jueves, 2 de agosto de 2012

Se puede ahorrar más pero afectando al empleo público

Reducir diputados autonómicos. Ésa es la gran ocurrencia que sale del PP para paliar el déficit a la que se le une la propuesta presentada por Foro de reducir 50 senadores y 50 diputados nacionales. Tal esfuerzo intelectual es comprensible cuando sus bases se quedan en pedir la desaparición de las autonomías (no como objetivo político, sino como medida de ahorro) y echar a paladas empleados públicos a la calle.

Como lo primero es una fantasía infantil, me detengo un poco en lo segundo.

#Confianza
Efectivamente, despedir empleados públicos es una medida de ahorro de gasto público más que razonable. Recordemos que las administraciones no fabrican nada, tan solo tienen a un montón de empleados proporcionando servicios. Sólo en el caso de la Xunta de Galicia, hablamos de que la mitad del gasto presupuestado se va en salarios (imaginaos lo que sucede con administraciones más caóticas y abúlicas como la AGE o imaginaos lo que pasa en pequeños ayuntamientos caciquiles). Se suele decir que entre educación y sanidad (al margen de la Seguridad Social), se comen el 70% de un presupuesto, bien, pues la mayor parte de eso son salarios.

Si se trata de recortar por ahí, se puede estudiar bajar salarios, reducir jornadas, no renovar al personal, jubilar sin reposición, y, esto lo dudo más, despedir a lo bestia. Esto es muy fácil proponerlo, lástima que en el mundo real, te salten sindicalistas disfrazados de médicos a liártela parda.

No parece haber una correlación entre nº de empleados públicos y situación financiera en cada autonomía.
Teniendo esto presente, podemos empezar a quitar resistencias, comenzando por reducir la capacidad de presión de los sindicatos. No habrá ningún ahorro en el sector público (no me refiero a despidos, sino a reducciones de jornada acompañadas por reducciones de salario, etc; estas cosas hay que saberlas vender), mientras otros sectores continúen igualmente privilegiados.

Hablemos pues de esos otros sectores fuertemente privilegiados, todos ellos reinas del baile. Recientemente hemos escuchado cómo el gobierno se rendía ante los taxistas. A farmacéuticos y notarios supongo que nadie les va a tocar nada. El gobierno supuestamente malvado y neoliberal del PP está llevando a todo un país a la ruina pudiendo acabar con los privilegios laborales de sectores muy concretos, sin peso demográfico alguno. Esto se tiene que ir acabando.

Burbuja del empleo público estatal: mientras las CCAA asumían competencias, el abúlico Estado central no redujo ni un ápice sus cuadros.
Porque no puede ser que para actos públicos inexcusables haya que pasar por caja de un notario que tiene su clientela intocable, con un sistema altamente mafioso de organización territorial. Esto encarece compraventas de inmuebles, creación de empresas (!), contratos privados... cuando lo que hacen lo puede hacer un funcionario en ventanilla (o por internet y nos ahorraríamos trillones de euros, pero esta batalla ya la doy por perdida: hace unos años tomamos la decisión suicida como país de no aprovechar internet para ahorrar trillones, genial).

El caso es que llevándonos por delante organismos, entes, empresas, sociedades, embajadas, teles, radios, subvenciones al silbo gomero, promotoras, fundaciones y demás grasa pública (tema en el que no me meto porque doy por sentado que todo el mundo excepto los políticos estamos de acuerdo), el único ahorro público que te queda es recortar costes salariales de los empleados públicos.

Bueno, y las pensiones, pero tocar las pensiones sería demasiado gracioso.

Esto todo el mundo lo tiene que tener muy claro: empleados públicos, salarios, bajar los números. Dicho esto, si en lugar de estar protestando, porque España no es como a ellos les gustaría ser, el votante del PP -el pepero sociológico- reclamara a Rajoy un ajuste mucho más drástico en el Estado central, probablemente nos ahorraríamos dinero e incandescencia urbana.

Hablo de eliminar la ayuda al desarrollo (920M) cuando en España se nos está disparando la tasa de pobreza infantil y tenemos los mercados cerrados. Hablo de RTVE (400M), las subvenciones a partidos (100M), sindicatos y patronal (15M), los cursos de formación (+5.700M), subvenciones al transporte (2.850M), la mitad de las subvenciones a la cultura y el espectáculo (200M), minería (500M), programas de desarrollo sostenible en el sector primario (50M). En total unos 10.700M (un 1% del PIB con datos aproximados de las partidas de los PGE 2012). Súmese cómo afectaría al crecimiento la liberalización de los sectores profesionales previamente mencionados.

Aún con este ahorro y liberalizando el trabajo profesional, es tal la cantidad de intereses de la deuda y principal de la propia deuda, que estamos en un punto en que vamos tirando por inercia mientras mendigamos. Aunque a estas reformas les sumáramos un golpe de Estado al sector eléctrico, al de las telecomunicaciones (en serio, chavales, antes de que arda el país, vosotros no os iréis de rositas), un aumento de la recaudación, etc. Dudo mucho que todo lo más que obtendríamos fuera tiempo esperando a que suceda algo muy malo en otra parte del mundo que o bien devalúe el euro o bien nos vuelva competitivos sin hacer más deberes.

Bueno, y tenemos también a nuestros sagaces banqueros que no sé muy bien qué pretenden hacer con tantas casas nuevas y vacías. ¿Comérselas?


El gran problema de fondo es que la gente no trabaja. Si reduces el paro aumentan tus ingresos y se reducen tus costes sociales. Estamos hablando de una cantidad brutal de parados. España tiene más parados que soldados el ejército chino. Bueno, y de explorar la forma de reducir un poco la factura (5% del PIB) del petróleo ni hablamos, ¿no?

Más:
  • «La racionalización del sector público va a suponer muchos sacrificios a demasiada gente. El cierre de las televisiones públicas autonómicas, de las embajadas en el exterior, de los centros de alta tecnología en lugares recónditos, en definitiva, de los cientos de empresas públicas que deben desaparecer, aparte de privar merecidamente de su bicoca a los enchufados de turno, va a causar muchos dramas personales a quienes no tienen la culpa de nada. Sin embargo, no hay más remedio que hacerlo, y por eso habrá que aprender a distinguir entre el recorte necesario, y el injusto por improcedente y ventajista». Rodrigo Tena.
  • Se supone que a regañadientes, el Gobierno aprobará en septiembre una ley de liberalización de servicios profesionales. Si son tan decididos como lo fueron con los taxistas, creo que por fin podré abrir una farmacia-estanco-notaría... en una de las lunas de Júpiter.
  • Iba a hablar de la alternativa del PSOE para reducir el déficit pero no encontré nada. Bueno sí, esto. Pero no hablan de reducir el gasto, sino de aumentarlo. No lo entiendo ¿no saben qué es un déficit? ¿Cómo van a reducir el déficit a corto plazo con ese tipo de propuestas? ¿Para quién trabajan?


2 comentarios:

Ácrata 02 agosto, 2012  

"contratos privados... cuando lo que hacen lo puede hacer un funcionario en ventanilla"

La pregunta es ¿por qué no lo hace el funcionario? ¿Por qué el funcionario que no trabaja es el pobrecito y el contratado privado, que como norma general gana menos y trabaja más (tanto en horas como en trabajo efectivo) que el funcionario, es el malo? ¿Por qué el funcionario, que ha entrado con un sistema de selección anacrónico y tiene unos privilegios sin parangón en derecho comparado, es el pobrecito y el contratado, que es igual que el resto de los españoles, y que ha sido contratado como en cualquier empresa, es el malo?

Rachel 02 agosto, 2012  

Hola ácrata. Mira, los notarios son funcionarios públicos cuya remuneración está sometida a arancel público también. Te dejo un enlace al respecto, desconozco ahora mismo si las cantidades se han actualizado a 2012.
http://www.oficinanotarial.com/2010/01/e-l-arancel-de-los-notarios-aprobado.html

Ser notario requiere un grado de especialización notable, con esto no quiero decir que no se puedan mejorar aspectos, pero no es fácil aprobar semejante oposición y mantenerse actualizado constantemente respecto a todos los cambios normativos que ocurren a velocidad de vértigo.
Por mi comentario quizá te parezca que soy una persona fanática de lo público y no es así, de hecho cada vez menos, porque hay apartados innecesarios que serían mejor prestados por la iniciativa privada.
Respecto a tus siguientes cuestiones, en mi opinión es cuestión de ver quién realiza la mejor campaña de imagen y sobre todo, décadas de adoctrinamiento en favor de lo público amenazando con el coco de lo privado, los malvados y explotadores empresarios, etc y resto de tópicos que hemos oído hasta la saciedad. A la gente se le asusta con que si no hay estado de bienestar es el fin del mundo y en un país como España, la gente no suele ver más allá, la iniciativa privada está muerta o asfixiada y a nadie se le ocurre que puede intentar salir adelante por esos medios, que son muy duros, y como no es que tengamos una gran costumbre del mérito y el esfuerzo, pues así pensamos.
Saludos.

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