viernes, 27 de enero de 2012

Naypyidaw, inhumana como la dictadura

Desde 2006, Naypyidaw, Naypyidó o Nay Pyl Taw es la capital de Myanmar o Birmania. Se trata de una de esas capitales construidas desde cero, como Brasilia o Islamabad. Se conoce que la antigua capital, Rangún, se le quedaba pequeña a la Junta Militar. Las malas lenguas afirman que Rangún es más fácil de invadir y en ella es más dificil de controlar a su población.


La historia de la construcción y motivación de la nueva ciudad está plagada de superstición, astrología y cosmología budista. Al conocer sobre ella, me recordó al líder loco de Kalmukia (una república caucásica), a quien le gusta tanto el ajedrez que construyó una Ciudad del Ajedrez. Si incluimos a la república de Kalmukia en Europa, sería el único país europeo con una mayoría religiosa budista. Algún día habrá que hablar del tema, pero volvamos a Birmania.


El diseño desde cero, cerca de una base militar y en un nudo de comunicaciones ferroviarias, dio rienda suelta a la dictadura para construir la ciudad de acuerdo a sus planes.


El periodista indio Siddharth Varadarajan, describió la inmensidad de la nueva capital como "la defensa definitiva contra el cambio de régimen, la obra maestra del urbanismo diseñado para derrotar cualquier revolución de colores. No con tanques ni con mangueras antidisturbios, sino con geometría y cartografía".


La ciudad queda en medio de la nada. A unos 320 km al norte de la bulliciosa y sucia Rangún. Sus habitantes son militares y altos funcionarios del gobierno. Un lugar plácido en tanto controlado por la propia población afecta al régimen militar.


Las sedes de los ministerios, de la asambleas legislativas, de las residencias de los funcionarios y los cuarteles militares se unen a la sección de hoteles de lujo configurando distritos que no responden al crecimiento caótico, desordenado y humano propio de las ciudades.


Enormes avenidas de numerosos carriles parecen más bien pistas de aterrizaje o lugares de desfile que vías de comunicación. A la imagen que evoca el sentido militar de la dictadura se le une el hecho de que esas enormes avenidas están vacías, infrautilizadas.


La ciudad, cuyo topónimo significa "morada de reyes", es fiel reflejo de la misma inhumanidad del régimen que la construyó.


Su monumentalidad recuerda a esa manía que tienen los generales subdesarrollados de llenarse la pechera de medallas. Medallas de proezas que solo existen en su imaginación enferma.


La ciudad, para su poca población, ocupa una inmensa superficie. El plan urbano se convierte en un arma política contra las revueltas.

Son innumerables las denuncias de vulneración de los derechos humanos en Birmania. Da igual el país, la ideología o la excusa que una dictadura ponga para ostentar el poder del miedo. Un culatazo de un fusil, es siempre el mismo culatazo. Dentro de lo pésimo de la conducta humana, no hay diferencias de grado. 

Pero la dictadura, como toda dictadura, tiene fecha de caducidad. Es propio de la naturaleza humana levantarse contra la opresión. El anterior dictador nombró un sucesor hace poco. Sacar de su arresto domiciliario a la líder opositora le valió el título de "reformista". "Reformista" es la palabra que usa la prensa occidental para calmar nuestras conciencias. Se habla de aires de cambio hacia una transición pacífica en Birmania. "Transición pacífica" es el término cómodo que asegura que no habrá justicia para tanta sangre inútilmente derramada. Al menos, la libertad será el mejor tributo que se pueda dar a la memoria de las víctimas.

Una cita famosa de Aung San Suu Kyi es "el miedo no es el estado natural del hombre civilizado". Entiendo que para acabar con el miedo primero hay que civilizarse. Pasar de la infancia eterna a cierta madurez. Los cambios de gran calado, las transiciones con efectos duraderos y seguros, son aquellas que empiezan en nosotros mismos.

11 comentarios:

JohnPJones 27 enero, 2012  

¡Gran web y siga el trabajo!

Ahora, eso si, Daguestán es de mayoría musulmana.

http://news.bbc.co.uk/2/hi/europe/country_profiles/3659904.stm


(Este ya es el blog de alguien)
http://www.russianlife.com/blog/dagestan-islamic-center-war-zone/

Teseo 27 enero, 2012  

¿A cómo está el metro cuadrado en Birmania? Y ya puestos, ¿en qué parte de España queda Birmania? ¿Tiene playa?

Pablo 27 enero, 2012  

¿Mayoría musulmana? Entonces me confundo de república. El Cáucaso es un lío!

Gesualdo 27 enero, 2012  

Muy buen artículo! COmo todos los que te leí hasta ahora. Eso sí la república caucásica que citas es Kalmykia y no Daguestán.

JohnPJones 27 enero, 2012  

Ah Kalmyks, eso cambia todo!!

Si esos son Budistas, ademas de muy puteados por un tal Djugashvili.

Pablo 27 enero, 2012  

Kalmukia, claro! Estaba pensando en esa!

Muchas gracias, lo corrijo.

Creo que el Cáucaso se merece un par de entradas: siempre fue una locura y las migraciones de Stalin lo acabaron de arreglar.

Elentir 27 enero, 2012  

Mira que me gusta la geografía... y me acabo de enterar de que existe la tal Kalmukia. Creo que voy a tener que visitar cada día tu blog equipado con un blog de notas. ;-)

Enhorabuena por la entrada, cada día las haces más interesantes.

Pablo 27 enero, 2012  

Muchas gracias Elentir. Yo soy el primero que aprende cosas. :)

Teseo 28 enero, 2012  

Pensarás cualquier cosa, pero es impagable la foto de las tres estatuas de guerreros chinos (o son robots?) en ese montículo y el desfile de la banda de carteros Birmania debajo!

Pablo 30 enero, 2012  

Son estatuas de tres reyes birmanos.

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