el conflicto político como una pugna entre maneras de dirigir el estado y con ello organizar la sociedad. En los sistemas liberales de gobierno la política se entiende como el debate público sobre la organización política y económica del estado: quiénes pagan impuestos, cómo los pagan, cómo debe ser la educación, qué tratamientos médicos debe cubrir el presupuesto, cuántos tanques se necesitan, a quién se le echa una mano y cómo hacerlo, qué se considera delito y cómo se combate, etc. En la sociedad abierta se debate sobre el papel del estado. Las corrientes políticas (y en su caso partidistas) están obligadas a definirse respecto al estado, dicho de otro modo, tienen que tener una teoría del "mejor gobierno". Por eso llamamos extravagantes a las corrientes políticas que no se definen respecto al estado, que no cuentan con una teoría del estado, que, esencialmente no son políticas: animalistas, feministas, etc. Estas corrientes no son estrictamente ideológicas o políticas porque no saben qué número de tanques necesitamos, por decirlo rápido.


Si la pugna política cambia —en mi opinión eso está por ver— parece que será hacia un escenario donde el debate no orbite alrededor del estado, sino de la identidad de grupo. La humareda de los escombros de la distinción unidmensional izquierda/derecha todavía nos empuja a hablar de populismos de izquierda y populismos de derecha. Dispersada la humareda lo que nos queda son populismos sin apellidos frente a lo que no es populismo. El populismo tiene una conexión directa con la identidad de grupo. El populismo trata de definir quién forma parte del pueblo. Y lo hace de forma arbitraria (cosa que es una debilidad mientras no les permitamos llegar al poder, en ese caso la arbitrariedad del estado en sus manos será su fortaleza).

Frente a la arbitrariedad del populismo a la hora de definir quién es el pueblo tenemos el modo reglamentario, justo y firme de decidir quién es el pueblo de quienes defendemos el estado liberal. Forma parte del pueblo todo aquel que tenga pasaporte. Es decir, es nacional el que tiene la nacionalidad y por tanto sujeto a las normas de la comunidad política donde encaja. Nuestro método es justo porque no deja las cosas al azar: los casos de personas sin nacionalidad son mínimos y se resuelven con acuerdos internacionales. Para quienes defendemos los estados nacionales la pregunta "¿quiénes somos?" no procede.


No todo el mundo hace esta reflexión y por ello el centro del debate puede variar. Y si varía ¿eso dónde nos deja? Siendo prácticos en un primer momento se puede pensar en de qué forma las organizaciones de representación política van a cambiar. Cosas como conservar las tradiciones, ayudar a la clase explotada a defenderse de la explotadora o limitar la inflación legislativa y tributaria pasarían a ser secundarias respecto a nuevos ejes sobre la identidad. En nanogrupos extravagantes que ya funcionan en estas coordenadas vemos cómo se les da mucha importancia a las operaciones de cambio de sexo, a los exámenes para acceder a la ciudadanía, etc. Asuntos muy concretos relacionados con las preguntas "quién forma la comunidad política" y "cómo se categoriza la comunidad política". Sí, nos podemos olvidar de la igualdad de derechos, algo que de tan normal lo damos por garantizado (hay una crítica pendiente al estado liberal y es que esta forma de estado no se vende).


Esta reflexión la planteo en términos condicionales y futuribles así que es poco práctica, sin embargo si nos obliga a reflexionar sobre lo que ya hay igual es provechosa.

Si el debate pasa a ser sobre la identidad de grupo inevitablemente tendremos que preguntarnos por nuestro grupo. Los hispanoeuropeos e hispanoamericanos mucho me temo que no tenemos una respuesta rápida. Más allá de quien sienta devoción por modas foráneas y decida que pertenece a la humanidad, a Europa, a la raza amarilla, a los animales o a los seres vivos; para nosotros la respuesta no es sencilla porque llevamos un tiempecito tratando de responderla. La pregunta para nosotros no se relaciona tanto con marchar detrás de una bandera como con tener una teoría de la historia. España no es Uganda ni Canadá. España —aparte de un país rico con un gran nivel deportivo y sanitario— es una idea que desborda las fronteras de lo que en el atlas se pinta como "reino de España".


El problema del ser de España es un problema clásico en la filosofía. La hispanidad no es el escombro humeante de ningún imperio del pasado sino la consecuencia de un programa político secular. Idioma y religión que son dos agregadores fundamentales de toda comunidad política están muy vivos en el orbe hispánico y no parece que esto vaya a cambiar (por mucho que otros lo intenten... con nuestra ayuda).

Sea pues la primera distinción fundamental que nos distingue la lengua. La importancia del español no está en su número de hablantes, como dicen políticos en horas bajas, sino en la producción de las bases del conocimiento. Es una lengua que de forma muy temprana tiene una estandarización y que desde sus primeras obras escritas se empleó con el propósito de comunicar e intercambiar conocimiento. Es una lengua con la que se produce filosofía desde hace muchos siglos: sus términos no son inventados según la necesidad: la base del latín y a su vez del griego propició una continuidad en la filosofía que nos conecta con la filosofía de la antigüedad clásica. No hablo pues de un tal Shakespeare que inventa palabras o de un contubernio de filósofos alemanes que pretenden diferenciarse de la filosofía medieval (y por tanto, también de la clásica).


La segunda distinción es la religiosa. El sustrato católico como rasgo de distinción no es exactamente el de la fe (que podría ser el caso lituano frente al cristianismo ortodoxo) sino más bien el de la filosofía católica o escolástica. Más allá de poco creíbles "accidentes de la historia", el trabajo de producir filosofía resultó en la aparición de un agente en la historia universal con peso específico (sigo hablando de nosotros, por si alguien se ha despistado). No somos católicos al no ser otra cosa, sino que somos católicos por resistirnos a ser otra cosa. Y en muchas ocasiones ya ni habría que hablar de resistencia sino de desbordamiento, avasallamiento, cobertura. Esta parte es fundamental entenderla: no solo no hemos sido borrados de la historia (cosa que se intentó varias veces) sino que cruzamos el océano. Esto no está nada mal.

¿A qué cosas nos resistimos ser? Básicamente a dos.

¿Ese niño no tiene que estar en clase?
Nos resistimos a ser musulmanes. Quedaría corto cualquier análisis de la Reconquista si se limitara a ser un compendio de batallas y disputas por el terreno. La disputa por el terreno es muy importante (sin terreno te conviertes en un feriante) pero la disputa se produce en otros niveles. La victoria contra el islam significa también la preponderancia de la idea católica sobre la idea islámica. El islam defiende la sumisión a Dios, todo pasa por Dios y nada se deja al hombre. Buena parte de la profesión de fe islámica es la humillación, el sometimiento. El islam es un monismo que no deja espacio para pensar sobre el hombre, el mundo, el alma. Los fieles no tienen que pensar porque todo está ya pensado por Dios y recogido en un libro (y en miles de interpretaciones contradictorias de ese mismo libro y de citas del profeta). En el islam Dios es el único que produce la razón. Ah, pero en el catolicismo la cosa es distinta: en el catolicismo las personas hacemos cosas y las cosas tienen consecuencias. La recompensa de hacer bien las cosas es la resurrección de la carne. De la carne, no de una nubecita brillante. En el catolicismo el hombre de carne y hueso tiene importancia por sí mismo (el mártir islámico busca matarse, el católico no. Por cierto, sobre la importancia de la carne se podría construir una critica similar al terrible budismo, no puede haber un piloto kamikaze católico, para entendernos). A su vez podemos traer otro dogma esencial para el católico: que Dios sea Padre e Hijo (y Espíritu Santo que es el más dificil de pensar), rompe la posibilidad del monismo. Rompe la posibilidad de que no haya grados de libertad, introduce la pluralidad. Yo aún metería otra parte que es la existencia de la clerecía (el islam carece de ella aunque los chiíes parece que lo han intentado): la organización temporal de la Iglesia es algo que ha tenido consecuencias evidentes para todos.

¡Qué me cuentas! No, en serio, qué diablos significan esas palabras.
También nos resistimos a ser protestantes. Los proestantes rechazan el Magisterio y cada protestante pasa a ser autoridad. En sentido estricto el protestante no tiene Iglesia (tienen sectas y grupos de boy scouts pero no me parecen serios) y esto le deja a cada uno con una Biblia llena de pies de página frente a Dios. Así cada uno se convierte en autoridad religiosa suprema porque dispone de una libre interpretación de las Escrituras (y de lo que tiene que creer y hacer, bueno, de hacer no, porque el protestante no tiene por qué hacer nada), esto es lo que llaman el libre examen, la libre conciencia. Esto es muy problemático porque nos ha infectado de tal forma que cualquiera se sube a un banco en el parque y dice "yo pienso que...", como si lo que piensa tuviera alguna importancia. Es decir, aparece la conciencia subjetiva frente a la conciencia objetiva (en catoliqués la "conciencia recta"). Todo el mundo tiene su opinión y lo que es correcto no importa. Todo el mundo tiene una conciencia distinta y acude a ella como elemento de autoridad aunque diga y haga mamarrachadas. Para los católicos por otra parte existe una conciencia recta, objetiva, que está de acuerdo con la Ley. No es arbitraria. Pero el hombre tiene libre albedrío y está en él salvarse o condenarse si sus actos se ajustan a la Ley (esto es lo que decía sobre cómo la doctrina salva el conflicto ético).

La dialéctica con estas religiones va más allá de la Reconquista y de la Contrarreforma. No estoy hablando de cosas antiguas. Es más, tiene mayor consecuencia el enfrentamiento con el turco que con el moro. Fue el turco el que nos empujó al oeste. Ojo, lo del moro no tiene pequeña consecuencia: pequeñas ciudades españolas en el norte de África tienen una sobredimensionada presencia militar por estar en una frontera entre planetas distintos. Y respecto a los protestantes hoy vemos conflictos en plena vigencia: solamente hay que ir a ver por dónde los protestantes trazaron una frontera en Norteamérica que dividió lo que estaba unido. Hoy siguen metiendo a gente en la cárcel por eso.

En definitiva tanto idioma español como filosofía católica serían los factores de más peso que nos sitúan como agentes activos en la historia universal. Nos podrá gustar más o menos (no importa) pero en el posible debate identitario simplemente no podremos elegir. Igual podemos elegir no participar en el debate pero esa ya es otra historia.


lunes, 6 de marzo de 2017

La broma

Alemania, 1930. Aquel panfleto titulado "Die Christus ans Kreuz schlugen, machen das Weihnachts-Geschaeft!" denunciaba cómo el comercio judío destruía el comercio alemán (entiéndase no-judío) al vender adornos de Navidad más baratos que la competencia. El chiste que acompañaba la denuncia (un rabino lamentándose de que la Virgen María no hubiera tenido dos niños Jesús porque así habría podido doblar sus ventas) se adaptaba como con un calzador a la mentalidad del tendero de clase media-baja afectado por la incertidumbre económica, la inflación y la carestía propia de la época de la Gran Depresión. Incluso entre quienes rechazaban a aquellos bravucones populistas no escasearían los que dejarían escapar una mueca divertida ante el chiste. "Oh, no estoy de acuerdo con ellos, pero el chiste tiene su punto".

Lo que ocurrió los siguientes años es una historia conocida. Para marzo del 33 el 10% de todos los varones alemanes mayores de 17 años estaban afiliados a las SA. Una cohorte demográfica que se queda corta si incluimos a los afiliados al NSDAP, las SS y otras oficinas relacionadas. Hubo casos especialmente trágicos de judíos alemanes que trataron de ganar una posición en la nueva situación e incluso anécdotas relacionadas con la visión que los judíos más cosmopolitas de las grandes ciudades tenían sobre los judíos del este, de ascendencia más rural y a los que se señalaba como más atrasados.


Antes de que los nazis aprobaran la legislación que privaba a los judíos de sus derechos civiles e incluso antes de que los nazis llegaran al poder el antisemitismo era una cosa cotidiana. La propaganda política de los años anteriores a la toma del poder que hacían los políticamente incorrectos sirvió para que lo socialmente aceptable fuera cambiando. Si unos jóvenes inmovilizaban y cortaban la barba a un rabino, eso era una chiquillada. Si un judío tenía una novia gentil, a la novia gentil se le dejaba de hablar y se le aplicaban los epítetos esperables. La legislación racista de la primavera del 33 hizo oficial en la ley lo que ya funcionaba en la calle. Un comerciante judío podía ser asaltado en su casa por miembros de las SA y tras la preceptiva paliza a él y a su familia ser conducido al calabozo ante la mirada del resto de comerciantes de su calle. Tampoco era raro que antes de las leyes racistas algunos jueces negaran el permiso para casarse a un matrimonio "mixto". Fue después de todo eso cuando se empezaron a aprobar las leyes raciales.

Miguel Eduardo Barinaga Erezuma es director de la televisión autonómica vasca. El mismo día que la prensa informaba del secuestro exprés de José Luis Calvo Casas (lo encontraron a las pocas horas con un tiro en una pierna) a manos de ETA-pm, la agencia EFE informaba de la detención de Eduardo Barinaga acusado de pertenecer al aparato informativo de ETA. Los comandos informativos de la organización terrorista se dedican a enviar datos sobre empresas y ciudadanos a la cúpula de ETA para efectuar secuestros y extorsiones mediante el llamado "impuesto revolucionario".

Sería injusto reducir la trayectoria profesional del director de la televisión pública vasca a soplón de asesinos, en justicia añadiremos que también es productor de televisión (De Mathausen a Gernika, Gernika bajo las bombas, etc).


El programa de humor de la televisión vasca se preguntaba "¿Cómo son los españoles?" (entiéndase no-vascos). Se presentaban unos estereotipos negativos (paleto, chioni, etc) y a continuación se preguntaba a gente elegida siguiendo una serie de criterios (político aberchale, actriz aberchale, cantante aberchale, gente que debe ser muy famosa en su aldea, etc). Una estructura formal de un programa así se supone que primero presenta estereotipos y a continuación los entrevistados los desmienten. Pero no sucedió eso: el programa presentaba estereotipos insultantes que hacían apología de la diferencia y excusa del odio y a continuación los entrevistados confirmaban que pensaban exactamente lo mismo que los maravillosos guionistas pardos del programa.

Naturalmente surigieron protestas, la cadena se disculpó y a instancias del gobierno regional —que también se disculpó— retiraron el programa de Internet (una vez ya emitido en televisión).

Gran parte de la polémica se centra en señalar que no es constructivo hacer un programa que insulte a la gente de forma gratuita. También hago constar que hay gente que opina que no hay ningún problema con el programa, que hay que tener sentido del humor y la piel no tan fina. No me meto en la polémica con este planteamiento. No se trata de la piel fina o de tener o no razón. Yo prefiero quedarme con los primeros segundos del programa, con el tema, con el asunto, más allá de su contenido.

El programa se titulaba "¿Cómo son los españoles (no vascos)?". Yo es que veo ese título y me pregunto qué se pretende. Qué rumor sordo está operando. Cuál es el objetivo.

Porque ante un planteamiento así, por muchas vueltas que le demos, solo podemos llegar a una conclusión.


Y eso es lo que no se debate. Eso es lo que la gente —partidarios del programa y detractores— no veo que discuta. Cuando un youtuber —que cuenta con una audiencia superior a la de cualquier canal de televisión del mundo—  contrató por Internet a unos tipos para que le hicieran un video con un cartel que ponía "muerte a los judíos", pensó que se trataba solo de una broma. Al haber protestas y ocasionarle un coste económico considerable, el sujeto pidió disculpas, trató de explicar que estaba haciendo un expermiento social, etc. La broma le supuso un coste.

Sin embargo con el programa de la ETB simplemente se ha cancelado su reproducción, nadie pagó ningún coste. Se tapó. Sin cadaver no hay delito. Apenas quedará un recuerdo de una cosa nazi que hicieron en la tele vasca. Otra más. Algo al nivel de los mapas meteorológicos del Lebensraum cateto. Lo cotidiano, lo normal. Era bromi.

Van demasiadas bromas. Chascarrillos, risas y anécdotas que de forma independiente son inocentes (o no graves) pero que una detrás de otra significan otra cosa. Mal arreglo.