viernes, 18 de septiembre de 2009

Domestícame

El zorro insistió:
-Mi vida es monótona. Yo cazo a las gallinas y los hombres me cazan a mí. Pero todas las gallinas se parecen, y todos los hombres se parecen; me aburro un poco. Pero si tú me domesticas mi vida se llenará de sol. Habrá un ruido de pasos que será diferente de todos los otros para mí, aunque todos los ruidos de pasos me hacen esconderme habitualmente, el tuyo me llamará, como música, afuera de la madriguera. Y además, ¡mira! ¿Puedes ver a lo lejos los campos de trigo? Yo no me alimento de pan, esos campos para mí no significan nada, ¡es triste! Pero tu cabello es de color oro. Cuando me hayas domesticado será algo maravilloso porque el trigo dorado se convertirá en un recuerdo de ti. Amaré el sonido del viento entre el trigo...-El zorro calló y miró largo tiempo al principito-. Por favor... domestícame! -dijo.

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3 comentarios:

Yahuan 18 septiembre, 2009  

Es natural que pida domesticación porque eso querría decir diferenciación, nacerá de los afectos, el zorro será único en el mundo y el domesticador será único en el mundo. Supongo.

Saludos

Pablo 18 septiembre, 2009  

Ser domesticado es lo que le da sentido a su existencia.

Para un zorro puede que esté bien, pero...

Saludos!

Nodisparenalpianista 18 septiembre, 2009  

Para 40 millones de borregos también está bien.

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