miércoles, 3 de marzo de 2010

La culpa siempre fue del capitalismo yanki

Militares en el continente negro
La infuencia soviética en África se va extendiendo paulatina pero sólidamente
Con una política sólo al parecer contradictoria, Moscú coloca sus peones en puntos estratégicos cruciales

Ayuda militar y económica
  • Mali
Armamento
  • Libia
  • República del Congo
  • Tanzania
  • Zambia
  • Malawi
Ayuda militar, económica y armas
  • Argelia
  • Sudán
  • Somalia
  • Uganda
  • Angola
  • Mozambique
  • Guinea-Bissau
La Vanguardia Española, sábado 16 de abril de 1977

La primera zona de interés soviética está en lo que se conoce como el cuerno de África —Somalia, Etiopía y Eritrea- donde su política contradictoria ha sido aprovechada con un oportunismo muy audaz.

A mediados de los años sesenta, Moscu accedió a armar a la República de Somalia cuando Occidente rechazó las peticiones de aquel país bordeado por el Océano Índico. En estos últimos diez años la ayuda soviética ha convertido un ejército de cuatro mil soldados en una considerable potencia militar compuesta de veinte mil soldados instruidos y disciplinados y de una aviación que cuenta con varios «Mig-21».

Como consecuencia de esta amistad, la Armada soviética conseguía establecerse en el estratégico puerto de Berbera, en el golfo de Adén, lo que facilita a la flota roja relativo control del Golfo Pérsico, el Mar Rojo y la parte occidental del Océano Índico.

En este mismo sentido, la Unión Soviética ha establecido relaciones muy amistosas con Etiopía a pesar de que el nuevo régimen de Addis Abeba sea un enemigo mortal de Somalia debido a las viejas disputas fronterizas. El conflicto de la provincia de Eritrea ha sido tratado también por el Kremlin con la suficiente confusión para aprovechar la oportunidad más favorable a sus intereses navales en aquella zona. A pesar de haber apoyado al movimiento de liberación en Eritrea —siguiendo así la política de Somalia—, se ha mostrado igualmente partidario del régimen etíope, al que califica de «un verdadero movimiento revolucionario». Esta complicada situación explica en cierto modo la actividad diplomática «tipo Kissinger» que tapto Fidel Castro como Nikolai Podgomy realizaron en el cuerno de África yendo y viniendo da Somalia a Etiopía y visitando también a los líderes del movimiento de liberación de Eritrea.

Esta estrategia está orientada a conseguir libre acceso a los puertos etíopes de Assab y Massana, así como en Djibuti, cuando los franceses abandonen la colonia a finales de este año. El mayor enemigo ruso en aquella zona es Arabia Saudí, que ha conseguido ya separar de la influencia soviética a la República de Yemen.

3 meses después: Epílogo

3 comentarios:

Teseo 03 marzo, 2010  

De las cuatro fotos, sólo la segunda y la cuarta corresponden con seguridad a MiG 21 soviéticos. Supongo que los otros corresponderán a malvados aviones capitalistas yankis.

Pablo 03 marzo, 2010  

Aunque lo dices por vacilar, lo cierto es que pueden ser J-7. Interceptores de fabricación china basados en el Mig 21.

Teseo 04 marzo, 2010  

Lo del vacile es rigurosamente cierto. Sólo 3 precisiones:

1) decir que un avión es un J-7 chino es una respuesta facilona, solamente por el número y la gran cantidad de modelos. La única forma de fallar es que lo confundas con un barco o con un autobús.

2)La primera fotito parece un caza F-6 chino, versión del MiG 19 ruso (los de atrás si pueden ser MiG-21, probablemente israelíes).

3)La última es de un Hawker Hunter F-76. Sin duda un maldito yanki capitalista mordió el polvo.

A lo mejor los fantasmas del vuelo 401 andan por ahí riéndose.

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