lunes, 11 de julio de 2011

El nuevo Rubalcaba es igual que el viejo Rubalcaba

Si hablar de Rubalcaba hoy, como si hubiera nacido ayer, resulta un fastidioso trabajo de funambulismo oratorio para su guardia pretoriana, imaginaos para quien no lo aguanta. Hablar de ese señor calvo y con barba, que fuera portavoz de la peor época de la corrupción política española y siguió siéndolo en la peor época de la corrupción moral española, resulta cansado, tedioso, incómodo, molesto y aburrido.

El candidato digital del PSOE se presenta ante el otro candidato digital con una serie de ideas que no me dicen nada nuevo. Es más, me recuerdan a la forma de hacer las cosas del zapaterismo pijipi negligente que ha destrozado el país.

Por ejemplo, recuperar el impuesto del patrimonio... un impuesto del patrimonio que el propio Rubalcaba votó para eliminarlo. Como el límite de velocidad, hoy a 120, mañana a 110 y pasado volvemos a 120. Una particular forma de hacer política que consiste en leer los posos del café o las entrañas de un carnero.


Otra de las perlas: "que parte de los beneficios de la banca se destine a la creación de empleo". Entiendo que la frase llegué a ser titular, pero no es bueno que sea así: esa frase no dice absolutamente nada. ¿De qué empleo hablamos? ¿De qué parte de los beneficios hablamos? Es que por el amor de Dios, la política del titular fácil es la que nos ha llevado a esta situación insostenible. Que digan a qué se refieren, ¿a imitar el sistema francés? Que lo digan, que digan que eso no es nada nuevo, que digan algo que podamos analizar.

Otra propuesta, bastante paticorta, es la reforma de la ley electoral. En repetidas ocasiones el PPSOE se negó a votar o votó en contra de variar el chiringuito electoral, claro que a lo mejor ahora que nos ha dado el sol en la cabeza igual vamos y somos tan tontos como para tragarnos las sucias mentiras rubalcabestras.

Por último, la mejor muestra de lo troll que puede llegar a ser Adedo Pepunto: "tengo la solución para crear empleo", algo así dijo ¿no? La respuesta obvia e inmediata es: ¿y por qué no la pusiste en práctica cuando formabas parte del gobierno? Una réplica a la altura intelectual de González Pons, añado.

Todo el debate político se reduce al toma y daca habitual. Nada nuevo bajo el sol. Por eso es que aburren tanto y por eso es que seguirán desconectados de la gente.

De esa misma gente que ayer recordó el asesinato de Miguel Ángel Blanco -desconozco si Rubalcaba lo aludió en su discursito, por cierto-.

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