viernes, 20 de septiembre de 2013

Boceto de escala temporal logarítmica de percepciones de singularidades tecnológicas

Si las singularidades tecnológicas se producen cada vez más rápido, la percepción del campesino estándar sobre los logros de su civilización puede ser cuantificable en una escala logarítmica. Una escala de estas características puede ser interesante a la hora de construir un relato de ciencia ficción o de fantasía que incluya al menos dos civilizaciones con diferente grado de desarrollo tecnológico. Además, es útil para salvar esa suerte de "stasis" que me molesta tanto ver en tantas historias: la idea de la negación de la singularidad tecnológica.

Ejemplos rápidos de negación de la singularidad tecnológica los vemos en las obras más comunes de ciencia ficción y fantasía. Por ejemplo, en La Guerra de las Galaxias existe muy poca diferencia tecnológica entre la época de las Guerras Mandalorianas y la época de la Batalla de Yavin, y hablamos de 4.000 años de diferencia. En el Señor de los Anillos, desde la caída de Isildur hasta que se junta cierto equipo de acción en Rivendel, pasan unos 3.000 años.  En Canción de Hielo y Fuego Bran el Constructor levanta el Muro 8.000 años antes de la saga actual. Bien, en esas obras de fantasía la magia puede explicarlo todo, pero es que en la ciencia ficción, ocurre lo mismo y seguro que conocéis ejemplos. Dicho esto, simplemente pensad en nuestra Edad Media. Un castillo del año 1000 no tiene nada que ver con uno del año 1300. El primero es una torre de guijarros y madera sobre un promontorio, el segundo tiene varias torres y altos muros de cantería. El avance tecnológico existe, y más aún, la singularidad tecnológica también existe: pensad en cómo influyó el uso de la pólvora o la sofisticación de las relaciones económicas y políticas en el diseño de los castillos.


Dicho esto, ¿cómo hacer una escala temporal que nos sirva de referencia para obtener impresiones subjetivas del paso del tiempo de un campesino estándar? Tirémonos a la piscina y comencemos por ver una singularidad tecnológica obvia: el ferrocarril. El ferrocarril es sin duda una singularidad tecnológica crucial: por primera vez desde tiempos de Octavio Augusto se acortaban las distancias de los viajes terrestres. Marquemos el año 1830 como el de la aparición del ferrocarril y llamemos T0 a ese momento. Ahora, de forma arbitraria, establezcamos una serie de puntos temporales respecto a T0 basándonos en lo que podía pensar el campesino estándar del ferrocarril.


Así tenemos:
  • T0 (1830) el ferrocarril está funcionando.
  • T-1 (1829) el ferrocarril está funcionando.
  • T-10 (1820) el ferrocarril está siendo investigado con bases sólidas.
  • T-100 (1730) el ferrocarril no existe, pero se experimenta con el motor a vapor y se usan carriles en las minas para reducir el rozamiento de las vagonetas. El ferrocarril, teóricamente, es posible.
  • T-1.000 (830) la gente encuentra mejores usos para el escaso hierro en circulación que para ayudar a mover a una bestia de fuego. El ferrocarril es un relato fantástico.
  • T-10.000 (8.170 a.C.) el ferrocarril es incomprensible.
Para ver si es correcta esta escala para algo del siglo XIX, pongamos otro ejemplo del siglo XIX: la teoría de la evolución de Darwin.
  • T0 (1860) la teoría de la evolución está abriéndose paso.
  • T-1 (1859) la teoría de la evolución está abriéndose paso (se edita El origen de las especies).
  • T-10 (1850) el lamarckismo (herencia de caracteres adquiridos) está funcionando: existe constancia de que las especies no son inmutables.
  • T-100 (1760) scala naturae: todos los seres vivos (es decir, los animales) se ordenan en función de su complejidad, desde el más simple hasta el hombre. Se podría sugerir la posibilidad de cierta evolución en reducidos círculos de investigación.
  • T-1000 (860) Dios crea al hombre el año 4.026 antes de Cristo. Tres días antes crea a todas las bestias (y también al hombre, porque en el Génesis Dios crea al hombre dos veces, supongo que la primera vez se refiere a vampiros o morlocks). Nadie niega en público esta historia, no por temor a la Iglesia, sino por temor a que le tomen por idiota. La evolución es un relato fantástico.
  • T-10.000 (8.140 a.C.) la evolución es incomprensible.
Habría que probar más ejemplos, pero demos por suficientes estos. Respecto a las singularidades del XIX tendríamos una escala logarítmica de percepciones de singularidades tal que así:
  • T-1: vulgar
  • T-10: común
  • T-100: poco común
  • T-1.000: fantasía
  • T-10.000: incomprensible
Bien, como la singularidad tecnológica de un instante T0 está a su vez insertada en una escala logarítmica de tiempo, las percepciones del campesino estándar no siguen estáticamente este patrón de tiempo. Consideremos una singularidad del siglo XX como es el vuelo a motor y veremos que los márgenes dados para el siglo XIX ya han cambiado.
  • T0 (1910) primeros mensajes de radio de un avión en pleno vuelo.
  • T-1 (1909) Louis Blériot cruza el Canal de la Mancha y gana un premio  de 1.000 libras del Daily Mail.
  • T-5 (1905)  Wilbur Wright, en el Flyer II, vuela durante 40 minutos y no se mata.
  • T-10 (1900) Zeppelin lleva a sus primeros pasajeros en el LZ1. Numerosos inventores locos prueban sus planeadores con notable éxito, muchos buscan ponerle motor a sus aparatos y poder controlar el vuelo.
  • T-100 (1810) globos aerostáticos sin estar amarrados al suelo. Gente no suicida empieza a diseñar planeadores.
  • T-500 (1410) dibujos de ornitópteros y gente que salta de campanarios y minaretes. El vuelo a motor es una fantasía.
  • T-1.000 (910) el vuelo a motor es incomprensible.
La escala para una singularidad de la Belle Époque sería algo así:
  • T-1 vulgar
  • T-5 común
  • T-10 posible
  • T-100 imaginable
  • T-500 fantasía
  • T-1.000 incomprensible
Para que algo sea considerado "fantástico" bastan 500 años, no 1.000. Y para que algo sea "posible" bastan 10 años, no 100. Es decir, según nos acercamos al momento presente, los cambios son mayores, la percepción de los cambios es mayor y la posibilidad de aceptar los cambios también es mayor.


Ahora pondré de ejemplo Internet para ver dónde nos situamos y cuál será nuestra percepción (aquí somos nosotros los campesinos estándar) de las singularidades futuras.

T0 (2000) burbuja de las punto com, cientos de miles de millones desaparecen en nubes de humo, lo que provoca cambios en la regulación financiera internacional.
T-1 (1999) Napster mola. Se publican las especificaciones del IEEE 802.11, lo que conoces como wifi.
T-2 (1998) aparecen Google y PayPal. Los cursos de "Internet" y de "Office" son una plaga malsana. Cuando estás en Internet no escuchas el teléfono. Internet es común.
T-18 (1982) se publican las especificaciones del protocolo TCP/IP. Todo lo que necesita Internet ya está inventado, pero el hardware es demasiado costoso para su popularización.
T- 31 (~1969) tras años de investigación y desarrollo, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos conecta de forma distribuida sus bases (ARPANET) para que un ataque de misiles soviético no les impida reducir Moscú a cenizas. El sector bancario es el primero en aplicar este modelo de comunicación. Internet es imaginable.
T-54 (1946) la Fundación Rand se separa de Douglas Aircraft y comienza a desarrollar la teoría de que la guerra nuclear se puede ganar. Para ello un requisito es no perder comunicación con la línea de mando. Algo parecido a Internet es muy común en la ciencia ficción.
T-100 (1900) la telegrafía sin hilos es común, se experimenta con la radio. Internet es una fantasía.
T-200 (1800) Internet es incomprensible.

En resumen:
  • T-1 vulgar
  • T-2 común
  • T-18 posible
  • T-31 imaginable
  • T-54 inalcanzable
  • T-100 fantasía
  • T-200 incomprensible


Si proyectamos esta escala del año 2000 hacia el futuro, tendremos las posibles percepciones del campesino estándar sobre una singularidad tecnológica que podemos llamar Proyecto Tau.
  • En 2000 el Proyecto Tau es incomprensible. No podemos ni imaginarlo.
  • En 2100 el Proyecto Tau es una fantasía («—Molaría que existiera algo como el Proyecto Tau. —Déjate de historias y acaba las lentejas»).
  • En 2146 el Proyecto Tau es inalcanzable, pero los problemas que solucionaría están identificados. La ciencia ficción predice el Proyecto Tau recurriendo a la fantasía.
  • En 2169 el Proyecto Tau es imaginable: ya hay algo que no está claro si desembocará en el Proyecto Tau.
  • En 2182 el Proyecto Tau es posible y existen investigaciones dedicadas a conseguirlo.
  • En 2198 el Proyecto Tau es común.
  • En 2199 el Proyecto Tau es doméstico y vulgar.
  • En 2200 se produce la burbuja del Proyecto Tau, cientos de miles de millones desaparecen en nubes de humo, lo que provoca cambios en la regulación financiera interplanetaria (probablemente se introduzca el tipo de interés negativo para compensar los efectos de la dilatación temporal de los viajes espaciales en las rentas de capitales).
Ok, pero aquí hay un problema que los más listos ya habéis detectado: las singularidades se producen en escala logarítmica (cada vez más rápido), luego las percepciones sobre ellas también cambiarán más rápidamente. Aclarado esto, podemos reducir un grado de magnitud estas percepciones sobre el Proyecto Tau y tener:
  • En 2000 el Proyecto Tau es incomprensible. No podemos ni imaginarlo.
  • En 2050 el Proyecto Tau es una fantasía («—Molaría que existiera algo como el Proyecto Tau. —Déjate de historias y acaba las lentejas»).
  • En 2075 el Proyecto Tau es inalcanzable, pero los problemas que solucionaría están identificados. La ciencia ficción predice el Proyecto Tau recurriendo a la fantasía.
  • En 2087 el Proyecto Tau es imaginable: ya hay algo que no está claro si desembocará en el Proyecto Tau.
  • En 2093 el Proyecto Tau es posible y existen investigaciones dedicadas a conseguirlo.
  • En 2096 el Proyecto Tau es común. Madrid organiza los JJ. OO.
  • En 2097 se produce la burbuja del Proyecto Tau, cientos de miles de millones desaparecen en nubes de humo, lo que provoca cambios en la regulación financiera internacional.
Elegid una singularidad y poned a prueba las escalas, ved que las escalas varían respecto al punto de partida de la singularidad (T0). También se puede observar que una civilización puede tener varias tecnologías en distintas fases respecto a sus singularidades. Otra característica es que posibilita comparar el grado de desarrollo de dos civilizaciones (por ejemplo, el Imperio Romano y la dinastía Han) respecto a la misma tecnología.



11 comentarios:

Gus Esteban 20 septiembre, 2013  

Muy interesante, sobre todo la reflexión final; ¿podrías hacer un artículo en un futuro analizando las comparaciones tecnológicas de Roma y China? Siempre me había planteado que a nivel tecnológico estaban a la par, pero ahora me haces dudar.

Y sí, definitivamente en todas las grandes épicas de ciencia Ficción o fantasía sufren una suerte de estasis desde el momento épico-legendario hasta el momento actual de la historia

Pablo Otero 20 septiembre, 2013  

Oh, eso parece muy interesante, y añadiré el periodo clásico de Teotihuacán. ¡Gracias por la sugerencia! :)

Teseo 20 septiembre, 2013  

Estooo... la sagrada trilogia de Star Wars (la de Harrison Ford) transcurre en un tiempo posterior unos 20 años a su precuela y sin embargo es todo mucho más antiguo (y no tenían máquinas para contar miriclodianos).

No siempre la cosa funciona en escala temporal logarítmica y no siempre hay progreso ni se popularizan los avances.

Griegos, egipcios y romanos (y tb otros tíos de America) utilizaron una cosa parecida al hormigón durante muchos años. Sus descendientes se olvidaron de usarlo hasta el siglo XIII o así y luego lo mejoraron para volver a usarlo y luego volvieron a empeorarlo: levantar una construcción de 50 metros de altura en el -2000 es técnicamente posible, en el -200 no (y además es muy aburrido).

Pablo Otero 20 septiembre, 2013  

No siempre hay progreso sostenido en todas partes al mismo tiempo, pero a escala global sí.

Si el cemento Portland es peor que el romano es a cambio de otras cosas.

Teseo 20 septiembre, 2013  

El cemento Portland es más barato que el romano. A cambio, en tiempo de esos romanos la mayoría de la gente vivía en casas de madera o de piedra. El progreso sostenido es a muy largo plazo, por eso es muy coherente que no existan muchos cambios entre Bran el constructor y Jon Nieve. Hoy en día tenemos excavadoras y destornilladores electricos pero seguimos utilizando martillos como en tiempos de Praxíteles o pinceles como en tiempos de Miguel Angel (o si acaso aún peor).

Pablo Otero 21 septiembre, 2013  

Ok, a muy largo plazo... cuanto más atrás te vayas. Según avanza la flecha del tiempo, los cambios aceleran (es un mecanismo que incluyeron los constructores de esta realidad o puede que sea un efecto secundario de las leyes de la termodinámica).

Teseo 22 septiembre, 2013  

En realidad, es un efecto secundario de la inteligencia: cada vez hay más personas y cada vez quieren vivir mejor. Si la población aumenta de forma exponencial, también su desarrollo tecnológico y este a su vez tiene un feed-back positivo sobre el crecimiento poblacional (al menos hasta el momento).

El libro del Génesis es un relato de dos fuentes distintas (a lo mejor más) y por eso la creación se cuenta dos veces. Vampiros y Morlocks vinieron después.

Miguel Angel Velarde 22 septiembre, 2013  

De todas formas, y siendo muy interesante la propuesta, hay imponderables que hacen avanzar o retroceder el avance técnico de una civilización.

La micénica desapareció de la noche a la mañana (es un decir, claro) y no quedó ni la escritura (nadie sabe traducir hoy el lineal A ni el B), y parece ser que por circunstancias naturales. En el sentido contrario, la segunda guerra mundial supuso un avance espectacular en la tecnología.

¿Procedería incluir un factor de correción en la ecuación que recogiera estos factores?

Pablo Otero 24 septiembre, 2013  

Ese factor de corrección vendría a ser algo así como sacar una estadística de cada cuánto se produce una debacle y habría que ponerla a prueba ante cada singularidad/época.

Parece complicado, aunque sin duda interesante hacer una estadística sobre debacles (no habría efectos predictorios, claro, sería a posteriori), aunque haría falta acotar lo que es una debacle (en principio se me ocurre una definición de "debacle" en función de la caída del consumo energético, aunque esto significa que de cien años atrás, ninguna estadística es fiable).

Crul 02 noviembre, 2014  

Muy interesante.
La primera vez que me enfrenté a esas ideas fue con esta charla, que precisamente por ser de hace 20 años ya, me provoca una sensación especialmente extraña. No está hablando de nuestro futuro, sino del suyo, que es nuestro presente:
Danny Hillis: Back to the future of 1994.

Saludos

Pablo Otero 03 noviembre, 2014  

Gracias, Crul, le echaré un vistazo!

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