martes, 17 de noviembre de 2009

No, en serio, ¿cómo se hace?


¿Estas cosas cómo se hacen?

Yo me imagino a un tipo desayunando en su casa. Apura el café, coge el coche y se dirige a primera hora de la mañana a un famoso despacho de abogados de Madrid. Antes de que los empleados lleguen, en el aparcamiento hay tan solo unos pocos coches. Un tipo, probablemente de la Brigada de Información fuma un pitillo al fondo. Nuestro protagonista sube en ascensor hasta una planta que da una buena vista panorámica de una mortecina mañana madrileña cubierta de nubes.

Entra en una sala de reuniones. Todo muy minimalista e impoluto. Allí hay otros tipos, visten muy bien, pero su juventud se les fue entre las manos. Uno es abogado de un armador, otros dos son abogados de una aseguradora. Dos o tres más son abogados de una caja de ahorros que colocan un maletín sobre la mesa. Además, hay un alto cargo de la policía, un alto cargo de los servicios de inteligencia y un representante de Asuntos Exteriores. Con despacho en el ministerio.

Nuestro protagonista abre el maletín. Dentro no hay billetes, claro. Un ordenador con conexión segura vía satélite. Utiliza protocolos de invisibilidad en red. Es más, está conectado a una internet privada (que no Internet) que pone en contacto distintas empresas y bancos de todo el mundo.

Nuestro protagonista mira la hora, recibe un sms cifrado que lee, y con todo esto, y una clave alfanumérica de catorce componentes, hace mentalmente el cálculo de la clave de acceso a una cuenta en un banco inglés. Introduce la clave. La conexión de 10 Gbs resuelve una respuesta inmediata. Un abogado se acerca e introduce un número de cuenta y una clave, otros tres hacen lo mismo.

El dinero digital sale despedido a un satélite geoestacionario a 36.000 kilómetros de altura. De ahí se dirige a un servidor de telecomunicaciones ruso. De ahí vuelve a salir despedido a otro satélite geoestacionario. De ahí finalmente se envía a un despacho de abogados de la city londinense. Tiempo total de la transmisión: 0,044 segundos. Proxies rebotados: 126.

En Londres, un tipo muy bien vestido llama a otro tipo en Kenya. El tipo de Kenya llama a su vez a otro tipo en la costa somalí. A partir de aquí los tipos ya no están bien vestidos. El de la costa llama a un chaval que sujeta un rifle de asalto fabricado en China hace un año. Está en un barco, pero en África las conexiones por satélite funcionan bastante bien. Lo suficientemente bien como para recibir una clave que les indica que deben abandonar el barco.

Nuevamente en Madrid, nuestro protagonista baja al aparcamiento, se monta en el coche, saluda al fumador con la cabeza y se dirige a su otro trabajo. Es director de márketing de una subdivisión de una famosa marca de productos de telefonía. Mira el reloj del coche. Incluso llegará temprano.

9 comentarios:

Ignacio 17 noviembre, 2009  

No acabas de pillar bien como son las cosas.
Cuando cierran la operación, los maletines con ordenador de conexión de 10 gb, dicen "su tabaco, gracias"

Y ya está.

Natalia Pastor 17 noviembre, 2009  

Hay bufetes de abogados,Pablo-sobre todo en Londres,Amsterdam y Nueva York-,que negocian desde secuestros y rescates,pasando por extradiciones,blanqueo de capitales en paraisos fiscales hasta, incluso, buscarte un riñón para un transplante en el mercado negro.
Conozco un caso, por cierto...

Queda pendiente el tema de los dos piratas, que me temo serán indultados dado que no hay otra salida jurídica al asunto, y es evidente que su devolución a Somalia forma parte del acuerdo para haber liberado a los rehenes.
Desde el principio era evidente que al final,Zapatero, como siempre,cedería al chantaje y pagaría.
En mi blog lo dijimos el 4 de Octubre, dos días despúes de que se produjera el escuestro, con un título que no dejaba lugar a equívocos:¿Alguien duda de que se pagará el rescate?.
Y es que con Zapatero, en este tipo de asuntos, no hay lugar a sorpresas.

Teseo 17 noviembre, 2009  

A las Internetes privadas las llamamos Intranet. Son una putada pero se pueden bypasear con un pendrive en el que tengas grabada una pagina de las normales.
Desde luego, no hay piratas como los ingleses. Tampoco hay carne de cañon como la somali, bueno si, en Sudamerica y Esteasia.

Este gobierno no negocia con terroristas. Lo dijo Rubalcabra.

Pablo 17 noviembre, 2009  

*Teseo:
Internet, internet e intranet, son cosas distintas.

*Ignacio:
En ocasiones prefiero la ficción a la realidad.

*Natalia:
Bueno, desde España ya les han llegado seis millones de euros a los piratas. Prácticamente sin pegar un tiro. España, para los delincuentes de toda clase y condición, es un chollo.

Eduardo de la Fuente 18 noviembre, 2009  

No sé, yo creo que ZP es más cutre. Un tío que come un bocata de sardinas de lata en el sótano del ministerio llama s su primo que trabaja de camerero en Londres y le dice que tire "pa'lanate". El camarero, que es amigo de un inmigrante somalí que chulea en el Soho, se pone en contacto con él y éste llama (aquí, sí vía satélite) a su cuñado que está en el Alakrana.

No, en serio: imagino que la historia habrá sido más o menos como cuentas. Lo que pasa es que ese glamour a lo Ian Fleming no lo veo yo en De la Vega & Company.

Un saludo.

Pablo 18 noviembre, 2009  

Sí, la verdad es que algo tipo Mortadelo y Filemón les pega más a estos señores. :D

tagskie 18 noviembre, 2009  
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Clausius 20 noviembre, 2009  

Yo creo que la cosa ha sido más sencilla de lo que parece. Símplemente han dejado caer sobre el barco una bolsa con la pasta. Y santas pascuas...

Pablo 20 noviembre, 2009  

Puede ser, puede ser.

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