viernes, 22 de mayo de 2009

Aído: "ese no es mi debate"


"Lamento haber entrado en ese debate porque, efectivamente, no es mi debate".

Excelente, señora ministra, ha llegado a la misma conclusión que el resto de la humanidad (viva). Lamentablemente con varios meses de retraso. Ahora lo que debe hacer es dar marcha atrás o bien pasar el anteproyecto del ley a una comisión mixta del ministerio de Sanidad y del de Justicia y hacer que en esa ley se vea reflejada la diversidad de posiciones que hay. A continuación presente su dimisión y búsquese un trabajo de verdad.

En este país, da igual que una mindundi cualquiera decida quién se merece ser humano y quién no. Da igual que meta la pata y que después reconozca que la ha metido hasta el fondo. El problema no es Aído, la pobre no da mucho más de sí: ni tiene formación ni tiene capacidad para estar en ningún gobierno o ayuntamiento. Aído es tan solo la personificación de un síntoma de cómo está el patio.

Cuando dice "ese no es mi debate", quiere decir que el debate es científico. Pero científico de la ciencia buena, no de la ciencia degenerada, claro. Es decir, si hay dos grupos de científicos, es mejor basarse en el que conviene al constructo ideológico, aunque sea el que menos adhesiones tiene y sea el más discutido. Es más, da igual que ese manifiesto científico se firme a la hora de hacer la comida en casa: 1254. Pita Andrade, José Manuel. Catedrático jubilado. 1255. Pita Andrade, Maruxa. Ama de casa. Lo que importa es que prevalezca la pantomima.

Todo esto no es nuevo. Quizás los "laboratorios de ideas" (sic), crean que todos nos chupamos el dedo o que todos somos básicamente cobardes como para responderles. Todavía no hemos llegado a ese punto. Ya hemos visto lo que sucede cuando la ciencia se pone al servicio de la ideología, no me hagáis citar a Lothrop Stoddard o a aquellos que decían que los ingleses eran ortognatos y los irlandeses y galeses, prognatos. Hemos visto que las teorías paracientíficas son utilizadas para justificar el establecimiento de leyes positivas. Las más extremas fueron las de Nuremberg ¿hace falta que siga?

Desgraciadamente Aído no sólo ha pedido disculpas por hablar de lo que desconoce, aprovecha para meterse con Aznar.

"yo lo que no tengo en mi currículum ni en mi conciencia es haber metido a España en una guerra injusta e ilegal"

Dice, la pobriña, recordándonos los mejores momentos de Don Pepiño, el bachiller que llegó a ministro. Sobra darle la razón a la ministra y decirle que sí, que Aznar nos mintió, no había armas de destrucción masiva: Saddam gaseaba a los kurdos con rodajas de mortadela y los Mig-29 no destruyen masivamente, sino poquito a poco. Y que la resolución que firmó España estando ya mister Z en el gobierno instando a los países a participar militarmente en Irak, realmente escondía una declaración de amor y de ayuda humanitaria encubierta.

Espero que mañana aparezca Bibiana en la televisión diciendo sobre Irak: "Lamento haber entrado en ese debate porque efectivamente no es mi debate".

2 comentarios:

Natalia Pastor 23 mayo, 2009  

Bibiana es el típico exponente del nivel que tiene este Gobierno,que no es otro que el de la izquierda garbancera más radical y extremista.
Su argumentario es tan pobre como su currículum y nivel intelectual que da para reponedora de supermercado, pero que debido a la cuota y a tener carnet del PSOE, ha pasado de tener que colocar tetrabriks de leche desnatada en "Carrefour" a ser Ministra.
Recurrir a la añagaza rancia y casposa de Irak,da muestra de que el nerviosismo está instalado en la caterva de Zapatero y demás secuaces.

Teseo 23 mayo, 2009  

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