lunes, 23 de abril de 2012

Teoría del Heartland

¿A quién no le gustan los mapas? Los mapas sirven para ubicar cosas que transformamos y también marcan las fronteras políticas y naturales de grupos humanos. Estos grupos compiten por los recursos o colaboran creando alianzas. La conjunción entre intereses político-económicos y la ubicación de los recursos, es lo que entendemos por geoestrategia.

La teoría geoestratégica más conocida es la de Mackinder. En 1919, este inglés publicó Democratic ideals and reality; a study in the politics of reconstruction, obra en la que desarrolla su teoría del "pivote geográfico en la historia". El pivote es el Heartland, al que se accede desde el exterior por lo que separa a Rusia de Alemania. Quien logre controlar esa zona del mundo tendrá el dominio de lo que Mackinder llama la Isla Mundo.

La Isla Mundo es la agregación de las masas continentales de Eurasia y África, en ella está la mayoría de los recursos económicos del planeta.


La teoría de Mackinder se resume en su famosa frase: "quien domine Europa del este, domina el heartland (el pivote), quien domine el heartland, domina la isla mundo, quien domine la isla mundo domina el planeta".


Veamos: existe un área pivote que es el centro geográfico de la mayor agregación de recursos naturales del planeta (la Isla Mundo), en capas sucesivas cara al exterior tenemos el creciente interior o marginal y el creciente exterior o insular.

Creciente interior o marginal: viene a ser una media luna (de ahí lo de creciente) que comprende una línea continua que va desde las Islas Británicas hasta el archipiélago de Japón pasando por Europa oriental, Oriente Medio, el Indostán y el sudeste asiático. La importancia estratégica de esta media luna, la vemos reflejada en el hecho de que el 90% de los conflictos militares del último siglo, han tenido lugar en esta zona.

Creciente exterior o insular: es una media luna mayor, que comprende todo el continente americano, lo que hay al sur del Sahara y Oceanía.

Lo curioso de Mackinder, es que pese a desarrollar su teoría a principios del siglo XX, logra dar explicación tanto a la Segunda Guerra Mundial como a la Guerra Fría. No sé si acertó de casualidad o los mandamases de la época estaban enterados de esta teoría. También podemos sospechar que a su vez Mackinder se basara en estudios previos (sobre todo en lo que respecta al Lebensraum alemán: sabemos que Hitler no inventó nada nuevo en su Mein Kampf).

La vía natural de entrada al pivote es el heartland. ¿Por qué? Pues porque es la única zona del creciente interior que no es mar, montaña o desierto.

Isla-Mundo en la época de Mackinder

En la Belle Epoque, el Imperio Británico se enfrentaba a tres problemas básicos:
  • Que Alemania accediera al heartland y por tanto adquiriera recursos con los que expandirse hacia el este.
  • Que Japón aumentara su presencia en el continente asiático. Ya estaba en Corea y China no era rival.
  • Que Alemania y Rusia se aliaran.
El Imperio Británico era un imperio marítimo, y como tal estaba presente en el sudeste asiático, en el Indostán y en Oriente Medio, es decir, en el creciente interior, excepto en Europa oriental.


Guerra Fría

Durante la Guerra Fría, el imperio marítimo pasó a ser Estados Unidos y el control del pivote permaneció en poder de Rusia. El heartland pasó a estar de forma irremisible bajo el poder soviético e incluso su frontera se extendió hasta el Elba. Esto obligó a Estados Unidos a poner un pie en Turquía, Irán, Tailandia, Vietnam, Corea y sobre todo Japón. Es decir, volvíamos a tener la pugna por el creciente interior. Sin embargo, conforme fue pasando el tiempo, la Unión Soviética se reveló como un gigante con los pies de barro. El error básico fue económico: su economía planificada, cuando los millones de esclavos de la Segunda Guerra Mundial fueron muriendo, resultó incapaz de dar de comer a su población. La propaganda les obligaba a dedicar ingentes recursos para mantener una estructura militar sobredimensionada (cuando por tener la disuasión nuclear podían ahorrarse mucho dinero) y finalmente en Afganistán se vio que en la guerra convencional, no eran rivales para occidente. La URSS fue incapaz de desarrollar nueva tecnología y era tan solo cuestión de tiempo que cayera.

Con el fin de la Guerra Fría, los países del heartland abrazaron con fruición su nueva libertad. No solo pasan a formar parte de la Unión Europea, sino además de la OTAN. Tanto los Balcanes como el Cáucaso se convirtieron en nuevos dolores de cabeza para los dos imperios.

Actualidad

Sin embargo, en la era post-11S existe un nuevo tipo de conflicto, que es la guerra contra el Terror. El mundo libre tenía la obligación de ir a Oriente Medio e incluso a Asia Central y establecerse ahí para elevar baluartes de contención con el fin de controlar puntos estratégicos. Es tan importante para Estados Unidos ganar en Irak, Irán y Afganistán, como acercar las pequeñas ex-repúblicas soviéticas de Asia Central. No hablemos ya de la cooperación con los reinos del golfo. La letra pequeña de estos conflictos son oleoductos, salidas al mar, competencia con China, etc. Pero básicamente y a grandes rasgos, el Gran Juego de Asia sigue siendo el dominio del creciente interior.


A día de hoy, Rusia tiene la obligación de recuperar el heartland (no olvidemos que de vez en cuando corta el gas a Ucrania y a Europa, que Bielorrusia es una dictadura brutal y que provee armas y hombres a las aldeas independentistas de los países caucásicos). China por su parte, como el Japón de hace cien años, pasa a ser un nuevo actor en el Gran Juego: esta vez no expande sus fronteras, pero sí aparece como ávido consumidor de petróleo del Pérsico y, como hiciera en su día la URSS, es fuente inagotable de armas baratas para los países del tercer mundo. No tiene una población que proteste ante esto.


Ignoro si Mackinder tenía en cuenta los factores históricos de los pueblos. Pero una constante de la historia china, es que el Imperio del Centro siempre se ha caracterizado por tener mucha paciencia.

Afortunadamente, en el Extremo Oriente, nunca se producirá una alianza sinojaponesa. Si existe un fuerte odio atávico entre dos países, ese es el que se tienen mutuamente China y Japón. Sin embargo, si por alguna razón dejaran a un lado sus diferencias, la capacidad productiva china unida a la capacidad tecnológica japonesa, constituiría la formación de una nueva zona caliente. En el sudeste asiático, comprobamos sobre el terreno cómo existe una competición pujante entre la inversión china y la japonesa. Los dos imperios compiten de forma velada por esa zona de recursos. El hecho de que Japón forme parte del mundo libre, decanta a su favor la balanza, pero Japón arrastra los consabidos problemas de abastecimiento, envejecimiento, etc. Dulce decadencia.

¿Qué hay del imperio marítimo? Los Estados Unidos (al que podemos unir el Reino Unido) tienen las condiciones óptimas para mantener su posición de hegemonía mundial. No es que sea el país más poderoso del mundo, sino que siéndolo, es el país que más invierte en ser en el futuro el más poderoso del mundo. No existe ni en Europa, Rusia o China, otra avidez igual por seguir innovando en alta tecnología, y ya llevan una ventaja de décadas. Además, geográficamente están aislados, con lo que su soberanía está asegurada. Pero ojo: este punto a favor es también su debilidad. Las redes de suministros americanas son muy largas, algunos puntos son inestables o están dentro de la esfera de influencia de potencias emergentes. Mirando las estadísticas militares, ni siquiera todos los países del mundo podrían ganar una guerra convencional a Estados Unidos, pero en el plano económico, el resto de países del mundo sí pueden aislarlo. Es decir, EEUU se ve obligado a ser una hiperpotencia amable.

El bicho raro: ¿qué hay de la Unión Europea? La Unión Europea, es decir, Alemania, carece de una doctrina de intervención militar. Incluso en su patio trasero, en los Balcanes o Libia, espera que mueva pieza Estados Unidos. Es como si canjearan influencia mundial por altura moral. En mi opinión, la UE cree que el mundo se mueve por los mismos parámetros morales que ella. Pero ni China, ni el mundo islámico se mueven en esos parámetros. EEUU sí que les tiene cogida la medida y aplica el conoce a tu enemigo. La UE, permanece como el segundo gran polo de innovación tecnológica (también en el plano militar), pero parece preferir tener guarderías públicas a asegurar sus fuentes de materias primas. Pese a las reservas del Mar del Norte, la UE tiene los mismos problemas de abastecimiento que Estados Unidos pero multiplicados por dos. Además, se expande hacia el este (próxima ampliación de la zona euro) sin parecer tener en cuenta que es una zona de frontera. No he visto que se debata lo suficiente sobre las fronteras de la UE, incluso se especula con meter a Turquía, lo que colocaría a la UE, en las próximas décadas, de lleno en Oriente Medio. Es un tema que urge debatir, la formalización y estabilización de las fronteras de la Unión. Solo a partir del cierre, puede empezar a construirse la unión política. Una unión política que dicho así, ignora la historia subyacente de las naciones. Llama poderosamente la atención que ante los conflictos en Egipto y Siria, tenga más que decir los EEUU que la UE. Hay algo ahí que no cuadra.

¿Se ha quedado anticuada la teoría del heartland?

Con el problema chino, y con la proyección estratégica que otorga la tecnología espacial, parece que la teoría de Mackinder no es aplicable al mundo actual. Sin embargo, basta con que la ubre del golfo Pérsico se seque para que el heartland vuelva a tener una importancia de primer orden. El acceso al área pivote solo se puede producir desde Europa. Quizás en este siglo, haya que desempolvar a Bismarck ("Te diré el secreto de la política: amistad con Rusia").

4 comentarios:

Teseo 23 abril, 2012  

Vaya. Creía que el centro de la isla mundo era Afganistan y resulta que es la línea que separa Europa de Asia...
Todas las proyecciones geoestrategicas del futuro se basan en lo mismo: el ascenso de China, la decadencia de USA (je!) y que Uropa no pinta nada. Seria muy interesante que Turquía, Israel y Rusia se convirtiesen en países europeos. Una Unión Europea con fronteras con China y aliada a Norteamérica...

Yo creo que dentro de unos años los libros de Sociales de primaria empezarán con la siguiente frase: "Al principio de la historia, todo el mundo era Estados Unidos..."

Pablo 24 abril, 2012  

Lo del ascenso de China es indudable. Es indudable que unos cuantos cientos de millones de chinos dejan atrás la subsistencia. Pero más allá, dudo que tengan preeminencia alguna en el futuro. Son demasiado xenófobos. Todos.

Teseo 24 abril, 2012  

Lo del ascenso del Depor a Primera es imparable!!

Pablo 24 abril, 2012  

El deber es tanto más hermoso cuanto más sacrificios entraña.

La Liga de Fútbol te debe 750 milloncejos de euros.

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