domingo, 6 de noviembre de 2011

¿Dónde está tu responsabilidad social?

En Rebelión.org, un señor que no conozco que firma como Fernando Buen Abad, parece estar preocupado por la falta de dirección política en la creación de contenidos. Le incomoda la "omnipresencia del poder burgués" y la falta de un análisis en clave marxista acerca de todo sobre lo que se pueda crear contenidos.

Cada libro, cada periódico, cada programa de televisión, cada página de internet… cada charla, cada mensaje… son medios portadores de contenidos que parten siempre de un modo de pensar y actuar comprometido, en un momento y lugar específicos, con intereses específicos y en búsqueda de un interlocutor o un destinatario, próximo o lejano. Quien emite “contenidos” tiene, de origen, responsabilidades sociales concretas e ineludibles que, sin atenuantes, marcan el tipo y el tono de la interlocución que se espera. Cuando con esos “contenidos” se obra irresponsablemente, bajo la premisa de subestimar al interlocutor o de someterlo a chantajes diversos, usando cualquiera de sus necesidades como rehén de negociados subterráneos o traficando falacias camufladas de bendiciones, se comete un delito de lesa información (no tipificado, por ahora). La producción de “contenidos” entraña siempre una responsabilidad social.
¿Quién me iba a decir a mi que tengo una responsabilidad "social" hacia la gente que me lee? Un marxista, claro. Faltaría más.

Imagen tomada de aporrea.org (qué manía con aporrear, luchar, pelear tienen algunos).

Cuando Buen Abad habla de "relectura y reordenación" de los sucesos para explicarlos de acuerdo a la chorrada de la lucha de clases, está hablando de hacer realidad un sueño: reescribir la historia -objetivo de todos los tiranos-. 

El caso es que mi responsabilidad hacia la gente que me lee es muy limitada por no decir inexistente. Puedo perfectamente escribir mentiras muy gordas. Unos lectores, seguirán leyéndome por diversión y otros dejarán de leerme disgustados. Punto. Ahí se acaba mi responsabilidad. Frente a la manía tiránica de los marxistas que exigen cumplir obligaciones de acuerdo a su idea, está la libertad de elegir de la gente. Frente al análisis histórico en clave de lucha de clases, está la consulta de fuentes primarias. Es más, en el análisis histórico como con cualquier otro tema, la alternativa a la interpretación luchadeclasesiana, es dejar libre a la gente aportar sus puntos de vista. El público decidirá lo que le interesa ver, ¿por qué encorsetar el conocimiento, el contenido, dentro de un prisma de análisis muy concreto?

La pregunta es retórica pues sabemos que la extrema politización de todo a la que se apuntan los marxistas responde exclusivamente a la tiranía del control, el modelado del pensamiento, la manipulación del lenguaje y en definitiva a manejar el cotarro y pasar las vacaciones en una dacha mientras la gente normal hace colas para comprar pan.

En definitiva, que son unos pesados que nos quieren salvar de nosotros mismos.

Adenda
Nos ahoga la improvisación, la desidia, el imperio del gasto corriente y la mansedumbre de la ineficiencia.
Lo de meter ahí el gasto corriente me encanta. Contar ingresos y gastos es un método que proporciona información. Punto. Si algo bueno tiene lo que no es el comunismo, es que con el gasto corriente delante, uno puede decidir cómo actuar. No está obligado a tomar una u otra decisión como nos quiere hacer ver el colega. Vamos, que si alguien piensa que la aritmética le "ahoga", que se lo haga mirar.

2 comentarios:

Ignacio 06 noviembre, 2011  

Como tienes una responsabilidad, y aun eres inmaduro, te hago el favor de controlarte,. es por tu bien: la Seminova en eso es el ama.

Montaraz 06 noviembre, 2011  

Como "buen abad" marxista que es el sujeto este, no pudo por menos que endilgarnos una homilía acorde con la religión que profesa. Baste decir qie este tipo tildó a Hugo Chávez de "filósofo". Y entre otras cosas, fue quién justificó la censura a Los Simpsons en Venezuela:

http://tinyurl.com/btjfoxu

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