jueves, 21 de octubre de 2010

Étienne de La Boétie

Unas palabras que destellan de extrema lucidez. Es el opúsculo que Étienne de La Boétie escribió con dieciocho años, allá a mediados del XVI.

Se trata de De la servidumbre voluntaria, y debéis leerlo. Ya. Empezad ahora.

Os dejo unos extractos del principio del texto.

Nuestra naturaleza es tal que frecuentemente sacrificamos con gusto una buena parte de nuestra vida en los deberes recíprocos de la amistad; amar la virtud, apreciar los nobles hechos, manifestarnos reconocidos a la mano que nos ha dispensado bienes, y privarnos hasta de nuestros placeres para aumentar la gloria y progresos de aquellas personas que se han hecho acreedoras a nuestro aprecio, es correspondencia tan justa como arreglada a la razón. Con todo, cuando un pais tenga la dicha de poseer un gran hombre que se haya distinguido por su previsión en conservarlo, por su intrepidez en defenderlo y por su sabiduría en gobernarlo, no me atrevo a considerar prudente lanzarse a su obediencia y entregarse ciegamente a su dominio, quitándole de un lugar donde brillaba por sus virtudes, para elevarle a un puesto donde pueda obrar mal.

Es el pueblo quien se esclaviza y suicida cuando, pudiendo escoger entre la servidumbre y la libertad, prefiere abandonar los derechos que recibió de la naturaleza para cargar con un yugo que causa su daño y le embrutece. A ser necesario un gran esfuerzo para recobrar la libertad, no fueran tan vivas y justas mis reconvenciones. No hay cosa más dulce para el hombre que reponerse en su derecho natural, o por decirlo mejor, de bruto pasar a ser hombre.

La tiranía no es posible sin los siervos. El tirano vive a través de quienes tiraniza:

¿De dónde adquiriera él tantos ojos para acecharos si vosotros no se los facilitaseis? ¿Cómo tuviera tantas manos para subyugaros si no las tomara de entre vosotros? ¿Con qué pies hoyara vuestras ciudades sino con los vuestros? ¿Cómo ejerciere el despotismo sobre vosotros sino mediante vosotros? ¿Cómo se atrevería a perseguiros sino estuviera de acuerdo con vosotros? ¿Qué mal pudiera haceros a no constituiros en encubridores de sus rapiñas, cómplices del asesino que os mata y traidores a vosotros mismos? Sembráis, y él recoge el fruto de vuestros sudores; adornáis las habitaciones, y él dispone de vuestros muebles; educais hijas honestas y tímidas, y él las sacrifica a su lujuria; alimentáis a vuestros hijos y él os los arrebata para llevárselos a sus guerras y conducirles al matadero después de haber servido a sus antojos y ejecutado sus venganzas: vosotros sufrís todo el peso del trabajo, y él a costa de vuestros afanes nada entre infames delicias y viles placeres; vosotros os debilitáis mientras él se robustece para mejor oprimiros.

Que hasta los bueyes gimen bajo el yugo, y los pájaros se lamentan en la jaula.

Me ha gustado mucho y lo podéis encontrar aquí:


También encontré una reseña un poco coñazo de El Instituto Independiente, que podéis leer aquí.

4 comentarios:

Teseo 22 octubre, 2010  

Muy bien, ahora decides tu lo que es bueno leer y ademas obligatorio. Como los ecologistas.

Yo pensaba que lo de la servidumbre voluntaria era un invento español, como lo de ¨vivan las caenas!¨ de tu pelicula.

A mi me gusta mas Rebelion en la granja. A lo mejor porque con animalitos se entienden mejor las cosas.

Etienne, ¿no es verdad que es nombre de chica?

cilantro 22 octubre, 2010  

Teseo: Etienne es nombre de chico, equivalente a nuestro Esteban. Así que no, no es verdad.

Siguiendo con temas lingüísticos, dos preguntas al autor del post: ¿Qué quiere decir "Vigilia pretium libertatis"? Y: ¿el verbo "hoyar" está en lugar de "hollar" por tu transcripción o es cosecha del traductor?

A seguir bien, gracias por la contribución.

Pablo 22 octubre, 2010  

La traducción literal es "la vigilancia es el precio de la libertad".

Lo citado lo copié tal cual del link donde os dejo el texto completo. A su vez este es un escaneado de una edición de papel.

Un saludo, y muchas gracias!

Pablo 22 octubre, 2010  

Con animales se entiende mejor todo, Teseo, por eso te gusta tanto el antiguo testamento.

Y no, no obligo a nadie. Eso sí, recomiendo y advierto con vehemencia.

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