miércoles, 11 de febrero de 2009

Obras paródicas

No mostrar complacencia ante lo que entendemos como democracia no significa abogar por esos mismos errores exacerbados. Me explico: una casta dirigente en un sistema no significa que otra casta dirigente en otro sistema lo vaya a hacer mejor. Incluso aunque sean bienintencionados patanes (o bienintencionados hijos de puta, que también hay de todo. Con los patanes hijos de puta sí que ya no me meto).

Es más, hoy en día una dictadura en un país del primer mundo solo se diferenciaría de una democracia en una mayor estabilidad del gobierno pero no creo que supusiera un ritmo de recorte/establecimiento de libertades/nuevaslibertades mayor de lo que tenemos.

Si comparáramos la democracia y una hipotética dictadura, no veríamos significativas diferencias entre la casta dirigente de una y de otra (la diferencia apuntada es el timing del mandato).

El caso es ¿por qué tener "casta dirigente"?

Se dice que en una democracia la dictadura es de la mayoría. Eso es mentira. Es una casta, una casta accesible por el resto, desde luego, pero autocontenida y autoexplicada en sí misma y por sí misma. Autología.

No hemos avanzado mucho desde El Príncipe de Maquiavelo (por cierto, ¿El Príncipe en lugar de tratado político no fue más bien una obra paródica lamentablemente tomada en serio como El Capital de Marx?).

-Muy bien listo, entonces ¿qué propones?
-No he dicho que tenga una mejor solución, me limito a señalar lo que no veo bien: la profesionalización del cargo electo. Pero ya que me preguntas, propongo que me des todo tu dinero inmediatamente.
Ya puestos, ¿y si lo de Darwin también fue una obra paródica?
-¿Y por qué no la Biblia?
Tras el bofetón de rigor:
-La Biblia no.
-¿Por qué?
-Porque no, imbécil.
Ya no me sorprende cambiar tanto de tema.

Iba a poner a Aikoko Suwanai tocando Bartok o Beethoven, pero me he dado cuenta de que no me gusta toda la "música clásica" por igual. Es duro e improcedente comparar estilos y composiciones geniales, pero donde se ponga La pasión según San Mateo de Bach, que se quite el pelanas de Beethoven.

En los cruceros espaciales de la flota Reptoide que se aproxima a la Tierra, escuchan lo siguiente mientras beben leche de polilla lunar y bailan y hacen planes de conquista e invasión (todo al mismo tiempo, pues cada reptoide posee varios cuerpos independientes controlados por sus tricerebros gracias a la ingeniería genética y los nanorobots).



Que el Señor guarde y proteja a nuestros nuevos futuros amos reptoides. Ojalá lo hagan ellos mejor que nosotros.

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2 comentarios:

Anónimo,  13 febrero, 2009  

Lo de los reptoides con tres cerebros parece sacado de un episodio de Dr. Who, sobre los Oods, que tenian dos cerebros más uno en común, lo que los hacía dóciles y manejables...
Da más asco Rachmaninov y el Zaratrusta de Strauss que el pelanas...

Pablo 13 febrero, 2009  

Strauss no está tan mal. Rachmaninov sí que es un pesado.

Pero lo que vengo a decir es que cansa tanto Beethoven por aquí y por allá.

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