jueves, 11 de noviembre de 2010

Hoy no es día de mojar la pólvora

Primero fue poner a Rubalcaba de presidente del Gobierno de facto, después las declaraciones de Felipe González. ¿Qué será lo próximo? ¿Barrionuevo en La Noria?

No sé, pero yo ya no me trago estas maniobras. Son muy evidentes. Y ojo, puede que no sean del todo cortinas de humo, ya que la naturaleza del PSOE es la que reflejan Rubalcaba y el abuelo cebolleta (sí, aún bajo el poso de la ingeniería social zapateril). Pero que en el tercer año de crisis, cuando las previsiones para España son las peores imaginables, se maree la perdiz con esto, da que pensar. Además que se trata del tema del terrorismo de Estado, ahora cuando niegan una y otra vez un proceso de rendición del estado de Derecho frente a los criminales. Casualidad, etcétera.

Más allá del debate de las responsabilidades de los gobiernos de Felipe González en el tema del terrorismo de Estado y de los gobiernos de Zapatero en el tema de la derrota del Estado, está la manida recuperación económica que nunca llega. Hay fechas mágicas para todos los gustos: 2011, 2012, 2013, 2014, 2015,... 2017, 2018,...

La impresión no es de estancamiento, sino de ir hacia atrás como los cangrejos. Las críticas de muchos economistas a las leyes de presupuestos, los análisis políticos sobre el destino de nuestros dineros, las coincidentes propuestas de qué hay que cambiar... todo choca contra la imperturbable pared de una casta que no escucha, contra los intereses creados entorno a lazos de confianza y poder. Vendrá una pantomima electoral tras otra, pero cada vez más y más gente se desencanta con un sistema al que no ven manera de mejorar. Y esto lo pensarán los pocos que no tienen que pensar en cómo demonios van a pagar las letras del banco.

Creo que ya no estamos en la fase de preguntarnos "¿qué hacer?", sino en la de "¿a qué esperamos?". Sólo temo pensar en cómo será la siguiente fase.

Milana bonita:

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