viernes, 12 de marzo de 2010

El frutero que sale del armario

Qué cosa esta de que sea raro el hecho de que alguien diga que es cristiano, crea en Dios y llame la atención. Que sorprenda resulta curiosísimo.


Muy bien, frutero, ¡con un par!

5 comentarios:

Eduardo de la Fuente dijo...

Pues sí, no todos iban a ser de la zeja... Yo no soy creyente pero no veo mal que cada cual se sienta bien con aquello que considere. Y este caso asi lo demuestra. Sin complejos, sin vergüenza y de manera muy sana.

A mi también me asombra aunque es algo completamente normal. Por desgracia, hemos llegado a unos extremos en los que uno tiene que justificarse si no casa con lo que se espera de él o de lo políticamente correcto.

Un saludo

Pablo dijo...

Estamos encorsetados por un estado-de-las-cosas.

Teseo dijo...

Me he quedado sin onomatopeyas... ojala supiera japones.

Es triste lo de la secta, siempre aprovechandose de disminuidos psiquicos, enfermos mentales, inmigrantes ilegales, niñas pijas y tipos calvos con bigote...

¨San Josemaria¨: conociendo al arroba, seguro que se ha inventado el nombre para ser el primero del santoral... ¿Han canonizado ya al tio Paco? ¿Y a la niña de Camino? ¿Y a Mel Gibson? ¿Y a Lucifer?

Pablo dijo...

Mel Gibson es uno de los dos mejores actores de la historia del cine.

Teseo dijo...

El otro es Clin Istvuz