domingo, 13 de enero de 2008

La superpoblación no es un problema


En verano del 2006 se calculaba en 800 millones la cantidad de humanos desnutridos. Por otra parte, eran más de mil millones los que padecen sobrepeso. Cada vez es mayor el desarrollo de los países del Tercer Mundo. La llamada “transición demográfica”, trae problemas nuevos a viejos países. Esta transición consiste en que con el aumento de la esperanza de vida se siguen teniendo altos índices de fecundidad. Miren Nigeria, por ejemplo, o Etiopía. Calculan que para el 2050 Etiopía tendrá más de 130 millones de habitantes. La transición se da por terminada con el aumento de la alfabetización femenina y la introducción de la mujer en el mercado laboral, lo que baja los índices de fecundidad. Lo tienen difícil mientras el Corán siga estando tan de moda por aquellos lares, pero bueno.

El caso es que ¿cuántas personas cabemos en el mundo? Si seguimos tal como estamos, parece que aquí cabe mucha gente más. Desde los años 60 se produce comida a un ritmo superior que el ritmo de crecimiento de la población. No sólo hay más comida para más gente, sino que las raciones (medidas en calorías por persona y día) son mayores, también. En este punto, habrá mucho tarado que dirá “pues está mal repartido”. A lo que yo, tras el bofetón de rigor, responderé “deja de negociar con terroristas”.

¿Me voy acaso por los cerros de Úbeda? No lo creo: fíjense por ejemplo en Zimbabwe. El gobierno de Mugabe es responsable directo de la muerte por hambre de varios millones de personas. No es el mercado mundial de comida a quien hay que culpar, sino a los apaciguadores de Occidente. Sorprendentemente no culpo a infraseres como Mugabe , sino a los políticos occidentales que limpian sus conciencias progres con la sangre de inocentes.

Teniendo claro que la biomasa humana mundial sigue creciendo más o menos un 2% al año y que producimos comida a un ritmo mayor. ¿Qué pasará?

Para saber qué es lo que ocurrirá con la población mundial, veamos qué tipo de mundo tendremos. Hay quien estima que si todos tuviésemos el nivel de vida de un americano medio, el mundo no podría ir mucho más allá de los dos millardos de personas. Sabemos, por otra parte, que si una persona ocupara un metro cuadrado, llenar la Tierra supondría una población de 139 billones de personas. En algún punto, queramos o no, el crecimiento poblacional debe ser cero en el conjunto del planeta. Todo esto suponiendo el actual estado de cosas.

Más o menos se ha llegado a la conclusión de que seis millardos supondrían que Norteamérica, Europa y Japón conservarían su actual nivel de vida. El resto del mundo tendría las cifras de México. Con 20 millardos, todo el mundo tendría el nivel de México. Con 40 millardos, todo el mundo tendría el nivel del cuerno de África.





El problema, a mi parecer, no es cuántos cabemos, sino cómo cabemos. Si conseguimos mantener nuestro actual estatus de líderes mundiales –como primer mundo-, cada vez será mayor la presión de los flujos migratorios, si no logramos que los gobiernos de los países pobres cambien el chip. O si no conseguimos tomar –directamente- las riendas de esos gobiernos, podemos enfrentarnos con problemas. No creo que tenga que haber miseria para que nosotros seamos ricos, creo que en el tercer mundo pueden llegar a vivir aceptablemente bien, pero para ello que se vayan olvidando de la democracia, de las ayudas y de la religión. Que se preparen para que sus mujeres puedan acceder al poder, que se preparen para recibir a nuestras bombas y que se preparen para el Estado de Derecho.

Nadie les prometió que el futuro será maravilloso, únicamente podemos vislumbrar para ellos un futuro sin miseria ni desnutrición. ¿Les compensará? No me importa, no soy sudanés y no es mi problema.

¿Suena duro? No lo es, no tiene nada de duro lo que digo. Duro es ver morir a tus amigos lejos de casa por culpa de que a un idiota se le ocurrió que tiene derecho a decirle a la gente lo que tiene que hacer.


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