lunes, 10 de mayo de 2010

Semicapitalismo

Una de las perspectivas con las que encarar la delicadísima situación económica de España y otros PIIGS es recurrir al sentido común. Creo que a mayor responsabilidad, mayor poder de decisión y a menor responsabilidad menor poder de decisión. Me explico.

Un frutero -alguno queda- que esté endeudado hasta las trancas y no pueda hacer frente al pago de sus deudas, se va a la calle. Da igual que de él dependa una familia. A la calle. Y si encima le debe dinero al banco, se va a vivir al coche o debajo de un puente.

El gobierno español, en caso de endeudarse hasta las cejas y no hacer frente a sus deudas (o simplemente no lograr colocar su deuda en el mercado), cuenta con un fondo de rescate respaldado por la UE y el FMI. Este fondo se dedicaría a comprar la deuda española que el mercado no quiere.

La diferencia entre el frutero y el estado español está en que del estado español dependen miles de fruteros. El hecho de que de un frutero en particular dependa su familia no parece ser razón suficiente para avalarle de la misma manera.

De establecerse un sistema por el que las arcas públicas respondieran solidariamente a las deudas privadas de cada particular, el dinero dejaría de tener valor en cuestión de minutos. Por eso solo se respalda a la deuda pública. Al fin y al cabo ellos mismos son los dueños de todo el dinero (ya que determinan su precio).

Por tanto vemos que se le exige mayor responsabilidad a un frutero que puede manejar entorno a los 25.000 euros al año. Y se le pide la responsbilidad de un bebé a un gobierno que maneja entorno al billón de euros al año. Algo no cuadra. O bien se le exige menos responsabilidad al frutero por ejemplo, prorrogándole el pago de los intereses de su hipoteca o impuestos. O bien se le exige más responsabilidad al gobierno por ejemplo, imponiéndole la política a seguir u obligándole a irse a la calle.

Lo que no puede ser es tener un estadodelascosas bipolar. No me parece correcto que se promocione e incentive un robo a tan gran escala y al mismo tiempo que se aplaste a gente sin apenas poder decisorio sobre su propia vida.

¡Qué acertado estuvo Sarkozy cuando habló de refundar el capitalismo! El gabacho atinó de pleno: lo refundaron y ni nos dimos cuenta. Hay que buscarle un nuevo nombre a este sistema ¿plutonomía oligocleptocrática? La legión de imbéciles que nos encontramos en todas partes habla de "capitalismo salvaje". Pero ponerle un adjetivo propio del mundo animal o de remotos pueblos indígenas al nombre de un sistema económico me parece de subnormales. Sea como fuere, esto no es capitalismo. Es cualquier cosa menos capitalismo. Tiene trazas de sovietismo en la planificación central de la economía -cuatro tipos fumando puros decidiendo cómo cambiar el tipo de interes-, pero al mismo tiempo es un régimen de libertades (si no te metes en líos no te persigue la policía política).

Las alternativas teóricas propuestas serán más o menos de nuestro agrado, pero todas tienen en común que son irrealizables. Tal vez la solución no es buscar algo nuevo, sino ver en el pasado lo que funcionaba. ¿Qué nos diferencia del sistema económico imperante en occidente, por ejemplo, a mediados de los 80? ¿Se pueden revertir los cambios? Mejor aún: ¿nos queda tiempo?

2 comentarios:

Teseo 10 mayo, 2010  

¿Como puedo hacer para comprar toda la deuda esa de España y exigir despues un pago puntual con el interes que a mi me de la gana?

Yo es que el capitalismo no lo he entendido nunca.

En cambio, el comunismo es mas facilito. Y sobre el papel, funciona.

Pablo 10 mayo, 2010  

Tienes que ser un país y sobornar a un montón de gente. Lo veo dificil.

Sobre el papel tampoco.

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