jueves, 2 de julio de 2009

En Honduras la gente, el ejército, el parlamento, está con el nuevo gobierno


Honduras rompe el paradigma de América Latina, La Honduras Posible

La lección que dio Honduras al mundo ayer es clara: aunque un Presidente haya sido electo democrática y legítimamente, no tiene derecho a desobedecer la Constitución y las leyes de la República. Los pueblos ya no están dispuestos a tolerar ese tipo de abusos de poder de los Presidentes Constitucionales, que muchas veces se consideran intocables, por el mismo hecho de haber sido electos por el pueblo. El mensaje de Honduras es simple: el voto popular no incluye una licencia para delinquir, y todo esfuerzo para gobernar por el bien común debe estar dentro del marco de la ley.

Honduras de la esperanza, Mambí en Acción

Por otra parte, en su orden de arresto los tribunales de justicia especificaron que: "La presencia de fuerzas extrañas, bajo la autorización del presidente, representa una violación de la soberanía nacional." Se referían a la presencia de agentes nicaragüenses y venezolanos en suelo hondureño con la misión de asistir en el referendo que unilateralmente, y sin consultar al Tribunal Nacional de Elecciones, había convocado Manuel Zelaya. Esto último en violación flagrante del Artículo 51 de la Constitución Hondureña.

Los militares por su parte estaban obligados a actuar por la propia constitución que hemos citado, la cual, en su Artículo 3, estipula: "Nadie debe obediencia a un gobierno usurpador ni a quienes asuman funciones ….usando medios o procedimientos que quebranten o desconozcan lo que esta constitución y las leyes establecen." También actuaron en total concordancia con la Constitución los magistrados que, en cumplimiento de su Artículo 242, designaron al Presidente del Congreso, Roberto Micheletti, como presidente provisional, en sustitución del depuesto Manuel Zelaya.

Queda pues demostrado que las instituciones jurídicas, políticas y militares hondureñas actuaron conforme a derecho, que la Constitución fue aplicada y que el Estado de Derecho fue preservado. Los ganadores fueron el pueblo de Honduras y quienes trabajamos por la restauración de una democracia al mismo tiempo representativa y participativa en América. Los perdedores fueron Manuel Zelaya y sus mentores y aliados diabólicos, histéricos y tiránicos que integran esa mafia despreciable a la que llaman ALBA.

Y mientras en Honduras, se suceden las manifestaciones de rechazo a la vuelta del tal Zelaya:

Los manifestantes hacen un llamado al mundo para que reporten lo de que "realmente está pasando en Honduras". Entre las consignas que escriben están "Fuera Mel" y llamado a CNN para que reporte la corrupción de la que se acusa a Zelaya.

Ayer los pobladores de la Sultana del Sur se hicieron sentir en el segundo día de masivas marchas a favor de la transición.

Al unísono pidieron que se respete la soberanía de Honduras y se rechazó cualquier intromisión de Gobiernos extranjeros, especialmente de Venezuela, cuyo presidente Hugo Chávez declaró la ofensiva contra los hondureños.

La policía ya ha dado aviso de la posible presencia de agitadores chavistas que irían a liarla parda:

El subcomisionado declaró de acuerdo a informes de organismos de inteligencia venezolanos salvadoreños y nicaragüenses estarían ingresando a Honduras con el propósito de infiltrarse en las manifestaciones de grupos y causar un caos y violencia.

Ya me tardaban a mi estos "manifestantes". Juas.

6 comentarios:

No a todo 02 julio, 2009  

Con tu permiso enlazo un programa de Jaime Bayly del día 30 que me pareció interesante. No tan divertido como otras veces, pero interesante.

Un saludo y bienvenido de vuelta.

Le poinçonneur 03 julio, 2009  

No sé mucho de ese Zelaya, y lo que sé no es que me seduzca, pero no comprendo esa tendencia a negar lo evidente que tenéis algunos: ha sido un golpe en toda regla. Igual Zelaya se iba a saltar la legalidad, pero los otros se la han ventilado a la torera.

Pablo 03 julio, 2009  

Es que no ha sido un golpe de estado. Fue la propia justicia del país la que mandó arrestar a Mel. En ningún momento se rompió la continuidad legal del orden constitucional pues el parlamento, siguiendo la constitución, pasó a elegir a un presidente interino y permanece la convocatoria ordinaria de elecciones.

No hubo fractura del Estado de Derecho en ningún momento.

¿Que las cosas se pudieron hacer mejor? Sin duda. Además, desde nuestra perspectiva nos escandalizamos mucho cuando emos a soldados en las calles. Allí es diferente.

Pablo 03 julio, 2009  

Claro que la respuesta corta podría ser: "estoy a sueldo de la CIA".

:D

Le poinçonneur 03 julio, 2009  

Hombre, no me he leído la Constitución hondureña -ni pienso hacerlo-, pero dudo que el Tribunal Supremo pueda mandar al Ejército que detenga a alguien...

Raaaaaaaarro, raaaaaaaaaaaarrro...

Pablo 06 julio, 2009  

Precisamente el Tribunal Supremo sí puede dar órdenes al ejército, date cuenta que los delitos imputados a Mel son de traición a la patria, etc. En la tele enseñaron la orden de la Corte Suprema de Justicia al Jefe del Estado Mator.

Lo que es dudoso es que legalmente lo puedan echar del país.

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