domingo, 18 de mayo de 2008

La culpa no es de Os Bolechas

Leo en un artículo de La Opinión de La Coruña (cuyo suplemento está patrocinado por la Xunta, cómo no), ciertas menciones al apartheid:

Os posicionamentos actuais contra o idioma non son antigalego, senón a-galego. Son o non querer ter nada que ver con el. Quen queira falalo, alá el, pero que non molesten. Nada persoal. O que propoñen é exactamente o apartheid.

Las opiniones actuales contra el idioma [gallego], no son antigallegas, sino a-gallegas. Son el no querer tener nada que ver con él. Quien lo quiera hablar, allá él, pero que no moleste. Nada personal. Lo que proponen es exactamente el apartheid.

Vamos a ver, si son opiniones "contrarias" ya no pueden ser posturas que dicen "no tener nada en contra". ¿A qué viene ese afán de relacionar al que no quiere aprender gallego -o simplemente es extranjero- con un posicionamiento en su contra? ¿Hay que tomar partido obligatoriamente? ¿Y si no es el del monoculturalismo del sacho ya somos "españolistas espúreos"? Otra pregunta: ¿se puede defender el monoculturalismo del sacho sin hablar gallego?

¿Por qué será que me da en la nariz que todo este borreguismo será el que nos lleve realmente al apartheid en Galicia?

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