martes, 9 de noviembre de 2010

Una reflexión maliciosa

Cuando la izquierda abertzale lamenta pero no condena un atentado terrorista, a todos nos repugna esa actitud. Esa distancia bien medida respecto a la muerte porque sí. Esa cobertura política de las actividades terroristas que llevó al Supremo, al Constitucional y al Parlamento Europeo a equiparar Batasuna y su entorno como parte de la banda terrorista ETA.

Ahora bien, si el Gobierno -y la ONU- lamenta pero no condena el atentado marroquí contra el campamento saharaui de El Aaiún, está haciendo un "ejercicio de contención" y "alta política".

Recordemos que son ya diez saharauis y cinco gendarmes muertos y más de 700 heridos en total. La prensa tiene vetada la entrada a la zona. Y Marruecos ya empezaba a repartir armas a su población para enfrentarse a los saharauis (según rumores que llegan de allá). Si todo esto no es condenable no sé donde poner límite a la vergüenza.


Más:

2 comentarios:

Teseo 09 noviembre, 2010  

Diez saharahuis y cinco gendarmes muertos, de momento.

El asunto moruno no se resuelve con condenas. Se resuelve desembarcando en las Alhucemas y colgando al reyezuelo por los pies junto a su amante Claretta Petacci. Y celebrando un referendum de autodeterminacion despues. La responsabilidad de la convocatoria del referendum lo tiene la potencia (des)colonizadora. Creo.

Ademas en Marruecos hay armas de destruccion masiva. Y petroleo. Y fosfatos. Y pescadito. Y una fabrica de sombreritos rojos. Y chocolate. Ups.

Claro que como victima de Sapir-Whorf, lo que te preocupa es que no se condene y solo se lamente.

Pablo 10 noviembre, 2010  

Una condena de España a Marruecos es el primer paso para lograr una condena internacional.

A partir de ahí llamar a nuestro embajador a consultas (hace meses que los marroquíes retiraron el suyo de Madrid). Después, organizar una nueva marcha verde, desde Tinduf, pero esta vez, cubriéndoles las espaldas a los saharauis.

Últimos programas del podcast

Archivo

Se admite el debate

Blogorrollo