martes, 27 de septiembre de 2011

¡Dejad de respirar ahora mismo!

El titular de El País ya me previene que voy a leer el artículo de un magufo: "La Tierra entra hoy en déficit ecológico". El subtítulo me confirma que estoy ante artículo tan serio como el que pueda escribir Paco Porras: "Los recursos que se generarán todo el año ya han sido consumidos".

Mecachis. Y yo que quería celebrar la Navidad. Pues no va a poder ser. El "diferencial entre los recursos naturales que se generan anualmente y los que se destruyen" está en negativo. Claro que me surgen ciertas dudas: ¿los recursos naturales que genera quién? ¿El planeta? ¿Cómo medir los recursos que genera el planeta al año? ¿La evaporación del agua de los océanos es un recurso o no? ¿El polvo espacial que cae sobre la Tierra no lo contamos como recurso? ¿Y acaso los procesos de transformación industrial de las materias primas no le dan un valor añadido al producto original?

Por no comentar que hoy en día el petróleo es un recurso natural y hace doscientos años no lo era...

los recursos generados por el planeta sólo permiten satisfacer la demanda de esos recursos hasta el 27 de septiembre: todo lo que se consume hasta final de año es a cuenta de recursos que el planeta no puede producir y de contaminantes que la tierra no es capaz de absorber.
¿Cómo calcularán la demanda de recursos? Bueno, puedo intuir cómo lo hacen, pero ¿cómo hacerlo bien? ¿La demanda de "los recursos" está directamente relacionada con el aumento poblacional? Cuando una sociedad prospera, su principal fuente energética varía. Una sociedad recolectora/cazadora aprovecha mucho menos los recursos energéticos que una postindustrial... y no quiero mencionar cosas muy tontas como la esperanza de vida y la mortalidad infantil. Las comparaciones son odiosas.


Según los magufos que quieren vivir a costa del miedo: "el sistema económico mundial se basa en un crecimiento infinito del consumo en un planeta finito". Caray. El crecimiento infinito es, en nuestro universo, imposible. Y los recursos son finitos, sí, pero a una escala que no podemos comparar con nuestro consumo. Por ejemplo: el Sol es un recurso finito pero tan grande que para los cálculos hay que tratarlo como infinito. Y bueno: nuestras necesidades van variando con el tiempo, así como el desarrollo de nuevas tecnologías que aprovechan más y mejor los recursos: centrales de reprocesamiento, reciclaje de productos, motores más eficientes, etc. ¿Qué pasa, que todo esto hay que ocultarlo?

Una declaración tan capciosa debe tener algún fin y eso sí que no lo ocultan:
  • Medir y valorar aquello que importa a la gente; 
  • corregir precios que reflejen el valor (coste) real; 
  • desarrollar nuevos indicadores económicos y de progreso para complementar el PIB;
  • crear un contexto que favorezca la actividad empresarial responsable (social y ambientalmente); 
  • repartir trabajo entre la población; 
  • inversión en actividades que crean valor positivo para la sociedad
Estos puntos pasan por ser una declaración de intenciones que tienen tanta solidez científica como la Santa Compaña. Algunos son directamente perniciosos: el control de precios y el reparto del trabajo. Toda sociedad que ha tratado de poner esto en marcha se ha encontrado con escasez de productos de primera necesidad y con puestos de trabajo sin repercusión económica (y por tanto ¡despilfarro de recursos!).

Los que quieren que vivamos según como a ellos les gustaría, los tiranos wannabe, acaban reconociendo que el problema no es de recursos, sino de su gestión: "Bien gestionados, los recursos naturales renovables pueden ser una fuente infinita de alimentos, empleo y beneficios económicos. Mal gestionados, ponemos en riesgo su capacidad de generar beneficios para siempre". Albricias, menos mal que nos van a decir cómo debemos vivir por nuestro propio bien. ¿A qué me recuerda eso?

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6 comentarios:

Elentir 27 septiembre, 2011  

Pablo, ¡por la Estadea y su fantasmagórica procesión! ¿Cómo se te ocurre comparar a la Santa Compaña con las ocurrencias de los progres? Un poco de respeto por los muertos, oiga... ;-)

Rick 30 septiembre, 2011  

El que ha escrito en El Pais es un disco rayado, pero los argumentos de Malthus son difícilmente rebatibles -excepto si incluimos las guerras en la ecuación-.

Pablo 30 septiembre, 2011  

Creo que Malthus presenta una visión del mundo muy estática.

Dos ejemplos: cada vez cultivamos más en menos espacio y los países desarrollados tienden a reducir el número de hijos.

Sea como fuere este es uno de los grandes temas de nuestro tiempo y conviene revisitarlo de vez en cuando. Un saludo.

miguel muñiz 14 julio, 2012  

Sin el sol es imposible la vida en la tierra, que sea un recurso finito o infinito es irrelevante,vamos. Todo entraría en la categoría de finito, aunque sea a largo plazo...

Pablo 14 julio, 2012  

Ahí está la cosa.

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