miércoles, 2 de enero de 2008

Hay que empezar a tirar el té al mar


Mucho se habló sobre la subida de sueldo del alcalde de Salamanca. Que un servidor público se autosuba el sueldo de forma desorbitada es algo que saca los manidos comentarios extendidos por doquier de que eso "es malo".

Me encanta que Pepiño en su weblog (simplemente blog para el resto del mundo), haga hincapié en la filiación política del tarado charro.

Pero ejemplos de la inutilidad de los alcaldes (a los que a partir de ahora llamaré "tarados"), los encontramos en todas las arenas políticas, Pepiño. Por cierto, Pepiño, puedes seguir censurando los comentarios en tu web-sic-blog, pero me parece mal que lo hagas si esos comentarios no son insultantes, sino constructivos. Así no se mejora.

Yendo al caso del tarado de Vigo. Fuera de Galicia poca gente sabrá la que se montó en el ayuntamiento. Se aprobaba de forma provisional el Plan General de Ordenación Urbana. Les llevó seis años y medio elaborarlo, y el bipartito en el gobierno vigués (PSOE+BNG) lo aprobó con sus 14 votos. El Plan recibió 13 votos en contra del PP. Mientras se votaba, trescientas personas golpeaban las puertas del ayuntamiento, se cagaban en la madre del tarado y lanzaban huevos. Es más, el tarado mandó a sus cipayos a dispersar al público y cerró las puertas de la que se supone es casa común de todos los vigueses.

Por esta razón, la Federación de Asociaciones de Vecinos, la Unión de Consumidores y la Asociación de Peritos Inmobiliarios emprenderán acciones legales contra el tarado socialista de Vigo.

Lo más gracioso es que desde el BNG dicen ser "ajenos a lo ocurrido". Y eso que forman parte del gobierno local. Hipocresía con un par.

Ni patrias ni señores, demonios cómo me gustaría que las cosas fueran distintas.

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