jueves, 16 de julio de 2009

Repensar España

Hay cosas que no podemos dejar al libre albedrío de la incertidumbre, pues los mecanismos de la indeterminación no se ajustan a un orden en el que podamos manejarnos sin riesgo de acabar en el caos de una anarquía autodestructiva. En esto hay que ser kantiano. Hay que descender de la epistemología hacia la razón práctica. Es preciso definirse y actuar comprometidamente según los principios de la acción.

Cada vez que tenemos elecciones generales, cada vez que se debaten los presupuestos, cada vez que se replantea el modelo de financiación autonómica, volvemos sobre lo mismo. Repensamos España ("honra y prez de todo el orbe; tú, la porción más ilustre del globo" que decía el poeta).

España en esto es una excepción mundial (hasta donde yo llego). Nuestra herencia histórica es el llamado "problema español".

Paso a describir someramente el origen de España como problema (problema filosófico, se entiende).

España, parte de Roma, ve llegar a un pueblo germánico que se queda para mandar y como el roce hace el cariño, acaban tomando la tierra conquistada como su propia patria. Siglos después llega un invasor extranjero y ante él, España, que ya tenía entidad diferenciada y unitaria se repiensa por primera vez como actriz histórica. La Edad Media en España significa ondear la bandera de una idea de España. Idea o ideal. Diversas entidades políticas -en el sentido medieval- empujan poco a poco al invasor extranjero. Ese ideal o esa idea de España va tomando forma pero no acaba de cuajar. Recién se recupera casi todo el entorno geográfico para España (para esa idea de España), aparecen nuevas tierras alén de los mares. España continúa su expansión. Cuaja la idea del imperio creador, directamente homologable a Roma o a Alejandro, en contraposición a otros tipos de imperio que no civilizan, sino tan sólo trasladan gentes.La América española se va desvinculando de la metrópolis, tarea que se culmina en 1898. Se vuelve a repensar España. Cien años después, la forma de articular políticamente a España hace que estemos nuevamente repensando a España "como problema".

España ya no es el imperio creador que fue, ni tiene una empresa común contra algo o alguien. ¿Pierde España su sentido? ¿Se ha desvinculado España de la historia? ¿Es necesario defender una idea o ideal de España? Y si así fuera ¿de qué idea de España estamos hablando?

Alentar la competencia entre territorios tiene cosas positivas (hace que los dirigentes regionales se pongan las pilas, es bueno para ciudadanos y empresas), pero ese beneficio también puede ser obtenido con un modelo político centralizado ¿o es que Francia o Portugal son países tercermundistas? ¿Cuál es la razón por la que cada seis meses nos olvidemos de España como un todo y pensemos en tirar para nuestra región? ¿Por qué no pensamos qué es mejor para el conjunto de la nación?

¿Cómo hemos llegado al punto en que la persona con más poder político de España dice que la nación española es un concepto discutido y discutible? La nación no se discute. Se discute el problema de España, eso sí.

¿No supone un agravio para regiones con un fuerte arraigo de sus costumbres pensar en España como un todo? ¿O acaso la riqueza cultural de las diversas regiones enriquece la mezcla y nos hace sentirnos más orgullosos y envidiables?

Parece que hoy en día, el problema español se observa desde una perspectiva binaria: España como un todo o España como un conjunto de diversas partes. Si elegimos uno de estos dos caminos hagamos un ejercicio de honradez intelectual y pongamos sobre la mesa el método de análisis para elegir uno. ¿Qué debe preponderar: la prosperidad económica, la "paz social", el consenso, las culturas regionales...?

Me aburre mucho que España no sea planteada por los políticos, (tampoco pueden, hoy carecen del nivel necesario). España para ellos se reduce a una finca en la que si tú me das naranjas yo apoyo que plantes cebollas.

España fue provincia, país, imperio y nación. Hoy es un bebedero de patos. Lastimosamente este bebedero de patos no nos lleva a ningún sitio: ni a la disgregación política ni a la concentración política. Nos situamos en un neblinoso punto medio que sólo puede beneficiar a nuestros enemigos.

Más:

  • Ortega y Gasset, España invertebrada
  • Wikicitas, España

7 comentarios:

Le poinçonneur 17 julio, 2009  

Supongo que España debería ser lo que la gente quisiera que fuera. Ni más, ni menos.

Arrastramos males tan seculares que dudo que alguna vez tengan solución. Y lo lamentable es que hasta el más nacionalista de los vascos o catalanes -y soy catalán- adolece del más hispano de los defectos: el cainismo.

Lo que me lleva a asegurar que, en el fondo, somos todos españoles, aunque sea en el subconsciente.

España es un país incapaz de pasar página, lleno de egoísmos y egoístas.

Así nos luce el pelo.

Le poinçonneur 17 julio, 2009  

Por cierto, me adelanto por si las moscas: yo me considero español -así lo dice mi pasaporte-, luego aplíquenseme los pecados antes expuestos.

Pablo 17 julio, 2009  

En el post dejo abierta la vía a dos modelos de España. Echo de menos que nadie abra un debate claro: o limitamos competencias y cerramos, o aceptamos fórmulas legales para que se pueda dar la separación.

La sopa actual no va a ningún lado.

Ah, no te preocupes Le poinçonneur no dejaría aquí que entraran las moscas. ;)

Teseo 18 julio, 2009  

La culpa de todo la tiene la pérfida Albion.

La vieja está friendo dos huevos en un pote de barro.

Pablo 20 julio, 2009  

La vieja es un señor.

Le poinçonneur 21 julio, 2009  

Esa vieja es claramente Lola Gaos.

Le poinçonneur 21 julio, 2009  
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

Últimos programas del podcast

Archivo

Se admite el debate

Blogorrollo