jueves, 19 de abril de 2012

Battleship (2012)

Me gustaría tener ocho años o ser un Borbón para disfrutar plenamente de la película. No es que no disfrute los efectos creados por ordenador, pero noto los trucos. Y, en conjunto, el clímax tras el clímax revela una idea fundamental pobre. Esto en cuanto al argumento. En cuanto al guión, no sé qué clase de simio lo habrá escrito, pero sería muy fácil mejorarlo mucho. Si tuviera ocho años o fuera un Borbón, no me daría cuenta de estas cosas.

La película costó 200 millones de dólares, ¿dónde se fue todo el dinero? ¿En pagar los efectos? Los efectos son muy buenos, pero no justifican el presupuesto. ¿Acaso gastarían mucho en rodar en localizaciones? Todas las localizaciones se podían hacer en estudio, intercalando con imágenes de archivo. O mejor, te podías ahorrar alguna localización, y cortar secuencias completas que no sirven para nada ("hey, vamos a mandar una zodiac con Rihanna al encuentro de la nave espacial").

O al menos, destinar dos duros a buscar el consejo de alguien que sepa física básica, porque vamos, la película se cataloga de ciencia ficción, pero sus múltiples patadas a la física, en mi opinión, la colocarían a la altura de la ciencia ficción de Star Wars, es decir, lo que los italianos llaman fantascienza.

Alienígena pidiendo por favor que vuelvan las películas en las que los malos son los ruskis.


¿De qué va?

Resulta que unos tipos que no saben nada de física, crean un satélite mágico que envía señales más rápidas que la luz a un planeta habitable como el nuestro. Desafortunadamente, ese planeta está lleno de ociosos alienígenas medio ciegos a los que les falta tiempo para enviar naves a la Tierra para llevar a cabo el programa electoral de Izquierda Unida.

Por su parte, la Armada americana está de maniobras internacionales en Hawaii. Para ello recopila a un Jedi al que le hacía falta el dinero (Liam Neeson), a una cantante pop (Rihanna) y a un zoquete (el protagonista de John Carter) que es la antítesis de un oficial de la marina de guerra, pero al que sin embargo lo ascienden rápidamente.

Voy a poner cara de preocupado en todas las secuencias.
No sé qué pasa, que los alienígenas, capaces de viajar más rápido que la luz, al llegar a la atracción terrestre, se olvidan de la física del siglo XVII y su nave de comunicaciones se estrella en Hong Kong. Es decir, los alienígenas, de las cinco naves que mandan, sólo tienen un aparato de comunicaciones en una. Uno de los expertos que no sabe nada de física, afirma que el material con que está hecha esa nave "no pertenece a la tabla periódica". Si descartamos que vengan de otro universo, con otras leyes físicas, ese tipo estaba mintiendo, probablemente trabajando para los comunistas o yo qué sé.

Pues bien, las naves que caen al agua, caen justo donde se desarrollan los ejercicios navales. Y crean un campo de fuerza para reducir la amenaza. En dos minutos llegan a la conclusión de que pueden utilizar la estación de comunicaciones de Hawaii para contactar con su planeta. Aquí no hay problemas de compatibilidad en los sistemas, ni de lenguaje, ni nada de nada. Son de esta clase de gente a la que le sirve cualquier cable para conectar sistemas (¡Hola Stargate! ¡Hola Independence Day!). Mientras que aquí tenemos incompatibilidad entre la señal PAL y la NTSC. Olé.

Por otra parte -esta película tiene múltiples tramas argumentales-, la novia del zoquete, que es la hija de Liam Neeson, se va de picnic con un negro muy bestia al que le faltan las piernas. Y se van justo a la montaña donde está la estación de comunicaciones. Allí encuentran a un secundario cómico y llegan a la conclusión, de forma mágica, de que los extraterrestres quieren enviar una señal a su casa. Son tan listos que se ponen en contacto con el zoquete para que vuele la estación. Pero esto es casi al final, volvamos al meolllo.

¿Cuándo paramos para comer?
Dentro del campo de fuerza se quedan pocos barcos. Los barcos alienígenas, van detectando la amenaza de cada barco y se ve que marcan lo malo como rojo y lo no malo como verde. También lanzan unas ruedas malvadas a romper carreteras hawaianas y fastidiar a los niños que juegan al béisbol como en Pearl Harbor. El arma más terrible de los aliens son los pivotes del juego de Hundir la Flota. Pasan explosiones varias y mucha pirotecnia y al final, el que queda al mando del barco de los buenos, es el zoquete. Esto les da igual al resto de oficiales, que pueden discutir sus órdenes y zarandearlo. El zoquete, en lugar de arrestarles o tirarlos por la borda, se hace colega suyo.

De pronto, por alguna razón, aparece un chino bueno, o sea, un japonés y propone que pueden saber la localización de la flota enemiga por las boyas atmosféricas. A ver si lo entiendo, no tienen contacto con satélites por el campo de fuerza, pero sí tienen conexión a internet para meterse en la página web del NOAA. Estupendo. Pues bien, aparece por arte de magia un software que cruza los datos de las boyas con el sistema de misiles del barco y se ponen a jugar al Hundir la Flota.

Todas las escenas de la rubia, son exigencias del guión. Que si no, no se entiende la historia.
Tras reventar la flota enemiga, llegan en balsas a Puerto Perla y, como todavía falta un bicho por destruir, no tienen más remedio que usar el museo flotante del acorazado USS Missouri para cargarse al jefe final. Menos mal que ese barco-museo tiene un mantenimiento de guerra. Oh, pero en la Academia Naval no enseñan a encender calderas de vapor, por lo que piden ayuda a veteranos de la Segunda Guerra Mundial, que son una panda de abueletes que les ayudan a mover el barco y a decir frases graciosas.

¡Exigencia del guión!
Total, que al final, el viejo acorazado gana al jefe final, se bajan el campo de fuerza y Liam Neeson, que está en un portaaviones ignorando continuamente las instrucciones del Secretario de Defensa, manda a los aviones a destruir la estación de comunicaciones. Al final del todo, se imponen medallas en lugar de ejecutar sumariamente a todos los que se cagaron en el código militar. Oh, y de los extraterrestres no se vuelve a saber nada.

Lo mejor
  • La novia del zoquete, que juega en Primera División.
  • El medio-homenaje a los veteranos y lisiados.
  • Planos continuos de mira qué largos tengo los cañones.
  • Explosiones non-stop.
  • El trailer no miente.
  • Toda la película es un anuncio caro de reclutamiento para la Armada.
Lo peor
  • El zoquete.
  • Ver a Liam Neeson tirar su carrera por la alcantarilla.
  • Explosiones non-stop.
  • La evaluación de amenazas que hacen los alienígenas.
  • Toda la película es un anuncio caro de reclutamiento para la Armada.
  • El guión, los personajes, el argumento.

8 comentarios:

Abraxas 19 abril, 2012  

El guión es pésimo, pero dudo que bajo la premisa "hazme una peli basada en el Hundir la Flota" se pudiera hacer algo mejor.

Y hay más tetas que en el juego.

Próximamente en sus pantalles... PacMan, the movie ;)

http://www.youtube.com/watch?v=l7oadchZMYA

Teseo 19 abril, 2012  

Has insultado gravemente a todos los niños de 8 años. Avergüenzate.

¡Dios, que peliculón! Ahora mismo voy a apuntarme a la Legion.

Pablo 19 abril, 2012  

Buenísimo lo de Pacman, lo malo es que llega al nivel 256 y casca.

A ver, que la peli de Battleship es mejor que Doom o House of Dead. O que cualquiera de Amenábar, eso que quede claro.

Teseo 20 abril, 2012  

Si, la verdad es que Amenábar Amenabar ha desperdiciado a Raquel y a Nicole de una forma absurda. Alvaro Vitali lo haría mucho mejor. Ups

Ijon Tichy 20 abril, 2012  

No recuerdo haber leído nunca una crítica "profesional" que dejara tan claro de que va una peli.

Enhorabuena. Has estado sembrao.

Pablo 20 abril, 2012  

Me alegra que te guste.

Oscar 21 abril, 2012  

Te has olvidado de Obama en Piccadilly Circus.
I am disappoint.

Para cuando una review de "Faster Pussycat Kill Kill"?

Pablo 21 abril, 2012  

Oh, sí, aparece un Obama pixelado en las pantallas. Al menos en Contact tuvieron la decencia de contratar al Clinton.

No vi la de Faster Pussycat Kill Kill, no me atrae el cine de autor.

Excepto el de Russ Meyer, claro. Espera.

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