domingo, 2 de enero de 2011

¿Quién vigila al vigilante?


Hace dos días, obligaron a muchos hosteleros que querían seguir teniendo clientes fumando, a hacer obras para levantar "peceras". Esos mismos políticos, deciden ahora que se prohíbe totalmente fumar en todos los locales. Ojo: no se prohíben a sí mismos fumar, prohíben a todo el mundo.

También prohíben imitar a Gandalf en parques infantiles y delante de los centros de salud. Es decir, en la vía pública y al aire libre. El principal motivo es -dicen- proteger la salud de los fumadores pasivos y activos. Me parece muy coherente todo. Sobre todo teniendo en cuenta que sus cañones, tanques, fragatas y sirenas no afectan a la salud de nadie. El hombre del rostro de adamantium llegó a decir en directo que las armas que España fabrica y vende a países en guerra no matan. No. Están de adorno. Hey, al menos protegéis la salud de los camareros de los chiringuitos.

Perdón, es que también os cargasteis los chiringuitos. Lapsus.

Supongo que cuando uno llega a ser tan inútil como para mandar, no puede remediar la satisfacción de prohibir, cercenar, cortar. Y luego encargarle al becario de turno que escriba las razones por las que se ha prohibido. Total, si se mete la pata, luego se hace otra nueva ley y a otra cosa, que estos parásitos lo primero que aprenden al llegar al despacho oficial es que la gente es tonta.

El problema no es lo acertado o equivocado de una decisión. El problema es que unos inútiles tienen vía libre para tomar decisiones sobre casi todos los temas. En el caso particular de España, lo de la Constitución y su título VIII (creo) es sintomático de que no hay límites. En los casos de Galicia o Cataluña, el mero hecho de que existan leyes sobre el uso de lenguas es una barrabasada.

La solución, por tanto, no radica en desfacer entuertos, sino en tener un sistema político-legal que impida al gobierno tomar decisiones sobre todos los temas. Es decir, ponerle un límite. Decirle hasta dónde puede llegar. Y cuando se trata de limitar la capacidad de una persona para decidir sobre la vida de otra, yo personalmente prefiero pasarme a quedarme corto.

Devuelvo la conexión a los estudios centrales:


Nota: La imagen de la chica en bikini procede del flickr de retro-space.

5 comentarios:

Teseo 02 enero, 2011  

La foto en concreto ganaba mucho en color. Pero supone una clara mejora de estilo en comparacion con la de la entrada anterior.

¿Las armas que España vende a Israel, no funcionan? ¿Y las que vende a Palestina, si? ¡Toma!

Desde luego las chicas de los telediarios españoles son las mejores presentadoras del mundo. Y no lo digo por la claridad en la exposicion de la informacion precisamente (que en ruso se entiende mas o menos igual...).

Le poinçonneur 03 enero, 2011  

Inicio el año felicitándote y corrigiéndote en un solo punto, Pablo -el resto es tu opinión y no tengo por qué discutirla-: las leyes no las aprueba el Gobierno, sino el Parlamento, por lo que la responsabilidad de lo de la ley del tabaco -que yo aplaudo- ha de achacarse al Consejo de Ministros -por promoverla-, pero también a todos los grupos del Congreso -todos los partidos votaron a favor-.

Es decir, entiendo tu propuesta de limitar la potestad del Gobierno, pero es que esa potestad ya está limitada por la propia Constitución: el Gobierno puede poner en marcha proyectos de ley, que no pueden llegar a nada sin el apoyo parlamentario. El Congreso tiene vía libre para legislar sobre todo, ya sean temas de menos -ley ordinaria- o más -ley orgánica- gravedad.

Me debes un post. No te escaquees ;)

Pablo 03 enero, 2011  

Existe una separación de las funciones, no de los poderes. Al margen de lo escrito sobre el papel, la práctica nos demuestra que es positivo limitar hasta donde llega el contubernio gobernante.

PD: Lo sé, no me olvido!

Le poinçonneur 03 enero, 2011  

Básicamente te lo digo porque en momentos como éste tiende a "culparse" de algo al Gobierno -que efectivamente presentó el proyecto de ley-, pero en realidad la cosa ha de achacarse al total de los partidos, que lo apoyaron de manera unánime.

Con un Gobierno en minoría, no puede aprobarse ningún texto legal si no es con el concurso de los demás; por tanto, todos serán responsables del resultado.

Y esto no te lo digo por defender a Zapatero and company: funciona así gobierne quien gobierne. Cuando entre Rajoy la cosa será igual.

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