jueves, 3 de mayo de 2012

¿Por qué prosperan los pueblos?

Cuando se trata de debatir qué hace que una sociedad prospere, la aproximación académica tradicional, se centra en explicarnos las causas de los fracasos. Interminable es la bibliografía sobre la caída del imperio romano, enigmática es la historiografía sobre la implosión maya, no tanto se ha discutido la decadencia china, más del estancamiento japonés y conocidas son las causas de la caída de la Unión Soviética.

Esta aproximación -inevitable e interesante-, me recuerda a la forma en que tratamos de explicar por qué unos países son ricos y otros no. Son infinitas las iniciativas de combate a la pobreza y sobre el tema se produce mucha casquería. Sin embargo, la producción es menor cuando se trata de establecer las causas de la riqueza. Esta es una cuestión mucho más interesante y una aproximación, en mi opinión, más pertinente: todos macemos desnudos, todos los países fueron miserables en algún momento; luego lo que conviene explicar es cómo salir del estado "natural" de pobreza y alcanzar la prosperidad.

Entiendo que es más complicado mostrar una perspectiva que explique cuáles fueron las causas del florecimiento de una sociedad, sin embargo, como digo, creo que es algo mucho más pertinente, pues, manteniendo esas causas en el tiempo, puede que se logre una prosperidad estable.

El primer problema que nos surge cuando queremos emprender este camino, es el de definir la prosperidad e identificar quién y cuándo fue próspero. Se pueden tomar infinidad de métricas distintas: desde el aporte cálorico por persona, hasta el consumo energético total, pasando por el terreno dominado, el PIB, la esperanza de vida, la alfabetización, etc. Sospecho que la prosperidad es una amalgama de estos y otros factores. Si tuviera que quedarme con uno, probablemente elegiría el consumo total energético o lo que es lo mismo, la energía disponible. Entiendo que esto es un problema si hablamos de sociedades lejanas en el tiempo, pues los libros de historia se reescriben continuamente según avanzan los descubrimientos arqueológicos. También es un problema porque al mezclar economía, historia y energía, la pulsión ecologista sale a la luz y el debate puede viciarse con tics neomarxistas que mezclen Pachamamas y trueque energético.

Un estudio pormenorizado del tema excede mi paciencia y la vuestra, así que, establecidas las oportunas prevenciones, puedo elegir a voleo algunos momentos de la historia en que una sociedad a mi entender, alcanzó una considerable prosperidad. Mi elección es muy discutible y animo al lector a presentar sus propios ejemplos o al menos, a pensarlos.

El Imperio Nuevo

Ramsés II
No pretendo extrapolar la situación del segundo milenio antes de Cristo con la actual, tal vez establecer unas pinceladas que nos lleven a pensar en las razones del éxito egipcio. Pensemos que en el XVI a.C. Egipto estaba dividido en facciones y el poder político lo mantenían los invasores hicsos. Una serie de campañas militares dieron la suficiente fuerza a los faraones de la XVIII dinastía, que, ya sin diferencia en tecnología bélica con los hicsos, no solo los apearon del poder, sino que expandieron las fronteras del imperio. Las innovaciones en la navegación propiciaron el comercio con el cuerno de África y los intercambios con el Mediterráneo oriental aumentaron notablemente. A que los comerciantes pudieran navegar sin excesivos problemas, contribuyó tanto la mejora tecnológica, como la diplomacia egipcia. Está claro que Egipto era la mayor potencia militar de la zona, pero sin embargo utilizó la guerra no como el primer recurso. Las alianzas matrimoniales con ciudades vasallas y la imposición de gobernadores regionales surgidos de una carrera funcionarial, ayudaron a establecer cierta paz en la zona, cosa que contribuyó al comercio. La división interna del poder, entre la corte faraónica y la clase sacerdotal (con varios cambios de capital) semeja que dejaba mucho tiempo en paz a la mayoría de la gente. El gran problema del Imperio Nuevo fue la paz armada con los hititas y su posterior enfrentamiento que solventarían en Kadesh. Ahí ocurrió algo que no había pasado antes: ambos reinos firmaron un tratado de paz duradero. Puede que sea por la pujanza de los asirios o puede que sea porque económicamente ninguno de los contendientes se podía permitir aumentar su terreno a costa de una potencia pareja, el caso es que la paz posterior a la batalla de Kadesh significó el establecimiento de una frontera estable. Una frontera porosa, por las que continuaban los intercambios comerciales en las rutas de caravanas. También es preciso comentar que en el Imperio Nuevo existieron reinados más largos (Ramsés II duró 66 años en el trono, más que cualquier rey europeo posterior) cosa que no me cabe duda, contribuyó a la estabilidad y predecibilidad en las leyes. En estas condiciones, Egipto sobrevivió a las invasiones de los pueblos del mar, que se llevaron por delante a los antiguos rivales hititas y a la cultura micénica entre otros. A partir de la XX dinastía se produce la decadencia, tema que como dije, no voy a tratar.

El Imperio Romano del siglo II

Basílica Ulpia
Esta historia nos suena más familiar porque básicamente seguimos siendo romanos. Me gustaría resaltar algunas características del apogeo romano que establezco alrededor de la época de Trajano. Roma era un imperio creador que cuando fundaba una ciudad, lo hacía a imagen de Roma: la proveían de servicios como alcantarillado, termas y agua corriente y dejaban en el centro de la urbe un foro que era una plaza pública donde comerciar e intercambiar información (también donde hacer públicas las leyes). Los caminos y la unidad económica facilitaban los intercambios hasta un punto nunca antes visto en la historia. Si a todo esto le unimos la mejor tecnología militar y un ejército rebosante de veteranos de guerra que se enfrentaban a paletos con hondas y falcatas mal forjadas, tenemos asegurada la preeminencia romana en la ribera del Mediterráneo y más allá. El uso de una enorme mano de obra esclava en continuo aumento, propició un ahorro que se volcó en mejoras de obras públicas por una parte y en colmar caprichos de la nobleza por la otra. Estas dos cosas exigían una gran división del trabajo y el asegurar el comercio por tierra y por mar como pilares de la política de estado. Hasta que aparecieron los galeones españoles del XVII, un coruñés no volvería a comerciar con un pequinés. Eso fue Roma.

Pax Mongólica

La corte del Kublai Khan era exactamente así.
Uno de los grandes misterios de la historia es la epopeya mongola. ¿Cómo puede ser que una banda de gañanes subyugara a notables polos de civilización como China y Persia? Tiendo a pensar que parte de la respuesta reside en la mala formulación de la pregunta. El éxito mongol se basó en que no subyugó a los pueblos conquistados. Efectivamente, ciertas condiciones de origen dieron una importante ventaja militar a los mongoles: su caballería rápida unida a estrategias de combate nunca antes vistas les propiciaron victorias rápidas ante ejércitos -básicamente de infantería- infinitamente más numerosos. Ante los pueblos conquistados, los mongoles no sustituían al poder local, les bastaba con hacerles saber -de una forma tan rápida como violenta- quién estaba al mando. Tanto es así, que la dinastía imperial Yuan, la formaron mongoles mientras dejaron en sus puestos a los altos funcionarios chinos. La unión de grandes extensiones de terreno bajo el mismo poder coercitivo, reabrió rutas comerciales, lo que unido a un sistema de postas que recuerda al Pony Express de setecientos años después, aseguraba las comunicaciones y la seguridad en la ruta: oriente y occidente volvieron a comerciar y esto benefició a los poderes locales que pudieron asegurarse el cobro de impuestos. Los mongoles fueron bastante despiertos al identificar una gran causa de conflicto y división entre los países conquistados: la religión. ¿Cómo salvaron ese escollo por el que murieron miles y miles de personas en innumerables batallas? Pues sencillamente emplearon el mismo truco que les funcionó a los romanos: defendieron la libertad de culto.

Imperio Británico

Señora Peabody, encantado de olerla de nuevo.
¿Por qué con la crisis de la patata murió un millón de irlandeses y otro millón tuvo que emigrar y mientras tanto los británicos prosperaron? Tanto Irlanda como Inglaterra soportaron su explosión demográfica -las patatas fueron un novedoso alimento muy calórico y crecía en cualquier lado- por vía de la emigración. Sin embargo, mientras que en Irlanda cada vez más gente se dedicaba a la agricultura (tendencia hacia el autoabastecimiento), en Inglaterra cada vez más gente se dedicó a la industria (tendencia a la división del trabajo y la especialización). Cuando llega la crisis de la patata, muchos irlandeses se mueren de hambre, sin embargo, la crisis afecta infinitamente menos a una Inglaterra que comerciaba con su imperio. El excedente demográfico inglés se consumía en un aumento del tamaño de las ciudades, donde prosperaba el intercambio. Este intercambio orientó la economía de tal forma que preponderaba el valor del capital sobre el valor del trabajo. Un ejemplo rápido: en Irlanda podías tener a veinte gañanes arando un campo, mientras que ese mismo campo en Devonshire lo araban dos con la ayuda de una yunta de bueyes. Los otros dieciocho se repartían entre ser el chico de los recados del muelle, ser el que trenza las maromas en el puerto, ser el que construye la yunta, ser el que da palizas a los irlandeses, ser el que diseña aparejos, ser el que teje pantalones, ser el que sopla vasos, etc. Es decir, mientras en un sitio veinte proporcionan comida para veinte, en el otro dos proporcionan comida para los veinte y de paso tienen mejores herramientas, mejores barcos, ciertas posibilidades de mandar al chiquillo a aprender a leer, etc. Cuando viene la crisis de la patata, los ingleses pueden comer otra cosa porque no tienen una única fuente alimentaria: se han especializado tanto que en el pueblo hasta hay un tipo que sólo fabrica bisagras. Puede que se le de mejor tocar la flauta, pero en ese pueblo todos se ven beneficiados por tener a un tipo que fabrica bisagras. Y si encima, el tipo contrata a otros y las exporta a la India, obtendrá arroz a cambio. Si todo se hace con las mismas predecibles leyes y la misma moneda y el gobierno se esfuerza mediante concesiones a las compañías en asegurar el comercio, la posibilidad de verte afectado por una ridícula plaga medieval se minimiza. Los ingleses se lo montaron bien: se quitaron problemas del medio y propiciaron una especialización en el trabajo que devino en saltos tecnológicos que les aseguraron el dominio mundial.

Conclusión

Me hace falta una historia del mundo basada en la idea del comercio como impulsora de la mejora de las condiciones de vida, el florecer de las artes y las ciencias y la paz. Puede que sea esto el gran secreto del éxito y la prosperidad: cuando llegamos a acuerdos con otros, alejamos el conflicto, con lo que a su vez, propiciamos que haya nuevos intercambios en el futuro. Con esto, vamos cambiando la estructura productiva, dedicamos menos esfuerzo a las cosas básicas y el conjunto sale beneficiado. Dicen que dos cabezas piensan mejor que una, la plasmación es el comercio como intercambio voluntario y ya que tenemos estados, los estados -con funcionarios basados en el mérito- deben facilitar ese comercio. Por contra, si eliminamos el comercio, levantamos fronteras, cultivamos nuestra propia comida y freímos a la gente a impuestos, obtendremos todas las fórmulas por las que las sociedades decaen y desaparecen. O peor: se vuelven vasallas y dependientes de otras, que es la situación a evitar si no queremos ser borrados de la historia.

5 comentarios:

JohnPJones 03 mayo, 2012  

Pablo, la tienes aqui:

http://www.amazon.com/Civilization-West-Rest-Niall-Ferguson/dp/1846142733

@jacobiteabroad

Pablo 03 mayo, 2012  

Gracias por la recomendación, es el tipo de libro que ahora me gusta leer.

Teseo 03 mayo, 2012  

Pues si que te gusta jugar al Civ. Cuando empiezas a jugar, cada nación parte con uno o dos colonos y luego depende de cómo vengan las cartas. Si te expandes demasiado, puede que no tengas buenas comunicaciones ni desarrolles un buen ejército y te conquisten los bárbaros. Si tienes un gran desarrollo científico puedes tener mejores armas pero el pueblo se amotinará y demandará más democracia (que también es un descubrimiento científico). Si te basas solo en la economía, pues bien, pero las guerras van en contra del comercio y no te dejarán defenderte. Si te basas en la religión y en modo conquista, es más divertido, pero también se acaba antes...

Excepto Egipto, que vivía bastante aislado y sin enemigos naturales (cada vez que se han enfrentado a un enemigo con buevos, han perdido: Asirios, Hicsos, Nubios (¿qué es un nubio?), Libios, Persas, Judíos (¿judíos?), Griegos, Romanos, Bizantinos, Árabes, Turcos, Franceses, Ingleses... Todos los demás se han progresado porque se han convertido en unos abusones. Los romanos de los pobres celtas, samitas, griegos y cartagineses. Los mongoles de los chinos, ruso y persas. Los británicos (es decir, los ingleses) de los indios y de los hindúes (a los que robaban su tierras a cambio de agua de fuego y el arroz a cambio de una bisagra).

Los suizos en cambio, hemos progresado sin meternos con nadie. O casi.

Por otro lado, ¿por qué vive mejor un gañan ingles que quiere tocar la flauta y no puede porque tiene que trabajar 14 horas diarias en la fábrica de bisagras de la revolución industrial, a cambio de un plato de lentejas, que un irlandés que a causa de la plaga de la patata emigra, compra un terruño al que llama Tara y tiene una hija, Escarlata, maltratada por el Orejas? En tres generaciones, el irlandés (que ya no lo es) está mandando el Apolo a la luna (con Tom Hanks dentro, creo). Y el inglés sigue haciendo bisagras (aunque ahora tiene a una docena de indios contratados a 12 libras la hora, 36 horas semanales, impuestos a parte...). Pardiez, me voy a Inglaterra ahora mismo.

Pablo 04 mayo, 2012  

Bien.

Dos hermanos gemelos irlandeses. Uno emigra a Nueva York y el otro sobrevive comiendo nabos en Cork.

Pasan cinco generaciones.

La rama irlandesa sigue comiendo nabos y la rama americana llega a la Casa Blanca. ¿Por qué? Ambos nacieron con similares capacidades y sus descendientes también. ¿Qué es lo que cambia a un lado y otro del océano?

Ahí está la clave.

Teseo 04 mayo, 2012  

¿Que los americanos se independizaron de los ingleses y a los irlandeses no les dejaron y sólo les permiten a comer nabos y beber cerveza?

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