sábado, 6 de noviembre de 2010

Nacionalismo y nación

Dos vídeos que reflejan dos facetas muy distintas de la condición humana. El primero trata de los altercados prefabricados en Santiago realizados contra los cristianos y la policía. El segundo, trata de la dignidad de una nación que se manifiesta para apoyar la memoria de las víctimas, contra el terrorismo y contra la política del gobierno.

Primer vídeo



Cada vez que hay un evento multitudinario, se despliegan policías y servicios de emergencia. Es algo común en conciertos, partidos de fútbol y demás. La visita del Papa a Santiago preveía la asistencia de 200.000 personas. Santiago es un pueblo de 100.000. Simplemente por motivos de seguridad y organización es evidente la necesidad del despliegue policial (muchos de los policías, estudiantes de la academia, por cierto). A esto, los bárbaros ociosos le llaman "invasión policial". El hecho de ser fin de semana y contar con una Universidad que recibe a gente de toda Galicia, hace que sea extremadamente fácil para cualquier colectivo nacionalista movilizar unos cuantos cientos de groupies. Para liarla más y hacer gala de un victimismo que quedará reflejado en sus pasquines, se le pide al gobierno civil permiso para una manifestación casi fuera de plazo. La contestación no llega en plazo y por lo tanto no tienen permiso. Eso para ellos significa una oscura trama intencionada de impedir el ejercicio del derecho a reunión. Con esto no quiero decir que me parezca bien que la policía disuelva la concentración de esos ociosos. Simplemente denuncio su forma de manipular y hacerse las víctimas.

Por cierto, cada vez mejoran más los coros de estas manifestaciones ese "na nosa cona non manda ninguén" es muy poético. Le siguen "la iglesia que ilumina es la que arde" y "ni dios, ni amo, ni marido". De sus cabezas rapadas mejor ni hablo.

Otro apunte: que los neofalantes (hablantes de castellano que cambian a un gallego normativo para demostrarse a sí mismos lo gallegos que son y ser aceptados en el grupo-secta de turno) le llamen "carro" al coche, que en gallego se dice coche -igual que en castellano-, es salgo que me parece muy tierno, pero es incorrecto.

Segundo vídeo



En la plaza de Colón de Madrid se concentraron miles de personas contra el terrorismo. Estar contra el terrorismo significa apoyar a las víctimas. Ese gran logro que se dio en España a raíz del vil asesinato de Miguel Ángel: unir a la nación contra ETA, sacar a la calle sin miedo el tipo de dignidad que queremos para todos nosotros. Todo eso se vió en Colón. ¿Quieren memoria histórica? Que se acuerden de la época en la que se hacían los funerales de madrugada y a escondidas. Hoy eso ya no pasa porque existe un estado de opinión de apoyo a las víctimas. La política pactista del gobierno se va a cargar esto al buscar la paz de los cementerios. No hay paz con ETA, a ETA hay que derrotarla.

Como curiosidad debo añadir que estos dos vídeos no sólo revelan dos facetas de la condición humana prácticamente antagónicas (hay quienes buscan ser esclavos pisoteando a los demás y quienes quiere ser libres y protestan contra la autoridad pública), sino que un análisis político de ambos vídeos en el contexto actual de España, nos remiten al título octavo de la Constitución. Al significado de la palabra nación como afirmación democrática, ciudadana e individual. Esto es importantísimo tenerlo claro: la casa cuyos cimientos son de barro, está en permanente peligro de venirse abajo.

1 comentarios:

Teseo 07 noviembre, 2010  

Santiago no llega a 100.000 habitantes empadronados ni aunque los cuente Bugallo despues de recorrerse todas las capillitas del Franco y marcarse un Paris-Dakar-Paris un jueves noche. Si hubo un tiempo en que solo los universitarios llegaban a esa cifra, pero no votaban en las elecciones.

Por cierto, con la ley de Memoria Historica, el Franco deberia llamarse Calle Felicidad o algo asi.

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