martes, 10 de abril de 2012

Primero tienes que convencer a los de aquí

Para entender a Rajoy hace falta saber que cuando a los gallegos nos dan a elegir entre cianuro y arsénico, elegimos el mejor de los dos. Esto puede parecer muy chocante, pero incluso entre las más horribles situaciones, solemos elegir la mejor y encomendarnos al bueno, home, bueno, malo será.

En tres meses le caen tantas críticas al gobierno del PP como al del PSOE cuando llevaba catorce millones de años en la poltrona. Con un poco de perspectiva todavía es posible distinguir que hay grados. El PP ha tomado medidas esperables y en la buena dirección. En particular, y a mi juicio, cosas relacionadas con la reforma laboral, con la limitación de gasto y con los tímidos planes de austeridad. Algo es algo y hay que reconocérselo. Que la indecente mentira de subir impuestos es un error, lo sabemos todos. Que la también indecente mentira o supina inutilidad de no contabilizar correctamente la deuda que hizo el anterior gobierno, ha trastocado los planes de Rajoy, también lo sabemos. Pero ni una cosa ni la otra, quitan a Rajoy de estar fallando, y mucho, a la hora de comunicar.

Los socialistas acusan al gobierno de Mariano de ser unos discordantes. Lo hacen porque carecen de un discurso alternativo y solo les queda criticar al gobierno por su pésima comunicación. Pero esto también te lo reconocen en Génova. Luego podemos afirmar casi con toda seguridad que, efectivamente, el gobierno no sabe transmitir su mensaje.


Repiten mucho la cantinela de dar confianza a los mercados, y precisamente andar a tropezones es lo que menos confianza crea. No es de recibo que Rajoy no se exponga. Sobre todo porque sólo lleva tres meses gobernando. El primer año de legislatura todos sabemos que es el año en que un gobierno puede perder capital político, en los tres siguientes ya no tiene margen. Sabiendo esto, no me explico cómo es posible que Rajoy siga en la batcueva. No me explico cómo dejan caer un plan de ahorro de 10.000 millones del cielo y establecen la posición oficial en una nota de prensa. No me explico que salga la fiel infantería pepera al carrusel de radios y televisiones. Ese Floriano que tiene la gracia y el salero en el mismo sitio que los potros de tortura del siglo XIV, repitiendo mantras, el pobre, sin datos, sin información, sin apoyo. Por poner un ejemplo.


No me extraña que empiece a calar que el plan de ahorro de 10.000 millones se esté interpretando ya como un plan de recorte en servicios sanitarios y educativos. Cosa sorprendente, porque por ejemplo, se trata de eliminar redundancias en el sistema de adquisición de medicamentos, cosa que no supone para nada algo que afecte a los ciudadanos o a los trabajadores del sector.

Da igual. Parece que el gobierno está más preocupado por convencer a inversionistas y socios europeos que a su propia población. Y en este punto se equivocan. Se equivocan muchísimo y es como para castigar a Floriano sin rayos UVA un mes. O despellejarlo, me es lo mismo. O a De Guindos. O a Moragas. Bueno, no sé, a quien se suponga que se encargue de estas cosas.


El discurso en la calle es de vital importancia. La preponderancia de uno u otro discurso político es fundamental. Sí, también para la confianza de los mercados. Yo no me explico cómo es posible que el gobierno no ponga más capital político en el asador, no me explico cómo no hacen de su política de comunicación uno de sus pilares. Y casi no me explico -llevamos solo tres meses con los de Rajoy-, cómo no se saca una tijera estratosférica y se lanza sobre las comunidades autónomas, ayuntamientos, cabildos, mancomunidades, comarcas y diputaciones; y se les cierra el grifo. Esto último se está empezando a hacer, es cierto, pero si el gobierno central adelanta dinero para que paguen a proveedores, también debe adelantar avisitos: se os acabó el chollo.


Artur Mas, en directo:


1 comentarios:

Teseo 10 abril, 2012  

La sobrinita de Mas está buenorra pero es algo boba... ¡Arthur, estírate un poco y píntale el coche de azul! Jo, que bien se entiende el catalán.

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