jueves, 1 de septiembre de 2011

Razones para unas ojeras

No sé si lo que más quita el sueño al Doctor Ténebre es que ZP primero hablara con Rajoy para reformar la Constitución o que su única baza en las elecciones se la hiciera trizas en la misma noche.

¿Qué baza era esa? Pues la idea de que Rubalcaba era una persona adulta. Como ZP dejó el listón tan bajo, al PSOE le bastaba con sustituirle con un señor que no se orinara al hablar en público. Pero ni eso. La idea de que Alfredo Pepunto era "el listo" del PSOE, el que guardaba los cadáveres en los armarios, el que manejaba los hilos; se esfumó como se esfumaron las esperanzas de Antonio y Cleopatra en la batalla de Actium.

-Capitán, nos vamos a pique.
-¿Cómo? pero, ¿no nos íbamos a Barcelona?

La reforma constitucional que nos imponen nuestros acreedores -ese es otro sangrante tema que dejo para venidera ocasión-, fue algo que lógicamente RbCb rechazaba. Todo socialista debe oponerse a que le marquen un límite de endeudamiento pues su núcleo económico se basa en exprimir hasta el infinito los hados del destino que traerán futuras preces para colmar las ansias y vicios del presente.

Pues bien, el tonto del pueblo coge y convence al listo en una noche (¿noche de pasión o noche de bohemia?) de tirar su ideología, su campaña y su carrera a la basura.

Y esto es todo lo que necesitamos saber de Rubalcaba.  

Adenda 1

Los dos grupos mayoritarios de las cámaras son más representativos que el resto de grupos juntos. La CE prevé sus métodos de reforma nos gusten o no. Situarse en contra de estos métodos es colocarse contra la Constitución, no defenderla.  

Adenda 2

Vaya lagrimones de los nacionalistas habituales. PPSOE se ponen de acuerdo en sacar adelante algo que les afecta -pues afecta al endeudamiento regional-, y de pronto, los nacis se vuelven pequeñitos, pequeñitos. Lo que son las cosas, hasta parece que los han puesto en su sitio.

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